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sábado, 28 de agosto de 2010

OFENSIVAS


¿NUEVAS OFENSIVAS?

El kirchnerismo estudia sanciones a Cablevisión e impulsa la indagatoria de Magnetto y Mitre

En medio de fallos favorables y adversos, el gobierno también presiona a la Corte para que deje sin efecto la suspensión del artículo 161 de la ley de medios.

Por Carlos Tórtora para el Informador Público

Los halcones del gobierno, encabezados por Néstor Kirchner, necesitan urgentemente ganar una batalla contra Clarín para atenuar los efectos del papelón sufrido a partir de que Isidoro Graiver sostuvo que Lidia Papaleo y su familia no fueron coaccionados a vender sus acciones de Papel Prensa. En Olivos esperan que el Juez Federal de La Plata, Arnaldo Corazza- que recibió el expediente con las denuncias de Papel Prensa de manos de Daniel Rafecas-, cite a prestar declaración indagatoria a Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre. A partir de allí, obviamente, el itinerario oficialista pasaría por el procesamiento y la detención. Algunos funcionarios de alto nivel, aunque en voz baja, tendrían fuertes reservas sobre la conveniencia de aumentar los ataques a Clarín. En poco más de 30 días, el kirchnerismo sufrió tres derrotas en su zaga anti Magnetto: el fracaso de los exámenes de ADN de Felipe y Marcela Noble, el impacto social negativo del anuncio de la caducidad de la licencia de Fibertel y, horas más tarde, el golpe recibido por las declaraciones de Isidoro Graiver. Pese a las crecientes dificultades, Kirchner estaría estudiando además redoblar las apuestas -según su costumbre- atacando directamente a Cablevisión. En la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia estarían evaluando los puntos débiles de la fusión Cablevisión-Multicanal en función de una eventual suspensión de la licencia por incumplimiento de la normativa vigente. Una auditoría de la empresa realizada recientemente sería la base para el trabajo de los funcionarios de la CNDC. ¿Escalará el conflicto hasta ese punto? No es un secreto que la facturación de Cablevisión es la principal caja de Clarín.



La cláusula de desinversión

Mientras tratan de criminalizar a toda costa el caso Papel Prensa, los operadores de Kirchner en la Corte Suprema, empezando por el Procurador Joaquín Da Rocha y el auditor Javier Fernández, están presionando al tribunal. El objetivo es que acepte tratar el recurso de amparo del Estado contra el fallo de La Sala I de la Cámara Civil y Comercial Federal que confirmó el fallo del juez Edmundo Carbone que, en diciembre último, había ordenado como medida cautelar la suspensión de la aplicación del artículo 161 de la nueva ley de medios audiovisuales.

La norma establece el plazo de un año para que las empresas de medios se adecuen a la nueva regulación. No es un secreto que Ricardo Lorenzetti preferiría dilatar cualquier definición sobre el tema. Sin duda, antes de que la Corte trate este expediente, el Poder Ejecutivo reglamentaría la Ley de Medios Audiovisuales.



Premio consuelo

Ayer, los Kirchner tuvieron una buena noticia después de tantas amarguras con Papel Prensa: la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal rechazó un recurso extraordinario de los accionistas privados de Papel Prensa y ratificó la vigencia de la resolución que obliga a esa empresa a vender papel a precio igualitario.

Dicha resolución -la 1/2010 de la Secretaría de Comercio Interior- ordenaba a Papel Prensa ofertar su insumo básico a todos los demandantes del mercado a precio igualitario, y había sido apelada por los accionistas privados (Clarín y La Nación). Pero en el caso Fibertel, el fallo del Juzgado Federal Nº 3 de Mar del Plata, a cargo del juez Alfredo López, ordenó como medida cautelar al Estado y a las empresas Cablevisión y Fibertel arbitrar en forma inmediata los medios necesarios a fin de asegurar a sus abonados la continuidad del servicio de Internet en idénticas condiciones. En los tribunales porteños se esperan a la brevedad algunas medidas cautelares suspendiendo la aplicación de la Resolución 100 de la Secretaría de Comunicaciones que dispuso la caducidad de la licencia de Fibertel.
OFE

ALERTA


¡¡ALERTA!! ¡¡NIEBLA!!

Por Susana Merlo (*)

Igual que la niebla que inesperadamente envuelve y tapa todo, los sucesos de los últimos días alrededor del escándalo mediático de Papel Prensa parecen haber enmascarado todo lo demás, aunque eso incluya el más que trascendente final de los Poderes Delegados, los mismos que ya en agosto del año pasado habían desencadenado un feroz aquelarre, entre otras cosas, por el sorprendente y repentino voto de la senadora santafesina Roxana Latorre, que posibilitó la nueva prórroga que ahora definitivamente acaba de concluir.

También, y en parte como consecuencia de esto, hubo un trascendental voto en la Comisión de Agricultura y en la de Comercio de la Cámara Baja, para un nuevo proyecto de ley de retenciones que, a algunas las rebaja a cero, y a otras las disminuye pero con un cronograma tendiente a su desaparición.

Los cambios incluyen la Ley de Abastecimiento, el Código Aduanero, o la Ley de Minería, entre otras piezas claves de la política económica que, desde mediados de esta semana, volvieron al seno del Parlamento para que determine en estas materias a partir de aquí, tal como fija la Constitución.

Casi nada de todo esto, sin embargo, se reflejó en los medios que, sorpresivamente, se vieron atosigados por un bloqueo casi salvaje de parte del gremio de los camioneros a una serie de plantas siderúrgicas, que provocó un principio de desabastecimiento que obligó a parar a otras industrias.

Simultáneamente, el titular del mismo gremio, el sindicalista Hugo Moyano, asumió en forma controvertida en el PJ bonaerense mientras el Gobierno, por un lado, intentaba desarticular la empresa de conectividad Fibertel y, por otro, lanzaba una feroz -aunque velada- denuncia sobre la forma de adquisición de Papel Prensa que involucra a 2 de los principales medios gráficos del país.

Para completar el panorama, la presidente que hasta hace un par de años atrás jamás hablaba (al menos en el país), arengó casi una hora en Rosario, y luego una hora y media en la Casa de Gobierno, en general, con un tono de recriminación o cuestionamiento hacia algún sector, incluída la prensa.

Casi no debería sorprender, entonces, que algunos temas hayan pasado desapercibidos, aunque hay que reconocer que es muy llamativa la coincidencia, justo en el momento que se producía uno de los hechos más esperados y trascendentes y que obligará a un profundo cambio de conducta, tanto al poder Ejecutivo, como al Congreso.

Es que, excepto que los funcionarios decidan manejarse por fuera de la ley, ahora muchas de las decisiones de política deberán ser tomadas por el Legislativo y puestas en marcha por el Ejecutivo. Ni siquiera, incluso, queda el resorte de los DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia) ya que, al menos en materia tributaria, como no es resorte del Gobierno, sino de los legisladores, el Ejecutivo no los puede aplicar más.

Y esto es lo que debiera estar discutiéndose y explicándose hoy: cuál es el alcance de los cambios, que van a significar, qué pasa a partir de aquí y cuándo; cómo queda el poder de algunos funcionarios, como el Secretario de Comercio, si se cae la Ley de Abastecimiento, etc., etc.

Esto no significa que lo de Papel Prensa no sea importante, pero en términos relativos, sin duda que mucho menos, especialmente en lo que concierne al impacto sobre el conjunto de la sociedad.

En el caso de las retenciones, apenas una parte de todos estos cambios, el dictamen aprobado por la mayoría opositora de las comisiones de Agricultura y Comercio dista de significar que las modificaciones tributarias se podrán adoptar de inmediato. Todavía falta un muy largo camino que hace sospechar que tal vez recién para las sesiones Ordinarias del próximo año se pueda lograr la sanción de la Ley (lo que tampoco es seguro).

Por ahora, el camino a seguir es que el proyecto que baja a 0 (cero) las alícuotas para el trigo, leche, girasol y economías regionales; le quita 13 puntos al maíz, y le recorta 5 puntos a la carne vacuna y a la soja, entre otras cosas, deberá pasar a la Comisión de Presupuesto que tiene 30 días para expedirse, con lo que prácticamente se estaría en octubre. Recién ahí podrá tratarse en el recinto de la Cámara baja y, de aprobarse, pasaría al Senado.

Si allí fuera modificada, debería volver a Diputados.

Pero, como se sabe, las sesiones ordinarias terminan los primeros días de diciembre. Prácticamente no hay tiempo material para alcanzar la sanción, más aún si se considera que en la Cámara alta el Gobierno tiene mucho más peso para demorar la aprobación, aunque sea imponiendo modificaciones.

De todos modos, en medio, estarán las interpretaciones sobre como queda mientras tanto este gravamen que es clave para la producción agroindustrial del país, pero también para los combustibles (¿vuelve para atrás?, ¿cambia algo?, ¿no cambia nada?), pero también, habrá que ver que considera el Ejecutivo que puede pasar, y eso se va a saber en parte con la propuesta de Presupuesto 2011 que tiene que enviar al Congreso antes de fin de año, donde no extrañaría que aparecieran gastos sobredimensionados para mostrar que si se eliminan las retenciones se pone en riesgo al país. De hecho, ya se amenazó con el “default’ si se aprobaba el 82% móvil para los jubilados.

Sin duda, temas sensibles, delicados, que modificarán a partir de aquí la relación de fuerzas entre los poderes del Estado, y demasiado trascendentes para quedar tapados sólo por la niebla de Papel Prensa/Fibertel.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de la Ingeniera Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.

jueves, 26 de agosto de 2010

MATAR AL MENSAJERO




por Ricardo Lafferriere

Cuando se discutió, hace algunos meses, la nueva ley de medios audiovisuales, advertimos sobre la intención autoritaria y dictatorial de la norma.

Muchos prefirieron ver sus aspectos positivos, achacando en forma desmatizada un alineamiento con el grupo Clarín a quienes sostuvimos esta posición cuestionatoria.

Ahora se ve, lamentablemente, la certeza de nuestra predicción y la ingenuidad de los que, de buena fe, apoyaron la iniciativa oficialista. Lo que buscaba el matrimonio gobernante era terminar con las voces opositoras y aún las imparciales, y perseguir hasta su desaparición a los mensajeros que no pudiera controlar.

La ofensiva contra un grupo de empresas de comunicación no tiene justificación ética ni respaldo legal. Una democracia no puede funcionar sin el juego libre de opiniones diferentes y mucho menos puede hacerlo sin libertad para informar.

Esa libertad está eliminada si las fuentes de la información se encierran en el secreto, si los periodistas son objeto de una persecusión constante y de una política de soborno y captación, y si las empresas titulares de los medios –audiovisuales e impresos- son constantemente presionadas para evitar su funcionamiento y conducirlas a la quiebra.

La Argentina se encuentra hoy en el borde mismo de su implosión como estado de derecho. Una pareja de dirigentes, sostenida por importantes sectores del partido justicialista y algunos sectores de izquierda otrora respetables pero reconocidos hoy por sus rudimentarias posiciones retro-progresistas, ha desatado sobre la democracia argentina una tormenta de involución.

En estos días, varias acciones protagonizadas por el tragicómico personaje dotado de poder extralegal, el Secretario de Comecio, operan como motores de la tragedia. La ofensiva sobre la empresa Papel Prensa, la arbitraria decisión sobre la empresa Fibertel, la pretensión de poner en vigencia por encima de las decisiones judiciales las inconstitucionales decisiones de la ley de medios y la utilización, con prepotencia dictatorial, de la palabra presidencial para sostener esta ofensiva, son acompañados de la construcción de un monopólico y avasallante complejo de medios adictos y oficiales.

Cada vez es más difícil encontrar en el dial voces no cooptadas, que trabajen y opinen con libertad, o periodistas que no ejerzan su misión con la espada de Damocles de su inseguridad personal. Cada vez son más los medios gráficos gratuitos que aparecen en la calle, financiados con dineros públicos. Cada vez es mayor la utilización del fútbol como gran paredón publicitario para difundir en forma sistemática los engaños oficiales. Y cada vez se hunde más el puñal de la discordia en el cuerpo social argentino provocando enfrentamientos intestinos entre amigos que piensan diferente, entre familiares, entre compatriotas, por la perversa acción del matrimonio gobernante que no tolera una sociedad con los matices y coloridos de una democracia libre, sino con el rudimentario maniqueísmo del pensamiento primitivo.

Los sangrientos hechos de los años setenta del siglo pasado son fraguados de manera parcial para apoyar en ellos una suerte de falsa épica de lucha por la justicia. Ni los hechos son ciertos, ni los propósitos son los confesados. Los hechos se falsifican para justificar las acciones más perversas. Los propósitos están cada vez más claros: terminar con cualquier voz disidente, para continuar con el saqueo de la economía, la concentración de poder, el enriquecimiento ilícito protegido por jueces complacientes, aunque el precio sea el hambreamiento de los jubilados, el crecimiento de la inseguridad ciudadana, el vaciamiento de la democracia, el aislamiento internacional.

Triste momento el de la democracia argentina, que creíamos ya instalada como marco de convivencia aunque la concibiéramos siempre como una tarea perfectible. Habrá que retomar esa lucha, no ya contra el gobierno surgido de un golpe, sino frente a un peligro más retorcido pero no menos maligno: el ejercicio del poder claramente violatorio de las normas más elementales del estado de derecho por parte de la presidenta Kirchner, su marido y sus soportes políticos.

UN CORTE Y UNA QUEBRADA





“¿Dónde estará (repito) el malevaje

que fundó, en polvorientos callejones

de tierra o en perdidas poblaciones,

la secta del cuchillo y del coraje?“

Jorge Luis Borges



Con el ritual habitual, pero con gestualidad tanguera, la excelentísima señora Presidente hizo ayer uno de los mayores papelones de su larga carrera, iniciada como estudiante en La Plata.



No voy a abundar sobre todas las contradicciones, tergiversaciones, desinformaciones y malas intenciones en que incurrió en su discurso, pues de eso ya se ocuparon los diarios de hoy y, muy en especial, Gustavo Caravallo[i] e Isidoro Graiver[ii], cuñado de los ahora denunciantes, quienes desnudaron las verdaderas intenciones de los Kirchner respecto a la República, en general, y a la libertad de prensa, en particular; en la práctica, dispararon un misil que impactó bajo la línea de flotación del relato oficial.



Cabe resaltar, sin embargo, las entrevistas que dos acérrimos enemigos de Clarín, como son Jorge Lanata[iii] y Jorge Fontevecchia[iv] concedieron al programa “Palabras +, palabras –“, que conducen Ernesto Tenenbaum y Marcelo Zlotowiazda. El primero, además, había dicho el día anterior, en su propio ciclo “Después de todo”, una de las mejores editoriales que recuerde sobre el tema[v]. Ambos son, sin lugar a dudas, periodistas de raza y, pese a que puedo discrepar sobre el progresismo que impregna sus ideas, la actitud adoptada en este caso los hace dignos de los mayores elogios.



Pero volvamos a doña Cristina quien, con bromas acerca de los derechos humanos, dividió su prolongadísima alocución en tres tramos bien definidos.



El primero, lo dedicó a explicar, utilizando a su antojo mentidas fechas e inventadas circunstancias, a explicar a su claque –nunca mejor aplicado el término, ya que sólo se veía “propia tropa” en las pantallas- cómo Peralta Ramos, Mitre y Magnetto habían “apretado” a los Graiver-Papaleo, que aplaudían encantados desde la primera fila, con la complicidad de la Junta de Comandantes, para despojarlos de Papel Prensa.



Recurrió, por ejemplo, a proyectar sobre una pantalla las portadas de los diarios “Clarín” y “La Nación” del 24 de marzo de 1976, omitiendo –cabe esperar que por inadvertencia- qué habían publicado los otros medios de la época, como “Crónica”, “La Opinión” o, en especial, “La Tarde”, cuyo director se encontraba, precisamente, sentado en el sector reservado a los ministros.



Uno de los gags más impactantes se produjo en esa etapa cuando, después de haber calificado dos veces como testaferro de David Graiver a Iannover, se refirió a éste como alguien muy prestigioso y respetado. Sólo el abyecto oficialismo de la concurrencia hizo que no estallara una carcajada general.



El segundo tramo fue destinado a explicar el dolo y la alevosía con que habían actuado “Clarín” y “La Nación” al comprar las acciones a los Graiver. Dijo, en su supina ignorancia, que la operación se había realizado a nombre de una empresa, Fapel, que pertenecía a los diarios mencionados, y que, sólo ocho días después, la empresa compradora había transferido el paquete accionario a las sociedades dueñas de éstos. Explicó, como abogada que dijo ser (a nadie le consta), que eso se hacía, habitualmente, para simular la buena fe del tercero adquirente.



¿Si constaba en el estatuto de Fapel que “La Nación” y “Clarín” eran sus dueños, cómo se simulaba esa buena fe?



Otra parte, no menos importante, de ese tramo de su presentación la utilizó para referirse a un pacto de accionistas –o “sindicalización”, como lo llamó- suscripto para coordinar el manejo de la empresa de la que son dueños. Doña Cristina -que, evidentemente, no aprobó Derecho Comercial en la facultad donde dice haberse graduado-, demostró su ignorancia una vez más, pues es una práctica habitual en las empresas; sus accionistas, para estar seguros de mantener sus porcentajes, suscriben un pacto de este tipo para establecer cómo se adoptarán las decisiones en el directorio –o sea, cómo deberán votar los directores- de las mismas. En resumen, nada de raro ni de sospechoso, pese a que pretendió describírselo como un procedimiento mafioso.



Sin embargo, torciendo la boca en un gesto canyengue y abusando de las metáforas a las cuales es tan adicta -¿recuerdan el “secuestro” de los goles?- volvió sobre el tema cuando informó que enviaría un proyecto de ley al Congreso –donde, dijo, los votos no están “sindicalizados”, pese a lo que dicen los medios críticos a su gestión- confundiendo, al mejor estilo discepoliano, las cámaras de diputados y senadores con una empresa privada.



La prolongada alocución -¡daba vergüenza ajena verla actuar de ese modo, en lugar de enviar a la Justicia el resultado de su “investigación”, si consideraba que existía un delito- no dejó fuera un par de gaffes graciosas; se refirió al autor de “El Principito” como “San-upery” y calculó que la detención de Lidia Papaleo, de 1977 a 1982 correspondía a un período de quince años.



Hasta ayer a la tarde, todos quienes opinamos sobre política estuvimos pendientes de la actitud que asumirían los empresarios ante la forzada convocatoria realizada desde Olivos y la Rosada. Por primera vez, sin embargo, estos pusilánimes y acomodaticios personajes parecen haber encontrado el coraje necesario para resistir las presiones. ¿Olerán ya los efluvios de la descomposición en el monolítico poder del tirano?



Por lo demás, el envío al Congreso de un proyecto de ley para declarar de “utilidad pública” a la producción, distribución y comercialización del papel de diario, y encomendar a una comisión bicameral su control, en nombre de la “tranparencia”, podría motivar a muchos caudillos del interior a exigir a sus legisladores a aprobar una ley que, tal como estaría concebida, también les permitiría controlar la prensa en sus propios feudos. Habrá que estar atentos a los eventuales y repentinos cambios de opinión entre los opositores.



Ahora, a raíz de las instrucciones dadas por la Presidente al Procurador del Tesoro y al Secretario de Derechos Humanos para que realicen las presentaciones “que consideren convenientes”, el tema de la propiedad de Papel Prensa quedará en manos de los jueces de la República. Esperemos que, al menos algunos de éstos, hayan adquirido la misma independencia respecto a la voluntad de Don Néstor.



Sin embargo, y conociendo como conocemos desde hace diez años, a Kirchner, y tal como lo dice Jorge Lanata en el reportaje citado, no parece imaginable un escenario en el cual deje, pacíficamente, que ese poder se le escurra entre los dedos sin hacer todo, todo, por evitarlo. Tampoco nadie imagina la foto de doña Cristina entrando bastón y banda a un sucesor “enemigo”.



Pese al innegable “arrugue” del Gobierno ayer –hasta entonces, sus informales voceros decían que se comerían crudos a Magnetto y a Mitre, que esperaban ir presos ya mismo-, no debemos descuidar la guardia, pues el tirano de Olivos seguirá “viniendo por todo”.



Con sus desmanes jurídicos, con las actitudes de “Patotín” Moreno, con la ilegal cancelación de la licencia de Fibertel, Kirchner sigue espantando a los inversores, nacionales y extranjeros. Con las minas que ha sembrado en el camino del futuro, todo en la Argentina perderá valor, y allí estarán él y su banda de facinerosos esperando para comprar a precio vil.



Lo preocupante sigue siendo la falta de respuesta de la sociedad agredida, día a día, por este grupo de canallas que, bajo las formas democráticas, nos empujan, lenta pero inexorablemente, hacia el abismo venezolano. La ciudadanía, en su última expresión real, votó mayoritariamente -70%- contra el “modelo” kirchnerista y, sin embargo, la lectura que hizo pública el Gobierno fue que el mandato de las urnas era a profundizarlo.



Después, vinieron la Ley de Medios, las persecuciones a la prensa libre y la creación de diarios, revistas, programas, radios y canales adictos, y la Ley de Reforma Política, generada para restar posibilidades a todos los opositores. Sería redundante explicar cómo imagina la política y cómo ejerce el poder, pues está a la vista de todos.



Pero no está demás resaltar que estamos ante un individuo más vivo que el hambre, pero carente por completo de sutileza. El error cometido por don Néstor con Fibertel –un millón de conexiones representa, al menos, cuatro millones de usuarios, además de miles de empresas- contribuirá al alejamiento de la clase media, a la que considera ya irrecuperable.



Se apoyará en la juventud, a la cual está dirigida todo el mensaje oficial. Es hora que los opositores, que han descubierto a ese sector, que nunca ha votado o que lo hará sólo por segunda vez, comience a pensar seriamente en el tema. Para ello, es indispensable recordar que, quienes tienen menos de cuarenta años, no vivieron la tragedia de los 70´s y, quienes no llegan a los treinta, tampoco saben qué fue la hiperinflación.



De todas maneras, y pese a lo malo del contexto general, el acto de doña Cristina representó un hálito de esperanza. ¡Dios quiera que se repitan!



Bs.As., 25 Ago 10



Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

miércoles, 25 de agosto de 2010


25 de agosto de 2010
Anemia de ideas
“El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad”. (Albert Einstein)


No es asombro ni tampoco resignación. Ni siquiera la naturalización de los hechos que ya son cotidianos en una Argentina violenta y desenfrenada. Tal vez la inquietud tenga que ver con interrogantes. Con el cómo es posible que hayamos llegado a un estado de situación en que la muerte por barbarie sea un episodio más.


Y reitero. No es resignación. Porque de ser así, el mundo tendría que estar absolutamente despojado de conciencia, dejándose llevar por el accionar del crimen organizado. De las mafias conformadas al interior de los grupos del poder político y económico. O bien, por los carteles de la droga que han penetrado, por los menos, en todos los países de América Latina.


El panorama, debido a la negación de los gobernantes no es alentador. Pero tampoco es alentador escuchar a una oposición que tampoco tiene un programa concreto y establecido sobre cómo combatir la inseguridad. Desde lo más básico hasta lo más complejo.


El lenguaje es acotado. Primario. Suministrado por suero.


Francisco De Narváez por ejemplo, lo único que sabe decir es que hay inseguridad y que la culpa la tiene el Gobierno. No es una novedad, tampoco un hallazgo y mucho menos un avistamiento de solución.


Por su parte, otro de los opositores que agota con su auto referencialidad provincial es Alberto Rodríguez Saá. Siempre lo mismo. Habla de San Luis como si fuese la Nación y cuando llega el momento de proyectarse se queda en la ilusión del Wi- Fi. Quiere, pero no puede.


En la Ciudad de Buenos Aires aparece Mauricio Macri. Un obsesionado con los espacios públicos. Cree que iluminándolos llegará la gloria. La paz. Y los vecinos volverán a tomar mate en la vereda. Porque estamos iluminados por los focos y por el Señor. Para que no venga un “chorro” y se lleve hasta la bombilla.


Creo una policía propia que no sirve ni para espiar. Por lo menos, eso lo demuestran quienes están apostados en las esquinas de Avenida De Los Incas y Triunvirato, así como en Olazábal y Triunvirato. Esquinas en las cuales los arrebatadores confunden a los uniformados con semáforos.


Mientras tanto, en la incendiada Provincia de Buenos Aires contamos con la prédica evangélica del Gobernador Daniel Scioli. Un hombre que parece ser bien intencionado pero con intenciones, lamentablemente, no se combate a la delincuencia. Menos aún, se evita la penetración de ex integrantes de ejércitos de elite provenientes de Guatemala y México.


Exonerar a los policías corruptos es la primera instancia de una ardua tarea. Se los exonera y luego, como si fuese un panóptico o un riguroso controlador, se los vigila o aparta para que no recluten a pandilleros que necesitan de cabecillas que conocen de logística para trascender la temible lucha por el barrio.


Por el cuidado de una vereda que madrugada tras madrugada aparece manchada con sangre.


En el Conurbano solo se los aparta de la Fuerza y se los deja operar por fuera hasta que la conformación de pandillas con rasgos de Maras Centroamericanas comienza a hacerse sentir. Pequeños brotes. Embriones en La Matanza. Fatalidad en la zona Oeste sitiada por bandas dirigidas por narcotraficantes que ingresaron al país ante la falta de radarización.


Lo local se entremezcla con lo internacional para conformar un híbrido trágico.


Asesinatos, sobredosis, delirios de piromanía, salideras bancarias, entregas, secuestros, disparos, extorsión. Mafias en los supermercados chinos. Problemáticas en la zona del Abasto en ciertos reductos habitados por miembros de la colectividad peruana y boliviana.


Perseguidos Mareros de América Central arriban a Argentina por ser el nuestro un territorio propicio para la organización de un nuevo universo de Maras. Instalación de pequeñas bases de los carteles de Sinaloa y Medellín.


Más una cantidad de individuos en situación de calle que preocupa por la exposición, al igual que por la homologación intencional y poco inocente de creer que pobreza es delincuencia (Ver nota El Desvío)


Jactancia de matar. “Dios te la vida y yo te la saco”.


Este es nuestro contexto ante un oficialismo y una oposición hasta de sí misma, con anemia de ideas.
Publicado por Laura Etcharren.

martes, 24 de agosto de 2010

PARECEMOS AVESTRUCES


DESOLLARLO VIVO Y LUEGO DECAPITARLO
(Por el Lic Gustavo Adolfo Bunse) (24/8/2010)

Así como Salomé le pidió a Herodes la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja de plata, … del mismo modo… nuestra Jefa de la Gestapo le pidió a nuestro Hermann Göring… la cabeza del empresario… dueño del mayor grupo multimediático del país.

Göring trató de calmarla diciéndole que ese tipo estaba ya casi muerto… y que sólo le faltaban algunas pocas semanas para morir.

Ella rezongó algo desairada… y decidió constatar por su cuenta el asunto.

Le hizo poner micrófonos hasta en la sala donde se hacía los ciclos de quimioterapia. Una enfermera de la sala de quimio le contó al empresario que habían tratado de sacarle información a cambio de dinero.

El último informe que llegó a la Gestapo decía que el cuadro general del enfermo había cambiado en forma sustancial. Mejoraba.

Horrorizada… la titular de la Geheime Staats Polizei llegó a la conclusión que la agonía iba a ser un poco más larga de lo que ella esperaba.

Le recriminó entonces airadamente a Göring por su error de información y le pidió - por ello - que exonere en el acto a dos de los espías hospitalarios que tenía asignados el empresario,… por inútiles.

“Está mas vivo que nosotros !!” …” le gritó enojada.

Su rostro lucía como el de la reina Tamora de los Godos, ejemplo terrible y universal de la venganza… en la obra “Tito Andrónico” de Shakespeare

Todo, absolutamente todo el peso del terrorismo de estado, precisamente ese mismo terrorismo que criticaron… cayó en los últimos meses sobre la cabeza de este empresario enfermo … y sobre su familia.

Y no se pretende aquí presentarlo como mártir … por cuanto no lo es.
Muy lejos por cierto de parecerse a San Juan.



Espías, seguimientos, micrófonos de distancia y aparatos de precisión del espionaje internacional importados especialmente por el organismo que trabaja para Göring… fueron puestos a cercarle y asfixiarle su agonía.

Se volvieron locos. Como lobos… buscaron sangre por doquier .

Si hubieran podido contaminar el cisplatino de la quimioterapia que se le estaba suministrando… lo hubieran hecho.

Ella reiteró la urgencia de tener esa cabeza en una bandeja de plata.

Él se lo había prometido. Pero no como una meta demasiado costosa, sino inversamente, como una sencilla y cabal demostración de poder

La feroz embestida contra todas las empresas del “Bautista” son ya un episodio reiterado y público. Están a la vista de toda la ciudadanía.

Son capaces de exhumar algún cadáver para que testimonie en contra de este señor. En efecto… tal parece que pudieron comprar con dinero, el testimonio de una viuda súbitamente memoriosa que había sido dueña de la empresa que ellos quieren hoy boquetear.

Ella ha de jurar que vendió porque el empresario la amenazó de muerte.

Es tan infantil lo que han urdido, tan de terror… tan infame y pésimamente actuado como farsa teatral … que desbarranca por su mera enunciación, por su propia ridiculez. Hasta produce miedo estar en manos de este par de engendros de la escoria social .

Al empresario lo están carneando … lo despellejan a cielo abierto… un desollamiento vivo y su posterior decapitación tal como lo hicieron con Berón de Astrada las tropas de Urquiza en la Batalla de Pago Largo.

Los espectadores somos todos nosotros … nuestras angustias, nuestros proyectos… y nuestros hijos. El país pues, sus vidas y sus haciendas… se maneja, del mismo modo, y con el mismo desdén con que se le puede cambiar el aspecto de la vidriera de un negocio de ropa mujer.




Frente a tal marco de burla conmovedora, hay un dato que parece clínico :

Es probable que los argentinos nos hallemos, ahora mismo, gravemente enfermos de perplejidad. Enfermos con un virus resistente.

Con un silencioso virus… que suele atacar a las repúblicas derrotadas.

Ese virus, por algún extraño mecanismo, se mete en el torrente sanguíneo de la ciudadanía… y en muy poco tiempo, la deja convertida en un rígido conjunto de seres absortos.

Algo así como una multitud de esfinges, mudas y silenciosas, que ni siquiera atinan a pestañear por algo atroz que se presente ante sus ojos. Una comarca de súbditos paralizados. Súbditos realmente impertérritos.

De otro modo, no es posible explicar, de forma razonable, como puede ser que veamos lo que vemos y que oigamos lo que oímos, sin que a nadie se le mueva un pelo.

El hartazgo no parece ser, casualmente, la enfermedad que hoy debamos temer en esta comarca. Al contrario :

El argentino medio puede reaccionar como un asesino al volante.
Puede incluso crisparse hasta límites delirantes de violencia en medio minuto, sólo por alguien que se atreva a cruzarle otro auto… en alguna maniobra imprudente. Menos que eso… sólo porque alguien lo mire mal.

Pero, raramente, aquel virus que refiero, lo mantiene con su semblante impávido… aún si lo toman por idiota todos los días… aún acaso si lo humillan reiteradamente, mintiéndole , falseándole todos los parámetros de la vida y obligándolo a vivir en una especie de jungla de inseguridad pese al enorme salvajismo impositivo al que lo someten.

Toda la fuerza del poder coercitivo del Estado, en manos de estos dos mercaderes de la deshonra se concentra hoy sobre este empresario y sobre la señora viuda del fundador del primer medio de la comarca.




Y aún en la hipótesis de que este señor sea responsable de mil tropelías, la desproporción de la carnicería lanzada en su contra… con todo el aparato estatal para crucificarlo…saca de quicio a cualquiera por la desproporción que conlleva… y por su vesanía.

Escupen frente a lo que resulta honesto y verdadero, se mofan frente a la agonía de las metas ideales, se regocijan frente al peligro de las carencias de proyectos…

El problema es la miopía para distinguir los paradigmas.

Los modelos que escoge nuestra sociedad, y que mira con bastante envidia, son a menudo, monstruos de vulgaridad.

El colapso del coraje. El individualismo, sin la menor inquietud.

Hay una superpoblación que no distingue nada entre aquello que merece la pena por sí mismo… , y lo que tiene carácter de fin,… lo que una vez alcanzado, da algo bastante parecido a la felicidad y a la perfección.

De lo íntegro, de lo bien hecho, a lo que no le sobra ni le falta nada… lo que está completo y casi perfecto dentro de sus límites y fines, físicos o morales. De las claves de la victoria… sobre de la vulgaridad.

En toda la historia universal han existido gobernantes que hicieron lo que se les antojó, incluyendo por supuesto atrocidades de todo estilo.

No interesa mucho aquí si fueron dictadores o si acaso fueron demócratas convertidos en déspotas. De hecho, todos conocemos mil ejemplos.
Pero siempre se llegaba un límite naturalmente traumático.

Estos mismos canallas, ruines de toda ruindad no lo olvidemos… como montoneros, decidieron ponerle un límite al gobierno democrático de su propio líder. Y eligieron la 9 milímetros en lugar del voto. Ya lo olvidaron

Nuestro caso, en este país de fantasía, es verdaderamente singular.



Aquí, con la mayor naturalidad, se desarrollan en forma continua y a cielo abierto, por parte del gobierno, la mayor cantidad de irresponsabilidades y extravagancias por minuto… de todo el mundo civilizado occidental.

Entre los dos, todavía hoy tomados de la mano, hay casi una competencia mutua por despedazar la lógica simple de la vida en común, la naturaleza y la verdad noble de las cosas elementales del ser.

Depredadores ingénitos, arrasan cada mañana hasta con la racionalidad de quienes, de buena fe, se esfuerzan por interpretarlos.

Y frente a esa enorme cadena de conductas, tributarias del capricho más inentendible, dinamitando lo que les aparezca en el camino, es imposible encontrar el motivo que los ha inspirado o el objeto que se han propuesto.

Todo luce entonces absurdo, sin rumbo, extemporáneo, triste… y teñido de una especie de esoterismo básicamente irresponsable.

Cuentan de a uno los días que les quedan hasta el 23 de octubre de 2011 para proveerles un perfecto enmascaramiento al gran operativo de ficción que han preparado para perpetuarse.

Van a desollar literalmente a un empresario… para decapitarlo cuando se halle en carne viva y haya llegado al clímax de su sufrimiento. Tal como lo hizo Torquemada, quitaran absolutamente toda su piel con aceite hirviendo y aún cuando saben que está gravemente enfermo, lo arrastrarán sobre sal para llevarlo a la decapitación por aserramiento.

Frente a ello, los argentinos, enfermos de impavidez y abandonados por completo al oleaje de los déspotas, aceptamos navegar al garete entre las contorsiones de esta caterva de punguistas.

Estamos todos, con infinita abnegación, atravesados de lado a lado, por una eterna y lastimosa vocación de avestruces asustados

Lic Gustavo Adolfo Bunse
gabunse@yahoo.com.ar

lunes, 23 de agosto de 2010

LOS NERVIOS DE AZAFATO

Chiste de la semana

Chiste de la semana