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martes, 14 de octubre de 2014

AGENCIA DE EMPLEOS BOUDOU

AGENCIA DE EMPLEOS DEL CORRUPTO El biprocesado Boudou sumó otra denuncia (¡5700 empleados!) El abogado Ricardo Monner Sans denunció al vicepresidente Amado Boudou por presuntas "designaciones ilegales", "desvíos de fondos" y "maniobras en subsidios" en la Cámara alta, ya que desde que llegó al Senado se incrementó notablemente el número de empleados (pasó de 3.700 a más de 5.700). Además, involucró a su mano derecha en el Palacio, Juan Zabaleta, a quien acusa de "enriquecimiento ilícito". El vicepresidente biprocesado Amado Boudou sumó otra nueva causa en la Justicia, por presuntas "designaciones ilegales", "desvíos de fondos" y "maniobras en subsidios" en la Cámara alta. Este martes (14/10) el abogado Ricardo Monner Sans denunció al vicepresidente por el fuerte incremento que registró la planta de empleados del Senado desde que desembarcó en la Cámara Alta. También involucró a su mano derecha en el Palacio, Juan Zabaleta, a quien acusa de "enriquecimiento ilícito". "Por decisión de Boudou y de Zabaleta, el Senado cuenta con ¡dos mil empleados más!. Se ha afirmado públicamente que en el tramo enero-junio de 2014 se materializaron casi 750 contrataciones más", señala la presentación de Monner Sans. "Es menester tener en cuenta que en diciembre de 2011 -momento en que Boudou llega al Senado- dicha Cámara contaba con alrededor de 3700 empleados, y a mayo de 2014 el listado superaba los 5700. ¿Cuánto ha significado ello como gasto para el patrimonio nacional? ¿Es exacto que la cantidad aludida impide que haya lugar físico para que trabaje tal número de personas, y en su caso dónde se materializa la labor de los que no tienen espacio? ¿No corresponde hacer un estudio comparativo respecto de los tiempos anteriores a Boudou/Zabaleta?", agrega el magistrado en la denuncia. Monner Sans también hizo hincapié en la doble función que cumple Zabaleta, secretario administrativo del Senado y concejal por Hurlingam. Además, pidió investigar su patrimonio y supuestas incompatibilidades en la contratación de su hija como empleada transitoria del Senado. La causa quedó radicada bajo el expediente Nº 10.230/2014, ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 7, a cargo de Sebastián Casanello, y la Fiscalía Nº 8, a cargo de Gerardo Di Masi. La actuación plantea que “la llegada de Zabaleta al Senado fue contemporánea con la de Boudou y el momento en que duplicaron la dieta los senadores”. Además, se detalla que el secretario administrativo del senado manejaría una caja de $900 millones, sin la rendición de cuentas correspondientes, como también estaría involucrado en la presunta maniobra en la distribución de “millonarios” subsidios. Monner Sans afirma que sería de importancia investigar “la compatibilidad de los cargos de Zabaleta”, ya que mantiene su cargo de Concejal en el Partido de Hurlingham, y cobraría allí una retribución que a moneda de junio serían $40.000 por mes, además de lo que percibiría como Secretario Administrativo en el Senado de la Nación. Por decisión de Boudou y de Zabaleta, el Senado de la Nación contaría con dos mil empleados más, según documentación que el denunciante presenta en relación al tramo enero-junio de 2014, en el que se materializaron casi setecientas cincuenta contrataciones más. “Es menester tener en cuenta que en diciembre de 2011, momento en que Boudou llega al Senado, que dicha Cámara contaba con alrededor de 3700 empleados, y a mayo de 2014 el listado superaba los 5700. ¿Es ello prueba de una administración fiel de la cosa pública?”, sentencia Monner Sans. “Cuando se interroga si hay administración fiel, es porque el número de empleados que tiene la Cámara de Diputados es bastante parecido al número que en estos tiempos tiene el Senado de la Nación. Pero mientras la Cámara de Senadores tiene 72 legisladores, la Cámara de Diputados casi cuadruplica ese número: 257 diputados nacionales.¿Cómo puede concebirse tal astronómica diferencia?”, continúa el abogado. “El tema de la inconcebible contratación efectuada en el Senado de la Nación no ha merecido, crítica por parte de las fracciones opositoras a las fuerzas oficialistas. Parecería ser que la oposición ha resultado beneficiada por la conducta dispendiosa de Boudou, Zabaleta y compañía aunque se esgrime como dato que los “antiguos” fueron pasados a las fracciones opositoras. El principio de lucha contra la corrupción y contra el desmanejo de la cosa pública, no depende de camisetas. El oportunismo –por acción o por omisión- siempre es repudiable”, explica Monner Sans. La investigación apunta también a la designación que se efectuó de la hija del funcionario denunciado, María Julieta Zabaleta con 18 años de edad al momento de ser designada, para prestar servicios en la Secretaría Administrativa del Senado de la Nación, es decir, para trabajar con su padre, a través del acto administrativo de fecha 30 de abril de 2012, explica el abogado. "Se “justifica” la designación sin especificar qué servicios prestaría y en dos líneas y media se dice que “a fs. 10 la Dirección de Administración de Personal informó que la persona no registra antecedentes que impidan su designación”. “Esto es: en lugar de explicarse el aparente valor que tal singular designación podía tener para el Senado, se razonó por la negativa: “no registra antecedentes”,

domingo, 12 de octubre de 2014

SIN BALAS

Cristina comienza a quedarse sin balas... La teoría del complot le permitió a Cristina Fernández de Kirchner ocupar espacio en la agenda de opinión pública para intentar ocultar los tropiezos de la economía cotidiana. Pero las propias teorías de manipulación de la opinión pública le ponen un límite al impacto de las teorías de complots, conspiraciones y otras falsas amenazas. Por lo tanto, en la 'guerra sucia' por el control de la agenda de la sociedad argentina, la Presidenta de la Nación comienza a quedarse sin municiones. Ese es el nudo de la columna de Claudio M. Chiaruttini en su editorial dominical por Radio El Mundo: "(...) or ejemplo, de cada 5 argentinos, 2 nunca escucharon hablar de los “fondos buitres”, pese a que la Presidente de la Nación se desgañitó hablando del tema, se empapelaron las paredes y el kirchnerismo hizo varios actos y movilizaciones. Hoy, las palabras caen en saco roto y, como ocurre con los clubes de fútbol que llevan varias fechas perdiendo, la hinchada comienza a pedir goles. Y esos “goles” no son desguazar Clarín, meter preso un banquero o frenar la importación de kiwi. El tiempo de los discursos y amenazas van llegando a su fin. (...)" por CLAUDIO M. CHIARUTTINI CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). Presionada por la acumulación de problemas y la incapacidad manifiesta del equipo económico de solucionarlos, Cristina Fernández lanzó una inmensa operación para tomar el control de la agenda mediática con el fin de que la realidad no llegue a la tapa de los diarios y de que se hable sólo de los enemigos que elige cada semana la Presidente de la Nación. Reabrir la batalla judicial contra el Grupo Clarín, el anuncio de un nuevo Código de Procedimientos Penal (cuando todavía no se han terminado de digerir los inmensos problemas que tiene el nuevo Código Civil y Comercial Unificado y con el peligro de abrir una batalla entre fiscales y jueces), los rumores constantes de cambios en el Gabinete, las presiones para contener al blue, lanzar un inútil servicio de medición de audiencias oficial o pelearse con el Fondo Monetario Internacional que anticipa una recesión que todo el mundo sabe va a ocurrir son estaciones de una senda que traza el Gobierno para que no se menciones la recesión, la inflación, la inseguridad y la creciente ebullición que hay en la interna peronista. El Gobierno actúa basado en dos presupuestos: 1. Cuando más se acerca el 10 de Diciembre dec2015, menor el poder real que tiene Cristina Fernández y la Casa Rosada para someter a sus enemigos. 2. Hay un “Golpe de Mercado” en marcha, como ya lo dijo públicamente la Presidente de la Nación la semana pasada; y hay que someter a los operadores económicos para que no puedan realizarlo. Denunciar que 51 multinacionales usaron un acuerdo fiscal entre España y la Argentina para eludir impuestos, informar que se investigan a 50 empresas por supuestas importaciones nunca realizadas (por un monto de US$8.000 millones), advertir que se han detectado irregularidades por 42 operaciones de compra-venta de acciones que no cotizan en Bolsa y que hay otras 855 bajo estudio, no es más que crear la imagen de una política “antiempresa” de la Casa Rosada para explicar los supuestos intentos destituyentes. Para el Gobierno es imperioso crear la sensación de que es víctima de un complot. Y los enemigos siempre deben ser considerados “antipueblo”. El proyecto oficial pasa por mostrar un empresariado que no quiere a Cristina Fernández en el poder, pese a que “la embolsaron como nunca antes”, sólo porque se les reclama “colaborar” en medio de la crisis. Toda una cuestión de marketing político, “relato” + acting de un kirchnerismo que lleva 12 años en el poder y donde pocos pueden creer que la Presidente de la Nación o el Poder Ejecutivo sea “débil”. El Gobierno actúa sobre los síntomas, no sobre las causas, por eso le preocupa el “blue”, como indicador de la crisis económica y la desconfianza que hay hacia la Presidente de la Nación. Por eso celebran la baja de menos de $2 que se produjo durante 4 días, pero nada dice cuando vuelve a tocar la puerta de los $16, pese a que se “quemaron” cerca de US$500 millones de reservas del Banco Central + las ventas de la ANSeS y el Banco Nación, para lograrlo. Después de que el nuevo presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, reclamó a las entidades financieras que no incentivaran la venta de dólares a sus clientes, so pena de "desempolvar" 80.000 expedientes congelados; se avanzó con descapitalizar a las aseguradoras para derrumbar el precio del “contado con liqui”, se hicieron correr rumores de que pagarían Ganancias la compra-venta de bonos y ADR, se volvió a la microdevaluaciones y se mantiene la senda de tasas fijadas para los privados. Sin embargo, nada de ello parece impactar en la voluntad de dolarización de carteras y ahorros de empresas y personas. En la última semana, Axel Kicillof y La Cámpora han estado tan ocupados colonizando el Banco Central o la Comisión Nacional de Valores que las “líneas” de ambos organismos se encuentran desconcertadas, dado que sus jefes, en muchos casos, apenas si conocen las reglas básicas de los cargos que les entregaron. Ante la avanzada juvenil, uno de los gerentes más antiguos del Banco Central afirmó: “Saben que no saben, pero dan órdenes como si supieran”. Se han cumplido tres años del lanzamiento del cepo cambiario y del cepo importador, es decir, hace 3 años que Cristina Fernández sabía que la Argentina se enfrentaba a una creciente escases de divisas. Nada se hizo por tentar inversiones. Y los efectos de las 2 medidas fueron todos negativos. La consultora Economía & Regiones sostuvo que se perdieron de crecer $108.000 millones de PBI, el “blue” pasó de $4 a $15, el BCRA se perdió de sumar casi US$8.000 millones de reservas y se fugaron más de US$15.000 millones en 36 meses. El apriete no funciona. La presión sobre el campo que lanzó el Gobierno luego de perder la Resolución 125 derivó en un derrumbe en las producciones de trigo y maíz, la rentabilidad del sector bajó sin parar, no hemos “sojizado”, cerraron miles de tambos, desaparecimos del mercado exportador de carnes y el pollo y el cerdo le ganan espacio en la mesa familiar al “churrasco”. Ahora, que aparecieron cortados unos silobolsas en La Pampa muchos lanzan la denuncia de que fueron miembros de La Cámpora los responsables del asalto. Como es de pensar, no hay pruebas, sólo denuncias. Después de presionar 6 años seguidos al productor agropecuario, sin éxito, ¿alguien en la Casa Rosada puede cree que los productores de soja van a malvender sus porotos por una amenaza? El cepo importador ha motivado un creciente encarecimiento y pérdida de calidad de los electrónicos que se fabrican en la Argentina y la caída en casi todos los sectores productivos (desde vestimenta a instrumental médico y desde petroquímicos a medicamentos); y como la matriz productiva de la Argentina requiere de insumos para poder agregarle valor y exportar, también caen las ventas al exterior de productos nacionales. Pese a estos resultados, ahora el Gobierno trata de frenar, aún más las importaciones, subiendo las alícuotas de ingreso al país de cientos de productos, la mayoría en forma inútil, dado que se incluyeron reactores nucleares (que no importa la Argentina) o el kiwi, como si comprar o no una fruta al exterior cambiaría el sentido de la balanza comercial de un país. La amenaza es un arma repetida del Gobierno, que cada vez funciona menos. Por ejemplo, se dice que van a recrear una nueva Junta Nacional de Granos para que las cerealeras adelanten US$6.000 millones al Banco Central. Pese a que ya se realizaron varias ruedas de negociaciones, el pago parece que no se llevará a cabo si no hay una emisión de deuda de respaldo. Y así y todo, hay casas matrices que no aceptan dar dólares por bonos que, quizás, nunca se quieran pagar, como ocurre con los holdout. Las acciones del Gobierno se vuelven en su contra. Entre los empresarios, la amenaza a la nueva Ley de Abastecimiento no evita que las suspensiones y despidos se detengan o que los precios no dejen de aumentar. La prueba es el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que reconoció, por primera vez, el aumento del desempleo, aunque minimizó las cifras. En el fondo, es la reacción ante una realidad que golpea y que está impulsando a la reunificación de las 2 CGT. El mundo sindical es otro síntoma de los efectos de los errores que está cometiendo la Casa Rosada. La obstinación a no negociar que tiene Cristina Fernández y la creencia de que todo se puede comprar con dinero y prebendas llevó a que el metalúrgico Antonio Caló se ilusione con un “bonus” de Navidad para todos los trabajadores, mientras que 3.000 afiliados de su sindicato están por quedar sin empleo; y referentes de su CGT, como Gerardo Martínez, avanza en las conversaciones para volver a unir las 2 centrales laborales peronistas. La Presidente de la Nación puede sentirse cómoda ocupando el centro del ring político. Puede intentar presionar a todos por todo, pero es necesario comenzar a mostrar logros que duren más de 1 semana. De poco vale lanzar el ProCreAuto 2 si no se firma el decreto con las nuevas condiciones del plan de crédito; de poco sirve tener una nueva Ley de Hidrocarburos cuando hay 7 bancos gaseros fondeados en el Río de la Plata sin poder pagarle la descarga del GNL, de poco sirve tener un IBOPE K si Paka-Paka aparece sin televidentes o TN es la señal de cable de mayor audiencia. Cristina Fernández resolvió que Axel Kicillof sea el súperministro de Economía del tramo final de su mandato. Es prerrogativa presidencial y hay que respetarla. Pero es hora que el funcionario comience a mostrar resultados. Hace una semana que se sacó de encima a Juan Carlos Fábrega, según la versión del Palacio de Hacienda, el “culpable” de todo lo que salía mal en la economía desde que ambos juraron en sus nuevos cargos. ¿Pero podernos esperar algo diferente del súperministro de Economía respecto de lo que vimos en su año de gestión? Axel Kicillof tomó el control de la Secretaría de Energía, pero la nueva Ley de Hidrocarburos no convencionales la tuvo que negociar Miguel Galuccio. Axel Kicillof logró sacarse de encima a Guillermo “Lassie” Moreno, sin embargo, los “Precios Cuidados” han fracaso para contener la inflación. Axel Kicillof aún controla los números en Aerolíneas Argentinas, lo que no evita que la empresa sea una máquina devoradora de millones de dólares. En su defensa se puede decir que Axel Kicillof impulsó la confiscación de YPF y llevó adelante el acuerdo con el Club de París. Sin embargo, la indemnización a Repsol fue carísima y a los europeos les prometimos pagar más de lo que correspondería (esto sin contar que las negociaciones país con país están frenadas por el default argentino y la falta de diálogo con el Fondo Monetario Internacional). Así que como pruebas de eficiencia, no cuentan. De esta forma, el calificado “brillante” economista neomarxista todavía debe demostrar que logra solucionar problemas, no que gana tiempo pateando problemas hacia adelante o encareciendo los costos. Conseguir 1, 2 o 3 cajas más de donde tomar fondos para sumar una semanas más de aparente normalidad no es la forma de administrar una economía. Axel Kicillof dijo que recibió una “lluvia” de ofertas para colocar deuda en su estadía en Washington DC. Sin embargo, hasta que no concrete una no sabremos si son promesas o realidades. Y cuando se lleve a cabo, habrá que ver condiciones, costos y plazos. Una emisión para satisfacer las necesidades del marketing político no implica que alcance para cubrir la falta de divisas que somete a la economía en este tramo final de 2014 y que promete extenderse en 2015. Las últimas encuestas muestran que 57% de la población desaprueba la gestión de Cristina Fernández y que 40% cree que el papa Francisco no tendría que haber recibido a la delegación del Frente para la Victoria. Tan mala es la imagen de la Presidente de la Nación y tan mal recibida son las acciones que realiza que termina por mancillar hasta la imagen de una figura que, hasta hace horas, estaba entre los 3 o 4 preferidos para el premio Nobel de la Paz. En este marco, que el “relato” de la Presidente de la Nación tenga impacto en el electorado, en la opinión pública, parece complejo, para no decir imposible. Por ejemplo, de cada 5 argentinos, 2 nunca escucharon hablar de los “fondos buitres”, pese a que la Presidente de la Nación se desgañitó hablando del tema, se empapelaron las paredes y el kirchnerismo hizo varios actos y movilizaciones. Hoy, las palabras caen en saco roto y, como ocurre con los clubes de fútbol que llevan varias fechas perdiendo, la hinchada comienza a pedir goles. Y esos “goles” no son desguazar Clarín, meter preso un banquero o frenar la importación de kiwi. El tiempo de los discursos y amenazas van llegando a su fin.

ARGENZUELA

clip_image002 Argenzuela, Corrupta y Pobre "Es muy fácil romper y destruir. Los héroes son aquéllos que hacen la paz y construyen". Nelson Mandela Tal como preveíamos muchos, el Juez Griesa habilitó el "discovery", es decir, dio a los fondos buitres la facultad de investigar dinero y bienes de los funcionarios y de sus cómplices en el exterior para embargarlos porque, como son producto de la corrupción, en realidad pertenecen al Estado argentino. Reeditó así una situación que ya se había producido con el Congo; cuando otros buitres consiguieron las pruebas de malversación contra su Presidente, ese país, que también había desacatado una sentencia de un tribunal norteamericano, pagó rápidamente y sin discutir, un monto mucho mayor al reclamado. Cuando el jueves, los fondos que obtuvieron fallos en contra de la Argentina, denunciaron que Bóvedas Báez -o sea, los mismos Kirchner- habían realizado giros monumentales a bancos alrededor de todo el mundo, incluidas las islas Seychelles, y que Elaskar, movilizador de esos fondos non sanctos, había transferido parte de los mismos a Irán, se presentó en el horizonte inmediato de la Casa Rosada un huracán de enormes proporciones. Esta novedad, claro, me hace dudar de mi seguridad acerca de que no se negociaría con los buitres después de enero porque, esta vez, doña Cristina se encontró con un enemigo que tiene más dinero y más tiempo que ella, y está dispuesta a perseguirla hasta el fin. Para conjurar el golpe frente la opinión pública, la Presidente, única dueña de la agenda política que la oposición ya ni siquiera disputa, reinició rápidamente la guerra contra el grupo Clarín; claro que lo hizo de un modo tan desprolijo que, como tantas otra veces en el pasado, la maniobra será abortada por la Justicia, pero le permitió ganar las portadas de todos los diarios y de los noticieros de radio y televisión y eliminar de ellos las explosivas y probadas revelaciones de la corrupción del Gobierno. Y el jueves, para completarla, firmó un acuerdo con Putin, el zar de la libertad de prensa y de los derechos humanos, para que los argentinos podamos ver la televisión rusa, y viceversa; y ambos se congratularon porque así lograrían evitar que los periodistas "intermedien" la información que deben recibir las neuronas de los ciudadanos, a las que se debe cuidar. Doña Cristina siguió avanzando así hacia la "venezualización" del país; a mi modo de ver, encontrará para ello escollos insalvables aunque, para intentarlo deba incendiar el país y, al terminar derrotada, dejar tierra arrasada. Una de sus principales herencias será haber integrado al país al "club de los malos", como diría Alejandro Borensztein, mientras quedamos enemistados con todos los países occidentales, incluyendo a todos los que nos rodean. Cuando digo que se encontrará con barreras imposibles de superar no me estoy refiriendo, obviamente, a los complots destituyentes que cada día inventa la Casa Rosada ni, tampoco, a alguna acción de quienes aspiran a sucederla, sino a las torpezas infinitas de aquéllos a quienes ha encomendado la conducción económica. La nuestra necesita, como cualquier economía que carezca de una moneda respetada en el exterior y resulte transable en los mercados, de esos dólares que no puede fabricar Ciccone. La combinación de estupidez y preconceptos que generó el cepo cambiario, hizo que esas esenciales divisas dejaran de fluir en ambos sentidos, es decir, no salen pero tampoco entran, y el nivel de reservas internacionales es inferior a cualquier límite de seguridad ante una corrida. ¿Usted entraría a una fiesta de la que sabe que no podrá salir?, ¿traería usted dólares al país si sabe que deberá venderlos en el Banco Central a $8,50 por unidad pero, a la hora de concretar una inversión, se encontrará con que valen $15?; si usted fuera tan ladrón como Cristina, ¿traería los miles de millones de dólares que fugó del país? Hay rubros, sobre todo las importaciones de energía y de componentes de productos terminados (medicamentos y automóviles, por ejemplo), las comunicaciones, los pasajes internacionales y los consumos de los argentinos en el exterior, las compras de divisas para ahorro y hasta los vuelos de Aerolíneas Argentinas (al menos, los internacionales), que deben ser pagados en dólares, es decir, con una moneda que no tenemos. La presencia de siete barcos con gas licuado, que flotan en las inmediaciones desde hace semanas por la imposibilidad del Gobierno de pagar, es una clara demostración de cuanto digo. Más allá de los enfervorizados juramentos de la noble viuda en el Museo del Bicentenario, ¿hasta cuándo permitirá la compra de "dólar ahorro", que los ciudadanos compran a $10 y venden, minutos después, a $15 en el mercado "blue"? ¿Cuánto resistirá nuestra economía, tan globalizada, sin importar las piezas que necesita para producir? ¿Cuándo moriremos por falta de remedios? ¿Cómo iluminaremos, calentaremos o refrescaremos nuestras casas sin la energía que necesitamos imprescindiblemente importar? El Bambino Kiciloff dedicó sus últimas semanas a pasar la gorra para intentar conseguir esos indispensables dólares. Veamos qué sucedió. En primer término, fue a reunirse con el Ministro Mantega, en San Pablo, pero recibió una frontal negativa de Brasil, inmerso en sus propios problemas, a prestar dinero a un país que tanto ha maltratado a sus industriales. Luego, acompañado por doña Cristina, que llevó como obsequio los muebles de Solano López incautados en la Guerra de la Triple Alianza, pretendió que Paraguay nos pagara US$ 6.000 millones, por una presunta deuda por la construcción de Yaciretá; la respuesta guaraní fue clara: al día siguiente, los diarios locales calificaron a la Argentina de ¡buitre! y nada se pagó. Más tarde, trató obtener de Evo Morales, tan cercano al corazón del kirchnerismo, un financiamiento de Bolivia al gas que importamos, pero nada logró. Fue a Beijing, con el decapitado Frávega, para ablandar al Banco Central local y habilitar que, al menos parte de los swaps, fuera en yuanes convertibles; los chinos, que había permitido que la agencia oficial de calificación de riesgo soberano nos declara en default, les explicaron que los kamikazes eran los japoneses. El frustrado raid continuó con un pedido de adelanto de US$ 6.000 millones a las cerealeras internacionales que actúan en el país, que tampoco tuvo éxito. Auguro un mismo fracaso en la inmediata gestión que intenta ahora ante el FMI, al cual denostó tan pronto llegó a Washington, que continúa exigiendo la auditoría de las cuentas públicas prevista en sus estatutos. Desde otro ángulo, la Argentina tiene un gasto público fenomenal, que excede en mucho sus recursos, que hoy es financiado, en pesos, con una emisión comparable. ¿Es sustentable en el tiempo, aún en el corto plazo, seguir con esa demencial conducta cuando se parte de una inflación del 40%? Si el Gobierno sigue haciéndolo, y la nueva conducción del Banco Central a cargo de Vanoli lo garantiza, hará que comience rápidamente a espiralizarse. Piense usted en los planes sociales, en los salarios de la administración pública y en las jubilaciones; esos conceptos, los rubros más importantes del gasto, se pagan en moneda nacional y, aunque crecen por debajo de la inflación, no dejan de hacerlo al 30%. Sin recursos genuinos, ¿cómo hará Kiciloff para financiarlos sin emisión?, ¿cómo hará para aumentar los impuestos, que ya constituyen la mayor presión tributaria de la historia? Los montos de los planes sociales y las jubilaciones, que no se ajustan por inflación, están degradando aún más, si cabe, a quienes dependen de ellos, literalmente, para comer. Como en el corto plazo no resulta posible reconvertir esos planes en verdaderos alientos al trabajo, a la salud y a la educación, el Estado debe seguir pagándolos como están, so pena de matar de hambre a gran parte de los ciudadanos. En resumen, se deberá emitir sin límites para sostener esos subsidios, o permitir que la calle estalle por desesperación; estoy seguro que se optará por la primera opción, al menos mientras el Gobierno pretenda transmitir sensación de gobernabilidad, pero se disparará la inflación a la estratósfera. Ese panorama general, que habla a las claras del inevitable colapso de la economía kirchnerista, generará conmociones sociales de una magnitud muy difícil de anticipar, tanto como cuándo se manifestarán en las calles; hay expertos que la pronostican para febrero/marzo, otros la anticipan y algunos, pocos ya, descreen de ella. Estos últimos, en el fondo, creen que la ignorancia general que se ha impuesto a la ciudadanía hará que una mayor cantidad de billetes devaluados en los bolsillos tranquilizará los ánimos pero, obviamente, no coincido; la mujer, dueña y señora de la economía familiar, no necesita de ningún Indec para percibir cómo se deteriora, día a día, su poder de compra. Para controlar el descontento y para controlar la calle, el Gobierno cuenta con un impredecible General Milani, y con las certezas del Vatayón Militante, de la Tupac Amaru, de los barra-bravas y de los adictos al "paco" (¿se acuerda de los sicarios, como los que golpearon a Longobardi?) a los cuales comprará con las dosis que, como cómplice y socio del narcotráfico, no le faltan. Resta saber cuándo, y para qué, serán utilizados estos ingentes recursos de combate. Para concluir, y en el marco del descontento generalizado que existe hoy en la sociedad argentina con la tolerancia de SS Francisco hacia los corruptos y enriquecidos miembros de La Cámpora, además de inmorales integrantes de la farándula, cabe preguntarse qué sintió la Secretaría de Estado vaticana frente a la obvia manipulación que hizo Cristina en la ONU de su almuerzo en Roma; creo que el mejor termómetro para medirlo será el tiempo que demore en otorgar el placet a la designación de Eduardo Valdez como nuevo embajador, en reemplazo de Juampi Cafiero. Bs.As., 12 Oct 14 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

sábado, 11 de octubre de 2014

ÉBOLA K

Pacificación Nacional Definitiva: QUIÉNES LA PATRIA Y QUIÈNES LOS BUITRES

Pacificación Nacional Definitiva: QUIÉNES LA PATRIA Y QUIÈNES LOS BUITRES: Por Mauricio Ortín                   ¿Qué es o quiénes son la patria? ¿El territorio en el que nacimos y/ o en el que elegimos vivir?...

HABÍA UNA VEZ....

HABÍA UNA VEZ … una estatua de Colón y una presidente confundida Calendar octubre 11, 2014 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (11/10/2014) En 1453 cayó el imperio romano de oriente en manos de los turcos. Europa se quedó sin acceso marítimo a todo aquello que necesitaba de “Las Indias”. Tenían que llegar de alguna manera, ¿pero cómo? Sin revisionismo histórico, le propongo volver a la escuela primaria. Volver a la emoción de escuchar a la maestra contar ese maravilloso cuento sobre las fantásticas aventuras de un loco marino genovés, qué creía que la tierra, ¡era redonda! Tan loco, que con un compás y unos inverosímiles números, consiguió que la reina Isabel de Castilla creyera en sus promesas. En los cuentos siempre hay una reina, y esta era buena. Tan buena que vendió parte de sus joyas para comprar tres carabelas. Hoy serían 3 cáscaras de nuez. El loco marino genovés consiguió, con permiso de los reyes Católicos de España, contratar 120 hombres para emprender su aventura. Dos capitanes, Martín y Alonso Pinzón, algunos hombres de mar y el resto, presidiarios. Recuerde la curiosidad por saber cómo seguía el cuento. Un día, el 3/8/1492, con la Santa María, la Pinta y la Niña, partió del puerto de Palos de la Frontera y se lanzó al mar. Se llamaba Cristóbal Colón. Cruzó el Atlántico para llegar a las Indias, tuvo problemas de todo tipo, hambre, angustia, incertidumbres. Ya casi sin esperanzas, apenas nacido el viernes 12/10/1492, a las 2 horas, Rodrigo de Triana, desde la Pinta gritó: “Tierra, veo tierra”. Desembarcaron ya amanecido el día 12 en una pequeña isla llamada Guanahani, en las Antillas. Luego Colón hizo 3 viajes más a este formidable continente sin saber lo que había descubierto. Volvió en 1493, 1498 y 1502. Murió sin saber. Protagonizó, hasta hoy la más increíble aventura del hombre, sólo comparable al alunizaje, pero el descubrimiento de Colón, cambió la historia. Tendríamos que ubicarnos a finales del siglo XV, sin baños en los palacios, con pestes incontrolables, madres muertas de sobre parto, Inquisición, luz de velas, mugre, miseria, promedio de vida bajísimo, tiempos en que un libro era un objeto precioso, saber leer y escribir un milagro en manos de la iglesia, supersticiones de todo tipo, olores nauseabundos, cubiertos inexistentes, una vida terrible para las mayorías. Una vez ubicados en tiempo y lugar, imaginemos la odisea de Colón peleando contra la ignorancia sólo con sus conocimientos, que no habían sido comprobados por nadie antes de su aventura maravillosa. ¿De qué lo acusan a Colón? ¿De haber descubierto América? ¿De haber cambiado la historia de la humanidad? ¿De haber ampliado horizontes a costos increíbles, no sólo para los colonizados, también para los colonizadores? No fue fácil. Nada es fácil cuando hay un antes y un después “de”. ¿De quién surgió la peregrina idea que Colón fue un genocida? ¿Chávez? Puede ser. El típico resentimiento de alguien acusado de ser indio en un ejército de blanquitos. No fue culpa de Colón. Colón fue un descubridor, ni un conquistador, ni un colonizador. En cuanto a estos últimos, que en alguna mente afiebrada podrían ser considerados genocidas, sería pertinente recordar que los tiempos eran otros. Matar y morir eran hechos habituales. Como ahora, pero un poco más. No se habían inventado los DDHH, ni los delitos de lesa humanidad. Los pueblos originarios eran terriblemente salvajes entre ellos. Igualmente lo eran los conquistadores entre ellos. Y los unos lo fueron con los otros. No había medios de comunicación, no se filmaban videos sobre degüellos por temas religiosos, la TV no los retransmitía, las led no iluminaban los crímenes, las redes sociales no los amplificaban. Todos, los unos y los otros, fueron crueles. Y la humanidad a pesar de todo, ha crecido moralmente. Hay hechos que hoy no toleramos. O decimos que no los toleramos. Dejando a Colón de lado, ya que no tiene nada que ver con crímenes de ningún tipo, juzgar la conquista y la colonia con los ojos, la moral y los códigos de hoy, es delirante. El tiempo y el lugar son fundamentales. Hay que hacer un ejercicio de imaginación y situarse. Quizás así tomemos conciencia del disparate de vilipendiar el día del descubrimiento, tener la estatua de Colón tirada en alguna parte de esta ciudad, rota y sucia. Esperando que el acuerdo entre nación y CABA le encuentren un lugar. Sin recordar que esa estatua estupenda se hizo bajo el proyecto de Antonio Devoto, exitoso inmigrante italiano que lideró la colecta de los demás italo/argentinos para hacerla posible, que el parque que rodeaba el monumento lo diseñó Carlos Thays y que era un orgullo para la ciudad. Y si a la presidente, que tiene fecha de vencimiento como los yogures (10/12/2015), le molesta la estatua del inmenso Colón, y reivindica los pueblos originarios, aunque permite que se mate de hambre y sed a los qom, wichis, tobas y otras etnias del NEA, le recuerdo que se llama Cristina, que viene de Cristo, Fernández, nombre castizo si los hay, Wilhem, alemán; que se casó con Néstor, nombre griego, Kirchner, alemán. Y si piensa reemplazar a Colón por Juana Azurduy, regalo de Evo Morales, también le recuerdo que la coronela del ejército del Norte, que nos merece todo el respeto, se llamaba Juana, hebreo, Azurduy, vasco, de Padilla, castizo. No existirían en América sin Colón. Ninguna de ellas se llama o llamó Moctezuma, Manco Capac, Namuncurá o Tupac Amarú. ¿Es mucho pedir un poco de sentido común? Por mi parte, gracias Colón por ese mítico 12/10/1492 de hace 522 años. Gracias, porque a pesar de todo, me gusta ser argentina y pertenecer al continente americano.

FIN DE CICLO

Panorama político nacional de los últimos siete días Humos de fin de ciclo Unos meses antes de morir en España, el pensador favorito de la señora de Kirchner, Ernesto Laclau, reflexionaba sobre la re-reelección de la Presidente: “Una democracia (…) en América Latina se basa en la reelección indefinida (…) una vez que se construye la posibilidad de cambio en torno a cierto nombre, si ese nombre desaparece, el sistema se vuelve vulnerable”. Un hecho cierto: en octubre de 2015 el apellido Kirchner no figurará entre los candidatos a la presidencia. Faltan 12 meses para las próximas, decisivas elecciones presidenciales. Esto se puede describir como “todavía un año” o “apenas un año”, según sea la perspectiva del observador, pero, en cualquier caso, ese es el tiempo. Resulta interesante observar como experimenta el núcleo duro del gobierno el declive fatal que la Constitución le impone a su ciclo. Con una costosa broma, los muchachos de La Cámpora – los mosqueteros K- expropiaron simbólicamente el diario Clarín y confesaron, con sus fingidas ediciones fechadas el 11 de diciembre de 2015, que se saben derrotados. Eso sí: describieron ese escenario de caída como un triunfo de los fondos buitre. El vencido no es el kirchnerismo, sino la patria. Para el círculo rojo presidencial, todos los adversarios representan a “la antipatria”, al enemigo. Se sabe, ese adversario es pérfido, insidioso y plural: está afuera y adentro, en Oriente y en el Norte, demanda dólares,”encanuta” autos o soja, aumenta los precios o los deprime, declara desacatos, da consejos desde alguna embajada o publica noticias desalentadoras en sus medios. La Presidente da pelea en múltiples frentes. Da por sentado que ceder a los reclamos o consejos de racionalización del gobierno equivale a retroceder frente a esas fuerzas adversarias que define como “destituyentes”. Para ella los pedidos de mayor racionalidad oficial son eufemismos para debilitarla durante la transición, por eso juzga cualquier muestra de debilidad frente a ellos como sinónimo de capitulación. Esclavo de la lógica confrontacionista e intransigente que le resultó redituable durante varios años, el vértice kirchnerista se ve sometido a un dilema que sólo le permite elegir entre dos modalidades de derrota: o retrocede haciendo concesiones a la presión adversa o retrocede dándole batalla. Opta por la última y está incluso dispuesto a disfrazar de guerra las concesiones: habrá que esperar a después de enero para ver cómo se explica épicamente una negociación con los malvados holdouts. Pero, aunque triunfe en alguna escaramuza (de hecho, conserva legiones parlamentarias que todavía levantan la mano cuando se los reclama y consiguen aprobar leyes y códigos antes de que cante un gallo), en la Casa Rosada prevalece la oscura certidumbre de que no puede ganar la guerra contra el tiempo: en octubre de 2015 se vota y en diciembre “sanseacabó”, como diría Kirchner junior. Es la conciencia de que esa guerra está perdida lo que infunde frenesí e hiperactividad al oficialismo. Eso, y el registro minucioso del tránsito discreto pero inexorable desde la disciplina a la deserción en lo que han sido sus propias filas. Que quien fue un año atrás su principal candidato legislativo en la provincia de Buenos Aires esté tramitando el pase a las filas de quien lo derrotó (y sepultó simultáneamente las ilusiones re-reeleccionistas) es un trago muy amargo. No es el único, por cierto. Después de que ella denunció públicamente en dos ocasiones que intereses externos (islamistas fanáticos y “el Norte”) pretenden destituirla o atentar contra ella (“hacerle algo”), el estado mayor del peronismo –gobernadores, intendentes, jefes políticos territoriales- se calló unánimemente la boca, como si no hubiera registrado tales palabras. Indudablemente la Presidente escuchó (e interpretó cabalmente) ese estentóreo silencio: los cronopios peronistas aplican su célebre recomendación sobre el comportamiento en las ceremonias fúnebres. Es el fatal declive de la transición y el tic tac del debilitamiento cotidiano lo que impulsa a la Casa Rosada a sobreactuar sus ademanes de autoridad. ¿La ejecución pública de Fábrega no fue suficiente? ¡Vamos por Clarín!¡A la carga, Barracas! La decisión de irse nuevamente al humo sobre el grupo periodístico que conduce Héctor Magnetto e impulsar intempestivamente y por decreto su desguace, con indiferencia de que estuviese en trámite su reorganización voluntaria en el marco de la Ley de Medios (y de que el gobierno se abstenga de ese celo, o recelo, con otros grupos en trance de reestructuración) parece otra señal de la patética necesidad de darse humos de fortaleza donde sólo hay creciente debilidad y capricho. Es, asimismo, una reacción frente a la opinión pública. Hasta la derrota electoral del año último, el oficialismo se sentía legitimado para actuar contra todo aquello que sentía como un límite invocando el 54 por ciento obtenido en las urnas en 2011. Ese argumento quedó disuelto en los comicios de 2013. Es, además, un argumento chueco: una mayoría circunstancial no da derecho a cualquier cosa. Por otra parte, como ha señalado el politólogo y economista francés Pierre Rosanvallon, “el principio de base de la democracia es la legitimación del poder por el pueblo por las elecciones, pero sólo se vota cada dos, cuatro o cinco años; entonces, hay un principio fundante, pero también el riesgo de una dimensión intermitente de la democracia.(…) ¿Cómo vive la democracia de manera permanente? Por la manifestación de las exigencias, los reclamos de que el poder no traicione sus promesas (…): no se puede hablar de democracia, pues, sin hablar de ese otro costado que es el conjunto de desafíos y puestas a prueba, exigencias y contrapoderes de la actividad democrática cotidiana…" La prensa independiente es el más notorio de esos contrapoderes, pero no el único: los gobiernos son interpelados por los ciudadanos y también por las instituciones, las costumbres, las corporaciones…y los mercados. Debe rendir examen en todos esos escenarios. Y no sólo cada tantos años. Cuando aprobó la constitucionalidad de la Ley de Medios, la Corte Suprema instruyó sobre su aplicación: "debe respetarse la igualdad de trato tanto en la adjudicación como en la revocación de licencias, no discriminar sobre la base de opiniones disidentes, ajustarse a los requerimientos del debido proceso en todas sus decisiones”. A la luz de ese antecedente, es más que probable que la nueva ofensiva contra Clarín (inaugurada bizarramente con la estudiantina de La Cámpora) rebote en el ámbito de la Justicia. ¿Se lo interpretará como otra manifestación del complot universal? ¿Veremos entonces otra marcha sobre Tribunales? ¿Se repetirán contra magistrados criollos las acusaciones y discriminaciones descerrajadas contra el juez neoyorquino Thomas Poole Griesa? Con ademanes no se logra detener el reloj. Nadie la talla contra el tiempo, o contra el destino, como prescribe el tango “Adiós muchachos”. Jorge Raventos

Chiste de la semana

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