La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

TAL VEZ NO SEA

Mendoza,12 de Diciembre de 2012 Arturo Jauretche en su libro “Manual de Zonceras Argentinas”, entre otras cosas, dice que “no somos zonzos nos hacen zonzos”. Tal vez no sea un libro de actualidad, pero contiene conceptos fundamentales que ayudan a despertar la conciencia nacional. Por ejemplo dice que por nuestro sistema pedagógico y la enseñanza de una historia falsificada, muchas son las zonceras que llevamos adentro, pero a medida que se las va descubriendo uno se libera. También dice que muchos no quieren enterarse de las zonceras porque es posible que pierdan su prestigio y su fuente de ingreso. Además las zonceras no se enseñan como una asignatura, están dispersamente introducidas en todas y hay que ir las entresacando, pues la pedagogía colonialista no es otra cosa que un "puzzle" de zonceras. Nuestra pedagogía esta destinada a impedir que el pensamiento nacional se elabore desde los hechos, es decir desde las comprobaciones del buen sentido. Y se hace confundir la propia prosperidad individual del dirigente con el destino nacional. Manifiesta que la pedagogía colonialista hace justificar el mesianismo, la ideología liberal y enturbia los reales problemas con interminables polémicas y de este modo, la "derecha liberal" y la "izquierda socialista" le hacen el juego a la economía colonial. Tal vez no sea que haya como cordones invisibles que atan las acciones gubernamentales pero existe como un contagio repetitivo de muchas de esas acciones. Así tenemos: Según la Zoncera n° 20 EL CANAL DE RIVADAVIA, dice que en 1826, nació en el pensamiento rivadaviano la construcción de un canal para que uniera el río Colorado (Sur de Buenos Aires) con el río Desaguadero, que corre, cuando tiene agua, entre San Luis y Mendoza… En efecto en estos tiempos modernos, vimos ese contagio, cuando se habló de llevar la Capital Federal a la Patagonia, los vuelos espaciales, el tren bala. Y nuestra mente colonialista recibió dichos anuncios con muchos aplausos. Y según en la Zoncera n° 31 "PAGARÉ AHORRANDO SOBRE EL HAMBRE Y LA SED DE LOS ARGENTINOS" manifiesta que el presidente Avellaneda dijo: “La República puede estar dividida hondamente en partidos internos pero no tiene sino un honor y un crédito, como sólo tiene un nombre y una bandera ante los pueblos extraños. Hay dos millones de argentinos que economizarán sobre su hambre y sobre su sed para responder en una situación suprema a los compromisos de nuestra fe en los mercados extranjeros". Y hoy vemos que sin decir nada se está pagando la deuda pública con “el hambre y la sed” de los jubilados. Si bien hay muchas más zonceras para analizar, se puede decir que se ha destacado a trabes de los años, que tal vez no sea que “nos hacen muy tontos” sino que tengamos mucha “viveza criolla” y nos guste vivir colonialmente, porque así, los gobernantes de turno pueden salir enriquecidos. Será por eso que cuando están en el llano dicen una cosa y cuando están gobernando hacen otra cosa. Ruben Peretti

martes, 11 de diciembre de 2012

DOS CAMPANAS

DOS CAMPANAS DE LA MISMA PROCESION Si bien son dos campanas(*) la procesión es la misma, iguales ritos, imágenes repetidas (El, el general, la abanderada de los humildes, y la pobre viuda enfrentada a todos los malos) Las mismas manadas arreadas, los mismos recorridos que expresan la rigidez mental de las paranoias esquizofrénicas, cambiar un problema por otro, en vez de resolverlo resignando soberbia y absolutismo, lo agravan duplicando la apuesta: los vicepresidentes: de Scioli a Cobos y de este a Boudou, guerra con el campo y reemplazo de la red de comercio interno por una GESTAPO de comisarios políticos, para terminar destruyendo la producción; relaciones internacionales, aerolíneas, YPF y de la ley de medios a la justicia No obstante que la fuente de la noticia es el diario El País de España o el Pravda español del grupo Prisa de íntimas relaciones con el multimedio, la exposición revela un relato en general acertado. Repárese con que simplicidad pasamos de sentenciar que un medio de comunicación cambia gobiernos con tres tapas a que lo mimo hace la justicia con tres sentencias, a este paso llegaremos a que un policía con tres pitidos de su silbato cambie un gobierno; claramente el problema no es la prensa, la justicia o la policía es la inconsistencia de los gobiernos que no representan a nadie, aunque alguna vez los haya votado el 100% Está en la historia publicada ayer, la legitimidad y autoridad se ganan cada día o desaparecen no se compran ni con todo el oro del mundo, no se heredan, ni las otorga una urna condicionada por mil trampas. Cuando se dice no hay solución hasta que se desintegren y desaparezcan todas las alternativas en oferta no se lo dice como expresión de deseos sino teniendo vívidamente presentes estas realidades objetivas. (*) Dos campanas http://www.perfil.com/contenidos/2012/12/10/noticia_0005.html

lunes, 10 de diciembre de 2012

LOGORREA

LOGORREA Locuacidad exagerada, flujo verbal inagotable y desordenado. Se manifiesta sobre todo en los estados maníacos y, en ocasiones, en algunas afasias sensoriales. También aparece en las intoxicaciones por algunas sustancias psicoactivas (alcohol, cocaína), especialmente en sus momentos inicia [http://site.informadorpublico.com/wp-content/uploads/2012/01/cristina_fernndez_en_acto_mayo_2011.jpg CTRL + clic para seguir el vínculo] A raíz de una columna publicada recientemente por Joaquín Morales Solá en La Nación , el Dr. Juan Carlos Fustinoni envió la siguiente carta, que contiene un verdadero diagnóstico de la presidente: “Interesante enfoque que circuló entre los egresados de la Unidad Hospitalaria de la 4ta Cátedra de Semiología del Hospital de Clínicas. Lo envío porque, a más del interesante enfoque médico-psicológico, nos obliga a reflexionar sobre el funcionamiento de las Instituciones Republicanas y por qué, o bajo qué circunstancias éstas no funcionan. O si realmente pudieran existir situaciones de riesgo para la República que no están contempladas en los medios de control que deben funcionar entre los distintos Poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Para los “no médicos”, el firmante de este excelente comentario y análisis, Juan Carlos Fustinoni, es el hijo de quien fuera un brillante profesor de la Facultad de Medicina, jefe de la 4a cátedra de semiología del Hospital de Clínicas, Prof. Dr. Osvaldo Fustinoni.” HERMANN Y CRISTINA Estimado Morales Sola: He leído su articulo: “Qué le pasa a la Presidenta”. Como usted bien deja traducir, un paulatino cambio en los hábitos, las costumbres y la personalidad de la presidente preocupan a propios, a opositores y a ciudadanos comunes. Ha venido a mi memoria el personaje de Hermann en el relato de Alexander Pushkin: “ La Dama de Pique” (1890). Pushkin crea a Hermann a semejanza de Napoleón, hecho que nos es revelado por el mismo escritor en un pasaje del drama. Después de todo, el napoleonismo, esa sed ardiente de éxito, era un fenómeno bastante típico en la época del destacado novelista. Esta idea de un Napoleón que arroja a sus pies los conceptos de la moral la encontramos más adelante encarnada en Raskolnikov, héroe de “Crimen y Castigo” de Dostoievsky. Encuadrándolo dentro del contexto de la ciencia, creemos que en Hermann se produce una aceleración de todo el tiempo individual y un estado de ánimo elevado al escuchar el relato referente al secreto de la condesa detentadora del destino -reacción maníaca o manía-. Su verborragia es una fuga del pensamiento. Tiene además ideas delirantes de grandeza (“He aquí con lo que triplicaré, centuplicaré mi capital”, y luego: “…y soñó con cartas, con mesas de tapetes verdes, con fajos de billetes y pilas de monedas”). Hermann desarrolla irritabilidad y rabia cuando se le rehúsan sus demandas. Las principales características de la manía son: * Exaltación del estado de ánimo. * Aumento de las actividades orientadas hacia metas, delirios de grandeza, creencias falsas en habilidades especiales. Los pacientes suelen enojarse frente a la contradicción y piensan que el mundo está en su contra. * Ideas fugaces o pensamiento acelerado. * Enfadarse por cualquier motivo. * Autoestima alta. * Agitación. * Verborrea (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando). * Inquietud excesiva. * Bajo control del temperamento. * Patrón de comportamiento irresponsable. * Hostilidad. * Aumento en la actividad dirigida al plano social. * Creencias falsas (delirios). Llaman la atención algunas de las características que Hermann, el personaje de Pushkin, comparte con nuestra primera mandataria. Usted señala que “la presidenta ha hecho de la Argentina el centro del mundo y convirtió al mundo en un despreciable vecindario”, es decir, piensa que el mundo está siempre en su contra y actúa en consecuencia. Tres cadenas nacionales de televisión y radio, en apenas cuatro días, traducen una exaltación del estado de ánimo, una verborrea y un aumento de las actividades orientadas hacia metas que, en los últimos monólogos, han tendido al destronamiento de un eventual competidor. Se muestra hostil y agravia en su hablar más de lo usual. La alusión al ministro de economía de España, al calificarlo como “el pelado ese que apunta con el dedo”, revela bajo control temperamental, irresponsabilidad en su patrón de comportamiento y nulas reglas de urbanidad que rayan la discriminación y la chabacanería. La presidenta se enoja y enfada porque cree decididamente en lo que ella manifiesta (creencias falsas, de vivir en un paraíso con inflación desbordante y en un edén con severo déficit fiscal que va a llegar este año a $ 55.000 millones, porque se sigue gastando más de lo que se recauda, frente a un déficit que ya había superado los $ 30.000 millones en 2011, según datos oficiales). ¿Está la presidente en condiciones de gobernar o su personalidad verborreica, fantasiosa y hostil -de ser corroborada científicamente como alterada- la limita? ¿Qué hacer frente a esto último? Mientras tanto seguirá el pensamiento acelerado, la logorrea, el enfrentamiento y la construcción engañosa de una falsa realidad en el contexto de un país que se paraliza y desvanece. Lo felicito por su articulo, Juan Carlos Fustinoni

domingo, 9 de diciembre de 2012

JUDICIAL 1 EJECUTIVO 0

JUDICIAL 1, EJECUTIVO 0 … por ahora Por Malú Kikuchi (9/12/2012) La ley de medios N° 26.522 (10/10/2009) fue votada por amplia mayoría. No está en vigencia. Creo que “la mejor ley de medios es la que no existe” y en su lugar existe una justicia rápida y eficiente que asegura que los periodistas digan la verdad, controlando sus fuentes de información. Pero vivimos en un país socialista que cree que todo debe estar tabulado y etiquetado dentro los parámetros en los que abreva el gobierno de turno. Es así que tenemos la ley N°26.522, con la excusa que la anterior (N° 22.285 de 1980), era del tiempo del Proceso. Si “necesitaban” una ley, bastaba con decir que la anterior era obsoleta, ya que nada cambió tanto en el mundo como las comunicaciones. Inventaron una ley idealizada y complicadísima, imposible de poner en práctica y en algunos artículos, aparentemente anticonstitucional: artículos 45 y 161 La ley no está hecha a favor de la gente, está hecha en contra del grupo Clarín. Es una mala ley. No por Clarín que es capaz de defenderse (Kirchner no hubiera tenido el poder que tuvo sin la ayuda de Clarín), es mala porque las leyes no deben estar hechas a medida de alguien o algo. Así Clarín interpone una denuncia de inconstitucionalidad sobre los artículos 45 y 161. La historia es conocida y escandalosa. Ante la cautelar conseguida por Clarín hasta el 7D, fecha fijada por la Corte, el ejecutivo enloquece. Ataca al Consejo de la Magistratura, presiona jueces, presiona a la Corte, recusa todo un fuero civil y comercial. Necesita que el 7D la medida cautelar desaparezca y Clarín pueda ser desguazado. El 7D para el ejecutivo pasa a ser “sinónimo de libertad e independencia”. La Corte decide que el fallo sobre la constitucionalidad o no de los artículos 45 y 161, corresponde al juez Horacio Alfonso, que ya falló en contra de Clarín por el art. 30 de la ley de medios. El 6D, la Cámara civil y comercial extiende sin plazos la cautelar. Por ahora, judicial 1; ejecutivo 0. Cristina recurre a la Corte a través del “per saltum”. Se supone que la Corte rechazará el “per saltum” ya que no le corresponde fallar sobre un fallo previo inexistente. La cautelar es eso, “cautelar” en espera de ser un fallo definitivo sobre el que sí pueda expedirse la Corte. Falle como fallare Alfonso, la parte perdidosa recurrirá a la Corte. Si la Corte fallara en contra del ejecutivo, ¿Cristina acataría? Dejando de lado las groserías y los dislates de Sabatella (AFSCA), Alak, Abal Medina, Kunkel, Marcelo Fuentes (senador FPV/ Neuquén)…. la lista es larga, si la Corte no falla a favor del ejecutivo, ¿Cristina, acata? Hasta ahora no lo ha hecho. Casos memorables. La reposición del Dr. Eduardo Sosa como Procurador de la provincia de Santa Cruz, ha sido dictada por la Corte más de 3 veces. Sosa sigue sin ser repuesto en su cargo. La Corte falló a favor del 82% en el pago de los haberes de los jubilados. Estos siguen sin cobrar el 82%. La Corte falló a favor de la editorial Perfil, dictando que el ejecutivo debía ponerle publicidad oficial a la editorial en por lo menos 3 publicaciones. Siguen esperando. Para muestra, basta. Cristina se ha quedado en los tiempos de la conquista, cuando los españoles en tierras americanas, antes de asolar un poblado de “habitantes originarios”, leían en voz baja las indicaciones del Consejo de Indias, y susurraban: “se acata, pero no se cumple”. La Corte tiene a Cristina el valor del Consejo de Indias a los conquistadores. Un pequeño detalle histórico, sólo para resaltar lo que diferencia a Cristina (y a “ÉL”), de todos los demás gobiernos argentinos. El 24/3/1976, conforman la nueva Corte, Adolfo Gabrielli, Horacio Heredia, Alejandro Caride, Abelardo Rossi y Federico Videla Escobar. Aunque Usted no lo crea, sucedieron cosas curiosas como el caso Carlos Zamorano, 1977, fallo 298: 144; caso Jaime Lockman, 10/11/77; caso Ana María Pérez de Smith, 21/12/1978, fallo 298: 441; y hubo más. Quizás el más rimbombante, haya sido el caso Jacobo Timerman, 17/9/1979, fallo 301:771. Cuenta el ex presidente de los EEUU, James Carter que, en el caso Jacobo Timerman y la orden de la Corte de liberarlo, Videla, su ministro de justicia y los miembros de la Corte estuvieron a punto de renunciar, porque la cúpula militar había votado 6 a 3 por la no liberación del preso. Videla, leyó bien, Jorge Rafael Videla, decidió que un fallo de la Corte no podía dejar de ser cumplido. Y Jacobo Timerman fue liberado. ¡Hasta el Proceso de Reorganización Nacional acataba los fallos de la Corte aunque no estuvieran de acuerdo con ellos! El Proceso si, y ¿Cristina? Final abierto. En 1864, a 2 años de haber sido integrada la primera Corte Suprema de Justicia de la Nación (presidencia Mitre), el 1° secretario de la misma, el Dr. José Miguel Guastavino (“Fallos”, tomo I, prefacio), explicaba la razón de ser de la Corte: “con su acción sin estrépito pero eficaz, debe obtener que la Constitución eche hondas raíces en el corazón del pueblo”. ¿La Constitución tendrá hondas raíces en el corazón de este ejecutivo?

MONARQUÍA

Perfume de Flores Marchitas “Luego hazte la pregunta: ¿dónde está ahora todo esto? Humo, cenizas, leyenda; o, tal vez, ya ni siquiera leyenda”. Marco Aurelio La viuda de Kirchner confundió –al igual que su marido desde los lejanos días de la Gobernación de Santa Cruz- “Estado” con “Gobierno”, “Gobierno” con “Poder Ejecutivo”, la “representación” de los votantes por la “delegación” de esa soberanía, y “República” con “Imperio”. En razón de esa confusión, actuó como hemos visto, es decir, transformó a los bienes y medios del Estado en gubernamentales, redujo a una categoría constitucional inferior al Poder Legislativo y pretendió hacer lo mismo con el Judicial, y desconoció que, en una República, “gobierno” son los tres poderes, transformándola, en su febril imaginación, en una monarquía absoluta. El jueves, un día antes del terrorífico pero finalmente inocuo 7D, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, objeto de un inmundo e irracional atropello del Poder Ejecutivo, dictó una resolución que, sin exageración alguna, salvó a la República del abismo en cuyo borde mismo se encontraba. Doña Cristina, la auto-celebrada “abogada exitosa”, resultó aplazada en el examen de Derecho Constitucional al que eligió presentarse sin leer bolilla alguna. Por la noche, después de digerir lo sucedido durante el día (más allá de la nube tóxica y el diluvio, el hecho más relevante de la década fue la declaración de todas las asociaciones de jueces del país) se me ocurrió una metáfora muy complicada. Los emperadores romanos, para calmar los reclamos de los ciudadanos en épocas de crisis, celebraban grandes fiestas, cuyo epicentro era el Coliseo, en el cual los cristianos y los gladiadores debían enfrentar a fieras salvajes. Doña Cristina hizo lo propio pero, con las tribunas llenas de fanáticos que aspiraban ver sangre, los que debían morir para contentarlos faltaron a la cita, por orden judicial. Lo lógico hubiera sido que uno de los muchos maestros de ceremonias de la Casa Rosada –Sanatella, Ala-k, Abalito, Anímal, Guita-rrita o Metralleta Kunkel- presentara las excusas del caso y despidiera a la multitud vociferante. Por orden directa de la Presidente, no se hizo y los actos previstos para hoy continuarán su desarrollo, aunque deban haber cambiado sus consignas. ¿Será así o seguirá echándose leña al fuego, aunque esté mojada? Con las desmesuras a las que la Casa Rosada nos tiene acostumbrados, es muy difícil prever qué sucederá, y ese incierto futuro inmediato no puede más que generar una honda preocupación. Si la Comisión Nacional de Valores decidiera utilizar su nuevo recurso pseudo legal, que le permite prácticamente intervenir, en nombre de las minorías, los órganos de administración de las empresas, para destruir a Cablevisión con la excusa de “proteger” a Fintech, dueña del 40% (una situación incompatible con su condición de prestador de servicios públicos), generaría no sólo el descontento de sus usuarios, que son muchísimos, sino la reacción airada de sus combativos empleados; en resumen, una situación de complicado pronóstico. Desde el viernes, desde Olivos emana un perfume a flores marchitas que predice, sin dudas, el comienzo del período del “pato rengo” en el pseudo imperio kirchnerista, confesamente sin herederos. Los sindicalistas, los suboficiales de las fuerzas armadas y de seguridad, los “barones” del Gran Buenos Aires, los gobernadores, los jubilados, la clase media, la Iglesia, los empresarios, los jueces y hasta los caciques del PJ han comenzado a percibirlo en sus fosas nasales y están preparando sus garrochas para abandonar el fracasado “modelo” de tan rimbombante nombre. La señora de Kirchner, que no tiene un pelo –ni una extensión- de tonta, también está olfateando su final pero, como sostengo desde hace años, creo que estará dispuesta a transformarse en Nerón e incendiar Roma antes que someterse a la reglas de la democracia. Si Ud., lector, no me cree, simplemente cierre los ojos y trate de pensar en una foto en la cual se vea a doña Cristina entregándole banda y bastón a un sucesor que no sea del mismo palo. En cualquier escenario, el desastre que dejará cuando, finalmente, sea desalojada del poder –se mida en términos económicos o sociales- exigirá de quien se siente en el sillón de Rivadavia y en la ciudadanía toda un verdadero esfuerzo de imaginación y de coraje, de seriedad y de sacrificio. Nada de eso es imposible, salvo que los argentinos insistamos en preferir este falso progresismo que tanto nos ha costado en materia de educación, de desarrollo, de empleo, de producción, de inseguridad, de descontrol gubernamental y hasta de secuestros de naves. Para readmitirnos en su seno, el mundo entero nos exigirá comportarnos como si fuéramos gente civilizada, capaz de respetar las normas y ser esclavos sólo de las leyes y de la palabra empeñada. Si, en lugar de buena educación o adecuado sistema de salud, de una infraestructura adecuada, de viviendas dignas o del autoabastecimiento energético, seguimos optando por irracionales subsidios, Fútbol para Todos, Aerolíneas Argentinas o la confiscación de YPF, si continuamos sin respetar contrato alguno o sentencia desfavorable, si continuamos tolerando que se barra con las instituciones, nuestro futuro será la nada, vestida de disolución nacional. Bs.As., 9 Dic 12 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

viernes, 7 de diciembre de 2012

PÁNICO

SEGÚN LO VEO Pánico en la Casa Rosada por James Neilson Hay que sentir piedad por quienes sirven al gobierno nacional. Para mantenerse en sus puestos, todos, desde el ministro más encumbrado hasta el ordenanza a cargo del té presidencial, tienen que complacer a una jefa que es terriblemente exigente y que no tolera la más mínima desviación del libreto que ella misma ha escrito. Por lo demás, parecería que es bastante caprichosa, proclive a cambiar de opinión por motivos misteriosos, lo que obliga a sus dependientes a procurar adivinar lo que quiere de ellos. Habrá sido por eso que, al acercarse el día calificado, con espíritu belicista, de "7D", la fecha fijada por el gobierno para el desmembramiento definitivo del monstruo que se llama Clarín, los soldados de Cristina se han prestado a una extraña competencia para ver cuál de ellos puede proferir la barbaridad más impactante y de tal modo anotarse algunos puntos en la interna oficialista. El enemigo a derrotar ya no es Clarín, es la Justicia. ¿Ganará el ministro correspondiente, Julio Alak, por haber aseverado que una eventual medida cautelar que no le agradara equivaldría a un "alzamiento"? ¿Se impondrá el diputado Carlos Kunkel, un personaje que se hubiera sentido a sus anchas en la Unión Soviética de Stalin, por advertirnos que la maldita "corporación judicial" está preparando un "golpe institucional para romper la continuidad de la democracia en la Argentina"? ¿O logrará otro militante oficialista, alguien como el temible Aníbal Fernández, derrotar a sus rivales diciendo algo que sea aún más apocalíptico? Para Cristina, la tibieza es síntoma de deslealtad, de suerte que los deseosos de merecer su aprobación, aunque sólo fuera por un par de días, no tienen más alternativa que la de llamar la atención a su presunto fervor anticlarinista y antijudicial. El ataque de histeria colectiva en que, para diversión de algunos y consternación de muchos más, están participando tantos miembros del elenco gubernamental, sus aliados en el Congreso y en la multitud de agrupaciones combativas que apoyan a Cristina a cambio de subsidios o, lo que es todavía peor, porque les encantaría aprovechar lo que tomarían por una oportunidad para dinamitar el statu quo parece deberse más a la conciencia de que el "proyecto" kirchnerista está por hundirse que a la convicción de que le espera un triunfo histórico. Últimamente, el gobierno ha cometido tantos errores absurdos que brinda la impresión de estar a punto de desintegrarse. Es tan grande su propia vocación autodestructiva que los azorados políticos opositores no tienen que hacer nada salvo mirar pasivamente el psicodrama que está desarrollándose ante sus ojos. Según la prensa española, Hermes Binner resumió la situación en que se encuentra al oficialismo señalando que, "desde la presidenta para abajo, los kirchneristas aparecen enfermos, alienados, obsesionados por el odio. Es la única explicación posible a los disparates que están cometiendo." La verdad es que a Cristina y compañía les convendría que el Grupo Clarín siguiera siendo el enemigo satánico e inmensamente poderoso de la febril imaginación oficial. Si lograran despedazarlo, se privarían del cuco que desempeña un rol fundamental en el extravagante "relato" kirchnerista. Podrían reemplazarlo por el imperialismo yanqui, el capitalismo o los mercados, pero las repercusiones económicas de una guerra santa contra el orden internacional serían tan calamitosas que el gobierno no tardaría en quedarse totalmente aislado. Mal que le pese a Cristina, la Argentina no es Venezuela, un país petrolero que tiene garantizados ingresos anuales de muchos miles de millones de dólares y por lo tanto puede darse el lujo de mofarse de los demás. A diferencia del "mundo" denostado esporádicamente por la presidenta por resistirse a ponerse a su altura, Clarín es un tigre de papel. La influencia política del conglomerado encabezado por el matutino porteño siempre ha sido escasa: de ser tan fuerte Clarín como dan a entender los resueltos a pulverizarlo, Cristina no hubiera arrasado en las elecciones presidenciales del año pasado. Tratarlo como si constituyera el obstáculo principal en el camino de la kirchnerización del país, librando en su contra una feroz "batalla cultural", sólo tiene sentido para quienes creen a pie juntillas en su propia propaganda. Según parece, Cristina ha caído en la trampa así supuesta. Lo mismo que centenares de autócratas a través de los milenios, al aferrarse a un relato determinado se ha alejado irremediablemente de la realidad concreta. Por fortuna, no existe el peligro de que a la Argentina le aguarden los horrores que experimentaron otros países en que los gobernantes intentaban subordinar absolutamente todo a una ideología, culto religioso o, como a menudo ha sucedido, su propia gloria personal, pero así y todo parece inevitable que la malsana obsesión presidencial, presuntamente compartida por quienes militan en el oficialismo, tenga consecuencias perniciosas. De imponer el gobierno un apagón informativo, los ya molestos por los esfuerzos presidenciales por minimizar la importancia de los cacerolazos multitudinarios y los paros obreros procurarán hacerse oír con protestas mucho más estruendosas. Cristina y los suyos son partidarios entusiastas de la teoría de la "mentira patriótica", de la idea de que en ciertas circunstancias una buena ficción es mucho mejor que una verdad desmoralizadora. Fue con el propósito de manejar las expectativas con la esperanza de alentar a los empresarios e inversores en potencia, de tal manera poniendo en marcha un ciclo virtuoso, que Néstor Kirchner ordenó al Indec embellecer las estadísticas económicas, comenzando con las relativas al aumento del costo de vida. El truco sólo funcionó por un par de meses, pero en lugar de abandonar el intento de engañar así a "los mercados", los responsables de institucionalizar la mentira rehusaron darse por vencidos. Los resultados están a la vista: merced al voluntarismo insensato del gobierno kirchnerista, la Argentina no está sacando provecho del gran boom latinoamericano. Mientras que países como Chile y Perú avanzan con rapidez envidiable, se ha condenado a sí misma ya a un largo período de estanflación, ya a una nueva convulsión empobrecedora de la clase que sufrió una y otra vez en el transcurso de su historia, desgracia que, huelga decirlo, incluiría entre sus muchas víctimas el proyecto de Cristina.

NIDO DE RATAS

La casa rosada y el congreso son nidos donde parasitan los políticos depredadores sociales (caranchos, buitres, chimangos, cuervos y alguna mulita narco-carroñera) La desorientación y la inmoralidad política y social junto a la pobreza y la indigencia, la falta de transparencia legislativa y judicial, el permanente hostigamiento del gobierno al Consejo de la Magistratura y a algunos jueces en particular para menoscabar su autonomía, la violencia y la droga, lograron relajar las buenas costumbres en nuestro país y a partir de allí, cada uno de los aspectos infinitos de nuestra vida colectiva, pública, e individual, está demostrando que vamos en franco retroceso. El progreso que debiera ser un bien común argentino, no alcanza en definitiva más que a una cada vez más pequeña fracción de privilegiados, mientras aumenta la masa de los que permanecemos fuera de carrera… El mapa nacional se ha despedazado, con todos los peligros que ello representa. Las desigualdades sociales se han desparramado por todas las provincias poniendo en peligro el “bien común”. Los hechos esenciales aparecen hoy con toda crudeza; el hambre está en todas partes. La deserción escolar y la repitencia no baja por más que por decreto se disponga que nadie repita el primer grado, o se bajen las exigencias en los agonizantes colegios secundarios. La miseria engendra miseria y la pobreza por sí sola no puede poner fin a este encadenamiento. Después de 30 años de democracia, 14 millones de familias sienten hambre (el 23,8% vive en las villas; el 16,2% en centros urbanos pobres y el 4,4% pertenece a la clase media). Allí el hambre es mucho más que hambre; es a la vez causa y consecuencia de que el desarrollo sea insuficiente; ES LA RAÍZ DEL CIRCULO VICIOSO DE LA MISERIA no solo que insulta a la dignidad del hombre, sino que puede llegar a exacerbar las tensiones y comprometer la paz social y la estabilidad de un gobierno. La marginalidad social es un tema indiscutible. Lo lamentable es que este esbozo, todavía imperfecto, no se trata de literatura, ¡SON HECHOS, REALIDADES! De un lado, lujo…, del otro, ni siquiera lo necesario… y lo peor de todo es que nos hemos acostumbrado a vivir así, aceptado la realidad con una indiferencia vergonzosa, explicable sólo en pueblos en decadencia en donde el camino del corazón, pasa primero por el estómago o el bolsillo. Todo tiene hoy olor a escándalo…, Hoy, nada es seguro, PERO TODO ES POSIBLE, porque la historia de mañana depende de nosotros, de cada uno de nosotros. NO PODEMOS SER MÁS EXPECTADORES, DEBEMOS SER ACTORES DE NUESTRO PRESENTE Y DE NUESTRO FUTURO. En esa empresa debemos estar todos comprometidos según nuestra propia CONCIENCIA, pero todos, TODOS, DEBEMOS TENER HAMBRE Y SED DE JUSTICIA. En azul y blanco, Hugo César Renés

Chiste de la semana

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