La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

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jueves, 27 de junio de 2013

BASTAAAAAAAAAAAAA

SÚFFICIT! (BASTA) En este texto se intenta proporcionar datos básicos relativos al conocimiento y comprensión del HOY, AQUí Y AHORA, con vistas a las próximas elecciones de agosto y octubre. Todo se hace dudoso, todo vuelve a interrogarse, nada está seguro y teniendo mil preguntas sin respuesta, seguimos viviendo entre la ilusión, la desesperanza y las lágrimas... Por “ACOSTUMBRAMIENTO” tenemos un pueblo menos rebelde y menos “exigente”. ¡Bella época la nuestra! Sobrevivimos a una revolución drástica, silenciosa, sin teorías declaradas ni ideologías expresas; se nos impuso el hecho consumado; Hubo y hay víctimas, pero no victimarios. El “gran bonete” redujo a condiciones sociales escandalosas a sus hermanos..., y el conformismo de estos, que no tuvo ni tiene límites, permite que los “grandes bonetes” sigan impunes y sean “garantía providencial” de nuestra democracia. 1. El hambre, la inseguridad y las estructuras de dominación política no han sido vencidas, existiendo hoy, para lograrlo, un poderoso obstáculo que condiciona y empantana nuestro presente: la costumbre. Nos hemos acostumbrando a convivir con todo y ese acostumbramiento está produciendo una anestesia social que nos hace percibir como normal a la miseria, a la inseguridad jurídica, a la violencia y al dolor. La Argentina es hoy el reino de la confusión, con instituciones frágiles y valores republicanos muy débiles. 2. La Argentina está rezagada un 212% con respecto a las metas fijadas como objetivos en la Cumbre del Milenio del año 2.000 (para reducir a la pobreza extrema entre el año 1990 y el 2.015); tenemos a la fecha un porcentaje muy importante de la población en situación de pobreza extrema debido, fundamentalmente, a una mala distribución del ingreso. 3. La fotografía social que muestra la miseria escandalosa en regiones como Chaco, Formosa, Gran Buenos Aires y Córdoba, son datos de la realidad que posibilitan un análisis de la Argentina que va emergiendo penosa y sacrificadamente del abismo al que fue llevada, mientras la dispersión política está mostrando una estructura democrático – partidaria con serios atisbos de diásporas. 4. Signos indubitables de anomia social. La debilidad del compromiso de la sociedad argentina con la ley y su Constitución, unido a un grave déficit de legitimidad constitucional, son las principales conclusiones que surgen de una muestra probabilística realizada recientemente. Según la encuesta, el 77% de los argentinos conoce nada o poco la Constitución Nacional, un 85% considera que no se respeta su texto ni las leyes, siendo los principales responsables de violar esas normas los políticos, y en menor medida los policías, los funcionarios y los jueces; el 51% de los ciudadanos intuye que los jueces inferiores y la Corte son poco o nada independientes. A un 63% le importa poco o nada lo que se discute en el Congreso, mientras que un 93% opina que el Parlamento toma decisiones sin pensar en la gente. 5. Caímos desde un contexto de casi pleno empleo de ayer, cuando la educación garantizaba la integración al trabajo y a la seguridad social, pilares estos que fueron entonces fundadores y fundamentadores de la cohesión social en la Argentina, al cuestionamiento actual de todas las instituciones en su rol integrador. 6. El mercado de trabajo no puede integrar actualmente, en un empleo FORMAL, a casi más de la mitad de los trabajadores, poniéndole límites de cobertura a nuestro sistema de seguridad social. 7. El sistema educativo expresa cada vez más desigualdades que lo hacen ineficaz como instrumento integrador y nivelador de oportunidades. Quien no advierta que en la Argentina tenemos una crisis educacional y social, está mirando para otro lado. El sistema está desarticulado. La escuela, en vez de proveer competitividad a la economía y progreso a las personas, ha virado a través de sus comedores a la contención del desmadre nacional. El desconcierto que en este momento prevalece en el ámbito de la educación, se agudiza por la falta de un proyecto integrador, que defina un perfil de país y un camino que nos conduzca al tan ansiado círculo virtuoso del consumo, la inversión y el empleo (el último proyecto que conozco es el que supo definir como estrategia de poder la generación del 80, ¿usted conoce algún otro?).SI NO TENEMOS UN PROYECTO NACIONAL, MAL PODREMOS DISCUTIR UNA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN. 8. La desigualdad ya no es coyuntural, es estructural. 9. En materia agropecuaria, la política nacional marcha a remolque de hechos que no controla, improvisando en medio de una gran desorientación. 10. La Argentina es el país que mayor cantidad de alimentos produce per cápita. La producción diaria de alimentos alcanzaría para cubrir las necesidades de 300 millones de personas por día. Sin embargo, de cada 20 argentinos, tres no tienen que comer (INDEC). 11. La pirámide de la desigualdad tiene una base muy amplia y una punta muy estrecha; la distribución del ingreso continúa muy concentrada en los segmentos más altos. La sociedad argentina está estructuralmente fragmentada y cada vez se parece más al resto de América Latina. 12. La familia. Los términos de las relaciones familiares han cambiando en forma radical, para bien o para mal. Antes se consideraban buenos padres a aquellos cuyos hijos se comportaban bien, obedecían sus órdenes y los trataban con el debido respeto. Se reputaba también de buenos hijos a los niños que eran formales y veneraban a sus padres. Pero en la medida en que las fronteras jerárquicas entre padres e hijos se fueron desvaneciendo, los buenos padres son hoy aquellos que logran que sus hijos los amen, aunque no los respeten. Son los hijos ahora los que esperan respeto de sus padres, entendiendo por tal que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias y su forma de actuar y de vivir, y que además, les patrocinen lo que necesitan para tal fin. Los roles se invirtieron; ahora son los padres los que complacen a sus hijos para ganárselos y no a la inversa, como fue en el pasado. Esto explica el esfuerzo que hacen tanto los padres como las madres por ser los mejores amigos de sus hijos. Así, somos la última generación de hijos que hemos obedecido a nuestros padres y la primera generación de padres que obedecen a sus hijos. Los últimos que le tuvimos miedo a nuestros padres y los primeros que les tememos a los hijos. Los últimos que crecimos bajo el mando de los padres y los primeros que vivimos bajo el yugo de los hijos, y lo que es peor, en la medida que el permisivismo reemplaza al autoritarismo, somos los últimos que respetamos a nuestros padres, y los primeros que aceptamos que nuestros hijos nos falten el respeto, en una sociedad que se va hundiendo en el descontrol y el hastío, sin parámetros ni destino. 13. El 47,5% de la población económicamente activa estaría trabajando “en negro” (situación esta que quedó así consignada en el II Foro sobre la Clandestinidad Laboral , organizado por la Unión Argentina de Entidades de Servicios – UDES). 14. Uno de cada cinco trabajadores se desempeña actualmente como cuentapropista (vendedores ambulantes, promotores, volanteros, peones, cuidadores, changarines, jornaleros, profesionales, etc.). Son 2,7 millones de personas que opta por esta salida laboral (excepto la de los cuentapropistas profesionales – médicos, abogados, ingenieros, contadores, arquitectos, psicólogos, odontólogos, músicos y artistas-), por necesidad frente a la falta de empleo. 15. La seguridad tanto física como jurídica siguen siendo una expresión de buenos deseos. La Leyde Responsabilidad Fiscal que reemplazó hace casi 12 años “momentáneamente” a la ley de Coparticipación Federal (no reformada aun), será seguramente en el curso del corriente año nuevamente incumplida no solo por varias provincias sino también, probablemente, por la propia Nación. ¿Algún organismo de control les recordará a los gobernadores y al Ejecutivo nacional la observancia y sujeción a esa ley y a la Ley de Administración Financiera? Respecto a la inquietante inseguridad física, hasta el momento, amén de la retórica justificativa inconducente, el Estado no ha tenido una política que responda a la demanda creciente de protección, coexistiendo simultáneamente la brutalidad de los desmoronamientos de la seguridad y la resistencia de los ciudadanos, el ingenio de la gente y de las redes emergentes para inventar solidaridades que den vida a modos de funcionamiento colectivos. 16. Alcohol, marihuana y cocaína. El consumo de alcohol y marihuana por parte de jóvenes, el abuso de psicotrópicos en personas adultas y la irrupción fulgurante de la pasta de cocaína (paco) son los problemas principales de droga que tenemos. Para la Oficina Contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas, en la Argentina se están registrado las mayores tasas de consumo de cocaína en América del Sur. 17. Medio ambiente. Unos 205 millones de hectáreas que albergan a cerca del 10% de la población argentina, estaría en riesgo de transformarse en desierto si no se toman medidas para detener ese proceso. Téngase presente que el 80% de nuestro suelo está dedicado a actividades agrícolas, ganaderas y forestales, y que la erosión del suelo, sea por efectos eólicos o hídricos, avanza a un promedio de 650 mil hectáreas por año, según el Centro de Estudios para América Latina (Cepal). La contaminación ambiental no la tengo en cuenta en este análisis, téngala en cuenta usted junto a la gestión y discursos del gobierno al respecto. ¿Usted cree que algo cambió el kirchnerismo en 10 años de gestión?, ¡ANIVE RE JODÉ ! (dejate de joder ) si todo sigue igual o peor. ¿Recuerda las polémicas declaraciones del profesor Juan Manuel Torres del departamento de Humanidades de la Universidad Nacional del Sur en relación a que "Acá, como en el resto del país, todo pasa por una cuestión medio política y medio informal. Hay que saber venderse o vincularse políticamente para ascender en la carrera universitaria. Todo es muy chanta, muy mediocre. “Cualquiera puede ser profesor de algo en la universidad argentina”. ¿Y las afirmaciones de Gustavo Béliz, entonces ministro de justicia, que aseguró que nuestro país estuvo cerca de convertirse en una narcodemocracia y que durante esos años se compraron y vendieron leyes? Hoy no hace falta comprar ni vender leyes, porque el oficialismo compra directamente legisladores que nosotros votamos (los borocotiza) y los decretos de necesidad y urgencia (DNU) están a la orden del día. Otro neologismo con vigencia actual es el de “turrolandia”, expresado hace unos años por el entonces Presidente de la Suprema Corte de Justicia , el “bien amado” por Cristina Dr. Carlos Fayt. Con un mapa nacional tan trastornado SOCIAL, FISCAL, JURÍDICO e INSTITUCIONALMENTE y sin un modelo “sostenible”, ¿alguien puede definir a ciencia cierta qué país heredarán los hijos de nuestros hijos? Algunas afirmaciones para reflexionar: - El “espíritu de tribu” que nos anima está generando que la base de la actual democracia esté apoyada en una ficción, en donde la meta es el poder y el camino: los símbolos y los fondos públicos… - “Ningún país puede competir internacionalmente si no cuenta con sus recursos humanos bien preparados desde edades tempranas” (UNICEF). - A muchos nos deberían juzgar por empobrecimiento ilícito. - Siempre sirven las sombras pa distinguir bien la luz. (M. Fierro). No vengan con cosas ajenas O que lo gaucho termina; El sol de mayo ilumina A quienes honren su raza, Compatriotas, ¡cuiden la casa, Que es toda nuestra Argentina! ¿Conoce usted a alguien que quiera servirnos (sin servirse)? “Continuar aplicando los mismos métodos y esperar resultados diferentes, significa desconocer la realidad” ( Albert Einstein).

miércoles, 26 de junio de 2013

LA BALA NO LES ENTRA

"Debéis saber que hay dos modos de combatir: uno, con las leyes; el otro, por la fuerza. El primero es natural del hombre; el segundo, de los animales. Como el primer modo no siempre es suficiente, conviene utilizar el segundo." Niccoló Macchiavelli.- “Il príncipe”; cap. XVIII Si alguna vez se escribe la historia de estos diez años, la malhadada “década ganada”, la mitad de ella deberá versar sobra la inutilidad de los políticos opositores, un cuarenta por ciento sobre las cualidades negativas de la sociedad argentina y el resto y en tres páginas se puede escribir la hoja de ruta del exitoso latrocinio que viene sufriendo la República. Hablar de este saqueo no es un tema menor. Baste sólo como ejemplo lo que el campo, en diez años, le entregó al Gobierno nacional en retenciones antes de impuestos. No menos de 87.000 millones de dólares. Con esta suma se podrían haber hecho 11.600 kms. de autopistas, o hacer el ferrocarril transpatagónico y renovar a nuevo el material rodante de todos los ferrocarriles. Este dinero también equivale a 20.800 escuelas o a 250 hospitales de alta complejidad. La respuesta del “modelo” a esta contribución son 76.800 muertos en accidentes viales, 72 muertos en accidentes ferroviarios y trenes destruidos, ocho chicos por día que no llegan al año de vida por desnutrición y un millón de jóvenes que ni estudian ni trabajan y que han abandonado la escuela, las ilusiones y cualquier posibilidad de futuro. Decir que estos diez años perdidos no se deben a los saqueadores sino a quienes se dejaron saquear mientras contaban vidrios de colores y espejitos es una verdad de Perogrullo. Ese noventa por ciento de una historia que, cuéntese como se cuente siempre será mal contada, fue protagonizada por nosotros, los argentinos, que preferimos el canto de la sirena antes que escuchar las sirenas del incendio. Doce años atrás, los argentinos salieron a reclamar, violentamente, por la exacción que sus ahorros habían sufrido. ¿Cuál es hoy la diferencia, pese a que el robo desde el 2003 ha sido infinitamente mayor, entre este pueblo anestesiado y sin ilusiones y aquellos que golpeaban las vidrieras de los bancos que se habían quedado con sus dineros?. Dos cosas caben ser registradas para hacer esta diferenciación; la primera es que los argentinos en 2001 habían perdidos sus ahorros personales, no los bienes de la República que, por ser de todos dejan de importarle a nuestro egoísmo, la segunda es que había políticos que por acción u omisión trabajaban para que el gobierno cayera. A partir de estas evidencias llegamos a la pregunta que no sabemos o no nos animamos a contestar: ¿podemos, con la República en agonía, esperar al 2015?. En reiterados escritos he sostenido que no, pero es menester reconocer que aún si todos coincidieran en esto es probable que no nos animáramos a hacer lo que hay que hacer. Los elogios que cotidianamente se hacen, sobre todo por parte de los políticos de la oposición, sobre la buena voluntad, educación y la falta de agresividad que hubo en la gente que salió a la calle el 13 de setiembre, el 8 de noviembre, y el último 18 de abril son la prueba manifiesta que a ellos o se les ensucian los calzones de solo pensar que hay que echar sin contemplaciones a quienes están destruyendo la República o están muy cómodos en su papel de tibios opositores. No hay mejor ejemplo que lo ocurrido en el 2008 que fue lo más cerca que estuvimos de sacarnos de encima a esta banda de embaucadores cuando el gobierno, en su infinita necesidad de caja, entró en conflicto con el campo. Conflicto que se aplacó por la falta de visión de la mesa de enlace y la actitud de un tarambana- el vicepresidente y su voto no positivo- que nos dejó sin la bronca necesaria que hace falta cuando uno pretende un cambio. Si en el 2001 las manifestaciones hubieran sido como los cacerolazos hechos entre setiembre de 2012 y abril de 2013 aún lo tendríamos a De La Rúa. La soja, y los commodities que empezaron a aumentar a fines del 2002 lo hibieran salvado, de la misma manera que se ha venido salvando este desgobierno. La protesta cívicamente educada es una bala que a los políticos y en particular a quienes se han apoderado de la República, no le entra. Pensar que la tranquilidad debe primar en cualquier protesta solo sirve al gobierno, y solo pone en claro que no nos animamos a pararle los pies. Aunque a la mayoría de los argentinos les cueste pensar de otra manera, ya no hay un cuartel donde buscar a alguien para que haga el trabajo sucio. Eso corre hoy por nuestra cuenta si es que queremos ser nación. Dejemos de soñar con la oposición- una oposición que se siente cómoda, pero también magníficamente recompensada, con el sucio papel que juega- para un recambio cada vez más lejano en el tiempo aunque creamos que falten dos años. Dejemos de soñar con los logreros de la suprema corte, que jamás fallan pensando en la República, pero sí en sus espurias canonjías y seamos conscientes que el futuro solo está en nuestras manos y que esperar al 2015 para un recambio es de necios o de cobardes JOSE LUIS MILIA josemilia_686@hotmail.com

martes, 25 de junio de 2013

EL HEREDERO

http://www.perspectivaspoliticas.info/el-heredero/ por Gabriela Pousa Jugó Sergio Massa. Casi se podría decir que es un éxito de todos y todas, ¿o quién ha solventado cada paso del intendente devenido candidato? Años en el ANSES le permitieron al ex UCeDe aceitar los contactos necesarios con el establishment para situarse adonde finalmente se ha situado, años repartiendo estratégicamente pauta publicitaria para que muchos medios no se hicieran eco de inconvenientes en sus pagos y rescatasen las bondades. Hoy, Massa disfruta las consecuencias de haber cooperado a vaciar los fondos jubilatorios de un sinfín de ciudadanos, muchos de los cuales, si no quedara claro esta maniobra, irán incluso a votarlo. Indiscutidamente hábil – Cristina también lo fue hasta caer en la voracidad de una supervivencia inútil -, rápido de reflejos e inexcrupuloso hasta el punto de presentarse como opositor siendo parte de lo actual. Lo nuevo de lo viejo que es como decir lo menos viejo pero no lo novedoso. Massa es fruto del oportunismo y de una característica poco frecuente en nuestra dirigencia: el coraje. Y es también portador de otro dote inexorable en esos lares: el caradurísmo. Recuérdese que es el mismo Sergio Massa que se presentara en las legislativas de 2009 sin llegar a asumir nunca su banca… En contrapartida, yace agónica la figura de Daniel Scioli, endeble, frágil, amorfa. Pensar que hasta hace poco se probaba el sillón de la Presidencia respaldado en las ventajas que le otorgaban las encuestas… Paradojas de la dinámica política. Una dialéctica entreverada, donde los tiempos no se miden con la común cronología. Detrás de ambos, se teje una indescifrable trama de negociados a conveniencia. Sin ser triunfadora en los pronósticos, Cristina Kirchner sale de todos modos y en cierta manera ilesa. De la impunidad que persigue afanosamente, con Massa está más cerca. Es muy probable que el heredero de Néstor no le vote una reforma constitucional pero difícilmente le suelte la mano a la hora de juzgar su gestión presidencial. Hay razones que unen aunque también es verdad que las lealtades en este ámbito son similares al hallazgo de una aguja en un pajar. Lo cierto es que las cartas se han jugado aunque aún hay naipes que no aparecen en el tapete. ¿Quién guarda más ases en la manga? La jefe de Estado ha demostrado hasta el hartazgo (literalmente) sus dotes en ese arte. Massa es todavía un enigma a medio develarse. Más oscuridad arroja quizás el actuar de Mauricio Macri que ha dejado liberada la provincia de Buenos Aires al tiempo que debió bajar a Carlos Melconian y a Guillermo Montenegro por capricho de Felipe Solá. Sobre este último sería interesante hablar. Una figura gastada en la porfía de saberse nada: ni menemista, ni kirchnerista o tal vez todo eso junto sintetizado en una palabra: desvergüenza. Y hay demasiada. Por momento, algunas listas parecen verdaderas asociaciones ilícitas. Es la dirigencia argentina en su faz más impía. No hay ideas, apenas ambiciones desmedidas y borracheras de poder que no se justifican ni a sí mismas. Podría resumirse el parecer en un titulo de cinematografía: “Los sospechosos de siempre“. Harto conocidos, parásitos del Estado, incapaces de conseguir un puesto de trabajo en el sector privado. Verdaderas garrapatas prendidos a lo público, aplaudidores de folletín, en definitiva una escenografía muy barata quizás, porque aún no hemos podido demostrar cuán cara nos sale la Argentina del “qué me importa” y del “déjalo para mañana” Cuánto tiempo puede estar el cuadro montado es un dato que no aporta demasiado. Antes o después, se corre el maquillaje. Y allí está detrás del intendente de zona norte, Darío Giustozzi, su par de Almirante Brown que llegó a ese cargo de la mano del Florencio Randazzo. A propósito del ministro del Interior, está claro que al no figurar, asumió implícitamente su responsabilidad frente al choque de trenes en Castelar. ¡Hasta qué punto hablan los silencios y las ausencias en la política nacional! Asimismo, se alista con Massa, Sandro Guzmán, alcalde de Escobar, confeso admirador de Cristina y de su modelo de inclusión nacional y popular. Posiblemente se trate incluso de una candidatura testimonial que, sin eufemismos, no significa sino un fraude electoral, otra burla para la sociedad, y van… Para corroborar lo rancio de la lista, aparece Héctor Daer, el típico sindicalista de la “década maldita”, uno de los denominados Gordos de la CGT, que fuera secretario general de la central obrera en los 90 y mantuviera aceitadas relaciones con la Alianza después. ¿Qué decir de Ignacio De Mendiguren? Probablemente deba volver en breve a refugiarse en su casa de San Isidro como le sucediera en el 2002, cuando participó activamente de la pesificación asimétrica en contra del pueblo, y muy a su favor. En aquellos días le estaba vedado salir a la puerta siquiera porque la gente estaba allí afuera, y no precisamente para agradecerle su gestión. Un exponente más de la impertérrita genuflexión empresaria que ha hecho y hace tanto daño a una Argentina desvencijada. Posiblemente más que de listas, se trate de una enumeración caótica de radiografías argentinas. Todos y cada uno son emergentes de esta sociedad, no llegan desde atrás de las fronteras. En ese sentido, la crítica se hace casi impertinente sin una introspección moral. Porque si no son reflejo, están usurpando un lugar que por alguna razón hemos dejado librado al azar. El Frente Renovador parece ser el botox de un kirchnerismo trasnochado intentando disimular las ojeras de los vicios y los años. Si Sergio Massa no resultara electo, no podría asombrar a nadie que irrumpa luego en la escena nacional como un Martín Sabbatella más. ¿O acaso este no compitió también con Kirchner en las elecciones legislativas de 2009? ¿Y cómo terminó? Como un soldado del Frente para la Victoria más. Si Massa no es Sabbatella es apenas porque tuvo en sus manos los fondos estatizados de las AFJP, los favores de varios banqueros, empresarios, y a Amado Boudou de aliado. Otras diferencias no hay. Cómo sea, hay una certeza: novedades no hay. Quién quiera entender que entienda…

lunes, 24 de junio de 2013

COSTO DEL RELATO

¿Cuánto dinero nos costó el “relato” kirchnerista? Por Agustín Laje (*) @agustinlaje Desde 2003 hasta mediados de 2008, el kirchnerismo soñó con que era capaz de controlar a Clarín, tal como en los ’90 había hecho con la información que se publicaba en La Opinión Austral, el histórico diario santacruceño. Si no era posible comprar al “gran diario argentino” a través de Rudy Ulloa Igor (quien ofertó mil millones de pesos en 2008), al menos debía mantenerse un nivel de influencia suficiente como para poner y quitar información del matutino liderado por Magnetto. Eran las épocas en que Alberto Fernández tomaba café semanalmente con Jorge Rendo, el director de Relaciones Externas del Grupo Clarín, y Néstor llamaba también todas las semanas a la redacción del diario, procurando editar al periodismo. Pero durante el conflicto con el campo, las cosas cambiaron radicalmente: el kirchnerismo entendió por fin que Clarín no era La Opinión Austral, que la nación no era Santa Cruz, y que Magnetto no era el ladero Ulloa. Abandonar las pretensiones de ser titiriteros del Grupo Clarín importó entonces redefinir objetivos y estrategias. Fundamentalmente, por un lado se necesitaba concebir un “relato” atractivo de la realidad, vale decir, una fantasía que tuviera aquello que es necesario para generar adhesión masiva al gobierno; y por el otro, urgía montar una espectacular maquinaria de difusión de ese relato tan poderosa como para suplir lo que con Clarín se había perdido o, más precisamente, no se había logrado. De lo primero se encargará Carta Abierta, cuyo nacimiento no por nada data de mayo del 2008. De lo segundo se encargará “la caja”, es decir, el erario publico que financiamos todos los argentinos cuando pagamos impuestos. Este proceso que sintéticamente hemos descrito, tiene su correspondencia en los números (al menos los que se han blanqueado), que hablan por sí solos. En 2003 –su primer año de gobierno– el kirchnerismo gastó 46 millones de pesos en pauta oficial; en 2004, el guarismo trepó a los 100 millones; en 2005, la cifra fue de 127 millones; en 2006, creció a 210 millones; en 2007, se elevó a 322 millones; y en 2008, el año de la ruptura con Clarín, el gobierno llegó a gastar nada menos que 400 millones de pesos en pauta oficial. Con el inicio de la guerra mediática, los números se dispararon todavía más: en 2009 se gastaron 829 millones de pesos que, si se le suma el gasto de la estatización del fútbol, asciende a 1429 millones de pesos. Estamos hablando de un crecimiento del gasto en propaganda por encima del 3000% respecto del año 2003, cuando el matrimonio presidencial llegó a la Casa Rosada. Los guarismos evidencian que, desde el comienzo, hubo en el kirchnerismo un marcado interés por controlar la comunicación social a través del financiamiento estatal de medios que, al iniciarse la disputa con el Grupo Clarín, se disparó exponencialmente. En el año 2010, sin contar los millones invertidos en Fútbol para todos, el gobierno gastó 655 millones de pesos en pauta oficial. El número es algo menor al de 2009, por una simple razón: aquél fue año de elecciones legislativas. En 2011, año de elecciones presidenciales, el kirchnerismo pasó a gastar 771 millones en publicidad oficial. En 2012, después de haber sido reelecta Cristina Kirchner, el gasto descendió levemente a 754 millones de pesos en concepto de propaganda gubernamental, a pesar de que inicialmente se dijo que la partida sería de 493 millones. Para el año que corre (2013), se fijó 621 millones en pauta oficial, pero en virtud de la experiencia del año pasado, no se descarta que la cantidad crezca exponencialmente cuando estemos más cerca de las elecciones legislativas. ¿Cuál es el número final del gasto en propaganda política del gobierno, desde el 2003 hasta nuestros días? En total, el kirchnerismo gastó 4.835 millones de pesos en difundir su relato beneficiando a medios adictos y adiestrando a los que necesitan de la pauta oficial para sobrevivir. La arbitrariedad en la distribución de la propaganda es bien conocida, y el hecho de que más que información de interés general se transmitan mensajes de naturaleza proselitista, también. Los obedientes legisladores oficialistas, no por nada, se han encargado de cajonear todos los proyectos tendientes a regular la propaganda estatal, al tiempo que se llenan la boca hablando de “democratizar el espacio mediático”, incurriendo en un contrasentido manifiesto. Ahora bien, al número al que hemos arribado debemos sumarle lo invertido por el kirchnerismo en la construcción de esa monumental maquinaria de adoctrinamiento político llamada Fútbol para todos, cuya potencialidad reside en el hecho de llegar a millones de argentinos, sin distinciones de carácter social, geográfico o etáreo. ¿Qué cantidad de recursos económicos significó este circo populista? Hasta finales de 2012, el gasto total fue de 4.773 millones de pesos, guarismo que se obtiene al sumar gastos de derechos de televisación, gastos de producción y pérdida por publicidad no cobrada (toda la publicidad es estatal desde 2010, por orden de Néstor Kirchner). A eso debemos adicionar la partida de 1.201 millones que figura en el Presupuesto del año 2013, lo que nos da un total de 5.974 millones de pesos financiados con el dinero de todos los argentinos entre el año 2009 y el 2013. Finalmente, si sumamos el gasto de Fútbol para todos al gasto de pauta oficial entre 2003 y 2013, podemos concluir que el kirchnerismo ha dilapidado por lo menos 10.809 millones de pesos en la difusión del relato. Va de suyo que esta conclusión es parcial; es la hipótesis de mínima, puesto que sólo contempla aquellos números que han sido blanqueados por el gobierno. ¿A cuánto ascendería el despilfarro si tuviéramos en cuenta las partidas de dinero no blaqueadas? La gran paradoja de esta historia es que el relato “nacional y popular”, al final de cuentas, fue financiado con el dinero de todos los argentinos que –por ahora pacífica y casi indiferentemente a diferencia de Brasil– observan cómo un gobierno incurre en gastos obscenos para adoctrinar al pueblo, mientras los trenes sin frenos chocan, los jóvenes dejan el colegio, los hospitales se caen a pedazos, el desempleo crece, la inflación se dispara y, en general, la economía se viene abajo. (*) Es autor del libro Los Mitos Setentistas, y director del Centro de Estudios LIBRE. En agosto publicará nuevo libro sobre el kirchnerismo, en coautoría con Nicolás Márquez. agustin_laje@hotmail.com | www.agustinlaje.com.ar | @agustinlaje

domingo, 23 de junio de 2013

TURBADA

Cristina, cada vez más turbada “Como los ‘aprendices de brujo’, habían desatado fuerzas que no sabían cómo controlar sin invocar a la muerte, hasta el fin”. Héctor Ricardo Leis Bajo las órdenes de su única mariscala de la derrota, el cristinismo militante sigue avanzando, ahora convocado a una “batalla” contra quienes no están dispuestos a enterrarse con él. Cuál es el verdadero significado de esa palabra -que una Cristina, bipolar como nunca, utilizó ex profeso en los espectáculos circenses en que transformó la celebración por los cuatro siglos de la Universidad de Córdoba y el Día de la Bandera, en Rosario, cuando llegó a bailar el Himno Nacional ejecutado con ritmo de cumbia tumbera- lo descubriremos los argentinos rápidamente, a medida en que se acerquen los tiempos finales del “modelo”; conociendo el paño, nada bueno cabe esperar. Mi impresión es que la Corte, con su fallo de inconstitucionalidad de la “democratización” de la Justicia, le hizo un enorme favor. Imagine usted qué hubiera sucedido con “Ella” si la oposición, con una única lista de candidatos a consejeros, disponía de la facultad de expulsar a todos los jueces que, desde Comodoro Py, han garantizado diez años de impunidad a la familia imperial y sus cómplices. Quienes continúan declamando su fidelidad debieran comenzar a poner sus barbas en remojo. Las sociedades en general, y la nuestra muy especialmente, cuando sufre una crisis grave sale a buscar, con desesperación, alguien a quien echarle la culpa, a quien transferir la responsabilidad, la quite de sus propios hombros y le permita sentirse inocente, aún cuando la tragedia se haya debido a su voto. A partir de 2003, don Néstor (q.e.p.d.) escogió a los militares y, con el silencio cómplice y cobarde de toda la comunidad y hasta de sus camaradas, mandó a una multitud de ancianos a comparecer en juicios amañados ( http://www.youtube.com/embed/tekIciiYVLk) y a morir en las cárceles, en condiciones infrahumanas. A diferencia de los actuales, que han ejercido el poder humillando tanto a propios y extraños, nadie odiaba a los funcionarios menemistas. Muchos de ellos, por lo demás, fueron incorporados por ambos cónyuges a su proyecto, y se transformaron en sus más obsecuentes defensores. Con la única excepción de María Julia Alsogaray y, ahora, del desastre de la causa de las armas, los demás se fueron a dormir en paz. Cuando la herencia de la “década ganada” pase a manos de nuevos ocupantes de la Casa Rosada, y la crisis exponga sus más lacerantes aspectos, los argentinos otra vez buscarán responsables que los exoneren de la culpa de haber votado, por amor a sus bolsillos, a la asociación ilícita que hoy nos gobierna. No habrá pacto de impunidad que, en esas condiciones, pueda garantizarles a los actuales funcionarios, tan odiados, libertad y fortuna, ya que los jueces federales, que nunca se venden sino que sólo se alquilan, habrán cambiado de locatario. En el hecho de que doña Cristina y sus cómplices ya lo han comprendido está la verdadera raíz del monumental ataque golpista que están llevando a cabo contra la Constitución y, por ende, la República. Un aspecto, que ya he resaltado en notas anteriores, tuvo una clara confirmación este jueves, en Rosario. Doña Cristina, de quien ya es lícito dudar acerca de sus facultades mentales, habló sólo para su núcleo duro, y agravió, una vez más, al resto de la ciudadanía. Con ello demostró, por si cabía a esta altura alguna duda, que su voluntad de perpetuarse en el poder no se apoyará en los votos que pudiera obtener seduciendo al electorado independiente, al que espanta con sus acciones, sino que, muy por el contrario, radicará en las curiosas “remedios y antibióticos” que dijo poseer. Porque, le pregunto, lector. Si usted quisiera ser presidente del club de su barrio, ¿insultaría todos los días a los socios? o ¿iría cada noche a demoler las paredes de la sede? Si su vocación de ser electo –o re-reelecto- fuera sincera, resultaría obvio que usted no estaría centrando sus esperanzas en el sistema democrático, que está pensando en otro camino. Ratificó así que, por delante, sólo tiene dos opciones, eventualmente combinados: el fraude o la violencia. El primero debería ser tan masivo que ya puede descartarse, al menos como exclusivo factor de una victoria. Así, por mera deducción, es seguro que recurrirá a la segunda, tal vez decretando la toma del Palacio de Tribunales, como anunció doña Bonafini. Porque, si bien es cierto que está en condiciones de aumentar el número de los ministros de la Corte Suprema, la designación de cada uno de los nuevos miembros requerirá el voto de los dos tercios del Senado, una meta absolutamente inalcanzable para un cristinismo que ya huele a flores marchitas. Y lo mismo sucederá si pretende una reforma constitucional, como la exigida por doña Carlotto, doña Conti, don Kunkel, don De Vido y varios corifeos más; todas las encuestas dicen que la ciudadanía se manifiesta contraria a la misma casi en un 75%, porcentaje que incluye a muchos oficialistas de buena fe. Anoche se cerraron, finalmente, las listas de quienes, en la mayoría de los casos solos, competirán en las abiertas de agosto, si éstas finalmente se realizan. Desde anoche, y pesar de la creencia generalizada, las PASO están un poco más lejos; la ciudadanía, pienso, tendería más a votar dentro de aquellas alianzas que ofrecen varias posibilidades, como la de centro-izquierda, que por las boletas que, por no tener rivales internos, resultarán menos atractivas para el ejercicio electoral; siempre resulta más convocante el voto decisorio que el meramente testimonial. Anoche también, el cristinismo –al menos, en su actual versión- recibió el tiro de gracia. No sólo perderá en la ciudad de Buenos Aires, en Santa Fe, en Córdoba, en San Luis, en Mendoza, en Santa Cruz y, probablemente, en Chubut, sino que resulta probable que salga tercero en la crucial Provincia de Buenos Aires. Con ello, seguramente morirá la última esperanza de una perpetuación democrática del “modelo”, dejando sólo alternativas violentas. Pero la gran duda nacional radica, precisamente, en el candidato con mejor imagen en la Provincia de Buenos Aires. Hasta hoy, y seguramente lo hará hasta octubre, Sergio Massa se ha reservado informar al público cómo votaran en el Congreso los diputados que su lista consiga imponer; en la medida en que, en lugares expectantes, aparecen nombres como los de Garfunkel o Daer, ambos militantes ultra-kirchneristas, ¿cabe esperar que no sumen sus alzadas manos cuanto la señora Presidente presente sus adefesios jurídicos disfrazados de proyectos de ley? La ciudadanía debiera exigir que, antes de recibir su aprobación, suscribieran un compromiso público en contra de la modificación de la Constitución y a favor de una Justicia independiente y veloz. En Brasil, el 0,5% de su población salió a la calle y puso en jaque al PT y a su marketinero modelo, tan impregnado de corrupción; aquí, en las marchas ciudadanas de septiembre, octubre y abril, se movilizó un porcentaje diez veces mayor sin que el Gobierno se sintiera compelido a revisar política o conducta alguna. Creo que la sociedad debe abandonar su proverbial anomia y, en paz, recurrir a todos los remedios democráticos para terminar con esta lacra que está matando a la República y cuyas pústulas y llagas nos han convertido en una payasada mundial, sólo comparable a la que encarna el Pajarico Chiquitico. La memoria del Gral. Manuel Belgrano, a quien debemos gran parte de nuestros ex-eternos laureles, nos lo exige. Bs.As., 23 Jun 13 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

AL COMPÁS DEL TAMBORIL

”AL COMPÁS DEL TAMBORIL” Calendar junio 23, 2013 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (23/6/2003) Córdoba es una provincia llena de humor y gracia, pero al mismo tiempo es docta y solemne. Para celebrar los 400 años de la fundación de la Universidad de Córdoba 19/6/1613), Cristina Kirchner, acudió presurosa a presidir el festejo. ¡Y eso que Córdoba tiene un gobierno peronista que no responde al FPV! La presidente se lució. Quedará en el recuerdo. A pesar de la ira visible, incontenible, inmanejable, que le produjo el lógico fallo de la Corte sobre politizar la justicia, abusando de su predilecta oratoria belicista, declaró que: “los MILITANTES debemos estar alegres (¿y los muertos y heridos de Castelar?), preparados para otra BATALLA”. Acompañando al “Grupo Urbano” que interpretaba muy libremente en tono de cumbia/salsa el himno nacional, con tambores, Cristina se sacó el tapado de piel, entró en calor, tamborileó y ¡hasta bailó el himno! Inolvidable. Patético. Para mostrarle a la Corte y al poder judicial, que ella está dispuesta a seguir con su imperiosa necesidad de autocracia absoluta. El 20/6/2013, bajo un sol radiante, al pie del monumento a la bandera, en Rosario, como diría un ciclista, se le soltó la cadena. En su feroz ataque a la Corte y a todo el poder judicial, les dedicó frases dignas de la cumbia villera (que había bailado el día anterior) y les dijo: “necesitan algún GIL que encuentre la GUITA…”. Y no puede alegarse que la presidente tenga un vocabulario escaso o que no sabe usarlo. De entre casa, ¿hablará así? Y siguió con el ataque, tan enojada que aceptó el hecho que Argentina no es el país de las maravillas y dijo: “porque los problemas terribles de seguridad que tenemos, desde el narcotráfico, desde la violencia, desde la trata, también tienen que ver con la justicia”. Y con el ejecutivo ¿no? Y de pronto, fallo de por medio, la mejor Corte de la historia del país, el as de espadas del truco kirchnerista, conformada por buenos jueces; lo que ni los opositores osaban discutir, se transformó en una escoria. ¿Qué pasó? Simple, la Corte usó su prerrogativa sobre la constitucionalidad de una ley. La Corte Suprema de Justicia de la Nación, se llama así, porque es “suprema”. No hay instancia legal superior. A partir del fallo del presidente de la Corte de EEUU, el juez John Marshall (1803) en el juicio “Madbury (juez nombrada por el saliente presidente de EEUU, Adams) versus Madison (secretario de gobierno del nuevo presidente Jefferson), estableció que “la Constitución es lo que la Corte dice que es”. En Argentina, también. La creó, de acuerdo con la CN, Mitre el 15/1/1863. Es la cabeza del poder judicial. Es uno de los 3 poderes que conforman el gobierno. El ejecutivo existe gracias a una mayoría transitoria; el legislativo representa pluralidades transitorias. El judicial es permanente, es el contrapoder que defiende al ciudadano aunque sea minoría. Es el defensor a ultranza de las libertades individuales. No es, ni debe ser, partidario. No puede ser político. Esta “maravillosa” (hasta el 19/6/2013) Corte, está conformada por: presidente, Ricardo Lorenzetti, 2004, nombrado por K. Vice, Elena Highton de Nolasco, 2004, nombrada por K; ministros: Carlos Fayt, 1983, Alfonsín; Enrique Petracchi, 1983, Alfonsín; Juan Carlos Maqueda, 2003, Duhalde; Raúl Zaffaroni, 2003, K y Carmen Argibay, 2005, K. Han dejado de ser maravillosos. Salvo Zaffaroni que votó en disidencia, los restantes declararon los artículos que se refieren al voto popular de los consejeros de la magistratura dentro de listas partidarias, de la ley de “democratización de la justicia”, anticonstitucionales. Lo que explica que las bondades o inoperancias de la Corte para el FPV, dependen de fallos a favor o en contra del gobierno. Por eso, sin calificar, “la Corte adicta anterior”, no debía ser cambiada por “adicta”, ya que si lo era, lo era del gobierno de Menem, que en tiempos K, ya no era presidente. Más allá del hecho de tener hoy una buena Corte, es obvio que los K pretendían una Corte que les fuera adicta a ellos. Habrá que prepararse, la próxima batalla de la presidente contra el poder judicial, el que sí debe ser remozado, no es justo que no paguen impuesto a las ganancias, ni que no deban hacer declaraciones juradas. De ahí a que el nombramiento y la estabilidad de los jueces, por ende su imparcialidad, dependa de la política de turno, hay un abismo de injusticia. Que gracias al apego de la Corte a la CN, por esta vez, no se hará realidad. Pero hay que estar atentos. El hambre de poder, la necesidad de impunidad, crecen con el correr de los días. En la opinión pública está el no permitirlo. Con ayuda de la Corte. Y es bueno recordar que la opinión pública, somos nosotros. Mientras, cerca de las PASO, previas a las elecciones legislativas, que “siga el baile, siga el baile, de la tierra en que nací, la comparsa de los negros, al compás del tamboril.” O a la presidente contrariada en su voluntad omnímoda ¿le cae mejor “La marcha de la bronca”? (Pedro y Pablo). *”Al compás del tamboril”, milonga, letra de Carlos Warren, música de Edgardo Donato. La hizo famosa Alberto Castillo, ahora la cantan Los Auténticos Decadentes.

A MIS SEGUIDORES

A TODOS LOS AMIG@S: HE RECIBIDO MÚLTIPLES CONSULTAS LIGADAS A MI PARTICIPACIÓN PERSONAL COMO CANDIDATO EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES. HE RECIBIDO DISTINTOS OFRECIMIENTOS E INCLUSO ALGUNOS QUE AFECTABAN MI HISTORIA POLITICA Y PROVOCABAN UN RECHAZO NATURAL Y PERSONAL. HE ANALIZADO A LAS DISTINTAS FUERZAS, ALIANZAS Y REJUNTADOS QUE SE PRESENTAN. HE CONSULTADO A MUCHOS DE MIS SEGUIDORES EN MI ÚLTIMA CAMPAÑA ( APOYANDO A COMPROMISO FEDERAL- ES POSIBLE- RODRIGUEZ SAA) Y OBSERVÉ LOS "INVENTOS" QUE APARECIERON PRESENTANDO LISTAS PARA LAS PRÓXIMAS PASO. MI TRAYECTORIA Y MILITANCIA GENERARON UN RECHAZO ANTE TODOS LOS QUE "VIVEN" DE LA POLÍTICA Y POR ENDE, SIN QUE IMPLIQUE BAJAR LOS BRAZOS, INFORMO A TODOS QUE NO ESTARÉ APOYANDO A NINGUNA LISTA, NI PARTIDO, PARTICIPANDO COMO COMPLICE DE AQUELLOS QUE SOLO APETECEN ASEGURARSE SU FUTURO A COSTA DEL VOTO POPULAR. CONCLUSIÓN: CREO DE ESTA MANERA DAR UNA RESPUESTA Y AGRADECER A QUIENES SE SUMABAN Y APORTABAN APOYOS A MI PRESENCIA ACTIVA ELECTORAL. LOS INTERESES MEZQUINOS BAILAN EN TODOS LOS COMANDOS ELECTORALES. HAY MUCHO QUE HACER EN LA REPÚBLICA LUCHAR LUCHAR Y LUCHAR .....!!!! DIOS ME ORIENTARÁ. GRACIAS Lic.Francisco Scolaro Palomar Pcia de Buenos Aires www.scolaro.blogspot.com (EL ATRILERO) http://esperanzablog.blogspot.com/ ( LA CRISIS ARGENTINA) http://vozdelalibertad.blogspot.com/(LA VOZ DE LA LIBERTAD) http://scolarodiscusiones.blogspot.com/ ( EL CAFE ) http://cordobaheroica.blogspot.com/ ( CORDOBA HEROICA )

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