La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

adsense

martes, 31 de julio de 2018

INSEGURIDAD

Qué hay detrás de la inseguridad que nos asola Por Carta de Lectores - 31/07/2018 Carta abierta a mi presidente Mauricio Macri Señor Presidente Ing. Mauricio Macri, no sé cuál es la forma de llegar hasta Ud. ya que he intentado por todos los medios de acercarle algunas propuestas para que las estudie junto a su equipo de asesores, pero ha sido inútil, aparentemente los filtros son muy severos y si no entienden lo recibido, lo eliminan. Tampoco estoy seguro que esta carta llegue a sus manos. Soy jubilado docente, Profesor de Matemática, Física y Cosmografía con treinta y dos años de servicio, lo que me permite tener una amplia visión sobre el comportamiento juvenil, que está reforzada con veinticinco años de servicio en la Policía de la provincia de Santa Fe. El tema principal es la inseguridad, o, mejor dicho, la supuesta inseguridad que es provocada con fines políticos. El problema de los robos, violaciones, asaltos a comercios y hogares, apuñalados y muertos, no es nuevo, lo que si llama la atención es el incremento desmesurado de los últimos tiempos y la intención de la mayoría de los políticos opositores, especialmente los kirchneristas con cargos públicos (que tienen más prensa), de culpar al gobierno nacional, provincial y/o municipal, estos últimos si son afines a su gobierno señor Presidente, caso contrario miran para otro lado. Mi esposa y yo lo hemos votado y aunque hay varias cosas que no me gustan y no entiendo, hasta el momento, lo volvería a votar. No soy del PRO, pertenezco a una familia de tradición Radical, pero veo en Ud. una verdadera intención de cambio, pese a que lo han hecho cometer varias equivocaciones, algunas sin sentido; yo entiendo que Ud. esté convencido que debe respetarse a rajatablas las opiniones de los demás, eso es admirable, lo indefendible es cuando son intenciones y no opiniones, uno puede opinar sobre lo inhumano de largas condenas a abusadores, diciendo que son pobres enfermos, cuando lo que se logra es unas reiteradas reincidencias cada vez más grave que pueden culparse al gobierno. Esas protestas de determinados políticos, jueces y figuras del teatro y la TV, entre otros, no son casuales, obedecen a un plan desestabilizador que gradualmente se incrementa para llegar por estos medios de aparente inocencia a destruir su gobierno. ¿Ud. cree que esa jueza ordenó que la policía no lleve armas letales cuando el intento de golpe de estado en el congreso, fue una ingenuidad? ¿Ud. cree que el juez que pretende embargar y encarcelar al policía que salvó al turista norteamericano, es un ejemplo de rectitud y honestidad? Sr. Presidente, no existe la inseguridad alocada, lo que Ud. está viendo es la ejecución de un perfecto plan terrorista, manejado por la izquierda, el kirchnerismo y el narcotráfico, son las tres patas (material humano, material de planificación y material de financiación). En las décadas del 60 y 70 ponían bombas, asesinaban personas en la calle y en los cuarteles, montoneros, erp, fap, prt, etc reivindicaban cada atentado, hoy (excepto las bombas, si no lo contamos al prófugo Romero), hacen lo mismo, siembran el terror mediante violaciones, secuestros, asaltos a hogares con tremendas golpizas a sus moradores, apuñalan y asesinan sin miramiento y en algunos casos llama la atención puesto que actúan como si les hubieran ordenado que maten a alguien (caso del conductor del colectivo). Lo que me hizo mirar con detenimiento este accionar delictivo es el innecesario y preocupante ensañamiento, la edad de los homicidas, los jueces “garantistas”y los ya conocidos políticos que los protegen. ¿Por qué los protegen?,solo hay una respuesta: les son muy útiles a sus fines. Hay que aclarar que nadie revindica cada delito violento, pero salen en bandada a todos los medios posibles a culpar al gobierno nacional o al provincial o al municipal, gritan y protestan como si todo hubiera comenzado en diciembre del 2015, siempre chillan, pero no dan solución alguna y cuando se les envía el dinero para utilizarlo en medios de seguridad, lo depositan en plazos fijos, dejando al municipio a merced de los delincuentes. Sr Presidente, esto dejó de ser delito común, es TERRORISMO, si Sr, se trata de una nueva modalidad de sembrar el terror que no puede ser combatida con los medios comunes ni con las obsoletas leyes que disponemos. El narcotráfico utiliza como soldados a menores (de 12, 13 y 14 años)porque son inimputables, hoy matan a alguien y mañana salen en libertad porque son “niños inocentes”, el que mata así tenga 10 años es un asesino, no un inocente que no mide las consecuencias y como ocurre en los países más desarrollados “el menor que comete un delito como un mayor, será condenado como mayor”y así consiguieron una sustantiva disminución delictiva mortal de menores. Yo sé que Ud. intentó bajar la edad de inimputabilidad y que la oposición se opuso, ¿nunca se preguntó por qué lo hicieron?,me consta que los argumentos utilizados son absurdos, pero si muestra el listado de los que votaron en contra del proyecto, la población se va a enterar de quienes son los culpables de sus problemas de inseguridad. Este es el primer paso, bajar la edad a 10 años y desenmascarar a los políticos que votaron en contra, claro que a Ud. no le va a gustar la idea y a algunos de sus asesores menos, mucho menos si alguno ya no tiene fueros y se los imputa de fomentar el terror ciudadano. La segunda idea, no digo que sea brillante, pero si necesaria, es la limpieza de los fiscales y jueces que protegen con condenas absurdas y dan la libertad aduciendo una cuestión de protección muy infantil, peligrosa y generalmente nefasta. Sería bueno que se enfrenten con los familiares de las víctimas. Yo los llamo “asesinos de la lapicera”,matan sin remordimiento y se saben amparados por su condición de jueces, es una lástima que se hayan olvidado de lo que les pasaba a los jueces corruptos abusadores de su condición, lo más benigno era que ellos cumplan lo que restaba de la condena a los asesinos liberados. Sé que no es simple, pero también sé que hay muchas formas de obligar a estos “señores”a cumplir con su deber, posiblemente a Ud. no le guste, pero a mí tampoco me gusta que por algún tecnicismo el gobierno no me proteja. Analice lo expuesto y verá que son actos terroristas, sembrar el terror en la población que es condimentado con las exageraciones constantes sobre el costo de la energía eléctrica, el gas, el transporte, etc. cualquier cosa sirve, todo se mezcla para crear descontento, lo que nunca dicen es que el interior está cansado de subsidiar a Bs As, nosotros hace años que pagamos el doble o el triple de los regalos que les hicieron en el gobierno anterior buscando votos, lo que nunca dicen los protestones es cómo arreglarían ellos el problema. Pero piense que tratarlos como terroristas es diferente y no es lo mismo decir “joven y despiadado terrorista es deportado a su país de origen”, no es lo mismo y tampoco decir “el diputado XX y la senadora ZZ protestan por la detención de tres terroristas que mataron a una pareja de jubilados”. Para terminar, le diré que traté de contactarlo por un proyecto relativo a los trenes y a los camiones, donde se mejoraría el servicio de transporte abaratando costos en todo sentido, pero a los que no les haría mucha gracia es a un grupo de camioneros acostumbrados a otra cosa. Poder duplicar o triplicar la vida media útil de las rutas, disminuir el 80% de los accidentes de camiones, el ahorro de ciento de miles de litros de combustible y el abaratamiento de los fletes de larga distancia, no es algo que hoy se haga, pero Europa si lo hace y le va muy bien. Sin otro particular lo saludo con todo respeto deseándole éxitos. Prof. Juan José Luis GIL DNI 7876465 Paraná

lunes, 30 de julio de 2018

IGLESIA EN CRISIS

Diálogo o separación: qué hacer con los herejes y pecadores públicos en la Iglesia 30/07/18 12:51 AMpor One Peter Five El lema del día es el “diálogo.” Invocado por líderes de la Iglesia como un místico mantra de oriente, el diálogo es la solución para cualquier problema. ¿Políticos pro-aborto que dicen ser buenos católicos? Necesitamos diálogo. ¿Sacerdotes que promueven relaciones entre personas del mismo sexo? Necesitamos diálogo. ¿Millones de católicos abandonando la Iglesia en manada? Necesitamos diálogo. Sin importar el asunto, el diálogo hará que el mundo cante en perfecta armonía. Pero el diálogo no siempre es la respuesta. De hecho, a veces, la Iglesia abrazó lo opuesto al diálogo – la separación – como la forma correcta de encarar ciertos temas. Consideremos el problema de los herejes y pecadores públicos dentro de la Iglesia. ¿Qué debiéramos hacer cuando alguien dice ser católico (o incluso es sacerdote u obispo) pero actúa de un modo esencialmente contrario a la fe? ¿Debiéramos dialogar con él o alejarnos? Cortar una Parte para Salvar el Cuerpo Este no es de ningún modo un problema propio de la era moderna. Los primeros cristianos también lo enfrentaron. Su respuesta fue clara: el hereje o pecador público debía ser expulsado de la Iglesia. Sabían que la Iglesia era el Cuerpo de Cristo y que si una parte estaba enferma era mejor cortar esa parte en lugar de dejar que infectara todo el Cuerpo. Es sentido común. Si uno pasa la mayor parte del tiempo rodeado de drogadictos, es probable que también comience a usar drogas. Si su círculo íntimo de amigos son todos comunistas, es muy probable que termine citando a Marx y convirtiendo el rojo en su color favorito. Permitir que quienes promueven la herejía o quienes cometen y promueven actos inmorales públicamente mantengan una imagen respetable en la Iglesia llevará a que esos males infecten todo el Cuerpo de Cristo. El apóstol San Juan advirtió específicamente sobre los peligros de albergar herejes dentro de la Iglesia. Él escribió, “Si viene alguno a vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, ni le saludéis. Porque quien le saluda participa en sus malas obras” (2 Juan 10-11). Cuando San Juan habla de alguien que “no trae esta doctrina,” se refiere a alguien que alberga y enseña herejías. Su consejo es alejarse del hereje y, de hecho, si uno lo acepta “participa en sus malas obras”. En otras palabras, él es tan culpable de herejía como el hereje. San Pablo utilizó palabras aún más duras frente a los peligros de aceptar la inmoralidad dentro de la Iglesia. A los cristianos de Corinto les escribió: “Os escribí en la carta que no tuvieseis trato con los fornicarios. No digo con los fornicarios de este mundo en general, o con los avaros, ladrones o idólatras, pues entonces tendríais que salir del mundo. Mas lo que ahora os escribo es que no tengáis trato con ninguno que, llamándose hermano, sea fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con ese tal ni siquiera toméis bocado. Pues ¿qué tengo yo que juzgar a los de afuera? ¿No es a los de adentro a quienes habéis de juzgar? A los que son de afuera los juzgará Dios: “Quitad al malvado de en medio de vosotros”.” (1 Cor. 5:9-13)” Hay algunos puntos importantes a considerar en este poderoso – y políticamente incorrecto – pasaje. Primero, aquí San Pablo habla específicamente de cristianos que cometen actos inmorales. Deben ser expulsados de la Iglesia. Además, algo más chocante para los oídos modernos, San Pablo dice que se espera que nosotros juzguemos a los que pecan y están dentro de la Iglesia. Hasta aquí llegó la supra-doctrina de la tolerancia. Evangelización y Separación ¿Pero qué hay con el mandato de Jesús de evangelizar a todo el mundo? ¿No es tarea del cristiano llegar al pecador y a los que viven en el error y acercarlos a Cristo? ¿Cómo hacer eso si no debemos asociarnos con ellos? Aquí está la diferencia clave: estamos llamados a evangelizar a aquellos fuera de la iglesia, sin importar qué tan lejos de Cristo estén, pero estamos llamados a resistir – incluso expulsar – a los que dentro de la Iglesia amparan persistentemente la herejía o realizan actos inmorales. San Pablo, el gran evangelizador cristiano, iría hasta el fin del mundo para traer al rebaño a una oveja perdida, pero no tendría paciencia para permitir que un infame hereje o pecador infecte la Iglesia desde adentro. Vemos esta actitud en la práctica de la Iglesia primitiva. En la mitad del siglo II, un predicador popular llamado Marción enseñaba herejías. Un día, San Policarpo – un discípulo del apóstol San Juan – se encontró con Marción. “¿Sabes quién soy?” le preguntó Marción. Policarpo respondió, “¡Sí, te conozco bien, eres el primogénito de Satanás!” En Policarpo no había tolerancia para la herejía, una cualidad que aprendió a los pies del mismo San Juan. Contrastemos esa actitud con nuestro presente. El padre James Martin, sacerdote jesuita que tiene populares seguidores por su defensa del estilo de vida LGBT, ya hace varios años está enseñando herejías y promoviendo la inmoralidad, sin embargo dentro de la Iglesia hay muchos lo apoyan. Incluso muchos de los que defienden la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad, titubean antes de ser críticos de él. Solo observemos al notable profesor de Princeton, el católico ortodoxo Robert George, que se esfuerza por promover su amistad con el P. Martin. Él defiende su amistad como un importante “diálogo.” Mientras que la ortodoxia personal de George está fuera de discusión y su exaltación del “diálogo” está en línea con los valores de la educación superior actual, su aceptación pública del P. Martin parece contraria a las directivas tanto de San Pablo como de San Juan. Peligros de la Separación En la Iglesia de hoy, la acusación de “fariseo” recaerá inmediatamente sobre quienes adopten el enfoque que promuevo. Para la mente moderna, no hay mayor crimen que la intolerancia frente a los “estilos de vida alternativos” o creencias no ortodoxas. Y es cierto que hay que evitar ciertos peligros a la hora de alejarse del hereje o pecador público. Uno puede fácilmente tornarse engreído y ver a casi todos como “impuros” e indignos de relacionarnos con ellos. Pero lo que defiendo (y lo que creo que tanto San Juan como San Pablo defendían) aplica específicamente a los herejes infames y pecadores públicos. Es aplicable al P. Martin, pero no necesariamente a nuestro amigo católico Jaime que sabe menos del catolicismo que el periodista promedio de la CNN. Incluye a Nancy Pelosi (política estadounidense pro-aborto), pero no a la tía Nancy, quien jamás recibió enseñanzas sobre la transubstanciación. Otro peligro es la mentalidad de fortaleza. Este término se utilizó demasiado en los últimos años, para criticar a la Iglesia después de Trento, y sin embargo es una preocupación válida. Todo católico debiera siempre mirar hacia afuera, buscando evangelizar. Sí, hay tiempos en los que uno debe proteger su propia fortaleza, pero la única manera de ganar una guerra a largo plazo es entrando en la pelea. Retirarnos en nuestra fortaleza es un peligro para los tradicionalistas en particular, quienes frente a cincuenta años de ataques desde dentro de la Iglesia, a veces pueden ver al católico no tradicionalista como un enemigo, poniendo muros frente a todo aquel que está fuera de la comunidad aceptada. Estos peligros potenciales no debieran llevarnos a dudar de resistir el mal cuando infecta nuestra Iglesia. San Juan y San Pablo se habrían escandalizado por la tolerancia ante el mal que hay hoy dentro de la Iglesia. Necesitamos seguir su ejemplo y rechazar el mal de en medio nuestro, e incluso rechazar a los malvados. Eric Sammons (Traducido por Marilina Manteiga.

domingo, 29 de julio de 2018

EL ATRILERO: CONTRADICCIONES.

EL ATRILERO: CONTRADICCIONES.: Contradicciones entre el Macri desarrollista y el ortodoxo Escrito por Sergio Berensztein En su novela El extraño caso del Doctor Jeckyl...

EL ATRILERO: AGENDA OCTUBRE/DICIEMBRE ROJO.

EL ATRILERO: AGENDA OCTUBRE/DICIEMBRE ROJO.: Amigos: Durante agosto y septiembre, nada espectacular deberemos de aguardar. Ni disparada del dólar, ni saqueos a hipermercados, ni ...

EL ATRILERO: ABORTO: NO FALTAR A LA VERDAD

EL ATRILERO: ABORTO: NO FALTAR A LA VERDAD: C Z Aborto: no faltar a la verdad Los legisladores enfrentan hoy el enorme desafío de superar las confrontaciones para alcanzar conse...

sábado, 28 de julio de 2018

EL ATRILERO: MONOPOLIO DE LA POLÍTICA

EL ATRILERO: MONOPOLIO DE LA POLÍTICA: El intocable monopolio de la política Por Dardo Gasparré 28 de julio de 2018 @dardogasparre En la línea telúrica de discutir acaloradamen...

EL ATRILERO: MONOPOLIO DE LA POLÍTICA

EL ATRILERO: MONOPOLIO DE LA POLÍTICA: El intocable monopolio de la política Por Dardo Gasparré 28 de julio de 2018 @dardogasparre En la línea telúrica de discutir acaloradamen...

Chiste de la semana

Chiste de la semana