La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

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domingo, 4 de noviembre de 2007

ARSLANIÁN...NO SE VAYA

No se vaya Dr. Arslanián...
…sin devolverme mi expediente, mis datos, mi historia y un informe de lo actuado o mejor dicho lo no actuado en 3 años. Me acerqué a ese ministerio que ofreció atender los casos de búsqueda de Identidad de Origen pero mi caso durmió durante 3 años y jamás se me informó ya sea por una cuestión de respeto si harían algo o no por mí y los motivos. El 27 de junio de este año envié una carta documento reclamándole y hasta la fecha no he obtenido respuesta, dos veces me presenté a ese ministerio y después de solicitarme una copia de la misma lo que me demostró que no tenían la más mínima idea de lo que les hablaba (o todo lo contrario) por teléfono interno me responden que no me pueden atender y que me llamarán. Tuve que dejarles por … ya perdí la cuenta, mis nºs telefónicos. Pretendían derivarme con un funcionario a quien tuve que denunciar a fines del año pasado a la justicia por maltrato y discriminación. Es posible Dr. Arslanián que yo no tenga "la más remota idea" del tema de Seguridad en la provincia y el estado de la bonaerense (no usaré la palabrota dicha por Ud. ya que no la considero digna de un funcionario) pero lo que sí sé es que no fui tratada con el respeto que merece todo ciudadano y presentando un tema tan doloroso y delicado como es la sustracción de identidad en el tráfico de niños. Como víctima le pido que antes de irse "chocho" por la gestión realizada, me devuelva mi documentación.

Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

palmagraciela@gmail.com

viernes, 2 de noviembre de 2007

EVIDENCIA INQUIETANTE

Al respecto de las elecciones del 28 de octubre y en relación con el grado de dispersión que la ciudadanía demostró para expresarse, hemos recordado algunas reflexiones de Nietzche sobre la libertad, que quizá puedan ser útiles para tener en cuenta:
“La voluntad de querer libremente es una enfermedad que puede aniquilar al hombre: ¡y qué grado de enfermedad se manifiesta en las pruebas y extravagancias salvajes mediante las cuales el emancipado, el liberado, trata de probar su dominio sobre las cosas! Con insaciable avidez lanza flechas a su alrededor con una excitación peligrosa de su orgullo; desgarra lo que le atrae. Con sonrisa maliciosa revuelve todo cuanto velaba el pudor; trata de ver qué parecen las cosas cuando se las pone al revés. Por satisfacer un simple capricho, se muestra benevolente con todo lo que hasta ese momento estaba mal considerado, y merodea, curioso y tentado, en torno al fruto más prohibido.”
¿No describen quizá estos pensamientos las razones subyacentes del increíble fraccionamiento de nuestra oposición al momento de expresarnos contra la fórmula gobernante?
¿No estaremos acostumbrándonos peligrosamente a pulverizar todo intento de unirnos detrás de ideas y programas comunes?
¿No esconderá ésto implícitamente la esencia de hacer prevalecer nuestros propios intereses personales, olvidando que el mundo es siempre “una mezcla tolerable de bienes y de males” como decía Voltaire?
El resultado de este comportamiento parece haber quedado expuesto a la vista descarnadamente.
Lo que inquieta sobremanera es que no advirtamos que se trata de una conducta que comienza a perfilarse como una enfermedad que motoriza una continuidad de fracasos que se repiten con peligrosa frecuencia, mientras insistimos en no reconocerlos por su evidencia.
¿Qué queda del “contenido” de las creencias cuando se lo separa de la “estructura” necesaria para contener auténticas convicciones respecto del bien común?
Se dice que el mayor progreso que han logrado los hombres en la era moderna consiste en haber aprendido a razonar “correctamente”. Sin embargo, Schopenauer nos señalaba que esa capacidad de razonar no siempre nos vuelve capaces de “juzgar” como consecuencia de nuestro razonamiento. Y esto termina lastimando muchas veces la calidad de nuestros pensamientos.
Que sea esto lo que puede estar ocurriendo, nos pone a las puertas de un caos conceptual que terminará destrozando todas las posibles normas de convivencia comunitaria. En efecto, no encontramos límites que contengan nuestro peculiar sentido de la libertad de elegir, y nos inclinamos a aceptar solamente lo que puede dar el día, en lo que podríamos definir como una filosofía “de la mañana”... que a la tarde habrá perdido vigencia.
Nuestra vida política es una expresión palpable de estas características , y parece que nos está costando mucho reconocer con humildad las verdaderas razones por las cuales la mitad de la sociedad apoyó la continuidad de un proceso sumamente vicioso y fraudulento, y la otra mitad disolvió sus pretensiones de cambio en la dispersión de variantes que no lograron representar la unidad de un pensamiento común.
Es tarde para volver atrás, y de nada sirve hacer microscopía sobre la composición específica de las distintas variables. Lo que importa es advertir que por este camino vamos dejando el campo orégano para que se consolide el poder de un “movimiento” que posiblemente se perpetúe en el tiempo, al estilo del PRI mexicano.
De allí a la democracia totalitaria, hay un solo paso. Venezuela es un buen ejemplo al respecto.
De nosotros depende afirmar nuestra voluntad, -con obstinación e inevitables sacrificios-, para producir alternativas compartidas con generosidad; recordando la frase de Voltaire en cuanto a que debe abandonarse la vana pretensión de que todas ellas delimiten como condición excluyente a réprobos de elegidos.
Todos tenemos un pasado personal. El país también lo tiene. Es con él, con sus protagonistas, malos y buenos, -que somos finalmente nosotros mismos-, que podemos aspirar a un futuro de prosperidad verdadera y sustentable.
De no ser así, se repetirán ad infinitum los mismos escenarios ya vividos que decimos repudiar.

CARLOS BERRO MADERO

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

Por Redacción de Tribuna


-¿A qué se debe el enorme interés por parte de Néstor Kirchner para que el banquero Enrique Esquenazi adquiera el 25% de Repsol YPF? ¿Es el empresario, como se asegura off the record, testaferro de Kirchner?

-¿No es desvergonzado que el primer mandatario esté evaluando quitar el subsidio al gasoil justo después de que su esposa venciera en las elecciones del domingo pasado?

-¿Cómo es posible que se diga que no hay inflación cuando la medicina prepaga y el taxímetro aumentan más de un 25%? ¿Es casual que se haya esperado hasta después de las elecciones para otorgar ambos aumentos?

-¿Quién se animará a mencionar al importante ministro del poder Ejecutivo (AF) que estuvo detrás del fraude cometido el domingo pasado?

-Alguien se animará a denunciar el tremendo apriete que el Grupo Clarín está efectuando contra Alejandra Gils Carbó, fiscal General de la Cámara Comercial, quien tuvo el coraje de firmar hace unos meses un dictamen recomendando la nulidad de un Acuerdo Preventivo Extrajudicial de Cablevisión y perjudicando al mafioso multimedios?

-¿Cuándo repatriarán (léase "devolverán") Kirchner y su esposa los fondos de Santa Cruz? ¿Por qué no se habla de la responsabilidad política en el marco de las valijas blancas de Southern Winds?

CHRISTIAN SANZ
Desde la redacción de Tribuna de Periodistas

EL NEGOCIO DE LA POBREZA

EL NEGOCIO DE LA POBREZA.

La mitad de los votantes de la Sra. de Kirchner corresponde al sector más careciente de la población.


En los grandes centros urbanos perdió la fórmula presidencial.

En Formosa, tal vez la provincia más pobre del país, ganó por cuarta vez el Gobernador Insfrán.

En el norte del país, la región con menos recursos, también ganó –y ampliamente- la continuación de Kirchner.

LA POBREZA Y LA IGNORANCIA SON LAS LLAVES MAESTRAS DEL POPULISMO. Esto explica la razón de su victoria en los 70 años de decadencia argentina.



OTRO SAQUEO AL CAMPO, Y NADIE MUEVE UN DEDO.

La mitad del producto del país viene del campo. La totalidad de su superávit fiscal –cada vez más escaso- también viene del campo, que aporta en forma directa o indirecta la tercera parte de la fuerza trabajadora del país.


Sin embargo el campo no mueve un dedo. El interior del país, que vive del campo, tampoco mueve un dedo. Tal vez porque el campo no sabe promocionar su trabajo y su esfuerzo en bien del país, nadie mueve un dedo por él. Hasta la presidenta electa no se ha dignado pronunciar la palabra “campo” en sus escasas entrevistas, concedidas siempre a periodistas amigos.

Si el campo no sabe movilizarse por sus derechos, seguirá expulsando trabajadores y pequeños propietarios a los suburbios y la pobreza reinará más todavía, si cabe, para beneplácito de quienes la usan para mantenerse en el poder.

TRISTE DESTINO LE ESPERA AL PAIS SI QUIENES DEBEN DEFENDERLO DEL ROBO DE LOS AUTOCRATAS NO MUEVEN UN DEDO.


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jueves, 1 de noviembre de 2007

CARTON LLENO

La Señora Presidente electa de la Argentina convocó a todos al cambio que empieza.
Todo previsible, hasta lo imprevisible que también empieza.
Sea como sea, el cambio debe empezar.

Por Juan Carlos Sánchez

“A mayor nivel de pobreza, menor nivel de cambio político.”
Rosendo Fraga

El país sigue siendo una timba ilegal de barrio. Se apuestan las últimas monedas de la dádiva o del sueldo que no alcanza para sobrevivir al menos hasta el fin de semana que viene. Nadie sabe cuanto costará la papa y el tomate y aunque los analistas políticos digan que es un tema menor, no lo es para quien carece del dinero necesario para comprarla. Es cierto que el problema de fondo es otro en la Argentina pero en definitiva… ¿a quién le importa algo más allá de la olla vacía o llena de mañana?

Para quien no tiene un muerto por la violencia en la familia, que otros lo tengan no le preocupa. Quien se aseguró unos días de tranquilidad de monedero se desentiende del futuro de todos y de su propio futuro. La pacificación nacional se regala semana tras semana, paz de cementerios que aterra. La dieta del argentino medio y bajo, cambiada según el vaivén de los precios de los alimentos y los acuerdos entre el gobierno y los formadores de precios, es el argumento de fondo de las políticas de gobierno. Hoy papa, mañana cebolla y pasado mañana zapallito o lo que sea.
¡Ciudadano: Consuma arroz sin crema ni queso rallado o guiso de lentejas y espere a que baje algún producto para incorporarlo a esa dieta monótona que lo alimenta mal! ¡Sea argentino, inventor de maravillas culinarias!
Después de todo fuimos capaces de inventar la birome, el dulce de leche, la alpargata, tenemos las minas más lindas del mundo y Gardel cada día canta mejor.

No hay premio en el bingo nacional, el asunto es así: la apuesta la pagan y la cobran los ganadores y el que juega sin esperanza de premio es el apostador. Raro. Nuevo invento argentino. Una timba donde ponés una papeleta con un nombre en una urna de cartón y te pagan por apostar al número que lleva ese nombre. Pero no hay premio, a gatas una migaja.
El premio mayor no es para los apostadores sino para el dueño de ese nombre puesto en la urna y que es banca. En verdad, siempre es así. La mejor forma de perder dinero es apostarlo, la mejor forma de perder el futuro es apostarlo.

Hay momentos en que el país da rabia. Otras veces decepciona. Otras frustra. No es este el caso, lo que queda luego de la elección del Domingo 28 de Octubre de 2007 es una apasionada resignación. Los opositores saben que en la timba como en la política se gana y se pierde y si son apasionados siguen jugando resignadamente.
También con pasión por sobrevivir millones de argentinos, alrededor del cuarenta por ciento, votaron que todo siga tal cual. Lo dijo Rosendo Fraga que algo de los comportamientos de los grandes colectivos sociales sabe: “A mayor nivel de pobreza, menor nivel de cambio político.” La experiencia nos dice que ante las carencias muy pocos son capaces de moverse. Se ahorra energía para no necesitar demasiada comida, se economiza combustible o suela de zapatillas y lo habitual es achucharse en casa rumiando la decepción por lo que toca vivir. Es peligroso esto porque acumula bronca y resentimiento que en cualquier momento puede desbordarse. Pero para esta elección no caben dudas de que más allá del fraude hay miedo al cambio.
La Presidente electa promete el cambio, el común de la gente sabe que no habrá nada de eso, que todo seguirá igual porque la sucesión se dio en el seno privado del cubículo matrimonial.


La palabra fraude, puesta de exprofeso en las líneas anteriores, requiere una explicación.
Fraude (del l. fraus, fraudis, engaño) que no necesariamente se da en el escrutinio sino que es un acto continuado y preelectoral (también). Hay fraude en la propaganda política, en la demonización del adversario o de lo que representa o de la institución a la que pertenece, en los índices de la economía, en las promesas de obras o subsidios, en la manipulación de la información pública comprando medios y periodistas, en la deformación histórica, en la adquisición de líderes sociales o políticos que a su vez mentirán a sus seguidores y la lista es interminable.
También es una forma de fraude el caos intencional -sería terrible para la democracia que una expresión de éste haya costado la vida de tres policías en La Plata- que instala el miedo, o el de la inoperancia en la apertura de las mesas de votación que desalientan a muchos a emitir el sufragio.
Es también fraude -y esto no quiere decir que haya ocurrido así pero lo parece- que el personal del Registro Civil realice un paro en los días eleccionario y pre eleccionarios impidiendo que infinidad de ciudadanos cuenten con su documento de identidad que le permitan concurrir a las urnas.
Este panorama que no debe ser olvidado por los argentinos por si las moscas, en una República seria o en serio, impediría que la Presidente electa asuma el cargo. En la Roma anterior a los Césares -y de allí nos viene nuestro concepto de res publica- la mujer de César no solamente debía ser buena sino también parecerlo. Claro que en nuestra República el sentido de la dignitas no se parece a la romana y por eso estamos como estamos.
Y que La Heredera sepa disculpar la frase que sigue, pero esta elección está más sucia que una bolsa de papas de Balcarce.

Para el sesenta por ciento de la ciudadanía que votó en blanco o a la oposición o no quiso o no pudo votar, Cristina Fernández de Kirchner no fue la mejor opción. Por más que pueda gobernar con un parlamento adicto lo que la libera de muchos controles, la realidad numérica no le es favorable máxime teniendo en cuenta que el porcentaje de votos obtenidos no contempla las abstenciones ni el voto en blanco y que hace muy poco tiempo, días quizá, la Presidente electa y su esposo contaban con la adhesión de mucho más de la mitad de la población, eso si tenemos por válidas las encuestas publicadas y si estas no son parte del fraude.
Y lo que más debe preocupar a CFK es que los sectores reacios a votarlas fueron los más ilustrados, los mejores informados al menos, la clase media que a la larga termina imponiendo su pensamiento sobre las clases bajas.
El peronismo, pese a los éxitos de su gestión y al carisma abrumador de su fundador, sufrió en propia piel este fenómeno de traslación de ideas.
Perón lo planteó como política de gobierno y se llamó adoctrinamiento.
Las clases pensantes se disgregan -producto de la multiplicidad y complejidad de las ideas que elaboran o analizan- en fuerzas electoralmente dispersas pero siempre terminan generando poder o formando parte activa de él. Es irremediable, el homo sapiens piensa.

Ese sesenta por ciento que no votó a Cristina jamás la votará. El cuarenta que la votó posiblemente cambie de idea en los próximos meses y los resultados se vean dentro de dos años. La crisis que viene es inevitable y golpeará sobre las espaldas peor alimentadas. Si la economía se sigue manejando de la forma que hasta ahora se hizo, estallará. Esto implica un cambio y este, incremento en las tarifas, en los precios y en los salarios, que subirán por la escalera intentando alcanzar a los primeros que subirán por el ascensor.
Si quien conduzca la economía es el anunciado, el dólar subirá y los inversores festejarán alborozados. Son la minoría de la población; la brecha entre pobres y ricos será ampliada y la exclusión aumentará. De continuar con las relaciones carnales con Chávez y el casi finado Fidel Castro, Buenos Aires terminará siendo tan imposible como Caracas pese al galardón de Capital Internacional del Orgullo Gay que soporta.

Si el cambio que recién comienza es dar marcha atrás a las políticas de Néstor Carlos Kirchner habrá divorcio. Nadie cree que lo que viene no es mera continuidad, un acuerdo de lecho, sinceramiento de mando o especulación electoral. Los poderosos informados que la votaron están seguros de que es más de lo mismo, si no, no la habrían votado. El resto tiene miedo al cambio y porque intuye que el cambio es fraude, la votó.


La oposición

La oposición perdió el Domingo -y en esto le doy la razón al colega y amigo Jorge Asís- al no ser capaz de estructurar una fuerza posible.
Asís me dijo privadamente -también lo hizo en público- que CFK ganaba en primera vuelta cinco días antes del Domingo. Nada había por hacer. Pero convocó a trabajar desde el Lunes siguiente para estructurar una fuerza política capaz de contener la crisis venidera.

Elisa Carrió saborea las mieles de ser la fuerza opositora más importante, miel con el sabor amargo de la derrota.
Ella sabe -por eso anuncia que no se presentará como candidata a Presidente en 2011- que el precio que pagará es la dilución de su fuerza política porque aunque ella misma no suscriba un nuevo Pacto de Olivos, su gente sí lo hará. Pregunten por la Ocaña, por ejemplo. El socialismo de Santa Fe liderado por el Gobernador electo Hermes Binner ya es socialismo K. Por algo se empieza.
Lo más gravoso para ella es que la elección ya fue y ella no es más la alternativa para impedir la continuidad de los Kirchner. Muchos votos fueron a su lista solamente por eso. Lo que viene será otra historia.
Si Carrió no hubiese sido tan diestra en contradecirse a sí misma (por ejemplo, llamándose católica ferviente y permitiendo que su gente apoye cuanta ley contraria a esa doctrina confesional se presente a debate en el Congreso o las legislaturas provinciales) quizá sería la presidente electa. Como mujer con cintura política mantendrá una estructura de subsistencia.

Alberto Rodríguez Saá fue el más afortunado en las declaraciones pos eleccionarias.
Poniendo blanco sobre negro dijo que lo logrado en menos de sesenta días de campaña era todo un éxito pero que mayor aún fue traer al escenario político la liturgia y las ideas olvidadas del peronismo. Tiene por delante cuatro años, la crisis que viene, que la mentira tiene patas cortas, que el Diablo pone la olla pero no la tapa y el atavismo impúdico de una comunidad nacional memoriosa de los asaditos de los domingos como símbolo de la grandeza de la Patria y la felicidad del pueblo. Cuatro años para ser gobierno. Que nadie aventure que el viejo peronismo ha muerto. Imposible, está en las venas, solamente hay que despertarlo. Largó tarde, con tiempo todo es posible.

Lo lamentable fue el esfuerzo desperdiciado de Jorge Sobisch, un hombre realmente valioso y bien acompañado.
Claro está que le tiraron un muerto, Fuentealba, difícil de levantar. Pero hubo errores profundos en la campaña. En alguna oportunidad quien esto escribe le dijo a alguno de sus asesores que “si desean convocar al peronismo dejen el catering de lujo para otra oportunidad. A los muchachos se los atrae con chori, tetra y birra y la pizza y el champú aparecen una vez ganada la elección”. Tecnicismos publicitarios aparte, quienes diagramaron su campaña desconocen a quienes debían seducir. Si hubiese cerrado en Potrero de los Funes a todos les hubiese ido mejor.

Rodríguez Saá y Sobisch puede que sigan en carrera; poder pueden, que quieran es otra cosa pero si demoran pierden. Asís tiene razón, el trabajo comenzó ayer.

Explicaciones mediante que no terminan de convencer a nadie, la oposición peronista o de raíz peronista no acabó su construcción. De Potrero de los Funes estuvo ausente el ex Presidente Eduardo Duhalde. Cuando quien esto escribe le preguntó a Alberto Rodríguez Saá en conferencia de prensa la razón de la ausencia respondió que el bonaerense primero se mostró interesado, luego le aconsejó preservarse y finalmente eludió todo compromiso salvo el apoyo espiritual. El puntano definió con elegancia esta actitud en forma poco grata para con el antes nombrado.
Duhalde sigue preso de su interna íntima que soporta dos apellidos: Menem y Rodríguez Saá, no puede escapar, no es totalmente libre. Es el único responsable de que Néstor Carlos Kirchner transfiera el poder el 10 de Diciembre a su esposa. Fue traicionado, vituperado y enviado a cuarteles de invierno por su gestado y sin embargo no puede librarse de los viejos odios.


Lo que no se le permitirá a CFK

Primero, que culpe a su antecesor de los males de la Argentina. De hacerlo sería para risa y otra causal de divorcio.
La Presidente electa no cuenta con el argumento usado hasta el hartazgo por su esposo de que todo tiempo pasado fue peor y habrá de hacerse responsable de pasado, presente y futuro. Pero esto hace a la intimidad de la poderosa dupla gobernante. Fuera de ella hay otras cuestiones no menores que tendrá que tener en cuenta. Una de ellas y la principal, antropológica y moralmente es la vida humana.

En una transcripción de una larga charla del Obispo Antonio Baseotto con el Dr. Mariano Grondona que ofrecerá en sus próximas ediciones www.diario7.com.ar el ex titular castrense reconoce que el tema de la defensa de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural ha sido instalado en la sociedad. CFK se dice antiabortista y tendrá que probarlo.

Súmese a esto que han muerto tres policías en La Plata y que la investigación se aproxima al culebrón venezolano de los casos Jerez y López salvado el dramatismo del caso. La sociedad no soportará mucho y los uniformados menos que se bastardee el episodio. La inseguridad es fruto de la instalación del caos en la República y CFK tendrá que ponerle coto o soportar las consecuencias.

Y la mentira (el fraude), de no ser erradicada profundizará la crisis y enervará los espíritus. Si el INDEC hubiese realizado el escrutinio habría segunda vuelta, las Presidente electa apenas hubiese alcanzado un magro veinte por ciento.
Mentira que corrompe el cuerpo social acostumbrándolo a no creer. Cuando desconceptúe a la República esta estará terminada y la Nación en serio peligro.
Mentira que trasladada a la historia trastornada que hace que los unos sean condenados y los otros gocen de impunidad, encrespa, lastima, divide y impide el desarrollo de la comunidad para lo cual es imprescindible la unidad nacional.


A modo de conclusión

Néstor Carlos Kirchner construyó un poder peligrosamente oscilando al borde del abismo. No tenía alternativas, su magro porcentaje electoral lo condujo por la senda de Maquiavelo o de Lucio Cornelio Sila (*). El miedo produjo el milagro y los peores vicios de la democracia se apersonaron del escenario.

No le fue mal. Es increíble y lamentable pero real.
Si a CFK le va bien nos irá bien a todos, se dice. No es tan así.
A Néstor Carlos Kirchner le fue bien, le va bien, pero a todos no les va bien. Pregúntenles a los chicos que mueren de enfermedades asociadas a la pobreza, a los que son masacrados en los quirófanos de los hospitales públicos, a los ancianos desesperanzados, a los trabajadores explotados o sin trabajo, a las amas de casa, a las víctimas de la inseguridad o a sus familiares. Esta es otra lista también interminable. Sin embargo CFK ganó en primera vuelta.
Hace cuatro años y medio en cenáculos imperiales (en EEUU) repetido en nativos se dijo que los argentinos elegimos Presidente por un año. No fue así. Ahora se dice que en poco tiempo la Presidente recibirá el primer jaque y estará acorralada y que el mate estará cercano. Es de ciencia aflicción, no de ficción, adivinación, nada más. Quienes no creen en las brujas dicen que haberlas, las hay…

El sostenimiento de las instituciones republicanas no depende de la Presidente electa sino de la oposición, que suma la mitad más el diez por ciento de los ciudadanos. Ella, por más que cuente con las estructuras de poder consolidadas, no es fuerte, simplemente es mayestática y los reyes fueron los primeros en poner la cabeza en el tajo.
La oposición tendrá que aprende de esta lección electoral: Unidad de concepción para la unidad de acción. Planificación, organización y presentación clara de las propuestas. Contrario, la visión no desmentida del Cardenal Jorge Bergoglio (**) se cumplirá.

Sea como sea, el cambio debe empezar.


(*) En una próxima nota lista para ser publicada el autor aclara esta referencia al ex dictador romano y al miedo.
(**) Ver nota del mismo autor en este diario titulada “2008”


www.politicaydesarrollo.com.ar

Fraude Consumado: Algunos tips

Aqui les dejo los siguientes ejemplos del fraude que
hicieron delante nuestro y no nos dimos cuenta:

1) Los famosos "telegramas" a los presidentes de mesa,
nunca fueron mandados...desde un primer momento tenian
arreglado poner los presidentes que ellos quisieran.
Eran todos chicos jovenes del poder judicial.

2) La policia y militares, tenian orden de hacer
colapsar las escuelas, para causar desidia en la
gente. Con tanta cola, te vas y no votas. O no les
llama la atención que sea un comun denominador en todo
capital y provincia este tema? O se duplicó la
población y no nos dimos cuenta? Todas las escuelas
abrieron 9:30

3) Cuando no habia boletas, todos los presidentes te
decian " vota a otro o en blanco". Claro, para que no
le votes la contra.

4) Mientras en pcia de Buenos Aires & Capital se segui
votando, TELEFE dijo " GANO CRISTINA SIN BALLOTAGE". Y
la veda????

5) Desinformación sobre el horario de cierre de
comision. Mucha gente se fue a las 18 por no poder
votar...pero entre la Cámara electoral y el Ministerio
del Interior se encargaron de desorientar a la gente.
Se vota hasta las 19...no no no...hasta las 18....no
no no abran las escuelas...es hasta las 19....

6) Faltante de boletas de toda la oposición.

7) Primera votación para los presos sin condena
firme...Y por desición de quien? Alguien vió algun
plesbicito preguntando si queriamos esto? A que no
saben quien ganó en el mundo carcelario? Cristina x el
85%. Hay condonación de penas acaso? Cajonamiento de
causas?

8) Scioli ganó x el 50% en el conurbano. Y los
secuestrados? Y los asesinados? y los violados? y los,
y los y los....Tambien votaron al Oficialismo? En zona
norte arrasó...los countries tambien lo votaron???

9) En la Capital, en barrios eternamente radicales y
de centro derecha (Flores-Caballito), K salio segunda
ahi nomás de Carrió? Que pasó? Nos volvimos
progresistas y populares de golpe???

10) Y para terminar, algo que no se puede entender que
es sobre todo el fraude mayor y mas grande que se le
puede hacer a un pueblo y es, que el mismo pueblo sea
complice de dicho fraude. Cuando en el 2001 nos
metieron la mano en el bolsillo, salimos y armamos
ruido. Cuando Blumberg llamó en la defensa de nuestras
familias y nuestros hijos, fuimos a Plaza de Mayo con
velas. Ahora pregunto: No vamos a hacer ruido esta
vez, cuando delante de nuestras narices nos han
vapuleado en una elección que desde hace 3 meses
sabian estos mismos indices?
Pregunto: si las encuestas son tan exactas, para que
votamos. Que le pregunten a Rosendo Fraga o Consultora
Equis o cualquier otra y listo.

Para terminar: Si nos dejamos estafar, despues no nos
quejemos del tomate a $18, o del corralito, o de los
secuestros, o de Chavez, o de los radares, o del INDEC
y 0 % o de la valija de Miceli, o de los viajes al
exterior en el Tango 01 con NUESTRA PLATA, o de tener
que conformarse con lo que tenemos.

No se dejen mentir. Salgan y hagan ruido, por
nosotros, por nuestros vecinos, por nuestros hijos,
por nuestros padres, por nuestro próceres, por todos
los que están en desacuerdo con lo que está pasando.
Y recuerden: nada es peor que el silencio, y mas, si
somos complices.

TRIBUNA DE OPINIONES

LA CONTINUIDAD DEL CAMBIO


“Calidad institucional”

Barones de la prensa

El campo de la libertad



Cristina Fernández de Kirchner fue consagrada presidenta en las elecciones más irregulares de la etapa democrática iniciada en 1983. ¿Será ésta la mejor calidad institucional de la que tanto se habló en la campaña? Ella fue una candidata muda, pero sus voceros tanto oficiosos, los analistas y “columnistas estrella”, como oficiales, su marido en primer lugar, se prodigaron en promesas en ese sentido. En realidad, no era más que la coartada para un enroque presidencial, entre esposo y esposa, que en sí mismo ya constituía un dudoso aporte a la institucionalidad.



“Calidad institucional”



Pese a considerar “razonables las críticas por las demoras y ausencia de boletas”, Joaquín Morales Solá escribió, la misma noche de la elección, que “ningún fraude podría haber forjado la magnitud de su triunfo” –algo imposible de comprobar- y criticó a algunos opositores que, según él, “carecieron ayer de la grandeza necesaria para reclamar y reconocer al mismo tiempo”.

Por su parte, el analista político Sergio Berensztein, de Poliarquía, evaluaba que “la que quedó mejor parada fue Carrió. Aun así, todavía le falta presencia territorial. Necesita estructura y fiscales y, como no los tiene, eso genera dudas”. ¿Dudas de qué? ¿De su capacidad para evitar que le roben votos?

Algunos opositores, como no quedaron bien posicionados, se apuraron a minimizar las denuncias de irregularidades, celosos ante el mejor desempeño de otros.

Elisa Carrió dijo que “gracias a que se organizó el saqueo no llegamos al 30%. Hubo tres puntos robados en el conurbano, sin dudas”. Pero ante la pregunta: “¿Hizo la denuncia?”, replicó: “Sí, pero no invalida la totalidad de la elección”.

Evidentemente, en esta elección se verificó un número récord de “irregularidades” al amparo de la connivencia de los medios y de algunos opositores. Cobijado en esas complicidades, Néstor Kirchner pudo ufanarse de “una elección sin ningún incidente”.

El período de mayor calidad institucional prometido se inaugura así con la elevación de metodologías fraudulentas al rango de lo “normal”: robo de boletas, presidentes de mesa carentes de toda imparcialidad, violación de la veda electoral, etc. Es la continuidad lógica de un gobierno durante el cual se volvieron “normales” la extorsión y la compra de voluntades, el clientelismo, el uso de los recursos del Estado en beneficio de una parcialidad política, el desconocimiento de la división de poderes, el manejo discrecional del presupuesto nacional, la manipulación de la prensa, el doble discurso permanente y, lo más grave, la muerte cotidiana de argentinos por causas que remiten siempre a la desidia estatal. Todo ello se ha vuelto “normal” en la Argentina de los Kirchner.

La promesa de una mayor calidad institucional se reflejó también en el espectáculo de un gobierno adjudicándose la victoria con una encuesta de boca de urna difundida por los medios cuando en muchas circunscripciones del país todavía se estaba votando.

Imposible determinar si esto es el último acto del gobierno de Néstor o el primero de Cristina. Habrá que convencerse de que ésta es la “profundización del cambio”.

Pese a todo, la primera dama hizo trascender su enojo porque no fue felicitada por los dirigentes opositores. Raúl Alfonsín fue la excepción, pero su llamada a Cristina Fernández obedece al rencor contra Carrió; por el mismo motivo, un Mauricio Macri que ya cosecha los frutos de su mezquindad política hizo llamar a la senadora por Gabriela Michetti.

Uno de los mejores termómetros de la calidad institucional de un país lo representa el trato dado por un presidente no sólo a los opositores sino fundamentalmente a sus predecesores en el cargo. Néstor Kirchner, no conforme con mostrarse desleal e ingrato hacia su poderdante, Eduardo Duhalde, permitió –cuando no alentó secretamente- la persecución penal y política a varios de ellos, incluyendo a la viuda del fundador del movimiento que a él lo habilitó en la política argentina. Tampoco se privó de actuar en un programa cómico filmado en su despacho con el objeto de denigrar la investidura presidencial a través de la burla a un ex mandatario.

¿Cómo puede aspirar al respeto de la oposición un gobierno que instaló la intemperancia como modo de relación con el mundo entero? ¿Cómo puede pretender consideración una senadora que dedicó una hora y media a maltratar en vivo y en directo al vicepresidente de su propio gobierno? Finalmente, no tiene derecho a reclamar que la saluden quien no tuvo el coraje de debatir durante la campaña.

La Argentina moderna y, en particular, su sistema de partidos, se construyó en buena medida al compás de la lucha contra el fraude y por la ampliación de la democracia. Hoy, este sistema se está destruyendo, entre otras cosas, por un retorno a prácticas fraudulentas. En Córdoba, donde el kirchnerismo había perdido el apoyo de dos de sus principales referentes, Luis Juez y José Manuel de la Sota , por diferentes motivos en cada caso, triunfó Roberto Lavagna, lo que permite concluir que la elección fue más “libre” allí donde hubo menos control oficial. También en Capital se votó con más libertad, en este caso, porque las fuerzas opositores disponían de suficientes fiscales. En el resto del país, hubo un importante descontrol que explica rarezas tales como que Ricardo López Murphy no haya obtenido ni un solo voto en La Rioja. O la constante destrucción de las boletas de Alberto Rodríguez Saá en la gran mayoría de los cuartos oscuros del conurbano bonaerense.

“Yo tengo autoridad, no poder”, dijo Elisa Carrió, al evaluar los resultados electorales. En efecto: poder y autoridad no son lo mismo. El poder se gana, se pierde, se recupera. La autoridad que se pierde no se recupera más. El poder malhabido va siempre, un poco antes o un poco después, en detrimento de la autoridad. Cristina Fernández tiene hoy más poder electoral que el que tuvo su marido en 2003, pero el de ella fue conquistado al precio de un menoscabo en la autoridad política.



Barones de la prensa



Resultó notable el énfasis puesto por la primera dama en los reportajes condicionados que otorgó unos días antes de las elecciones e inmediatamente después en atacar a la prensa. Hasta los mismos periodistas selectos se sorprendieron ante la agresividad de la entrevistada que buscaba así disimular la connivencia que la llevó a dar notas a los más incondicionales, sin repreguntas y previamente grabadas. En ellas, negó la manipulación de las cifras del INDEC, acusó a los opositores de haber hecho una campaña sucia, criticó a la prensa por informar sobre la inseguridad y la crisis energética y hasta asimiló la desocupación a la delincuencia; todo ello sin la menor réplica. Fue gracioso que, para defender el toqueteo del IPC, apelase a la “autoridad” del FMI pero es normal en quien manda a copiar el modelo norteamericano de medición, desconociendo el prestigio internacional alcanzado por el INDEC antes de la intervención kirchnerista.

La relación con los medios es otra muestra de la “profundización del cambio”. Del mismo modo que al FMI le pegaban para pagarle, a la prensa le pagan para poderle pegar. La senadora hasta se permitió decir que si ésta “vuelve a ser un medio de comunicación y no de oposición” su relación con ella “va a ser perfecta”. Repasemos los titulares de los que ella llama “medios de oposición” en los días previos a las elecciones: “A 48 horas, Cristina ganaría sin ballottage” (Clarín, 26/10); “Cristina Kirchner aventaja a Carrió por casi 25 puntos” ( La Nación , 26/10); “Cristina ganaría sin ballottage” (Perfil -¿tú también, Fontevecchia?- 14/10), etc. etc. Sería imposible encontrar titulares como éstos en los días previos al 14 de mayo de 1995, cuando Carlos Menem fue reelecto por el 49,4% del electorado (más que en 1989) y toda la prensa apostaba al ballottage. Sumemos a esto que, como si alguien hubiese apretado un botón, 45 días antes del comicio desaparecieron de la tapa de los diarios los temas conflictivos para el gobierno como el valijero venezolano o el caso Skanska y la generalización de sobreprecios en la obra pública… El “sistema” ya había votado…

En este período de una complacencia inusual por parte de los medios en democracia, salvo muy honrosas excepciones, los periodistas son hoy tan esclavos de los recursos del gobierno como los criticados barones del conurbano bonaerense.

Veamos otro ejemplo. Interrogada sobre la inseguridad –tema que según ella la prensa debería obviar- la senadora se mostró tal cual es: “No concibo la seguridad como un plan diferenciado del modelo económico vigente. La Argentina de un 20% de desocupados es insegura por definición. Aquel que no tiene trabajo puede evidenciar una tendencia a ingresar al mundo del delito”. Agravio gratuito a todos los argentinos desocupados. Considerando que ella hace alarde de que su marido redujo el desempleo a la mitad, y siguiendo su razonamiento, el delito debió reducirse en la misma proporción en estos cuatro años. Pero es exactamente al revés, lo que demuestra la falacia de su argumentación. Poco cabe esperar por ese lado entonces ya que el primer paso para resolver un problema es reconocer que existe.

Ahora bien, el diario La Nación omitió reproducir estas declaraciones a pesar de que fueron hechas a un periodista de la casa. Evidentemente el hombre está decidido a “cuidar” a la señora a la que define como “una mujer con ideas [¿?] y un estilo propio”, perteneciente a “una nueva generación de políticos” de la cual se esperanza: “¿Podría cambiar la política con ellos? ¿Podrían limpiarla de la maleza del odio y el rencor?” ¿Cómo podría limpiar la política de rencor quien es su principal promotora? Si lo sabrá Scioli. Viene al caso recordar que otra rabieta memorable de Cristina con el vicepresidente de su esposo fue cuando éste tomó la iniciativa de homenajear a los senadores salientes que habían ocupado la presidencia circunstancialmente (Ramón Puerta y Eduardo Menem, entre otros). Es decir, una iniciativa que sí aportaba a limpiar odios y rencores fue duramente criticada por quien se pretende abanderada de la calidad institucional.

En fin, se impone entonces una conclusión: parte de la profundización del cambio podría ser el intento de sustituir con un “columnista estrella” de un diario “gorila”, según Néstor Kirchner, a un “periodista estrella” de un diario “revolucionario”, como Horacio Verbitsky, en su rol de asesor en las sombras.



El campo de la libertad



Hoy en nuestro país, el proceso de sustitución y/o eliminación de los partidos políticos es amparado por el sistema mediático. El discurso único –o el pensamiento políticamente correcto- lo instala primero la prensa. Configura la agenda y luego el político la cumple para no quedar en el campo de lo políticamente incorrecto. El que rompe esa regla es ignorado y excluido.

Para que haya una democracia tiene que haber dirigentes políticos libres. Pero también tiene que haber una prensa libre porque si ésta no lo es contribuye a facilitar la sustitución del sistema de partidos políticos por el Estado y, si a esto se le suma la concupiscencia de las corporaciones –Pacto Social-, se habrán echado las bases de un sistema que, en los hechos, funciona como una dictadura civil.

El Pacto de la Moncloa fue un acuerdo entre las principales fuerzas políticas de España para consagrar la supremacía del conjunto por sobre los intereses de la parte. No fue en modo alguno un pacto entre el Estado, los medios y las corporaciones dispuestas a defender solamente sus propios privilegios.

Frente a este estado de cosas, y cuando una gran mayoría de los medios de comunicación se han transformado en la policía cultural de un sistema de dominio, es perentorio asumir a modo de mandato el desarrollo y la organización de fuerzas políticas que surjan como producto de la convocatoria al patriotismo y a la imaginación de los argentinos que adhieren libremente a una idea y a un dirigente capaz de contenerlos y expresarlos.

En esta última elección, varios referentes opositores han plantado una bandera y han configurado un campo. Es el campo de la libertad. Como de lo que se trata es de organizarlo, nadie debe sentirse demasiado feliz ni demasiado triste por el resultado electoral obtenido –salvo que se trabaje para sí mismo.

A todos nos corresponde por igual la suerte de la Patria y no debemos olvidar que si no somos capaces de ponernos el conjunto arriba del hombro, estaremos también nosotros aportando a la supremacía de la facción.







Ricardo A. Romano



31 de octubre de 2007

Chiste de la semana

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