La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

adsense

sábado, 27 de octubre de 2018

PANORAMA- FMI

Panorama político nacional de los últimos siete días El FMI ayuda pero también se declara preocupado por la situación social El viernes último el Consejo del Fondo Monetario Internacional aprobó el nuevo acuerdo con Argentina. Es por 57.000 millones de dólares e incluye nutridos adelantos destinados a aceitar un poco los engranajes del país durante el año electoral, que tendrá una economía retraída (un poco menos que este año, prevé el organismo) y una situación social que preocupa a los técnicos del Fondo (“ocupa permanentemente nuestros pensamientos, y no sólo sobre diciembre”, confió uno de ellos al diario La Nación). Junto con la apertura de su monedero el Fondo telegrafió un informe con opiniones y subrayó errores del gobierno que contribuyeron a hacer más inquietante el cuadro financiero, económico y social. Dinero y advertencias. Unas horas antes, el miércoles 24, en el Congreso argentino se había librado una batalla que, en cierto sentido, condicionaba la decisión del Board del FMI. Esa batalla tuvo varios triunfadores. Ganó el gobierno de Mauricio Macri, que consiguió la media sanción del proyecto: sin ese paso (y el complementario, que se espera de los senadores) el acuerdo con el FMI habría ingresado en riesgo de desmoronamiento.Y ya se sabe que ciertos derrumbes tienen efectos extendidos. Ganó también el peronismo federal, que siempre anticipó que no dejaría al gobierno sin presupuesto, pero reclamó cambios en las propuestas originales del oficialismo y los ha ido consiguiendo (seguramente el paso del proyecto por el Senado le permitirá perfeccionar ese objetivo). Como resultado de una táctica negociadora que combinó dureza y flexibilidad para apretar sin ahorcar, consiguió que el mayor peso del ajuste que el gobierno central pactó con el Fondo recaiga sobre las principales jurisdicciones que administra el Pro (Nación, Capital y provincia de Buenos Aires) mientras el conjunto de provincias recibirán distintas compensaciones tributarias que superarán la pérdida del llamado fondo sojero y el traspaso de costos de servicios subsidiados. El gobierno central debe sobrellevar la queja de la administración bonaerense, que no consiguió una actualización del fondo del conurbano, licuado por la inflación y proporcionalmente encogido a la luz de las obligaciones que deberá asumir tras los acuerdos de aquel con los gobernadores peronistas que permitieron la madia sanción de Diputados. La letra chica y los alborotadores Hay, con todo, un pedido del peronismo alternativo no tuvo satisfacción todavía: el reclamo de que el gobierno dé a conocer el texto completo del acuerdo con el Fondo, incluida la llamada letra chica. Algunos economistas temen que haya cláusulas que comprometan recursos patrimoniales del país (¿Vaca Muerta?) y se preguntan por qué el Congreso no ha sido plenamente informado en la materia. La semana próxima el ministro Dujovne asistirá al Senado y probablemente le pedirán aclaraciones. Las sospechas, las asperezas y las denuncias no impidieron que el gobierno tuviera el acompañamiento indispensable para conseguir la aprobación, pero permitieron al peronismo alternativo desplegar un frente amplio que, si en uno de sus bordes mostraba un rostro contemporizador, en el otro competía con los sectores más radicalizados (kirchnerismo, izquierda) mostrando que se puede ser oposición dura en el recinto sin apelar, como aquellos, al alboroto y la violencia callejera. Justamente estos sectores (y esos métodos) fueron los derrotados en esta batalla por el presupuesto. Su objetivo (impedir la aprobación de la ley) excedía su fuerza política y así quedaron expuestos su aislamiento y su impotencia: fracasó el intento de conectar desborde callejero con desorden en el recinto, la operación se redujo a una pantomima agresiva que terminó sumando puntos al oficialismo. Disparen sobre la Iglesia La misa por paz, pan y trabajo que se celebró el sábado anterior en Luján había exhibido otro perfil de las resistencia al programa económico: uno de masividad tranquila (hubo decenas de miles de personas, no hubo incidentes), donde las plegarias ocuparon el lugar que otros quieren darle a la acción directa y donde inclusive algunos que en distintas circunstancias se vuelcan a excesos o arrebatos, allí estuvieron contenidos y encuadrados. La comparación entre la misa de Luján y los desmanes del último miércoles en las inmediaciones del Congreso permite observar dos desarrollos posibles (y alternativos) de una lógica divergente con la del oficialismo: una que se inclina por la oposición extrema y desemboca en el uso de la fuerza, otra que procura hacerse ver y escuchar y busca puentes vinculados a la palabra, a la negociación. Cualquier observador atento (los técnicos del FMI inquietos por la situación social, por ejemplo) comprenden el beneficio de que la preocupante situación social no desemboque en violencia, aunque incluya demostraciones de oposición. El gobierno no parece observar esta distinción. Probablemente desde su óptica se trata de diferencias irrelevantes. Eso se deduce del hecho de que su maquinaria discreta de difusión (voceros informales, recursos mediáticos y afines) ha preferido apuntar contra Luján. Y hacer foco especialmente en la Iglesia, hurgando o alentado divergencias entre los obispos y en las feligresías, y hasta rebuscando munición antipapista en los viejos arsenales acumulados en su momento por la inteligencia K. ¿Incomprensión o voluntad de quemar naves?¿Imprevisión?¿Imprudencia? Duros y blandos, crudos y cocidos Tanto en la oposición como en el oficialismo hay miradas (si se quiere, complementarias) que se inclinan por el clásico “cuanto peor, mejor”. Que prefieren que al país le vaya mal “así los votantes aprenden” o que , del otro lado, alientan una oposición impresentable, se regocijan si ésta se pinta la cara y se expresa a cascotazos, prefieren esa queja violenta porque temen más a la eventual eficacia de un competidor sensato, razonable y representativo. A ambos lados de la grieta política se empiezan a observar diferencias internas entre quienes propugnan más dureza y quienes se inclinan por más entendimiento., En el oficialismo hay quienes consideran que Horacio Rodríguez Larreta es “muy blandito” ante las manifestaciones callejerasa o quienes cuestionan que la ministra Carolina Stanley sea “demasiado receptiva” ante los movimientos sociales y demasiado amplia en los criterios para canalizar la asistencia social; así como en el campo opositor se imputa a algunos gobernadores (Schiaretti, Urtubey) o al pleno cuarteto orientador del peronismo alternativo ser “títeres del gobierno”. En ese paisaje naturalmente tensado por la crisis económica, por las estrategias electorales y también por la pequeña especulación política, el cuadro de victoriosos y perdedores en la batalla del presupuesto es muy significativo: el rechazo radicalizado quedó en soledad; el rechazo dialoguista consiguió reformar el proyecto original y, junto al oficialismo, permitió la media sanción. Los negociadores del gobierno (el ministro Frigerio a la cabeza) consiguieron sortear los riesgos de derrumbe, aunque otros se dediquen a sabotear el apuntalamiento. Jorge Raventos

ELEGIR A BARRABÁS

Elegir a Barrabás «Cuando la ley y la moral se contradicen, el ciudadano se encuentra ante la cruel alternativa de perder la noción de moral o de perder el respeto por la ley. Dos desgracias igualmente grandes, entre las que es difícil elegir». Frédéric Bastiat El sábado pasado los católicos nos enfrentamos a un dilema que se ajustó, precisamente, a la planteada por el autor francés. En efecto, el Obispo de Mercedes-Luján, Mons. Agustín Radrizzani, pudo sostener que estaba cumpliendo con la ley no escrita que establece que una misa no se le niega a nadie mientras, con absoluto cinismo, cubría con un manto de impunidad moral a la gran familia Moyano, imputada de la comisión de casi todos los delitos. Así, una vez más y como al principio de la era cristiana, los sumos sacerdotes eligieron a los ladrones y olvidaron que, para recibir el perdón de Dios, se requiere arrepentimiento y propósito de enmienda. Y vale el plural, porque ya había sucedido algo similar con los obispos Víctor Manuel Fernández (La Plata) y Jorge Lozano (Pastoral Social), que se dio el gusto de maltratar a María Eugenia Vidal y a Carolina Stanley cuando las invitó a una reunión pública. Por su parte, el obispo Oscar Vicente Ojea (Presidente de la Conferencia Episcopal), fue muy reacio a la hora de emitir una opinión condenatoria respecto a la actitud protectora de su colega frente a los Moyano y sus cómplices gremiales y políticos (La Cámpora y otros especímenes kirchneristas). Los nombres de los prelados, todos ellos designados directamente por SS Francisco a contrapelo de los deseos de los demás, dejó al Papa, una vez más, en una posición controvertida ante la situación interna de la Argentina, país al que no podrá -¿querrá?- visitar en los próximos años, en la medida en que su figura está ahondando la grieta existente al trasladarla al seno de la grey católica, apostólica y romana. Frente a estos acontecimientos, no está de más recordar que el Pontífice (“hacedor de puentes”) sólo es infalible para los católicos cuando habla ex catedra, es decir, en cuestiones de dogma; en todo lo demás, es sólo el Jefe de Estado del Vaticano y cabeza, una suerte de rey, de la Iglesia. Por eso puedo permitirme criticar sus enseñanzas económicas, que parecen tender a conservar a los pobres en esa condición e, incluso, a aumentar su número. Porque el Papa debería saber que la única riqueza que puede distribuirse es la que existe, es decir, la que pueden crear los empresarios y los productores. Combatir al capital, como todavía cantan los multifacéticos fieles al mítico General, no es precisamente la mejor receta para recibir inversiones, crear puestos de trabajo y, menos aún, para sostener un Estado que debe sustentar, con sus subsidios y planes sociales, a los más desprotegidos, que SS dice privilegiar aquí y en el mundo entero. La Iglesia argentina de Francisco se ha puesto, decididamente, en el bando (o banda) kirchnerista, y las razones que los analistas políticos atribuyen a su obvia antipatía por Mauricio Macri y el presunto liberalismo que, a su modo de ver, el gobierno de éste encarna, no suenan demasiado convincentes para tan marcado posicionamiento en la oposición. Consecuentemente, habrá que buscarlas por otro lado. Que se debe a haber habilitado la fracasada discusión sobre la legalización del aborto, o no haber vetado la ley que permitió el matrimonio homosexual no suena demasiado convincente, en especial después de la reciente visita papal a Irlanda, pocos días después de que ese país, tan católico, hubiera promulgado leyes semejantes respaldadas en plebiscitos. Podría decirse que Francisco tiene más cerca de su corazón a la Argentina por ser su lugar de nacimiento, pero aquí, al menos por ahora, la onda “progresista” parece haber salido perdedora, salvo en lo que se refiere a la ideología de género, que sigue avanzando peligrosamente. La misa de Luján sumó otro ingrediente más complejo al reclamo en favor de la impunidad de los Moyano, y fue el rechazo frontal al acuerdo de financiamiento que el Gobierno firmó con el FMI. Porque, además de olvidar (la permanente amnesia del peronismo respecto a su propia historia) que ambos Kirchner también recurrieron al organismo –salvo cuando un negociado corrupto justificó pedirle la plata a Hugo Chávez, que la prestó a una tasa enormemente mayor, para cancelar lo debido al Fondo-, tampoco se dice de dónde habría debido salir el dinero necesario para solventar el enorme déficit fiscal (causado en gran medida por el gasto social). Así la Iglesia, nuevamente, olvidó la enseñanza de Cristo: “A Dios, lo que es de Dios, y al César lo que es del César”. El economista Ricardo Arriazu, tal vez el más respetado por todo el mundo, dijo el miércoles: “Si no había acuerdo con el FMI, al día siguiente éramos Venezuela”; ¿es eso lo que quiere el Papa? No lo creo, pero no dejo de recordar que cuando recibió a Nicolás Maduro no efectuó reclamo alguno contra su salvaje represión de su régimen ni quiso hablar con la oposición, como tampoco lo hizo en Cuba con las “Damas de Blanco”, que reclaman la libertad de los presos políticos del comunismo isleño. Tampoco que SS afirmó, luego de los reiterados planteos subversivos de Hebe de Bonafini, que “a una Madre (de Plaza de Mayo) yo le permito todo”. Gracias a Dios (se llame ahora Donald Trump, Angela Merkel, Emmanuel Macron o Christine Lagarde), ayer mismo el Fondo aceptó una ampliación gigantesca de la asistencia a la Argentina, sin la cual, como dijo Arriazu, nuestra República estaría en estado terminal. Un párrafo aparte, en el inmenso universo de asteroides tránsfugas que componen el peronismo, merece Miguel Pichetto, tal vez el único que ha puesto racionalidad en la conducta del famoso movimiento y encarnado a una oposición responsable. El proceder del Senador debe destacarse, en especial ante la runfla de delincuentes resultante de la alianza contranatura del kirchnerismo con la izquierda insurreccional; perdedores dentro del recinto en el debate por el Presupuesto, y como en diciembre de 2017, trasladaron la discusión a la calle, y defendieron su falta de ideas a piedrazos contra la policía. A fines del mes próximo, cuando se concrete la reunión del G-20 en Buenos Aires, veremos seguramente –como ha sucedido en todo el mundo- episodios de violencia mucho peores. Si bien contará para entonces con la colaboración de los equipos de seguridad de los grandes mandatarios del mundo, la labor de Patricia Bullrich resultará crucial; la Piba, pese a la ingenuidad que le atribuye Elisa Lilita Carrió, ha probado estar a la altura de las circunstancias, en especial por la rápida detección de los terroristas venezolanos (miembros del Sebin) infiltrados, que fueron detenidos y están al borde de la expulsión del país. La obvia y lógica preocupación de los regímenes de clepto-izquierda que aún subsisten en América Latina, todos los cuales militan en el Foro de San Pablo, por el avance de los movimientos liberales que han llegado al poder en Chile, Perú, Colombia, Paraguay y, parcialmente, en Argentina, se acrecentará mañana, cuando Jair Bolsonaro se convierta, seguramente, en el nuevo Presidente de Brasil. Asunción, 27 Oct 18 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

viernes, 26 de octubre de 2018

EL ATRILERO: NO ENTIENDO

EL ATRILERO: NO ENTIENDO: NO ENTIENDO Malú Kikuchi (26/10/2018) Perdón, voy a ser referencial. Los hechos me superan y simplemente, no entiendo. Me refiero a la c...

domingo, 21 de octubre de 2018

EL ATRILERO: RENUNCIAR A LOS SUEÑOS

EL ATRILERO: RENUNCIAR A LOS SUEÑOS: El disparate de renunciar a los sueños. El pesimismo crónico convive con el optimismo mágico. Esa aparente contradicción parece describ...

EL ATRILERO: DE LA PESADILLA K A LA ACTUAL Y CON MIRAS A LA KM

EL ATRILERO: DE LA PESADILLA K A LA ACTUAL Y CON MIRAS A LA KM: DE LA PESADILLA K A LA ACTUAL Y CON MIRAS A LA KM Estadísticas y sus "abusos", conforme Borges, y pronósticos sobre la próxima...

viernes, 19 de octubre de 2018

EL ATRILERO: ENAMORADOS POR ESPANTO

EL ATRILERO: ENAMORADOS POR ESPANTO: Enamorados por espanto “A nadie lo respetan por lo que es. Lo respetan por lo que es capaz de hacer”. Jo Nesbø No lo incluí en la...

CHANTAJE

CHANTAJE Malú Kikuchi (19/10/2018) El fiscal Sebastián Scalera, a partir de una denuncia hecha por Pablo “el Bebote” Álvarez, jefe de la barra brava del Club Atlético de Independiente, hoy preso, acusó a Pablo Moyano, hijo de Hugo y secretario adjunto del sindicato de camioneros, de asociación ilícita y lavado de dinero. El fiscal le pidió al juez Luis Carzoglio que dictara la detención preventiva de Pablo Moyano, estando este en un congreso en Singapur. La reacción del gremio y del secretario del mismo, o sea del padre de Pablo, Hugo Moyano, fue inmediata. Si detienen a Pablo, paro general a la justicia. Los Moyano, Hugo y Pablo, pueden decretar un paro de camioneros, no un paro general, pero los secretarios de los demás gremios no abrieron la boca. La CGT tampoco. Se sabe que camioneros acá, y en todas partes del mundo, pueden paralizar un país, bloqueando rutas y desabasteciéndolo. Como Chile en octubre de 1972 (el principio de la caída de Salvador Allende), o Francia en enero del 2000, o España en junio 2008. Los ejemplos son muchos. Pero patotear de esta manera al poder judicial de una nación, es inédito, sólo en la Argentina pueden suceder estas cosas. Macri contestó: “Nadie se puede creer por encima de la ley, ni prepotear a los demás”. Sentimos disentir, los Moyano pueden. Y lo hacen. Conocen su poder y lo validan. También conocen sus apoyos, por miedo o simpatía, la ex enemiga CFK, fuerte en la provincia de Buenos Aires y ¡oh sorpresa!, la Iglesia. Hay un viejo proverbio que dice que el enemigo de mi enemigo, es mi amigo. Parece ser cierto. Desgraciadamente. Por ahora, el juez Carzoglio falló en contra de la prisión preventiva ya que, según él, las pruebas eran insuficientes. Hizo una conferencia de prensa, también inédita, y contó. El miércoles de mañana, a las 11 y 10 y a las 11 y 20, su mujer atendió el teléfono y fueron amenazados de muerte ella y el marido con respecto al tema Moyano. Aclaró que a él no lo iban a apretar con “carpetazos”, que eso era una maniobra del Procurador General de la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires, o sea del Dr. Julio Conte-Grand. Los Moyano alegan persecución política. El fiscal dice que va a pedir el apartamiento del juez porque no es imparcial. En noviembre un jurado verá si juzga o no al juez que rechazó la prisión preventiva de Pablo Moyano. Sin conocer el expediente, sin tener constancia de las pruebas, no se puede opinar. Sería tan injusto como liberar a un delincuente o condenar a un inocente. Pero tampoco se puede amenazar con impunidad. Más allá del omnímodo poder de los sindicatos en la Argentina (chicos sin clases porque lo decide un sindicato, o sea chicos sin futuro, porque lo decide un sindicato), ¿cómo es que se puede elegir un presidente de la nación por 4 años y si lo hizo bien por otros 4, y ya. Un sindicalista puede dirigir su gremio de por vida. Se hacen elegir una y otra y otra vez. Algo huele muy mal en la Argentina. Es una salvajada amenazar a uno de los tres poderes que forman el gobierno de la nación. Un gobierno elegido en democracia, legal y legítimo, con el cual se puede estar o no de acuerdo, lo que no se puede es amenazarlo en ninguno de sus poderes. La pregunta válida es: ¿la Justicia podrá contra el camión o el camión embestirá a la Justicia? De la respuesta depende la salud de la República.

Chiste de la semana

Chiste de la semana