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sábado, 3 de diciembre de 2016

AUTOCRITICA

¿AUTOCRÍTICA? Calendar diciembre 3, 2016 | Posted by Malú Kikuchi Malú Kikuchi (3/12/2016) El 10/12 cumplirá un año el gobierno de Cambiemos. Se le preguntó a Macri cómo calificaría la gestión gubernamental y después de pensarlo un poco, contestó: “con un 8”. ¿Calificación generosa, justa o pobre? ¿Qué ha hecho este gobierno en este difícil 2016? Algunas cosas realmente buenas y necesarias. Salió del cepo al US$ y el US$ no se disparó. Arreglaron con los ”hold out”, en una negociación ardua, consiguieron que el congreso en tiempo record aprobara el pago y, éste se realizó. El país volvió al mundo. Pero la economía no arranca. Desde entonces tenemos buenas relaciones con casi todos los países, exceptuando aquellos que no tiene gobiernos democráticos. Se regularizó el INDEC, que funciona bien, es creíble y nada complaciente con el gobierno. Pero la economía no arranca. El congreso donde Cambiemos no tiene mayoría en ninguna de las 2 cámaras, ha funcionado republicanamente bien. Obligados todos los partidos a negociar, ya que nadie tiene mayoría, las leyes deberían salir enriquecidas por pensamientos varios. No siempre sucede. Hubo leyes buenas y otras que no lo fueron. Pero la economía no arranca. El presupuesto 2017 se aprobó. Promete una inflación del 17% y un US$ de $18. Lo propuso el gobierno y no es demasiado creíble, pero fue aprobado por casi todos los partidos. El presidente de la cámara de diputados, Emilio Monzó (PRO), fue reelegido, también, casi por unanimidad. Pero la economía no arranca. Hoy Argentina respira distinto, tiene esperanza. Se respetan la división de poderes, la libertad de expresión y las libertades individuales. Se diría que formamos parte del grupo de los países “normales”, estando Argentina en situación complicada, como tantos otros países “normales”. Pero la economía no arranca. La inflación anualizada, cifras del INDEC y del bolsillo de los ciudadanos, llega al 40%. Aumentaron los pobres, aumentó el desempleo (aunque sean situaciones que vienen del gobierno anterior), el gasto público en vez de disminuir, también aumentó. El déficit no baja, sube. Suben la tarifas, lo que era inevitable, y las prepagas, y los colegios y… Y la economía no arranca. Se suponía que Cambiemos iba a hacer un buen gobierno en materia económica y a fallar bastante en materia política. Es exactamente al revés. Hay demasiados ministros, algunos no se explican. La canciller ha medito la pata de mala manera varias veces, en particular con las elecciones de EEUU. Y la economía no arranca. En el ministerio de Ambiente no se sabe si se hace algo y de hacerse, de qué se trata. ¿Qué hace el ministro Cabrera? ¿Porqué tanto ministros en el área económica y no uno solo con varias secretarías? ¿Los fantasmas de Martínez de Hoz y de Cavallo son tan atemorizantes? ¿Tomará Macri algunas medidas con respecto a sus 22 ministros? Ahora están en Chapadmalal, meditando sobre su gestión. ¿Servirá de algo? Porque la economía no arranca. El año que viene es un año electoral. Significa que habrá más plata en la calle. Esperemos que no sean más subsidios sin contraprestación, porque al día de hoy, en materia de ayuda social, Cambiemos es un “kirchnerismo con buenas maneras” (R. Cachanosky) y así no salimos del pantano populista. Porque la economía no arranca. ¿La economía podría arrancar el año que viene si seguimos tan desordenados, no sólo en las intransitables calles de CABA, también en esta curiosa manera de gobernar a prueba y error? Eso fue algo simpático en los primeros meses, hoy es intolerable. ¿Vendrán los capitales privados a establecer fábricas y construir edificios en el país? ¿O solo llegarán capitales de bancos internacionales para la obra pública? O ni siquiera eso. De las respuestas depende si arranca o no la economía. ¿Arrancará? La calificación sobre este primer año de gestión gubernamental no debe hacerla el presidente, debe calificar la sociedad. Mientras, sigo pensando en que nota le pondría yo.

EL HURACÁN

Un furioso huracán se acerca "Colgamos a los ladronzuelos y elegimos a los grandes ladrones". Esopo Hace tal vez un par de meses describí el costo que había pagado Italia por el proceso “mani pulite” que, impulsado por el Fiscal Antonio di Pietro, barrió en 1992 con toda la clase política de la península y gran parte de la industrial. Conté entonces lo que estaba sucediendo en Brasil de manos del Juez Sergio Moro y un grupo de fiscales federales, que han dejado pasmado al mundo con sus investigaciones sobre el “lava-jato” y el “petrolão”, y me pregunté cuánto estaría dispuesta su sociedad a pagar por la limpieza de sus instituciones. Desde entonces, el huracán, que incrementa diariamente su fuerza con las delaciones premiadas, está arrastrando por el fango a cientos de funcionarios, ejecutivos y dueños de grandes empresas y a políticos de todos los colores. Para tener una idea de la magnitud del golpe que sufrirá el Congreso brasileño, basta con saber que han firmado ya esos acuerdos, tendientes a la reducción de las penas, nada menos que el Presidente de Odebrecht –la mayor constructora internacional de la región- detenido hace más de un año, y 77 de sus más altos ejecutivos, que -ya se sabe- comprometerán a 200 gobernadores, alcaldes, diputados y senadores de 24 partidos. Ante esas noticias, a esos delatores se suman ahora muchos de los implicados del ámbito privado y también algunos funcionarios públicos, todos aterrados por la magnitud de las condenas –algunas superan los 40 año de cárcel- que han comenzado a imponerse. Los fiscales ya han procesado y eyectado de su cargo al Presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, que habilitó el impeachment que terminó con la destitución de Dilma Rousseff, y el jueves obtuvieron del Supremo Tribunal Federal la autorización para avanzar sobre Renan Calheiros, que ocupa igual cargo en el Senado federal. El Presidente de la República en ejercicio, Michel Temer, no sólo ha sido acusado directamente de corrupción por algunos denunciantes –ya se tramita su propio juicio político, pero no creo que prospere- sino que, desde que asumiera hace pocos meses, ha debido pedir la renuncia a varios de sus ministros, también involucrados en el escándalo. El mismo Lula, quizás el político que conserva, individualmente, la mejor imagen pública, siente al tsunami mojar sus zapatos, y es posible que termine con sus huesos en prisión. La clase política, corporativamente, ha decidido poner fin a las investigaciones judiciales, y ya tiene media sanción un proyecto de ley –casi una autoamnistía- que así lo ordena. Su repercusión en la sociedad fue inmediata, y fuertes cacerolazos resonaron en la noche del miércoles en muchas grandes ciudades de nuestro vecino. Los fiscales, por su parte, han solicitado al Poder Judicial que declare la inconstitucionalidad de la eventual ley, lo cual generará un conflicto institucional de proporciones homéricas. El Juez Moro se ha transformado en la gran figura de Brasil y, si presentara su candidatura para algún cargo, sería elegido por un amplísimo margen; por ahora, ha manifestado que quiere seguir con su función hasta terminar la tarea purificadora que ha emprendido. La incógnita está centrada en hasta dónde podrá avanzar porque, se dice, sus investigaciones alcanzan también a varios ministros del Supremo Tribunal Federal. Todo ha sucedido mientras Brasil cae en la mayor recesión de su historia y, si no fuera porque se trata de la mayor economía de América del Sur, y la séptima del mundo, toda la región podría sentarse a contemplar el proceso y sus derivaciones por televisión, pero sucede que es el más importante socio comercial que todos tenemos, en especial la Argentina y, cuando el gigante se resfría, cogemos una pulmonía. Ignoro qué sucederá aquí con las innumerables causas por corrupción abiertas contra Cristina Elizabet Fernández, sus hijos, sus funcionarios, testaferros, empresarios y cómplices de toda laya -¡hasta actores de cine y telenovelas!- que integran la asociación ilícita que la ex Presidente encabezara, pero resulta claro que los únicos tres que se encuentran efectivamente en prisión –Báez, Jaime, López- lo están por sus propias torpezas y no porque el brazo de la Justicia haya ido a buscarlos; si no fuera por los videos de La Rosadita y las decenas de estancias, la obscena exhibición de barcos y aviones o el revoleo de bolsos en raros conventos, los Tribunales no tendrían resultados que mostrar. Mientras, delincuentes emblemáticos como Boudou, Scioli, De Vido, Uberti, Parrilli, Esteche, D’Elía, Bonafini, Shocklender, Daura, Milani, Moreno, Anímal, Máximo y Florencia, Berni, Capaccioli, los Zacarías y muchos más continúan en libertad, disfrutando de sus fortunas mal habidas, entorpeciendo los procesos, riéndose en la cara de sus víctimas y poniendo en peligro las pruebas, sin que a los jueces de Comodoro Py parezca importarles. No sugiero linchamientos, pero sí que se les aplique la prisión preventiva, ineludible en estos casos. Sin embargo, el próximo 19 de diciembre será una bisagra, ya que la Sala I de la Cámara de Casación ha convocado a todas las partes a una audiencia, fruto de la cual resolverá si la causa por la denuncia del asesinado Fiscal Nisman es reabierta o terminará juntando polvo, para siempre, en los archivos judiciales. Comparecerán ante los magistrados el Fiscal General De Luca –que ya ha desistido de los recursos que formulara su colega Moldes contra los reiterados fallos del Juez Rafecas, quitando al proceso el impulso estatal- y la DAIA, que quiere ser querellante para revivirlo. Esa absurda corporación de jueces (por ejemplo, la Juez Figueroa, de la Sala I) y fiscales (entre otros, De Luca) autodenominada Justicia Legítima –quienes no la integran, ¿son entonces ilegítimos?- está luchando denodadamente para mantener el escudo que, desde que la causa por el memorándum firmado con Irán se iniciara, protege a Cristina, su ex Canciller Timerman y varios más de las acusaciones por traición a la patria, encubrimiento del terrorismo y otros delitos menores. La agrupación pretende ahora desplazar a los jueces Hornos y Borinsky, integrantes de la misma Sala, y reemplazarlos por otros que confirmen los fallos dictados por la Sala I de la Cámara Federal, integrada por ese otro par de angelitos que son los jueces Ballestero y Freiler, éste con sus propias denuncias por enriquecimiento ilícito, producto de la fortuna que detenta, amasada durante la década robada. Será un día trascendental porque, si el proceso se reabriera significará que el huracán que se acerca ha sido percibido en su gravedad y los vientos de purificación habrán llegado para quedarse; en caso contrario, no sólo quedará garantizada la impunidad para los más terribles delitos sino que la sociedad entera, a la cual se le está exigiendo aceptar un presente de sangre, sudor y lágrimas en pos de un mejor futuro, pedirá a todos, todos, los poderes del Estado cuentas por su proceder y, una vez más, cualquier atisbo de gobernabilidad habrá saltado por los aires. Bs.As., 3 Dic 16 Enrique Guillermo Avogadro Abogado Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02 Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003 Cel. en Brasil (+5521) 8128 7896 E.mail: ega1@avogadro.com.ar E.mail: ega1avogadro@gmail.com Site: www.avogadro.com.ar

jueves, 1 de diciembre de 2016

CALENDARIO DE CONFLICTOS

CALENDARIO DE CONFLICTOS 2017 El Presidente, a quien pese a su medroso pasado, muchos estamos enderezados en apoyarlo, tan solo para que la Argentina no vuelva a caer en la anarquia peronista, se encuentra inconexo de la realidad. Su plan es muy simple: Endeudarse en lo que sea necesario con el exterior, para cancelar servicios esenciales energeticos y abonar los gastos de la Administracion Publica,de los que el sesenta por ciento seran salarios, y en el paralelo sostener el asistencialismo a la vagancia. Ignoro el porque, tanto economista idiota de los que pululan por doquier, se erigen en exegetas de esto y lo otro, y lo galvanizan cuando nadie les arranca un solo vocablo para indicar como se puede detener la sidotica inflacion. Son expertos en criticar, pero de aportar recetas superadoras, bien gracias. Y por otro lado como si fuese poco con estos augures, tenemos a los pedorristas. Quienes tambien hacen sus inagotables aportes de sandeces. Ahora dicen que la incipiente suba del dolar no es de cuidado, porque la recaudacion Fiscal del blanqueo fue un resonante exito. Cuando cualquier pelafustan esta en condiciones de colegir que si fueron -segun dicen- de, pongamosle siete mil millones de dolares, ello es el equivalente a menos del dos por ciento de las tenencias privadas fuera del circuito de contralor de la Afip. Sin dejar de ponderar que el fisico de ese sinceramiento solo alcanzo los setecientos millones de dolares. A pesar de esta ruinosa realidad, estos analistas, son de la opinion que con ese inmenso amonedamiento del BCRA, es inexistente la probabilidad de alguna corrida. Este dolar a dieciseis pesos es tan solo una pequeña flama de aviso, sobre torbellinos cambiarios en el porvenir inmediato, detenidos momentaneamente por la compra compulsiva de billetes, por parte de quienes habran de vacacionar en el exterior este verano. La divisa gringa -sea el deseo o la voluntad de Mauricio- trepara para mediados de febrero -si es que no sucede antes- a los veinte pesos en una primera etapa y tal vez a treinta para mediados del año entrante. Y como Macri tomara emprestitos en dolares, no afectara demasiado su micro programa anti crisis. En el interin, esto es para cuando culmine la feria judicial de enero, a Kretina le convendra residir en la Villa 31, para poder trasladarse a pie hacia ese desporposito conocido como la Capital de Chacinados, ergo, Comodoro Py. Aunque le profetizo que luego de una larga condena, sera ese burdel de extranjeros, el unico que la aceptara como residente permanente. El final de esta rumiante incluso llegara a ser bastante triste de contemplar. Del todo absoluto a la pobreza mas extrema, ya que como reza aquel proverbio andaluz no le quedara ni un duro, entre las coimas que tendra que desembolsar a jueces y penitenciarios para hacer de su vida presidiaria algo soportable. Se cumplira, como centenas antes que ella eso que suelen decir los Gringos al salir perdidosos de un Casino easy come easy go -facil llega y facil se va-. Y creanme que existe cierta antologia previsible en todos estos excrementos de fortunas tan abultadas como ilicitas. Lopez Rega cuando fue capturado estaba en la mas profunda miseria, luego de huir con mas de cien millones de dolares en el Hercules de la Fuerza Aerea en el que se profugo en 1975. A Pajarito Suarez Mason que fue un insulto y verguenza para sus Camaradas, le sucedio algo similar. Kretina ni sus consortes procesales seran la excepcion, sino la regla misma. Porque se la robaran sus testaferros, actualmente Osvaldo Sanfelice y cuando este tambien pierda lo haran sus hombres de paja y otros a estos ultimos. Y fundamentalmente, toda vez que los paraisos y guaridas de refugio, entre las pesquisas a los del Isis y el disvalor en el que estan Venezuela y Cuba, estas ratas estan suficientemente contestes que no existe la posibilidad de asirse a la clandestinidad. Es bastante amargo de contemplar que tanto incalculable botin, finalmente se evapore en mesas de dinero o simplemente se extingan. Y que el precio de tantos desmadres, tengamos que oblarlo todos nosotros. Macri que aparenta ser un bobo sin dinamismo ni presentismo sabe todo esto y mas. Aunque por desventuras del destino, cuente con la asistencia de una version incaica de Alistair Crowley -un siniestro brujo y emulo del Rasputin ruso que patrocino al gordito Winston, mediante sesiones espiritistas en su obsesion contra Hitler.- Como sea, en visperas de un brumoso pero escrutable nuevo año, debemos alistarnos para que un descontrol de precios domesticos y un formidable y titanico mercado negro, se balancee con un sobresaliente crecimiento en la exportacion de materias primas y muy poco de manufacturas. Y al final advirtamos que nuestra coactada Patria, sobrevivira al caos, tan solo porque estamos ranqueados -despues de Uruguay- como el segundo pais en el Universo que cuenta con algo mas de una vaca por habitante. Somos como lo que describe Milton en El Paraiso Perdido, pero con un inmenso oasis de pasto y tierra negra. Para quienes deseen informarse, este sera el... CALENDARIO DE CONFLICTOS 2017. Cordialmente Carlos Belgrano.- alarosadatodos@gmail.com

miércoles, 30 de noviembre de 2016

TALÓN DE AQUILES

EL TALÓN DE AQUILES “El talón de Aquiles es una expresión que se emplea para referirse al punto flaco o débil de una persona o cosa”. Nuestra historia nos dice que el talón de Aquiles del País es nuestra deuda externa. Podemos decir que dicha deuda nació en 1822 ó 1824 con el primer empréstito que se solicitó para una cosa y se utilizó en otra. Y eso fue suficiente para que se continuara con ese ejemplo en casi todos los otros empréstitos. Por nuestra deuda externa tuvimos muchas crisis. Un presidente tuvo que decir en una oportunidad “Honraremos la deuda externa sobre el hambre y la sed del pueblo…” y muchos años después otro tuvo que declarar el default por no poder pagarla. Es notable la cantidad de errores descomunales que se cometieron en cada arreglo o negociación de la deuda (Megacanjes y Blindajes), sin tener en cuenta nuestra capacidad de repago y con el agravante que todos los gobiernos constitucionales (después de 1983) aceptaron como válida toda la deuda heredada del gobierno militar a pesar que desde el 2000 existe la resolución del Juicio Olmos donde se detalla quienes fueron los responsables de esa deuda “ilícita, innecesaria y fraudulenta”. Tampoco es de asombrarse que en el último Megacanje, que como siempre se favoreció a los bancos internacionales crearon los “fondos buitres”. Asimismo, es de extrañar que siempre gobiernos y oposición nunca se refieran a efectuar una auditoría seria de la deuda. Pero lo más nefasto es que los responsables de dichos fraudes siguen sin sanción alguna y todavía opinando que con esos arreglos se aliviaba la economía del Estado. Cuando en realidad se trataba de estafas, que al final se volvía a incrementar la deuda pública. Como se ve, existe en nuestro país una gran impunidad generalizada que llega, también, a la parte financiera y sobre todo a la deuda externa, pero siempre buscando los despistes y las falsedades sin castigo. Mientras sigamos en la tesitura de no buscar un mecanismo de solución de la deuda (auditoría, inversión industrialista), continuaremos con períodos de austeridad y de recesión, sin ninguna garantía de que vayamos a disminuir nuestro endeudamiento. Por lo tanto se puede afirmar, sin miedo de equivocarnos, que nuestro talón de Aquiles seguirá siendo la deuda externa. Ruben Peretti

sábado, 26 de noviembre de 2016

HORA DE BALANCES

HORA DE BALANCES. Jorge Raventos Panorama político nacional de los últimos siete días Hora de balances y propuestas de cambio La muerte de Fidel Castro le da una tonalidad crepuscular a las noticias del fin de semana. Castro hace años que había dejado su papel dominante, inclusive en el reducido escenario cubano; se mantenía como el sobreviviente de una era de la que quedan pocos vestigios: sus principales compañeros de revolución fueron menos longevos, se los llevaron las enfermedades, las balas o, en muchos casos, el “fuego amigo”; la Unión Soviética que sostuvo económicamente su gobierno, implosionó hace décadas; la Venezuela chavista que lo subsidió con petróleo perdió primero a Chavez y enseguida su prodigalidad y sus recursos. Sus discípulos de la Isla temen que la elección de Donald Trump interrumpa la reconciliación con el imperio norteamericano. Sin embargo, muchas ideas de la era que Castro protagonizó parcialmente subsisten bajo diversos ropajes en tiempos rotundamente diferentes, dando la razón a aquella frase de Carlos Marx que observaba que el peso de las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y esas ideas no sólo se expresan en quienes se imaginan como herederos de la tradición ideológica que Castro encarnó, sino también en muchos que se definen como adversarios de esa corriente. Los une –los hermana- la mirada de época: son cara y ceca (y canto) de una misma moneda. Así, la apología mítica de Castro o su abominación actualizada coinciden en su anacronismo y en el hecho de que acreditan vida a un fantasma. Más allá de las noticias y los mensajes fúnebres, la semana que se cierra tuvo un inusitado dinamismo político: el Poder Ejecutivo y el Congreso tuvieron que dar respuesta a numerosas iniciativas y a desafíos que plantea el final de un año que en lo económico no consigue remontar vuelo. Vacilaciones y zigzagueos Aquejado por vacilaciones, errores de cálculo y complejos procesos interiores, el gobierno zigzaguea morosamente antes de llegar a algunas decisiones que el realismo convierte en inevitables. El gobierno terminó acordando con las organizaciones que promovieron el proyecto de ley de emergencia social que ya cuenta con la media sanción del Senado. Antes de eso había dejado trascender la decisión presidencial de vetar la iniciativa si se convertía en ley y, en principio, la de evitar que llegara a tratarse en la Cámara de Diputados. El compromiso al que arribaron los ministros Carolina Stanley y Jorge Triaca con los negociadores de los movimientos sociales respeta la casi totalidad de los puntos de la ley en debate. Que muchos notorios voceros de Cambiemos acusen a las organizaciones sociales y a los legisladores que impulsaron el proyecto de usar “métodos extorsivos” degrada el diálogo y convierte al gobierno y a los ministros que intervinieron no en protagonistas de un acuerdo benéfico para un sector muy sumergido de la sociedad, sino en víctimas de un chantaje al que hubieran preferido resistirse. El mismo razonamiento puede aplicarse al tema del impuesto a los salarios. Durante la campaña el actual oficialismo había prometido eliminarlo, primero gambeteó el cumplimiento y pretendió posponerlo, ahora, después de casi un año se dispone finalmente a tratarlo en sesiones extraordinarias, forzado por la presión social y la acción parlamentaria opositora. Voces oficialistas acusan a Sergio Massa de ser “ventajero” porque impuso el miércoles una negociación abierta con dos ministros y con la presencia de todos los bloques del Congreso que respaldaban su propio proyecto sobre el gravamen, y consiguió el compromiso de resolver el tema en este ejercicio parlamentario. Si la oposición obtuvo alguna ventaja es porque el oficialismo se la entregó. La controladora La doctora Elisa Carrió, que todavía sigue siendo la controladora moral de Cambiemos, protesta contra su coalición porque “le concede demasiado a Massa”. En rigor, es ella la que le concede al líder renovador el crédito político de reclamar lo que Macri había prometido y proponer financiarlo por medio de gravámenes ( “suba del impuesto al juego, la creación de un nuevo impuesto a la renta financiera y el aumento del canon y de la carga impositiva a la industria minera”) que, como señala un vocero informal del gobierno, “en medio de este escenario recesivo, es música para los oídos de casi todos los votantes”. Carrió representa una línea de Cambiemos: la que asigna al gobierno la misión (”histórica”) de acabar con lo que llaman la hegemonía peronista, pretende polarizar con Drácula y quisiera mostrar los próximos períodos electorales en términos de “nosotros o el diluvio”. Esa mirada confrontativa tiene consecuencias, genera imprevisibilidad. O al menos, posterga la definición de un horizonte por lo menos hasta que se defina el comicio de 2017: ¿qué pasa si gana “el diluvio”? Esa es la pregunta que necesariamente se hacen muchos de quienes calculan las posibilidades de invertir en el país. A falta de mayores certezas y hasta que se dirima cómo sigue la película las decisiones se postergan. Esa es la dificultad adicional que debe soportar la economía. Otro sería el cantar si un acuerdo básico sobre puntos de política de Estado garantizara líneas de continuidad cualquiera fuera la fuerza que triunfase en la natural competencia electoral. Eso ofrecería seguridades y estimularía la economía, cuyo principal combustible es la confianza. Realismo y consenso Desde el seno mismo de Cambiemos surgió en estos días una voz sensata y realista: la de Emilio Monzó, estratega electoral del Pro, presidente de la Cámara de Diputados. Monzó –reproducido epigramáticamente por el diario Perfil- señaló algunas verdades evidentes. “Cambiemos no se consolida como espacio político”, admitió. “Fue un esquema electoral con éxito (pero) hay mucha distancia en que se transforme en un cuerpo sólido como partido político”. En efecto: no hay en Cambiemos la homogeneidad suficiente como para ofrecer previsibilidad sobre sus objetivos, más allá de la responsabilidad de gestionar. “Hoy el común denominador es la responsabilidad de gobernar”, diagnostica Monzó. Y agrega lo que desata divergencias: “No hay que tener prejuicios para sumar dirigentes. La política empieza a ser líquida y todo es transversal. El peronismo tiene dirigentes impresionantes que hay que invitar al poder” Esta mirada parece buscar la profundización de consensos, más que los choques frontales. Si para Carrió “Massa es Trump” (y para ella Trump no es un apellido, sino un adjetivo calificativo), para Monzó es “un aliado, aunque sea un opositor. Hemos llegado al quórum porque el Frente Renovador y el peronismo de Bossio y Romero se sentaron" . Las palabras de Monzó (que el diputado ha reiterado y profundizado, señalando que el gobierno se encuentra en un momento oportuno para introducir cambios) generaron interpretaciones apocalípticas: llegó a suponerse queMonzó se aprestaba a abandonar el Pro o que sería desplazado de su cargo como presidente de la Cámara Baja. La crítica no es necesariamente ruptura. La disidencia no debería ser castigada. En rigor, lo que Monzó intenta es oxigenar la situación política con ideas y fortalecer la gobernabilidad con acuerdos. Resulta paradójica que algunas voces de Cambiemos se alarmen al escuchar la palabra cambio. El gobierno se prepara para una reflexión interna (un “retiro espiritual” en Chapadmalal) que indica la admisión de dificultades, la necesidad de examinar el funcionamiento y las piezas. Quizás de renovar algunas. Sería una lástima que la oportunidad se desperdicie o se banalice. Avanzar hacia una política de acuerdos y consensos de Estado, destinados a perdurar sea quien sea el que gobierne sería una contribución a disipar incertidumbres sobre el futuro y mejorar las expectativas domésticas y externas. Y seguramente incrementaría el capital político del gobierno que lo convoque. Resistir los cambios, postergar esos acuerdos o describirlos como producto de una extorsión ajena erosiona al gobierno, conspira contra la gobernabilidad, disminuye el poder del país.

Pacificación Nacional Definitiva: LA HISTORIA NO LO ABSOLVERÁ

Pacificación Nacional Definitiva: LA HISTORIA NO LO ABSOLVERÁ: Fidel Castro ha muerto. La historia lo condenará. Es cuestión de tiempo. Por Carlos Alberto Montaner Fidel Castro ha muerto. ...

CAMBIEMOS FIGURITAS

Te cambio figuritas, Cambiemos “El más terrible de los sentimientos es el de la esperanza perdida”. Federico García Lorca Hoy, el mundo está mejor, ya que un canalla, Fidel Castro, finalmente, se fue al infierno anoche. Fue el responsable, con el Che Guevara, de la ola de sangre y fuego que arrasó nuestro continente, y hundió a su país en la miseria durante casi seis décadas. Que Lucifer lo acoja en su seno. A un año de la asunción de Mauricio Macri, estamos en un momento muy complicado de la economía, a pesar de la merma en la inflación y a conservar el Gobierno elevados índices de aprobación de su gestión, ya que el gasto público continúa en alza, la actividad no arranca, el consumo cae, crece el endeudamiento en pesos y en dólares, el plan de obra pública no avanza y hay una perceptible parálisis en la gestión de la administración pública, producto de la inexperiencia burocrática de los nuevos funcionarios. La presión impositiva bate records históricos y mundiales, y el voraz Estado recaudador y pseudo benefactor frustra la posibilidad de recibir inversiones (en realidad, las ahuyenta) y asfixia las iniciativas, sin ofrecer los servicios y beneficios a los que la población accede en otros países, lo cual la obliga a contratarlos privadamente, duplicando sus costos. Claro que todos esos males tienen su raíz en décadas de prácticas populistas, que hacen que hoy la Argentina, uno de los territorios del globo más favorecidos –no dije ricos- con recursos naturales, haya construido un núcleo duro de pobreza, por cierto difícilmente erradicable en el corto plazo. Pero no veo aún un plan para terminar con esa situación estableciendo metas más lejanas mediante políticas de estado que incluyan la aplicación de correctivos inmediatos, acompañados por la planificación del futuro a diez, veinte y treinta años. Una porción importante del gasto público hoy está destinado, como es natural, a atender a las necesidades más urgentes y a paliar la conflictividad social, derivadas de la crisis heredada a la cual no se le encuentra una solución, mediante la masiva distribución de planes sociales; esta misma semana, fue incrementado en $ 30.000 millones. Entre esos planes hay muchas variantes, como la asignación universal por hijo, el trabajo en cooperativas, etc., pero todos tienen defectos remarcables, amén de permitir, por la falta de controles eficientes y por la tercerización de la distribución, la persistencia de nichos de corrupción. Esos verdaderos subsidios tienen, en verdad, enormes falencias e inconvenientes, ya que no sólo tienden a consolidar la pobreza, manteniendo bajo esa línea a generaciones enteras (los montos no alcanzan para cubrir las necesidades mínimas) sino que, además y ante el riesgo de perder esos “derechos”, aún quienes tienen vocación de trabajar lo hacen “en negro”, incrementando la informalidad de nuestra economía, que ya alcanza al 40%, que no paga impuestos ni cargas sociales. Por otra parte, pensemos en cuántos de esos subsidios –“Argentina Trabaja”, por ejemplo- impiden a quienes acceden a ellos perfeccionarse, en un momento caracterizado, mundialmente, como “el siglo del conocimiento”. Dado el crítico escenario actual, no resulta lógico pretender que esa asignación de recursos públicos se detenga, ya que quedarían en la más absoluta intemperie los sectores más vulnerables, que generarían comprensibles dificultades a toda la sociedad. Pero sí podemos realizar algunos cambios beneficiosos, ya que algunos de los planes sociales funcionan como verdaderos empleos públicos encubiertos y, en general, resultan innecesarias e inútiles las tareas que se encomiendan: pintadas, cortes de pasto, reparaciones de construcciones, etc.. El progreso tecnológico y la globalización está haciendo que las personas que realizan funciones repetitivas sean reemplazadas por robots, y el mercado laboral impone cada vez mayor perfeccionamiento y especialización a los trabajadores. En la Argentina, hemos visto recientemente insensatas reacciones frente a un futuro que ya está aquí y, nos guste o no, es imparable: el rechazo de los camioneros de Moyano a la distribución electrónica de documentación bancaria, o el de los taxistas de Viviani a aplicaciones como Uber, Easy o Cabify, son algunos ejemplos. Entonces, al revés de tantos políticos y economistas, propongo al Gobierno que cambiemos algunas figuritas. Sin disminuir en lo inmediato la cantidad de pesos destinados a paliar esta recurrente emergencia, reemplacemos para siempre, en lo social, gasto por inversión. Es decir, sigamos pagando planes, pero que éstos sirvan para transformar no sólo a quienes los reciben sino a la sociedad toda. Me refiero a que el pago de las asignaciones mensuales tenga su correlato en educación pero, en especial, en escuelas técnicas, cualquiera sea el nivel al que cada beneficiario acceda, y se verifique su cumplimiento mediante la permanente evaluación de su rendimiento y su evolución. A pesar de que son obvios los beneficios que este cambio -¿Cambiemos?- traería aparejados, en especial para los llamados “ni-ni”, es decir, para aquéllos que no trabajan ni estudian y que en el Conurbano son legión, tal vez convenga recordarlos. Facilitaría a los beneficiarios, a través del esfuerzo personal, acceder a trabajos formales y más calificados, con mejores salarios y con protección en materia de salud y de seguros y, sobre todo, recuperar las esperanzas al lograr salir de los asentamientos y villas en los cuales transcurren sus tristísimas vidas. La extensión de un programa como el que propongo servirá, sin duda, también para combatir el flagelo de la drogadicción, que se ha constituido en un trágico refugio para quienes carecen de expectativas, y en ampliar la base de los contribuyentes, lo cual permitiría disminuir la presión impositiva sobre el sector económico registrado. Para concluir, una breve reflexión ante la desobediencia de la viuda de Kirchner a la citación del Juez Claudio Bonadío para cumplir un trámite obligatorio para todos los procesados. Aquí también me pregunto si no ha llegado la hora de cambiar figuritas porque algo similar ocurrió con Lula quien, intimado a presentarse ante un magistrado, se negó a hacerlo; el Juez Moro ordenó a la Policía su inmediata presentación. Pese a que, sin lugar a dudas, el ex Presidente tiene una popularidad mucho mayor que la viuda de Kirchner, el hecho no produjo incidente alguno en Brasil. Aquí, jueces y funcionarios se aterran ante la posibilidad de incidentes que, ante una detención de Cristina, podrían generar sus seguidores. En el fondo, ocurre lo mismo con la famosa represión de la “protesta social”, nombre que hemos dado a las constantes interrupciones del tránsito, a los más desaforados agravios a la investidura presidencial y, en general, hasta a las huelgas salvajes de los servicios públicos. Parecen no comprender que esas minorías revoltosas están minando, todos los días, la imagen de un Presidente y de un Poder Judicial que se muestran débiles y temerosos y que, si la impunidad continúa, desaparecerán la gobernabilidad y la paz; en cambio, si ambos cumplen y aplican la ley a rajatabla, sus prestigios subirán como la espuma, impidiendo toda ensoñación golpista. ¡Ojalá Cambiemos acepte cambiar figuritas! Bs.As., 26 Nov 16 Enrique Guillermo Avogadro Abogado Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02 Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003 Cel. en Brasil (+5521) 8128 7896 E.mail: ega1@avogadro.com.ar

Chiste de la semana

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