La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

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lunes, 19 de septiembre de 2011

CATARSIS


Presos de la imagen, olvidamos el guión...

por Gabriela Pousa

Solo porque nadie se queja no significa que todos los paracaídas son perfectos.

No cabe duda que estamos en una época donde la primacía de la imagen, nos aparta sustancialmente de la reacción y hasta de lo realmente importante. Frente a las devastadoras filmaciones de tragedias, crímenes, etc., quedamos absortos. Un muerto en primer plano de la televisión atrae, pero simultáneamente alimenta la diferencia: a otros le sucede la cuestión. Uno es apenas mero espectador. Al mismo tiempo que nos separamos de lo observado, algún incierto mecanismo nos aleja también de la necesidad de involucrarnos. “Los otros sufren, nosotros miramos”, parece ser la ecuación.



Es tal la magnificencia de lo observado, que logra que nos quedemos únicamente en la similitud del cuadro con alguna ficción. Tomemos como ejemplo, la última conmemoración de la caída de las Torres Gemelas. En estos pagos pudimos comprobar cómo el comportamiento individual y hasta social, no se inclina ni responde ya a lo verdaderamente trascendente: ¿Quiénes son los responsables? Y sobre todo: ¿Cómo evitar, en lo sucesivo, que se repita una ignominia semejante? El punto de análisis en Argentina se basó principalmente en la proyección del atentado terrorista: el avión penetrando el edificio, y frente a ello una mancomunada reflexión: “¡Parecía una escena de una película de ficción!”



Quizás, esa simplificación explique de algún modo, el estar anestesiados frente al horror. Toda la adrenalina se evade por la retina, y así la reacción se aniquila. Hacemos catarsis frente a la televisión. Incluso ahora pareciera que la verdadera atención radica en poder observar los hechos en alta definición, pausarlos y repetirlos hasta el cansancio. O el hartazgo, esa es la mejor expresión. Cuánto más se asemeje lo mostrado a la ficción, menor posibilidad de generar alguna conducta consecuente y precisa en la ciudadanía. Nos quedamos con la banal sensación de ser ajenos, sin implicancia en el por qué, el cómo, y el hasta cuándo de los acontecimientos.



Este mecanismo, aunque pueda ser fruto de los cambios tecnológicos, es bienvenido por muchos, máxime por el Gobierno. Pese a las insólitas batallas, que libra contra los grandes medios de comunicación, sabe que éstos pueden seguir siendo funcionales al status quo que requiere su proyección.
En primer lugar, hay a quién echar culpas, y en consecuencia desligarse de responsabilidades.
En segundo término, la sustitución de una imagen por otra que la supere en significación, hará que la anterior se diluya.
Frente al espectáculo, no hay posibilidad de centrar la atención en lo que importa: evitar su reiteración. La escenografía monopoliza nuestros sentidos.



Así es como el asesinato de Candela Rodríguez, el choque de un colectivo con un tren, la impávida cara de un parricida declarando aún más horror, y hasta el juicio donde recientemente se liberó de toda culpa y cargo a Carlos Menem, se viven como escenas de un film que dura lo que dura su proyección. Cuantas más imágenes consumimos, más dispersión de la trama. Nos quedamos en lo increíble del momento donde el tren arrolla al vehículo, en la inexpresión de Sergio Schoklender al referirse a la corrupción, en el primer plano del ex presidente escuchando que es inocente (como si ni él mismo lo pudiese creer realmente).



En definitiva, no podemos llegar al verdadero eje de atención: por qué suceden accidentes de esa magnitud, y de qué manera han de evitarse o prevenirse en lo sucesivo; cómo llegamos a que un parricida se convierta en administrador de fondos de la Nación; de qué manera se ha sustituido a la Justicia por una parodia digna de ser transmitida como un culebrón por los distintos canales de televisión.



La indignación por el crimen de la menor menguó desde el momento en que se mostrara a la madre reconociendo el cuerpo en una bolsa de residuos junto al gobernador. Esa imagen fue crucial. Perjudicial –sólo en apariencia-, para la percepción de la figura del funcionario, pero necesaria para evitar más asombro y reacción. ¿Qué más puede sorprender después del dolor que se ha mostrado masivamente? Es preferible que el pueblo se quede en esa cuestión polemizando sobre el método de reconocimiento implementado, a que se siga indagando en quiénes son los responsables, y demandando explicaciones y soluciones a quién no tiene respuesta para darle. Por eso aceptamos y no cuestionamos siquiera el postrer silencio y desaparición de Daniel Scioli, cómo si el estar en ese momento fuese suficiente para que no se reiteren acontecimientos de ese tenor. Él ya actuó.



El primer plano de Menem, a su vez, nubló lo central de la cuestión: la Justicia es una anatema sustituida por la negociación previa. No se discute de qué manera volver a un Poder Judicial independiente, quedamos en la bronca de ver -a quién primero se votó y luego se odió-, libre en televisión. Incluso puede observarse de qué manera ese suceso hizo olvidar otro anterior: la salida de tribunales de Alan y William Schenkler tras haber sido condenados a prisión perpetua (incluso más allá de la existencia fáctica de pruebas).



Los argentinos nos acostamos con una imagen y amanecemos con otra que suple a la anterior. Cuanto mayor es el consumo de información, menor es el conocimiento al que accedemos. La televisión es sin duda un extraordinario invento, pero su utilización como herramienta de manipulación es un mecanismo siniestro.
Para entenderlo en toda su dimensión, cabe recordar precisamente una película cinematográfica llamada “Más allá de una duda razonable” donde el protagonista (Michel Douglas) es un fiscal de distrito que programa con antelación las imágenes que presentará como pruebas, a sabiendas que éstas terminan por imponerse dada su capacidad de atención y distracción simultáneamente. Finalmente, el desenlace inesperado del film, muestra también cómo una imagen puede despertarnos cuando hay voluntad para ver las partes, además del todo en el cuadro. Es decir, qué tipo de participación queremos tener en lo que sucede depende de nosotros.



Hasta ahora, nada parece importar demasiado. La corrupción enquistada en el poder es vista como una secuencia más. Hay un adormecimiento total de la moral ciudadana. Aquello que este denuncia, pasa desapercibido frente a la contundencia de la expresión yerta del parricida. En su figura muere pues, el interés por su oratoria.



De este modo, lo que hemos visto (y lo que no) la semana que pasó, volverá a sucederse inevitablemente. Cuando los hechos son apenas flashes que importan para captar más televidentes, en lugar de servir para el análisis de la prevención, estemos seguros que un tren volverá a arrollar un automóvil en breve, que a un secuestro seguirá el cadáver, que un criminal volverá a dar cátedra de caridad, y qué un ex -o una futura ex Presidente-, estará sentada en el banquillo de los acusados, aunque de allí salga caminando libremente...



Hay una complicidad extraña al optar por ser espectador donde se requiere interacción. El efecto 3D no ha llegado aún para que haya más noción de hasta qué punto, la imagen también nos roza. No puede aceptarse que esta supla esencial aunque de ese modo, claro está, acentúa la comodidad de vivir mirando por televisión aquello que deberíamos vivir protagonizando. José Ingenieros decía que en la vida se es protagonista, timonel o galeote. Los argentinos parece que ya hemos optado conscientes de que mañana será otra la película. En esa pasividad, todo da igual, a no ser que surja un nuevo dispositivo como el LCD o el plasma para mirar qué pasa. Entonces sí, se ha de reaccionar...

FORROS USADOS


Jóvenes K insultaron a Binner (Y Moreno, exultante)

Mientras esperaba a Cristina Fernández en el aeropuerto, el gobernador santafesino fue insultado por militantes del Movimiento Evita y La Cámpora, que también aguardaban la llegada de la Presidente. Luego, Guillermo Moreno y Débora Giorgi bailaron y cantaron con los jóvenes K.
La presidente Cristina Fernández arribó esta mañana al aeropuerto “Islas Malvinas”, donde fue recibida por el gobernador santafesino Hermes Binner.

Allí, según publica La Capital, el gobernador y candidato a presidente por el Frente Amplio Progresista no la pasó nada bien mientras esperaba a la primera mandataria.

Es que las 150 personas que aguardaban la llegada de Cristina, identificadas con el Movimiento Evita y La Cámpora, insultaron a Binner reiteradamente, además de dedicarle un cantito que lo trataba de “gorila” y “vende patria”.

Cabe recordar que más temprano se produjeron nuevos cruces entre Binner y el Gobierno nacional, luego de que éste denunciara, vía Twitter, clientelismo en Rosario. Fue la ministro de Seguridad, Nilda Garré, quien salió al cruce, calificando de "desacertada" la denuncia del gobernador santafesino acerca de la llegada a Rosario de camiones "cargados con electrodomésticos y colchones" como anticipo de la visita de Cristina Fernández (ver nota relacionada).

La concejala María Eugenia Bielsa y el diputado Gerardo Rico fueron los encargados de pedirle a los jóvenes que bajen los decibeles y frenen con los insultos al gobernador (aunque mucho caso no le hicieron...)

Luego, cuando la presidente arribó al aeropuerto, el canto se transformó en “Se viene la JP”, con Guillermo Moreno, secretario de Comercio y Débora Giorgi, ministra de Industria, dirigiendo la batuta. Ambos funcionarios bailaron, cantaron y se sumaron exaltados a la efervescencia de la juventud peronista.

Además, publica La Capital, la ocasión fue aprovechada para filmar un spot televisivo. Al son de los cánticos, una chica repartió banderitas argentinas y cartelitos que decían “fuerza Cristina” para lo que aparentemente luego se transformará en un spot de campaña.

domingo, 18 de septiembre de 2011

ESPIONAJE


A PARTIR DEL BLOQUEO JUDICIAL A LEAKYMAILS
Aparecen las pruebas de la central de espionaje montada por Garré, Milani y Pocino

por Carlos Tórtora

Tres semanas atrás, la Ministro Nilda Garré se comunicó con el Juez Federal Sergio Torres anticipándole que estaba por presentar un recurso de amparo para bloquear -por razones de seguridad nacional- la página www.leakymails.com.

Garré le habría dado al magistrado detalles acerca de cuáles eran los archivos que en particular le interesaba que no tuvieran difusión. Inmediatamente Torres les habría encargado a varios funcionarios de su confianza que revisaran los archivos en cuestión. Cuando éstos empezaron a cumplir el encargo no podían creer lo que veían. Las casillas hackeadas de la abogada Ileana Arduino, Directora Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa durante la gestión Garré, eran la clave del escándalo.

Los hackeados mails de Arduino, una funcionaria de la mayor confianza de Garré, contenían cientos de interceptaciones a militares de las tres fuerzas armadas en actividad y en retiro.

Los envíos que llenaban las casillas de Arduino tendrían sobre todo dos remitentes: el director de Inteligencia Interior de la SI (ex SIDE), Fernando Pocino, y varios de sus subordinados y el general César Santos Milani, Subjefe del Estado Mayor, Director de Inteligencia y principal operador de Garré.
Torres habría comprendido entonces el por qué del apuro de aquélla para bloquear la página en cuestión.

El material hackeado incluiría cientos de desgrabaciones de comunicaciones telefónicas, interceptaciones de mails, informes de renuncias, de cuentas bancarias, fotos de reuniones, etc.

Una operación para borrar los rastros

La mecánica montada por esta central clandestina de espionaje ilegal sería muy simple. Arduino habría tenido a su cargo concentrar y ordenar, para su posterior elevación a Garré, la masa de información que le remitían los grupos de inteligencia comandados por Milani y Pocino, este último promocionado estos días por las denuncias en su contra de Sergio Schoklender en el Congreso.

El descubrimiento de esta trama no sólo habría conmocionado al juzgado de Torres. Desde allí se habría filtrado información sobre los mails hackeados que llegó a varios de los militares espiados.

Así es que sería probable que próximamente surja a la luz pública la trama del sistema de espionaje, al más puro estilo soviético, montado desde los niveles más altos del estado kirchnerista.

El resto de esta historia es la parte conocida. El juez Torres se excedió en su esfuerzo por quedar bien y terminó bloqueando innumerable cantidad de blogs, ocasionando la airada protesta de Google. Todo esto sin poder, por supuesto, bloquear por completo aún la página de Leakymails.

También trascendió que la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, estrechamente ligada a la SI, habría intervenido directamente en el tema, con el propósito de que Torres le traspase el expediente. La operación judicial apuntaría, sobre todo, a que quede la menor cantidad posible de rastros de la operatoria ordenada por Garré y ejecutada por Arduino, Pocino y Milani.

Estos entretelones del espionaje cristinista incluirían también la intervención de un grupo de inteligencia de la Policía Federal enfrentado con Garré debido a las recientes purgas que ésta realizara en esa institución. Los federales disidentes habrían profundizado su propia investigación sobre las actividades de Arduino, y estarían preparando un exhaustivo informe sobre ésta, que incluye algunos mensajes anónimos contra altos oficiales de la policía, que habrían sido difundidos desde el número de fax de aquélla.

EL ATRILERO : 500.000 VISITAS




EL ATRILERO : 500.000 VISITAS


El Atrilero ha recibido a la fecha, 500.000 visitas, fiel a su consigna de creación : DE UN ARGENTINO PREOCUPADO SIEMPRE POR LOS DESTINOS DE SU PATRIA. DEFENSOR A ULTRANZA DE LA CONSTITUCIÓN.OPINIONES PROPIAS Y DE AMIGOS SOBRE LA PROBLEMÁTICA SOCIAL Y POLÍTICA DE LA NACIÓN ARGENTINA Y DE SUDAMÉRICA.POR UNA REPÚBLICA LIBRE JUSTA Y SOBERANA. PARA LOS FUNCIONARIOS QUE DEBEN COMPRENDER LO SIGUIENTE:
" TIENE MUCHO DE MENTIRA, DECIR VERDADES QUE NO SE SIENTEN "
Continuan vigentes mis años de lucha virtual contra la corrupción que se pasea campante por nuestra Patria, llevada de la mano Kirchnerista, prebendista, corrompida por el fraude y llena de ladrones. Sigo denunciando a esta caterva de inspiradores del odio.
Reitero mi agradecimiento a los amigos, a los que lo recomiendan; y a todos los colaboradores, muchos de ellos silenciosos, que con sus aportes lo hacen funcionar y crecer diariamente.
ES EL BLOG DE LOS ARGENTINOS QUE NO SE RINDEN !!!

¡Gracias por seguir a mi lado!

LIC. FRANCISCO SCOLARO
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SOCIEDAD DEGRADADA




“La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer”. Antoni Gala



Si a uno de nuestros máximos jueces se le prueba que es propietario de lugares donde se ejerce la prostitución, y no renuncia; si la única arma de la que parece disponer la oposición para intentar evitar la catástrofe electoral es un parricida estafador; si el organismo ícono de los derechos humanos se transforma en una empresa constructora al servicio del Gobierno; si una obra es anunciada seis veces y su inexistencia se cobra la vida de muchos argentinos, y si una de las principales vedettes es un hombre que también es madre, debemos confesar que hemos dejado de ser “un país en serio”.



Es curioso lo que está sucediendo, por ejemplo, en relación al sentimiento generalizado hacia el extranjero. Por una parte, parece que nos estamos convirtiendo en una sociedad xenófoba –basta con estudiar el proyecto de ley de tierras, que priva a los no argentinos del derecho constitucional a poseer superficies importantes- y, por el otro lado, todos los días abrimos con mayor generosidad y con mayor irresponsabilidad nuestras fronteras a los inmigrantes de todo tipo.



El proyecto mencionado es, a todas luces, una estúpida maniobra populista y, a la vez, la semilla de la transferencia de grandes propiedades rurales a los amigos del Gobierno; como es obvio, cuando la cantidad de clientes posibles disminuyen, los precios de los bienes bajan. Los pseudo nacionalistas locales, tan funcionales al oficialismo en tantos y variados temas, parecen creer que los extranjeros –que, además, sólo poseen hoy el 3% de la superficie- darían a la tierra un uso distinto a los nacionales o, forzando la hipótesis, que podrían enrollarla cual alfombra y llevársela.



Recuerdo que, hace relativamente poco, una imbécil cadena de mails llamaba a oponerse a una supuesta operación que, a través del llenado de las bodegas de los buques que volvían en lastre a Europa con agua potable del Paraná, en realidad estaba saqueando ese recurso natural que, según se dice, pronto faltará en el mundo. Si el autor original de ese dislate se hubiera sentado a pensar, habría descubierto que todas las bodegas que se encuentran por año en esa situación equivalen al caudal que ese río lleva al mar en menos de una hora.



Porque, en el fondo, la tierra y el agua son nada más que dos armas más que los argentinos suponemos en manos de los poderes universales que quieren perjudicarnos, sin percibir que tal conspiración en nuestra contra no es necesaria, que para destruir a la Argentina nos bastamos y sobramos los ciudadanos de este martirizado país.



Desde el otro ángulo, como dije, nos hemos convertido, por obra y gracia del “kirchner-cristinismo” –que busca y obtiene miles de votos con esa política- en el país que, en todo sentido, tiene más inexistentes fronteras.



No sólo por la porosidad de las mismas al tráfico de todo tipo de drogas y dineros non sanctos sino por la demencial manera en que los argentinos actuales conducimos lo que debiera ser una política migratoria. Desafío al lector a encontrar una sola nación en el mundo, con excepción de la Argentina, que no imponga requisito alguno al ingreso y permanencia de extranjeros en su territorio.



Es claro que esa falta de exigencias ha hecho que hoy nuestro país se vea inundado de inmigrantes sin formación de ningún tipo, pobres marginados en sus propias tierras, que nada pueden aportar a nuestro país y que, por el contrario, demandan de él la atención de sus necesidades básicas insatisfechas en materia de salud, educación, transporte y vivienda.



También debe reconocerse que esa negligencia migratoria es funcional a la política, que rápidamente transforma a los recién llegados en clientes del poder de turno, los documenta y exprime de ellos los votos necesarios para perpetuarse, mientras la bonanza económica siga vigente.



Ayer, los periódicos publicaron una noticia sorprendente, que refleja con exactitud el problema al que me refiero. Sonia Quisberth Castro, boliviana y con un hijo discapacitado, demandó a la ciudad de Buenos Aires para que ésta fuera obligada a entregarle una vivienda. La señora Castro, además, recibe cuatro beneficios mensuales: uno porteño, de $ 1.700, para pagar su pensión; una pensión nacional, de $ 833, por la discapacidad de su hijo; otro, también porteño, de $ 270, como ciudadana de la ciudad; y, finalmente, otro más, de $ 200, de un programa especial. En resumen, la dama en cuestión percibe, mensualmente, la suma de $ 3.003 y, además, ¡cree que la ciudad debe darle una vivienda!



Los hospitales de Buenos Aires están totalmente colapsados pues, prácticamente con la misma infraestructura, deben atender no solamente a sus habitantes sino a los hombres, mujeres y niños que llegan desde los países limítrofes en pos de una medicina pública de la carecen allí sino, además, gratuita, o sea, solventada con los impuestos que tributan los porteños.



Los colegios públicos, primarios y secundarios, y las universidades nacionales tienen, exactamente, el mismo problema, ya que están superpoblados y, conseguir una matrícula en ellos, se ha transformado en un calvario del cual pueden dar fe innumerables madres de la ciudad y el Conurbano.



Por lo demás, esos desarraigados que llegan en tropel a nuestra Argentina, en general, terminan engrosando la población de las villas de emergencia, que crecen desmesuradamente en superficie y en altura, o durmiendo a la intemperie, en calles y plazas. En muchas de esos asentamientos, como ya lo denunciara el Padre Pepe, la droga y la delincuencia han sentado sus reales y, desde allí, se trafica, se secuestra, se roba, se mata y se muere. El tristemente llamado “caso Candela” parece ser una muestra de esa situación.



Los jueces han dejado de aplicar las leyes vigentes, que no precisan de modificación alguna para corregir estos males, y los policías de todo pelaje y color se muestran aterrados ante la posibilidad de reprimir el delito, y verse acusados ante los Tribunales por hacerlo con eficiencia.



La impunidad con que la historia ha premiado los escandalosos latrocinios cometidos por personajes públicos, con la consecuente disparidad ante la ley que ello implica, es un factor más de disgregación social, entronizando el principio del “sálvese quien pueda”. ¿Cómo se puede exigir buena conducta a una sociedad que habilita a personajes como Carlos Menem, Ricardo Jaime, Felisa Miceli, Sergio Schoklender, Hebe Bonafini, a continuar en libertad después de robar como lo han hecho? ¿O permite que Ricardo Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni u Norberto Oyarbide continúen haciendo como que imparten justicia? ¿O tolera que terroristas y asesinos confesos como Horacio Verbitsky, Carlos Kunkel y Eduardo Luis Duhalde ejerzan cargos públicos?



Para brindar seguridad, uno de los principales reclamos ciudadanos, la Ministro del ramo no ha tenido mejor idea que retirar gendarmes y prefectos de nuestras fronteras para cubrir las zonas más calientes del Gran Buenos Aires. Con ello, obviamente, las ha desguarnecido más aún y, si hasta ahora se podía pasar a través de ellas con automóviles con droga, ahora se podrá hacerlo en camiones con acoplado y embarcaciones de todo tipo.



Del transporte aéreo de estupefacientes, ni hablar. Porque el inefable don Anímal Fernández, el payaso autor de tantas nuevas zonceras argentinas, nos ha enseñado que instalar radares para detectar la presencia de aeronaves contrabandistas no es la solución -¿cuál será, entonces?- y la eventual sanción de una ley que autorice a derribarlas no solamente no ha sido impulsada sino que, si lo fuera, no habría aviones para hacerla cumplir.



Nuestra terrible anomía, esa que denota la ausencia de normas sociales de comportamiento, de convivencia y de solidaridad se constata día a día, en un ejemplo simplísimo, con sólo observar cómo tratamos los argentinos al espacio público o, mucho peor, cómo nos llevamos de la economía argentina tres mil millones de dólares por mes actualmente.



Nuestra falta de respeto a los demás, que nos permite estacionar en cualquier parte y a cualquier hora, aunque entorpezcamos el tránsito o impidamos el uso de las rampas para discapacitados, transformar la calle en un basural, bloquear sendas peatonales o de bicicletas, estropear sin remedio parques y plazas, destruir o robar monumentos y placas de todo tipo, fabricar productos malos y caros porque el Estado nos protege, y miles de etcéteras que todos conocemos, no puede ser más que un claro reflejo de nuestra peculiar forma de ver y entender la cosa pública.



Trasladada esa anomía a la política, se puede comprender mejor el marcado desinterés que ésta genera en la gran mayoría de los ciudadanos. Es cierto que la corrupción imperante ha hecho que se perciba como ladrón a todo aquel que incursiona en ella, pero habla muy mal de nosotros que permitamos, día tras día y década tras década, que nuestros bienes más preciados –el país, la ciudad, el barrio, nuestra casa, nuestra educación, nuestra salud, nuestra seguridad, nuestra propia vida- sean administrados por cafres, por los peores elementos de nosotros mismos, que lucran desembozadamente y que sacrifican inexorablemente el futuro.



Sólo un compromiso personal, activo, militante y corajudo de todos los argentinos podrá impedir que la curva que marca el camino de nuestra degradación como sociedad continúe descendiendo hacia el infierno.



Brasil y Colombia pudieron hacerlo, cuando fueron atacados por los mismos virus que hoy conviven entre nosotros; México paga hoy, con sus cincuenta mil muertos, el haber ignorado el problema hasta que fue muy tarde para resolverlo. ¿Cuál será, entonces, el futuro de la Argentina?



Lo malo es el lugar desde el que ahora partimos para esa batalla que deberemos dar. Nuestro país es casi el único Estado –acompañado por Venezuela y algunas naciones africanas- que se ha derrumbado tan catastróficamente, cualquiera sea el cristal con que se lo mire.



Porque, si bien es cierto que estamos mucho mejor, en materia económica, que en la crisis de 2001, la película de los últimos setenta años de historia nacional debería ingresar en el género terror.



Bs.As., 18 Sep 11




Enrique Guillermo Avogadro

sábado, 17 de septiembre de 2011

YO ARGENTINO !!!


EL PAÍS HACE AGUA POR DONDE SE LO MIRE Y NOSOTROS… ¡ARGENTINOS!
Al comienzo de la primera guerra mundial, en el año 1914, la República Argentina se mantuvo neutral en ese grave conflicto.
Muchos de los argentinos más adinerados de esa época, tenían como meca poco menos que obligada, viajar a Europa en donde pasaban largas temporadas.
Sorprendidos por la guerra, ante cualquier problema con las autoridades de ambos bandos, nuestros conciudadanos exhibían el pasaporte, acompañado de la frase “…Yo argentino…” como para explicar que eran neutrales y prescindentes en el conflicto. Y
Así fue el inicio del conocido y popular axioma: “…Yo argentino…”, para significar que uno no quiere involucrarse o comprometerse en algún hecho que no nos afecta en forma directa.
No creo equivocarme en pensar que esta difundida expresión lamentablemente, refleja o comprende a una gran mayoría de los argentinos.
Es una de las formas más comunes para afirmar nuestra prescindencia del hecho, alejarnos de probables engorrosos y molestos problemas y desentendernos del asunto.
Pero lo expresado, que sin duda podría pertenecer al “gen” distintivo argentino, o simplemente a una de nuestras picardías, encierra una grave deficiencia de nuestra identidad: la poca solidaridad, el rehuir la responsabilidad o simplemente evitar enfrentar o escapar de los problemas.
En uno de los párrafos anteriores he expresado que el “…Yo argentino…” se utiliza en aquellos problemas que no nos afectan o atañen directamente y tratamos de mantenernos alejados de ellos.
Pero hay hechos que si bien no nos afectan directamente, indirectamente si nos afectan… y nos afectan fuertemente. Pese a ello, no reaccionamos de la misma manera que si nos afectase directamente.
Un claro ejemplo es la, casi suicida pasividad y permisividad ante las tropelías, desmanejo político y la escandaloso corrupción del gobierno.
¿Por qué no reaccionamos cuando las más altas autoridades del país, y muy particularmente la presidente, nos mienten descaradamente en la cara? ¿Cómo es posible que aguantemos mentiras y engaños escandalosos, uno tras otro, sin inmutarnos?
¿Como permitimos sin reaccionar que nos metan la mano en el bolsillo y que nuestros dineros sean dilapidados discrecionalmente, la mayoría de las veces en aspectos que no tienen nada que ver con el bien común?
¿Cómo es posible que soportemos la parodia de la justicia con más de mil presos políticos privados de los más elementales derechos constitucionales y la grosera impunidad ante delitos de extrema gravedad, como el reciente caso de la absolución de Menem en el caso del contrabando de armas?
¿Cómo nos aguantamos esta economía totalmente distorsionada por los enormes subsidios y los parámetros socios económicos falaces y mentirosos que nos informa el gobierno?
¿Cómo puede ser que nos resulte casi indiferente la utilización por el gobierno de la bandera de las “Madres de Plaza de Mayo”, para cubrir uno de los escándalos de lavado de dinero, narcotráfico y corrupción más importante de este ciclo democrático y en donde se ven envueltos varios funcionarios del gobierno, incluyendo a la misma presidente?
¿Cómo es que no pensamos que pasará en nuestro país cuando termine el viento de cola o Brasil desvalorice su moneda?
¿Habrá alguien que piense adonde nos llevará la inflación existente, con las reservas en baja, con los fondos de la AFJP y otras cajas agotadas y con un déficit fiscal creciente?
Pero no solo gran parte de la ciudadanía utiliza el “…Yo argentino…”. También lo hace cada vez más frecuentemente la presidente. Ante los cada vez más numerosos y graves escándalos que surgen casi diariamente, la siempre locuaz y dicharachera presidente, Cristina F. de Kirchner, pareciera que pierde el habla: no abre la boca, ni toca ni se refiere, al tema públicamente.
Se refugia en la Quinta de Olivos o en su reino particular en Calafate en un absoluto mutismo. La única interpretación que se le puede dar a esta huidiza conducta, es que indirectamente Cristina deja entender “no es mi culpa”, “no tengo nada que ver”, “no puedo hacer nada”. En definitiva “…Yo argentina…”.
Toda esta situación, casi increíble, no hace más que reafirmar lo expresado por un importante dirigente del sector agropecuario: mientras algunos argentinos puedan ver el programa de Tinelli, el futbol para todos y estén sumidos en la fiebre actual del festival consumista, todo lo demás es superfluo.
De los aproximadamente 30 millones de ciudadanos habilitados para votar en las últimas elecciones primarias, casi un 35 % votó a Cristina. Seguramente muchos la votaron por estar convencidos y conformes con su gestión gubernamental, pero también muchos siguieron la engañosa y falsa “zanahoria” del gobierno.
Para estos últimos, el porvenir de sus descendientes y el futuro de esta gran Nación, son secundarios y no tiene mayor importancia.
Para el 70% que no votó al oficialismo es difícil explicar la pasividad y mansedumbre semejante a una majada de corderos que van al matadero. Realmente no encuentro explicación racional
Para terminar esta lamentable descripción de cómo somos actualmente algunos argentinos, de cómo soportamos estoicamente, casi despreocupados y con cierta alegría, todos estos abusos y destrato del gobierno, quiero finalizar esta nota, con lo que expresó en televisión, días pasados, un prestigioso analista político: “Elevemos en un brindis, nuestras copas de champagne…y que siga la joda”.

16- Sep-11 Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL
alfredo@weinstabl.com.ar

COMPROMISO FEDERAL - NO A CRISTINA !!!!


NO A CRISTINA !!!!!!
ASSEFF :" NI RODRIGUEZ SAÁ NI NADIE DE COMPROMISO FEDERAL VOTARÁ POR CRISTINA"
El candidato a diputado nacional bonaerense por Compromiso Federal, Alberto Asseff, consultado en Chivilcoy acerca de una frase del candidato presidencial Alberto Rodríguez Saá - "entre Duhalde y Cristina votaría por Cristina" - respondió que "esa frase fue mucho más una definición sobre el abismo que separa a Compromiso Federal del 'más de lo mismo' que significa Duhalde y su entorno, que un concepto políticamente relevante o significativo. Nunca votaremos por Cristina porque fácticamente es imposible, además de que conceptual, política, moralmente y en todo aspecto sería un despropósito. Agrego 'fácticamente' porque la última oportunidad para votar por Cristina será el 23 de octubre y ese día todos, incluido Alberto, votaremos por nuestro candidato Alberto Rodríguez Saá. No habrá otro momento para votarla".

Alberto Asseff fue recibido en Chivilcoy por el empresario Pedro Condorelli y dirigentes de Bragado, Nueve de Julio, Pehuajó, Trenque Lauquen y otros distritos. También estuvieron presente el concejal Breppe de Merlo y dirigentes de Hurlingham.

"Creo que todos nos dejamos llevar más por lo anecdótico que por lo sustancial. Lo importante es que Compromiso Federal tiene un programa - el Protocolo - y es respaldado por una fenomenal gestión de gobierno que transformó a la Cenicienta de las provincias en un Estado paradigmático que nos enorgullece a los argentinos y que crecientes franjas de la ciudadanía apuestan - con su apoyo y su voto - para que se replique en toda la Nación, incluidos el conurbano bonaerense, el gran Rosario, el Norte Grande y todos los lugares y latitudes que siguen, a pesar del llamado 'modelo inclusivo', siendo el insoportable contraste de un país rico plagado de pobreza, injusticia, droga, delincuencia, corrupción, precariedad en su infraestructura - como la del transporte - y tantísimas otras lacras sociales, morales y materiales", finalizó Asseff.

Chiste de la semana

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