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martes, 7 de septiembre de 2010

LEY DEL DESGASTE


LEY DE MEDIOS

La Corte especula con el desgaste del gobierno

Por Guillermo Cherashny para el Informador Público

El martes de la semana pasada, Clarín publicó que estaban definidos los votos de seis ministros de la Corte Suprema a favor de que se mantenga la suspensión del art. 161 de la ley de medios. Esta cláusula dispone la desinversión en los casos de posiciones dominantes en el mercado mediático. La postura dominante en el alto tribunal es que la situación no debe variar hasta que el juzgado a cargo de la causa se pronuncie sobre el fondo de la cuestión. La publicación del matutino habría puesto nervioso a Néstor Kirchner, que le ordenó a Amado Boudou castigar a la justicia calificándola de “express”. Es decir, a la medida de los que promueven un amparo. Es lo mismo que antes se llamaba “forum shopping” y era promovido, por ejemplo, por Raúl Monetta con la connivencia de algunos jueces a los que después Clarín hacía sancionar por el Consejo de la Magistratura a través de los consejeros kirchneristas. Así es que los dos polos enfrentados saben de qué se está hablando en esta pelea que se da en los tribunales de todo el país.

En la corte suprema circula un non paper, es decir, un informe preliminar sin firmas, que contendría la suspensión del artículo 161, que exige la desinversión de los grupos dominantes. Clarín ya ha logrado que la Cámara Federal de Mendoza suspenda la aplicación de la ley. En definitiva, la Corte Suprema avalaría la ley de medios pero mantendría la suspensión del 161 y devolvería el expediente a la primera instancia para que ésta decida el fondo de la cuestión. Pero el resultado del litigio quedaría probablemente para el cambio de gobierno que surja de las elecciones de octubre del 2011.



Timing

Los indicios apuntan a que la Corte se tomará su tiempo y decidirá cuando considere que es el momento para fallar. Pero el mismo no sería inminente. Lo más probable, entonces, es que haya que esperar unos meses para saber si continuará la suspensión de este famoso artículo. Los actuales ministros de la Corte, si bien fueron propuestos por este gobierno, intentan mantener cierta independencia. Pero tampoco se quieren enemistar con el kirchnerismo, por temor a que el ex presidente revele en sus medios de comunicación escritos, radiales y televisivos, las debilidades de todos ellos, lo que los dejaría mal parados aunque se trate de mentiras. Y no dudan que el ex presidente ventilará lo que sea si le resulta útil. La prueba de esto son las acusaciones de Boudou de estar vendidos al grupo Clarín.

Los jueces bien saben que con este gobierno no se juega y que los aplausos de los grandes medios no opacarían los epítetos de los insultadores oficiales. Así las cosas, el fallo se conocería en la medida que los Kirchner se debiliten. En ese momento, todos los poderes económicos, políticos y eclesiásticos se lanzarían sobre la yugular del gobierno.

CONOCIENDO A CRISTINA


La presidenta ha evitado siempre hablar de su familia y de su infancia. Pero hay una figura que ella ni siquiera menciona, y oculta en su álbum íntimo: su padre, Eduardo Fernández. Detrás de la historia simple de un chofer de colectivos se esconde una relación conflictiva entre padre e hija.
Quienes conocen esa etapa de la vida de Cristina aseguran que sentía cierta vergüenza de sus progenitores. Por eso buscó reinventar su historia, obviando parte de su pasado.
“Cristina intenta negar su pasado. Quiere controlarlo todo. Si fuera por ella, su vida arrancaría a los 22 años.” Quienes la conocen en la intimidad, saben que a Cristina Fernández de Kirchner no la inquieta la posibilidad de que alguien consiga adentrarse en ciertos capítulos de su historia.



Ella distribuye con cuentagotas los recuerdos de su niñez y adolescencia en Tolosa. Casi nunca va a La Plata. No se muestra más que lo mínimo y necesario con su madre, Ofelia Wilhelm, y su hermana menor, Giselle, a quienes les tiene prohibido hablar con los medios. Pero hay una figura clave en el rompecabezas familiar que ella parece querer mantener en el más secreto olvido: la de su padre, Eduardo Fernández. Hasta hoy sólo permitió que contaran que era un chofer de colectivos, devenido luego en accionista de una empresa de transportes, que falleció en 1982. Y no más. Tampoco nunca nadie había publicado una foto suya. ¿Por qué tanto hermetismo alrededor de la historia de un hombre común? ¿Qué es lo que motiva tanto misterio?

“Me encontré con Cristina hace un par de años en Luján. Emocionado me acerqué para contarle que mi viejo, mi cuñado y yo habíamos trabajado con su padre, que era una persona excelente. Ella ni se inmutó. No me dijo ni una palabra. Me sorprendió su frialdad, pensé que como a cualquiera de nosotros le iba a gustar que le recordaran al viejo”, cuenta el hijo de uno de los socios que trabajó con Fernández toda la vida.

El “tarta”. El padre de la presidenta electa tiene la historia común de un hombre común. Hijo de inmigrantes españoles, ni bien terminó la primaria empezó a trabajar. Con la ayuda de sus padres, Pascasio y Amparo, compró la mitad de un colectivo del Expreso City Bell, la antigua línea 3 que unía esa localidad con La Plata, y se convirtió en el chofer del interno 10.

Las fotos lo muestran como un hombre blanco, pecoso, de una gran contextura física. Sin embargo, el rasgo que mejor lo definía y que más lo apesadumbraba era su tartamudez. Su compañeros de la línea lo llamaban “el Colorado” Fernández, pero cuando querían hacerlo enojar le decían “Co-co”, cargándolo por su hablar entrecortado.



Las jornadas laborales en aquella época eran intensas. Los conductores cobraban por vuelta y debían cumplir turnos de hasta 14 horas por día, una semana durante el día y a la siguiente por la noche. “Al Colorado no lo asustaba trabajar, era un laburante. Aunque también es cierto que de joven le gustaba salir de noche y tenía éxito con las mujeres. Eso sí, era súper responsable, siempre llegaba a horario y si había salido, ni se notaba”, recuerda uno de los empleados, que al igual que los mecánicos, choferes, y varios hijos de los primeros socios acepta compartir sus recuerdos con la condición de mantener su nombre en reserva.

Fernández fue uno de los 23 socios que dieron inicio a la compañía, y su crecimiento en la empresa se dio a la par de los demás. Durante muchos años trabajó como chofer, hasta que llegó a ser dueño de tres colectivos y, una vez formada la cooperativa, cobraba el monto correspondiente a su cuota parte.



A mediados de 1970 la comisión directiva del Expreso, integrada por Miguel y Pinamonte Valente, Francisco Di Girolamo y Carmelo Alico, entre otros, lo eligió jefe de personal, cargo que ocupó hasta su muerte, el 26 de abril de 1982. Un par de años antes los médicos le habían diagnosticado un cáncer de pulmón. Era un gran fumador, consumía más de un paquete de Jockey largos por día y cuando se enfermó tuvo que empezar a faltar al trabajo, algo que no había hecho en más de 30 años de carrera.

Después de su muerte su mujer se hizo cargo de su participación en la empresa, hasta su quiebra en diciembre de 2004. Pero nada fue lo mismo. “Ofelia era brava y no compartía los criterios del Colorado. Los socios nunca le perdonaron que no hubiera dejado pasar a algunos ex compañeros al velatorio de Fernández”, asegura uno de sus ex compañeros.



Quienes compartieron con él largas horas en las primeras terminales con talleres propios que la empresa tuvo atrás del Hospital Español en la calle 8, lo recuerdan como un hombre de carácter fuerte e irritable. “No era maleducado, de decir malas palabras, pero sí calentón. Cuando se enojaba podía gritar en el medio de la calle, o agarrarse a trompadas con alguno en el trabajo.”

De eso no se habla. “Era una casa extraña. Nunca había un clima distendido. Excepto Giselle, que vivía alejada de todo eso gracias a su inocencia, Ofelia, Eduardo y Cristina eran más que independientes. El que vivieran todos bajo el mismo techo parecía una mera circunstancia”, comentan quienes compartieron la vida de los Fernández-Wilhelm, puertas adentro de su casa de la calle 522 bis, en Tolosa.



Los pocos testigos que conocieron su vida familiar y laboral aseguran que había dos Fernández. Uno era el personaje divertido, que se hacía querer entre sus compañeros y socios colectiveros. Pero esa imagen se rompía adentro de su casa, cuando aparecía el hombre distante, que parecía más un visitante especial que un padre de familia. Por su trabajo estaba muy poco tiempo en la casa. Se iba a la mañana temprano y volvía justo para cenar. Cuando la familia comía en la cocina, no había demasiado diálogo. El silencio se disimulaba con la televisión, que siempre estaba prendida.

“Cristina tenía una relación distante con el padre. Ella y Ofelia prácticamente lo ignoraban, y todos aceptaban eso. La única que lo recibía con un abrazo era Giselle. Con ella Eduardo era más afectuoso, aunque no demasiado demostrativo”, comenta un amigo de la familia.

Muchos describen un hogar manejado por la figura avasallante de Ofelia. Pero pocos explican las circunstancias especiales que hicieron que las cosas se dieran de esa manera. Ofelia quedó embarazada de Cristina cuando estaba de novia con Fernández. Eso resultaba un escándalo para la época, que no se resolvió hasta que la pareja formalizó su situación, recién cuando su hija cumplió cinco años.

Ese era un tema tabú en la casa. Pero aunque todos intentaban evitarlo, estaba siempre presente. “Ofelia jamás pudo olvidar la soledad de esos primeros años con su hija. Cristina jamás pudo superar la sensación de que su nacimiento no había sido programado”, relata un familiar que pide el anonimato.

Tal vez por eso Carlos Wilhelm, el abuelo materno de Cristina, fue la figura masculina de mayor peso en su infancia y juventud. El también mantenía una distancia feroz con su yerno. Entre ellos el pasado pesaba. Cuentan que el padre de Ofelia vivía en una construcción en el fondo de la casa de Tolosa, con una de sus hijas. Durante el día él se la pasaba en la vivienda principal, con Cristina. Pero se iba ni bien llegaba Eduardo, no quería ni cruzárselo.

Pero más allá de los hechos del pasado, a Ofelia y Eduardo tampoco los unía demasiado el presente que vivían. A él nunca le interesó demasiado el fútbol ni la política. Era antiperonista acérrimo y festejó cuando derrocaron a Perón. Ella siempre fue fanática de Gimnasia y Esgrima de La Plata y una reconocida militante peronista y “evitista”.

“Más que discusiones, entre ellos reinaba una indiferencia total. Jamás los ví saludarse con un beso, ni hacer planes juntos. Sé que a Cristina la relación de sus padres la marcó mucho. Ella padecía todo esto, por eso estaba tanto tiempo fuera de su casa”, recuerda uno de sus íntimos.



“Mi hermano era un señor. Siempre vivió orgulloso de sus hijas, y se preocupó para que nunca les faltara nada”, explica a PERFIL Sara Fernández, hermana de Eduardo y tía de Cristina.

—¿Por qué ella habla tan poco de su padre?

—Se dice lo que se quiere decir... Generalmente cuando un matrimonio se separa, los hijos escuchan una de las campanas, la de la madre.

—¿Ofelia y su hermano estaban separados?

—Formalmente no.



Reina Cristina. “Cristina renegaba de su familia. A veces siento que le daban vergüenza. Le molestaba el barrio humilde donde vivían, la casa adornada con flores de plástico y animalitos de porcelana... La incomodaba el fanatismo de su madre por el fútbol, y la simpleza de su padre colectivero. Por eso a partir de la adolescencia comenzó a construirse a sí misma, e intentó despegarse de su pasado”, comenta un íntimo amigo, que arriesga otra hipótesis para explicar por qué la presidenta electa intenta olvidar sus años platenses.

Los que respaldan esta sospecha, suman pruebas. Cristina no mostraba a su familia. Nunca festejó un cumpleaños con amigos en su casa, ni tampoco visitaba a sus parientes paternos. Como botón de muestra cuentan una anécdota. Un 31 de diciembre, pasó con unos amigos por la casa de sus tíos, una parada obligada antes de seguir con sus planes. Cuando llegaron estaban todos en musculosa, brindando con la damajuana arriba de la mesa. Quienes la acompañaban en ese momento recuerdan que Cristina se puso colorada, y después del beso de rigor, dijo que tenía que irse. Huyó.

“No le gustaba hablar de su padre porque era colectivero, pero en cambio con Cafferata hacía ostentación. Tengo grabado en la memoria cuando corregía a los profesores y les pedía que la llamaran Fernández Wilhelm al tomar lista”, comentó su compañera Graciela Balassini a la periodista Olga Wornat, autora de la biografía autorizada de CFK.

Lo cierto es que cuando a los 16 años Cristina se puso de novia con el rugbier Raúl Cafferata, empezó a codearse con un estrato social hasta entonces desconocido para ella. Pocos meses antes, la mayor de los Fernández daba otro paso clave: dejaba atrás las aulas del popular Comercial San Martín para formar parte del alumnado del Colegio de la Misericordia, donde cursó los tres últimos años del secundario.



Algunos amigos todavía recuerdan lo que le costó convencer a Fernández padre para que se hiciera socio del exclusivo Jockey Club de La Plata. Sólo si él era aceptado, su mujer e hijas podían ingresar como invitadas. “Eduardo no quería, le parecía una tilingada. Finalmente accedió, pero jamás pisó el club.”

Esas preocupaciones de juventud parecen haber quedado atrás. Sin embargo, cuando su marido Néstor Kirchner le colocó ese lunes 10 la banda presidencial, el pasado de esa chica de La Plata, que paseaba en el asiento de adelante del colectivo de papá, inevitablemente habrá estado presente .

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL TUERTO YA GANÓ




Pase lo que pase, Kirchner ya ganó


Por Fabián Ferrante



Sea quien fuere el candidato en 2011, se hagan cuando se hagan las elecciones, y las gane o las pierda: Kirchner ya ganó.



Y ganó, entre otras cosas, porque reinstaló el odio y la intolerancia entre los argentinos. Y de eso, mi amigo, créame que no se vuelve ni fácil ni rápido.



Ganó porque operó astutamente donde había que hacerlo, y de la manera en que mejor le sentaba al público que intentaba seducir.



Kirchner trabajó sobre los que se movilizan, sobre los que pegan afiches, sobre los que fotocopian panfletos, sobre los que son realmente capaces de embanderarse con alguna causa y defenderla.



Escrituró a su nombre la lucha por los derechos humanos mientras que al mismo tiempo su Think Tank reescribía la historia reciente, continuando un camino de mentiras y realidades sesgadas que, justo es decirlo, no inauguró él sino la democracia misma desde 1983.



Copó con sus “opinadores” militantes las modernas redes comunicacionales y paulatinamente fue haciendo pie en la TV abierta, al punto que hoy domina por completo 3 de los 5 canales de aire, numerosas radios y periódicos, y baja línea como nunca antes se vio en Argentina desde el emprendimiento propagandístico 678/Fútbol para todos.



Formó un auténtico oligopolio de medios que, a la luz de la ley de servicios audiovisuales se verá exponencialmente incrementado de aquí a las elecciones.



Instruye falsamente a generaciones que son hijas de la democracia, que no vivieron la dictadura y solo reciben la historia parcial que el kirchnerismo les cuenta, es decir, hace exactamente lo que le acusa de hacer a Clarín.



Considere usted, amigo lector, que los muchachos que tenían 11 años en 2003, cuando esta gente llegó al gobierno, en 2011 votan.



Contaré una anécdota acerca de una joven amiga que, leyendo la magnífica investigación de Christian Sanz “De cómo Héctor Timerman trató de birlarle una empresa a Lidia Papaleo” me decía casi estupefacta:



- “No puede ser que Camps hiciera interrogatorios llamando a testigos que estaban en libertad”.



- “No puede ser que a Jacobo Timerman lo hayan detenido el 15 de Abril y ya el 16 el gobierno informara de su detención, si yo leí siempre que lo habían chupado salvajemente”.



- “¿Qué está diciendo este tipo?”



- Es simple, Analía, ese tipo lo que está diciendo es lo que pasó, objetivamente y sin intereses secundarios, y no está relatando la Historia según Verbitsky…



Volviendo al tema, este método le permite a Kirchner contar con la adhesión incondicional de vastos segmentos de la sociedad, que van desde todo el arco de izquierda setentista y sus herederos, que todavía conservan los viejos panfletos y esperan que el Comandante Guevara baje de alguna sierra… una importante cantidad de peronistas tradicionales, por ende verticalistas, despojados de ideología y que se enamoran invariablemente del más poderoso de los que vengan con la marcha y el escudo, la enorme cantidad de rehenes de planes asistenciales y demases.



Anarquistas y comunistas y peronistas y socialistas y marxistas y… todo el que no sea demócrata encuentra un lugar en el espectro kirchnerista.



Así, usted pudo presenciar en la emisión del informe “Papel Prensa: La verdad” al anarquista Osvaldo Papaleo sentado con el procesista Canciller Timerman, delante de los montoneros Kunkel y Gullo , cerquita del derechista Moyano ….un collage genuinamente peronista.



Es el auténtico peronismo, que quede claro, no estamos definiendo nada diferente a eso.



Kirchner ha reunido a todo lo que nunca fue ni quiso ser la sociedad argentina en su conjunto, durante los años de reinado de la clase media. El reinado terminó y a Kirchner le va fantástico.



Porque desnaturaliza tanto la democracia que la convierte en un cascarón vacío, algo esencial para ser el líder en un país sin demócratas.



Así hoy se verifica en casi todos los estamentos de la vida de relación el reflejo del odio y la descalificación sistemática que baja de un gobierno que siempre fue selectivo, que jamás unió Todo el mundo etiqueta al otro con solo escucharle una opinión; “si no te gusta el gobierno es porque Clarin te llena la cabeza”, “si criticás es porque extrañás a Videla”….Y listo; debate cerrado y los cumpas festejando.



Y, para ser sinceros, en este asunto todos tenemos que hacer una autocrítica, y admitir que la clase media que integramos , hoy presunto bastión de resistencia, es en realidad un guiso de millones de voluntades que protesta desde el living , se mueve únicamente cuando le tocan el bolsillo, y mira la realidad a través de una pantalla, sea de TV o de computadora, para indignarse cada día un poco más, y que llega a su clímax de participación cívica luego del coito bienal en las urnas, y se vuelve rapidito a preparar el asado.



La clase media no ha parido auténticos demócratas, tan solo ha sido una fábrica de abogados que, al dedicarse a la política, nunca estuvieron a la altura de las circunstancias.



Porque Carrió, por caso, comete el mismo error de Alfonsín cuando apela a la maduréz cívica de los argentinos: Se cree que somos alemanes, no se da cuenta que somos, apenas, argentinos, y que aquí una campaña simpática cosecha más votos que la mejor labor legislativa. Un tal De Narváez ganó una elección, ¿se acuerda?



Las buenas intenciones de unos u otros se verán sistemáticamente abolidas ora por el sobre que corrompe, ora por la abrumadora dialéctica oficialista. Ningún dirigente del arco opositor le puede sostener un debate a los interlocutores kirchneristas, profesionales de la palabra hueca que tanto seduce a la muchachada. Escuche Ud. a esos Sres Coscia o Mariotto, por caso, expertos defensores de causas nobles manejadas por innobles con fines inconfesables.



Y es que la mayor fortaleza del kirchnerismo radica en la falta de compromiso de quienes no lo votamos.



Así como hace tiempo se votó en contra de Alfonsín, luego en contra de Menem, hoy muchos votan en contra de Kirchner depositando sus esperanzas en que Magnetto les gane la batalla…. Y eso quiere decir que estamos muy, pero muy mal.



Kirchner impone la agenda eligiendo un enemigo tras otro, le da pasto a las fieras que reclaman invariablemente alguien a quien odiar; trata de destruir lo poco que quedaba de la familia tradicional, demoniza todo lo que critique u obstruya los planes del gobierno, va sobre la iglesia y sobre la prensa libre…….desde la destrucción, construye para sí.



Decíamos al principio que Kirchner ya ganó independientemente de cómo le vaya , porque si gana las elecciones no hace falta mención ulterior alguna, pero si las pierde, quien sea que lo suceda se verá obligado a hacer mucho kirchnerismo para poder gobernar, especialmente en el área económica y para que la extraña alquimia de captura de cajas, disciplinamiento de gobernadores e intendentes, subsidios e inflación no le explote a los tres meses de asumir .



Y encima tendrá a Moyano jugando en las grandes ligas de la Pcia de Bs Aires, y tendrá al enorme conglomerado de medios de comunicación que responden económicamente al Grupo Kirchner bajando línea cada día.



Kirchner, además, ganó porque les mintió a los sectores radicalizados de la izquierda que el sueño era posible, y cualquier mensaje en sentido opuesto devendrá necesariamente en alguna forma de violencia.



No le esperan buenos tiempos a la Argentina y esto, lamentablemente, hay que ir diciéndolo.

AJUSTARSE EL CINTURÓN !!!


06/09//2010

POLÍTICA MONETARIA ¡A AJUSTARSE EL CINTURÓN DE SEGURIDAD!

Cristina Fernández de Kirchner habló de moneda y endeudamiento. Según ella, el canje de deuda fue un éxito cuando el riesgo país sigue en los mismos niveles. Encima anunció más emisión que la que ya hizo la anterior gestión del BCRA. Vienen tiempos de más turbulencia inflacionaria.

Por Roberto Cachanosky

Cuando Cristina Fernández de Kirchner lanzó el famoso Fondo del Bicentenario, el argumento que utilizaba era que si regularizaba la deuda, tanto el sector público como el sector privado iban a conseguir financiamiento más barato. Para darle más fuerza a su argumento, Cristina Fernández decía que no podía comprender cómo no se entendía una cuenta tan sencilla como la siguiente: pagamos tasas de interés del 15% y colocamos las reservas al 0,5%. Si usamos las reservas que nos rinden menos para cancelar una deuda que es más cara, hacemos un negocio redondo. En forma resumida este era su principal argumento.

La semana pasada volvió a insistir con dos puntos: a) que el uso de las reservas para pagar deuda había sido un éxito y b) que la moneda se defendía con más PBI (sic). Al leer los discursos de Cristina Fernández sobre temas económicos y, en particular, sobre temas monetarios, a uno le agarra el mismo pánico que si estuviera volando en un jet piloteado por alguien que no tiene ni idea sobre cómo se maneja ese aparato. Es que Cristina Fernández ha dado reiteradas muestras de su absoluto desconocimiento de elementales temas económicos, y preocupa porque arriba del jet estamos todos. No es que se va e estrellar ella sola. Nos va a estrellar a todos. Veamos sus razonamientos.

El primero es que el uso de las reservas para pagar la deuda ha sido un éxito. ¿Cuál era el riesgo país EMBI+ al momento de entrar en el conflicto con el BCRA en enero de este año? Variaba entre 650 y 750 puntos básicos. Luego anuló el decreto del Fondo del Bicentenario y firmó otros dos decretos para usar las reservas del Central. Eso lo hizo en marzo de este año. ¿Tasa de riesgo país en ese momento? 776 puntos básicos. ¿Cuál es la tasa de riesgo país luego de haber pagado la deuda con reservas? Al 2 de septiembre estaba en 710 puntos básicos. ¿De qué éxito estará hablando Cristina Fernández si el riesgo país está, por lo menos, en el mismo nivel que cuando lanzó el famoso Fondo del Bicentenario? Como punto de comparación el riesgo país en Brasil está en 220 puntos básicos, Uruguay tiene un riesgo país de 208 puntos, Perú 160 puntos básicos y Colombia 175 puntos básicos.

¿Cómo está el socio chavista del matrimonio? Venezuela 1196 puntos básicos y Ecuador tiene 1033 puntos básicos. Parece ser que el refrán de que Dios los cría y el viento los amontona se verifica. Los más impresentables de América Latina tenemos el peor riesgo país y los más razonables tienen mínimos riesgos país. De manera que el argumento de Cristina Fernández era falso y su afirmación de que el uso de las reservas para bajar el costo financiero fue un éxito se aleja totalmente de la realidad.

Segundo punto, decía Cristina Fernández, con cierto tono irónico, que no podía entender como los que se oponían a usar las reservas del Central no entendían una cuenta muy sencilla. Afirmaba Cristina Fernández que si las reservas estaban colocadas al 0,5% y la deuda tenía un costo del 15%, la cuenta era muy sencilla porque había una ganancia entre las dos tasas.

Evidentemente Cristina Fernández parece tener un problema de información, porque las reservas que dice tener el BCRA fueron compradas con emisión monetaria que luego fue canjeada en parte contra bonos. Es decir, primero el Central emitió moneda (le cobró el impuesto inflacionario a la gente para comprar divisas) y como se le fue la mano con la emisión retiró del mercado parte de la moneda emitida y colocó bonos que pagan, en promedio, una tasa de interés del 10% anual. Al 20 de agosto pasado, el stock de LEBACS, NOBAC y pases llegaba a los $ 75.594 millones de pesos. En un año esta deuda creció el 54% y, encima, la cantidad de pesos en circulación subió el 26%. Es decir, no solo aumentó la deuda sino que, además, cobró un fenomenal impuesto inflacionario.

Ahora bien, considerando que el tipo de cambio está casi fijo, el 10% de interés que paga por la deuda el Central es un 10% en dólares, salvo que devalúen el peso y licuen la deuda. Esto quiere decir que, primero Martín Redrado y luego Marcó del Pont, compraron reservas de las que tanto se ufanan que colocan al 0,5% y pagan una tasa de interés del 10%. De acuerdo al actual stock de deuda, el gasto cuasifical hoy debe estar en el orden de los $ 8.000 millones anuales. ¿De qué reservas récord hablará Cristina Fernández si buena parte de ellas no le pertenecen y, además, pierden entre la tasa a la que colocan las reservas contra la tasa que pagan por la deuda? Por eso sorprende que el Central diga que tuvo utilidades de $ 20.000 millones en un año que le girará al tesoro vía emisión monetaria. ¿Computarán este diferencial de tasas que genera pérdidas en el Central?

Primero Redrado y ahora Marcó del Pont están armando un modelo similar al gasto cuasifiscal de los 80 bajo el gobierno de Alfonsín. Si bien las magnitudes de endeudamiento y tasa son diferentes, el mecanismo es muy parecido. Y ya sabemos cómo terminó aquella historia.

Por último, la frase de Cristina Fernández diciendo que la moneda se defiende con más PBI. La realidad es que para que haya más PBI tiene que haber inversiones y para que haya inversiones hace falta previsibilidad en las reglas de juego y seguridad jurídica, algo que el gobierno de los Kirchner ha atropellado sin piedad. ¿Quién puede invertir en Argentina un dólar si los derechos de propiedad están sujetos a los caprichos políticos del matrimonio? La forma en que están descuartizando a Clarín es tema de todos los medios importantes del mundo, con lo cual, los inversores del exterior saben en qué se meterían si pusieran un solo dólar en Argentina. Y aquí la va la aclaración de rigor.

Personalmente sufrí la alianza de Clarín con los K cuando le aprobaron la fusión de Multicanal con Cablevisión. Desde 1995 tenía mi programa en P&E, canal que cuando fue comprando por Clarín pasó de estar entre los canales de aire al número 60 y luego lo siguieron tirando para arriba hasta que casi nos caímos de la grilla, hasta que un día decidieron desarmar el canal y desapareció mi programa de P&E como el de tantas otras personas que pagábamos por el espacio.

¿Mi reclamo a Clarín? Ninguno. Si ellos eran los nuevos dueños de Cablevisión y decidieron sacarnos del aire tengo que respetar la decisión del nuevo dueño de la empresa. Así de sencillo es el respeto por la propiedad privada. Prefiero perder un programa de televisión pero que se respete la propiedad privada, a que alguien hubiese vulnerado el derecho de propiedad para que yo siguiera teniendo mi programa de televisión por cable.

Por cierto, no recuerdo que ninguno de los periodistas progres que hoy se sienten perseguidos por el gobierno K y se muestran como emblemáticas víctimas de la censura por no tener más sus programas en radio, hayan salido a decir nada sobre el cierre de la señal P&E. Claro, si a un progre le cancelan un contrato en una radio es una censura, si a un liberal le cierran la señal de cable en la que tenía su programa de televisión no hay que decir nada porque los liberales somos gente mala que queremos que la población se muera de hambre, trabajamos para el FMI y los fondos buitres.

Pero dejemos de lado esa historia porque ya sabemos lo parciales que son los progres al hablar de derechos y volvamos al tema monetario.

Decía que Cristina dice que se fortalece la moneda con más PBI, cuando en rigor el PIB (dicho correctamente) crece cuando hay inversiones que son hijas de la seguridad jurídica y los derechos de propiedad. Pero hay un punto más, Cristina Fernández parece creer que imprimiendo más billetes aumenta la demanda, lo que llevaría a mayor oferta de bienes y más actividad. Ese pareciera ser, intuyo, el razonamiento de la presidente. El problema es que tener más billetes impresos en circulación no significa tener más capacidad de demanda si esos billetes impresos pierden poder de compra, eso que se llama inflación y que en ninguno de sus infinitos discursos Cristina Fernández menciona. Para ella no existe la inflación.

Al tener esta visión tan pobre del concepto monetario, lo que nos está diciendo es que van a seguir imprimiendo billetes para tener más demanda, mientras pulverizan el ambiente de negocios, con lo cual lo único que cabe esperar es un proceso inflacionario más agudo que el actual, porque no va a haber más inversiones que aumenten la oferta de bienes pero sí va a haber más billetes circulando.

Con su discurso Cristina Fernández nos dijo que, al llegar a la curva, en vez de tocar el freno antes de entrar, decidió acelerar. Con semejante forma de manejar, es obvio que en algún momento vamos a seguir de largo. Es más, hace rato que venimos derrapando en cada curva, y cada vez más fuerte.

En síntesis, el discurso de Cristina Fernández sobre moneda, confirma que la política monetaria que viene de la mano de Marcó del Pont va a ser más inflacionario que la de la gestión anterior. Y eso ya es mucho decir porque, realmente, la gestión anterior demostró sus escasos conocimientos técnicos de economía al emitir a marcha forzada como lo hizo. Si lo anterior fue realmente malo, le sugiero al lector ajustarse el cinturón de seguridad, porque lo que viene no va a ser nada agradable.

domingo, 5 de septiembre de 2010

LOS REYES DEL CHOREO


LA FÓRMULA MÁGICA DEL ÉXITO COMERCIAL DE LOS KIRCHNER

Alquileres multimillonarios a cambio de obras sobrefacturadas

Una investigación profundiza el caso Relats.

Por Guillermo Cherashny para el Informador Público

Un informe de CARTES (confederaciones rurales de la tercera sección), que agrupa a las provincias de Córdoba y San Luis entre otras, destaca la habilidad de Néstor y Cristina Kirchner para hacer negocios rentables e ingeniosos. La profunda investigación fue dirigida y firmada por Néstor Roulet y establece, por ejemplo, que el Hotel los Sauces de Calafate, que construyó y explota el matrimonio presidencial, le produce a éste 10 millones de pesos por año.

Con semejante alquiler, se podría construir un nuevo hotel de las mismas características en tres años.

En cambio, el dueño de un campo en la zona núcleo de la Argentina necesita alquilarlo 33 veces para comprar un campo similar.

El informe no tiene en cuenta circunstancias específicas, como que los dueños de campos no tienen inquilinos que desembolsen un alquiler elevado, salvo los pools de siembra, que pagan un poco más. Pero nada comparable con la familia Relats, que pagan 10 millones de pesos anuales imposibles de recuperar aunque vendieran todas las camas del hotel todos los días del año.



Compensaciones

La realidad es que los Kirchner compensan a los Relats otorgándoles en forma directa la construcción de un hospital nacional en Salta, presupuestado, sólo en principio, con un 200% de sobrefacturación.

Este talento comercial del matrimonio presidencial los indujo a seguir en el rubro hotelero, pero esta vez con una novedad: se trata de la construcción de un barco hotel de 20 suites que se anclará frente al glaciar Perito Moreno, obviamente contando con una autorización excepcional y única para ubicarse en ese lugar. El astillero argentino que lo está construyendo en pocos meses terminará su trabajo y se sabe que el barco hotel de 20 suites cobrará, por cada una, entre 3.000 y 5.000 dólares por temporada. El futuro locatario sería también la familia correntina Relats, dueña de la cadena de hoteles Panamericano. Lo que todavía no se conoce es qué obra nacional se le adjudicará a ese grupo en forma directa para compensar el alto alquiler que va a pagar por el barco hotel para que el matrimonio presidencial pueda blanquear ganancias en su próxima declaración jurada.

sábado, 4 de septiembre de 2010

LA BOLILLA QUE FALTABA


MOYANO AL PODER: LA ESTRATEGIA DE KIRCHNER PARA GANARLES A LOS RADICALES

Por Carlos Tórtora

Néstor Kirchner designó a Hugo Moyano como su segundo. En la nomenclatura oficial, el camionero tiene una concentración de poder que lo distancia de cualquier otro dirigente. Es Secretario General de la CGT, presidente del PJ bonaerense y Vicepresidente Segundo del PJ Nacional. De sus dos recientes ofensivas para ampliar su feudo, Moyano ganó ambas. Siderar será agente de retención de los pagos previsionales y de los aportes a Camioneros, aumentando el poder del gremio. En el caso de Rabe, los 90 empleados en conflicto pasarán de Empleados de Comercio a Camioneros. Anteayer, el camionero dio un paso más. Aseguró que los sindicalistas “tienen capacidad para ser el número uno del país o para ocupar el cargo que sea”. Y a renglón seguido anunció que el 15 de octubre realizará en el Monumental la mayor concentración peronista del año, bajo las banderas de la Corriente Sindical Peronista. Algunos intendentes justicialistas del conurbano recibieron en las últimas semanas la visita de allegados a Moyano exigiéndoles determinadas concesiones para empresas controladas por camioneros. Y no sólo en el rubro de recolección de residuos. Algunos gobernadores kirchneristas empiezan también a asustarse. Es que los delegados de la cúpula cegestista se están preparando para desplegar su poder en los PJ de varias provincias, que sus gobernadores consideraban alambradas.

La semana pasada, Moyano empezó a reorganizar su entorno. El taxista Omar Viviani quedaría relegado a segundo plano y surgen dos operadores de peso. El principal es el diputado nacional Omar Plaini, jefe del sindicato de canillitas, gremio que tomó vuelo con la pelea del Gobierno con Clarín.

Plaini tendrá un papel relevante en la tarea de Moyano como presidente del PJ bonaerense y podría ser el apoderado partidario.

El otro hombre fuerte para la provincia es el diputado nacional Jorge Mancini, secretario general de AGOEC, el gremio de los trabajadores de la CEAMSE, organismo encargado de procesar y transportar la basura del gobierno bonaerense y el de la Ciudad de Buenos Aires.

Estos nuevos pesos pesados dicen mucho de la metodología que aplicará Moyano. Plaini y Mancini son expertos en boicotear empresas y apretar fuerte, por ejemplo, paralizando la recolección de la basura. No hay en ellos ninguna sutileza. Son topadoras habituadas a negociar sobre la base de tensionar al máximo los conflictos.

El túnel del tiempo

Si damos crédito a algunos comentarios que se escuchan en las cercanías del despacho de Moyano, en las próximas semanas continuarán los bloqueos a empresas y aquél anunciaría además formalmente que la CGT reclama, como en sus mejores tiempos de los 70, un tercio de todas las candidaturas a cargos electivos del PJ.

Hasta la derrota sufrida por Ítalo Luder en las elecciones del 83, el peronismo estuvo controlado férreamente por el aparato sindical, que le imponía sus condiciones a la dirigencia política a través de Lorenzo Miguel. A partir de la renovación del PJ que empiezan en el 84 José Luis Manzano, Carlos Grosso y el propio Carlos Menem, los políticos empezaron a tomar las riendas del partido. La apertura de la economía que Menem implantó en los 90 agudizó este proceso. Los sindicalistas se retiraron en silencio de la política para dedicarse a reconvertir sus estructuras ante procesos como la flexibilización laboral y la desregulación económica. Kirchner, especialista en transitar el túnel del tiempo, acaba de retrasar 30 años el reloj del peronismo. Visto que su revival izquierdista no le dio demasiados resultados, cambió de rumbo. Ahora su guardia pretoriana no son tanto los Kunkel y Conti, sino la nueva oligarquía sindical que, con su aval, está tomando por asalto las estructuras del PJ.

Las razones

La primera y más extendida interpretación es que el ex presidente, complicado por su guerra con Clarín, terminó por ceder ante la aplanadora que pilotea Moyano, dándole más de lo que en realidad quiere darle. Pero hay otra interpretación -totalmente distinta- que coincide con los trabajos que están realizando algunos consultores de Olivos. La moyanización del poder sería un eje central de la estrategia electoral de Kirchner. Éste no tendría dudas de que el Frente para la Victoria y la UCR llegarán a la segunda vuelta y que el Peronismo Federal quedará relegado. El avance de las huestes de Moyano sobre los empresarios, los demás gremios y el PJ provocaría en la sociedad el recuerdo de los 80. Y, sobre todo, instalaría un razonamiento: ningún gobierno radical podría sobrevivir a un poder sindical descontrolado, con enorme potencial económico y además dueño del PJ. La intención del kirchnerismo, por último, sería que la gente piense que sólo Kirchner podría de algún modo controlar a Moyano, pero que en cambio Ricardo Alfonsín o Julio Cobos sucumbirían rápidamente ante los embates sindicales. Los 13 paros generales que Saúl Ubaldini le hizo a Raúl Alfonsín serían sólo un pálido antecedente. La conclusión es obvia: habría que votar a Kirchner en segunda vuelta para evitar una situación de colapso, porque los radicales carecerían de gobernabilidad. En otras palabras, esta estrategia se basa en instalar la convicción en la clase media de que la única opción es Kirchner o el caos. Como es obvio, se trataría de una nueva apuesta en la cornisa, acorde con la obsesión por el todo o nada de los últimos siete años.

viernes, 3 de septiembre de 2010

BURGER KING




Por Susana Merlo (*)

Brasil acaba de comprar, por U$S 4.000 millones, la segunda cadena estadounidense de restaurants de comida rápida, con 12.000 locales en 75 países y una de las marcas mundiales de hamburguesas más conocida –Burger King-, mientras en Argentina cierran los frigoríficos (incluidos algunos de capitales brasileños), por la crisis que enfrenta la industria ante la falta de materia prima (hacienda).

Tal vez, esta pequeña y controvertida anécdota sirva para magnificar las diferencias que hoy “separan” a los dos principales socios del MERCOSUR, y magnificar los resultados de las políticas internas llevadas a cabo por cada uno de los países. En un caso, con el representante del PT, Partido de los Trabajadores brasileño, Ignacio Lula Da Silva, el país se convirtió en muy poco tiempo en uno de los líderes agroalimentarios mundiales, además de uno de los países con mayor crecimiento, y atracción de capitales.

En el otro, tras 7 años de Administración K, la Argentina sigue retrocediendo y perdiendo posiciones, incluso ante Brasil, y no sólo en materia alimentaria.

Volviendo a la ganadería, hoy Brasil ya está consolidado como el principal exportador mundial de carne vacuna (además de pollo, y muy importante en cerdo), su stock ronda los 200 millones de cabezas, y sigue comprando empresas relacionadas con la actividad en la región y en el resto del mundo.

¡Ah!, y no tiene retenciones.

Argentina perdió cerca de 12 millones de cabezas en el último quinquenio, exporta menos de un tercio de los que vendía en los ’90; cierra sus frigoríficos y ya bajó más de 20 kilos el consumo anual por persona, debido a los precios de la carne y al déficit de oferta de hacienda.

¡Ah!, y tiene retenciones.

Dos mundos contrapuestos.

Tal vez se podría argumentar que en este lapso, el gigantesco país vecino retrocedió en algunos rubros pero, la realidad, es que avanzó en la mayoría de ellos: vinos, frutas, jugos, leche, etc., etc. Y no sólo eso, también lo hizo en energía, petróleo, inversiones, y otras cuestiones “menores”.

También se podría justificar que en igual período Argentina avanzó en otros ítems que podrían haber llevado al retroceso relativo de la producción de carne, pero esto sólo fue así en el caso de la soja, ya que después se retrocedió en trigo, girasol, leche, sorgo, algodón…Y también en energía, combustible, inversiones, etc., etc.

La realidad es que la falta de incentivos, la inestabilidad de las reglas, y la inseguridad en una actividad en que la intervención oficial es continua determinó que a pesar de las excelentes perspectivas internacionales, a partir del inédito cierre de las exportaciones de carne en marzo de 2006, primero se frenara el crecimiento, para luego entrar en una geométrica liquidación de vientres (las “fábricas” de terneros) que prácticamente duró hasta ahora.

Tanto es así que hasta Uruguay, de extensión sensiblemente menor, no sólo exporta más carne vacuna que Argentina, si no que por primera vez superó el consumo interno de carne, aventajando a la ingesta local en 1,5 kilos por habitante y por año, en parte, debido a los muy buenos y baratos asados que le provee a los uruguayos. Y esto es factible justamente, por la muy buena perfomance exportadora que tienen. Los números le cierran.

¡Ah!, y tampoco tiene retenciones. Mucho menos se le ocurriría cerrar las exportaciones de carne, aunque los gobiernos de Tabaré Vazquez, o el actual de Pepe Mujica no se pueden calificar, justamente, de liberales”, o de “derecha”.

Y tal vez ese sea exactamente el problema, pretender ideologizar hacia un lado, lo que el sentido común indica que va hacia el otro.

Seguramente también Brasil, Uruguay o Chile, pretenden “defender la mesa de los brasileños, los uruguayos, o los chilenos”. La diferencia es que efectivamente lo logran. Producen más, crecen, generan más valor agregado, más puestos de trabajo, atraen más capitales, el Estado es protector, nadie tiene miedo...

El mundo actual, y los países vecinos en particular, son pragmáticos. Ese es el mundo de los negocios. El dogma quedó para la academia.

Y ahora, para colmo, nos dicen que “hay un acuerdo estratégico” con Brasil para salir a los mercados en forma conjunta, en lugar de competir entre los socios...

¿Quién puede creer en un acuerdo si ni siquiera se puede cumplir con el abastecimiento ya pactado, ejemplo, en trigo?.

¿Podría Lula Da Silva celebrar un acuerdo con quien, debido a su política interna, está perjudicando a inversotes de buena fe, como está pasando con los capitales brasileños que vinieron a la Argentina al sector frigorífico? De hecho, se dice que ya rondan en 20 plantas, las que cerraron de grupos de Brasil.

¡Pero si Argentina ya no está pudiendo ni con su consumo interno!, ¿qué acuerdo de ventas a terceras zonas puede comprometer?.

De ahí que, más vale, los dichos hayan constituido seguramente un “error de interpretación”.

Lo que si es cierto, es que Brasil acaba de lanzar una línea de créditos a tasas y plazos muy favorables, para todas aquellas empresas argentinas que quieran proveerse de bienes brasileños.

¡Así sí que es linda la intervención del Estado!!!

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de la Ingeniera Agrónoma Susana Merlo por gentileza de su autora y Campo 2.0.

Chiste de la semana

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