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viernes, 10 de septiembre de 2010

LOS SUCIOS RECURSOS


Los sucios recursos que utiliza el kirchnerismo para la campaña



De las “Testimoniales” a las “Colectoras”, y en el medio una infinidad de maniobras tramposas que se presumen financiadas por la ANSES y por el BAPRO

Una guerra sin normas ni leyes que respetar, es la que utiliza NÉSTOR KIRCHNER para avanzar en la campaña proselitista para las presidenciales del año próximo.

Cuenta, el ex Presidente, con una enorme ventaja. Por lo pronto, con el inicio adelantado de su campaña, en la que viene utilizando los recursos más variados y sucios que puedan ocurrírsele a la más inescrupulosa de las mentes. Evidentemente es esta una gran ventaja, y a pesar del alto contenido de falacias contenidas en esas manifestaciones, el kirchnerismo finalmente algo consigue. Fiel al estilo “goebbeliano”, confiando que de tantas mentiras siempre algo queda …

Mientras los demás candidatos tendrán que subir por la escalera, el kirchnerismo no sólo lo hace por el ascensor sino que en ocasiones hasta llega a la cima en costosos helicópteros, que encima paga la ciudadanía.

Lo de las candidaturas “Testimoniales” ya hoy no serviría, y pese a que fueron un enorme engaño a la población, no se notó, de parte de esta, ninguna fuerte reacción. Sin embargo, aún con esa mansedumbre, no da para ponerlo en práctica otra vez. Ahora es otro recurso, ya practicado antes también, aunque en menor medida en que lo hace ahora el Gobierno con las listas “Colectoras”, sistema que le permitirá recibir votos de los armados locales que llevarían la candidatura a Presidente a quien el oficialismo ponga en ese lugar.

Parte el Gobierno, de esta nueva modalidad, lo que le puede representar algunos puntos más, sobre la escasa cantidad que reúne hasta el momento. Pero mientras un grupo de soldados kirchneristas trabajan bajo ese objetivo, otro lo hace incorporando figuras que hasta el momento se han mantenido al margen de la relación con Olivos, o directamente se fueron de la misma, después de recibir gestos inamistosos o sentirse usados por los KIRCHNER.

En esta tarea es donde hoy se estaría utilizando enormes cifras de dinero, en la compra de esas voluntades. Estos procedimientos no consistirían en pagos directos a los nuevos capturados o recapturados -al menos en buena parte de los casos -, sino en fuertes partidas destinadas a obras en los Municipios o Provincias comandadas por los receptores del dinero.

Al respecto se recuerdan los ejemplos de la provincia de Corrientes y la de Tierra del Fuego. Dentro de esos dos extremos geográficos, todo lo que aparezca en el territorio argentino, a lo ancho y a lo largo, y que parezca potable, es rodeado por los hombres de KIRCHNER.

Y también, en esta anticipada campaña proselitista velada -o ya no tanto-, iniciada un año y medio antes de la fecha de las elecciones, hay otros gastos mayores, que están dispersos. El Programa “Fútbol para todos” es uno de ellos, por dar un ejemplo, y la utilización de AEROLÍNEAS ARGENTINAS, tras el acuerdo que posibilita la utilización de esta línea aérea para que viajen los afiliados a distintos gremios, es otra. Son sólo dos ejemplos, de los muchos que se pueden encontrar en cualquier ámbito. El dinero se estaría usando simultáneamente para captar votos y hacer negociados o blanqueo. Está el caso de la anunciada entrega de millones de computadoras, las que, o no llegan nunca o las que se entregan no sirven, habiéndose pagado cifras mucho más altas que las de mercado. Obviamente, lo primero que piensa la gente, en un caso así, es en los famosos “retornos”.

La pregunta que cabe de manera inmediata, a esta altura, ni bien conocidas estas maniobras, apuntaría a conocer el origen de esos fondos. Todos saben que entre las estrategias del kirchnerismo, la primera tal vez, es la de recaudar la mayor cantidad posible de dinero, para lo cual, la “toma de cajas” ha sido prioritario. Los Funcionarios que el ex Presidente elige personalmente para estar al frente de los organismos conquistados, son las claves de su negocio.

Desde aquella vez en que ELISA CARRIÓ comenzó a llamar a JULIO de VIDO, el “Cajero” de los KIRCHNER, ya éste venía trabajando eficientemente en esa tarea, acompañado de varios personajes más, de los cuales sólo dos de ellos, entre los importantes, debieron irse del Gobierno por las excesivamente burdas maniobras que realizaban: UBERTI y JAIME. El resto seguiría operando ilegalmente, y “descaradamente”, como lo suele definir un conocido dirigente del mismo partido gobernante, hastiado ya de la pareja presidencial.

Esa colección de “cajas” parece no tener fin. De allí la toma de la ANSES, y de allí, aparentemente también, el manejo que se estaría haciendo en el Banco de la Provincia de Buenos Aires. También la constante incorporación de nuevos afiliados al Sindicato de Camioneros que impone HUGO MOYANO, es sospechada de servir financieramente al Gobierno.

A esta altura, merece destacarse el doble propósito de las maniobras kirchneristas. Por un lado, en su afán de obtener dinero de donde sea, termina consiguiéndolo, pero también comprometiendo para el futuro, a los Funcionarios que le son útiles en esas maniobras. “Bingo …”, dirá KIRCHNER, cuando a la vez que se hace del dinero para comprar voluntades y obtener todo lo que políticamente necesita, consigue además armar una “carpeta” con la documentación con la cual podrá extorsionar en el futuro a quien precisamente le ayuda hoy en sus operativos para reunir más dinero … Suena a una gran perversidad, pero sería así nomás, como lo cuentan los conocedores del manejo kirchnerista.

Las sospechas del mayor origen del dinero entonces, caerían sobre la entidad dedicada a proteger los fondos jubilatorios, y el banco de la provincia más importante del país. Habrá que ver si algún legislador, juez o fiscal, se animan a llevar adelante una investigación para que se sepa qué está sucediendo en esos ámbitos.

Son muchos más los recursos que utilizan los KIRCHNER para esta campaña, cuya mención haría muy extensa la presente nota. Pero al menos no hay que dejar de mencionar el que se ha denominado el “Cuco” MOYANO. Este dirigente sindical cada vez más poderoso, contiene la imagen que el ex Presidente necesita para convencer a los electores de que sólo éste podrá conducir el país en el futuro, con el dirigente camionero como socio.

La idea es que la ciudadanía termine acobardada admitiendo que con el enorme poder reunido por MOYANO no podrá gobernar nadie, salvo que sea integrante de la mafia política instalada hoy en el Gobierno.

El lector podrá seguir imaginando muchos más recursos y trampas oficialistas de campaña, las que en sucesivas notas, además, podrán ir agregándose a este Portal, durante las próximas semanas.

Fuente: ENFOQUES POSITIVOS.

LENGUARAZ IMPOTENTE



Tildan de impotente a Aníbal F. por decir que Reutemann "no tiene coraje"

Desde el entorno de Lole salieron a replicar al jefe de Gabinete, quien había opinado que Reutemann “es sólo un corredor de autos”. Según Daniel Germano, diputado nacional de Santa Fe Federal, los dichos de Aníbal Fernández “demuestran un nivel de impotencia” del kirchnerismo “porque no pueden creer el nivel de respeto a la sociedad que tiene Reutemann”.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Desde el entorno de Carlos Reutemann salieron a refutar este jueves (09/09) los dichos del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien había chicaneado a 'Lole' diciendo que “es sólo un corredor de autos”.

En declaraciones a Radio 2, Daniel Germano, diputado nacional de Santa Fe Federal, opinó que los dichos del Jefe de Gabinete “son una bravuconada más de las que ya estamos acostumbrados”.

Fernández había hablado con el programa 'Diez Puntos', en donde había manifestado que Reutemann "no tuvo coraje" para competir en las elecciones presidenciales de 2003 y "ahora tampoco".

Según Germano, las expresiones del jefe de Gabinete “demuestran un nivel de impotencia” del kirchnerismo “porque no pueden creer el nivel de respeto a la sociedad que tiene Reutemann”, publicó el portal Rosario3.

Por otra parte, Germano sostuvo que “se sabrá en tiempo y forma el día que cierren las listas” si el senador nacional se decide a competir por la Casa Rosada.

“Yo creo que no es momento porque no es un candidato que deba lanzarse con anticipación para instalarse en la sociedad”, opinó.

Además, el diputado analizó que el Lole “va a seguir siendo un conductor natural del peronismo de Santa Fe y un dirigente del Justicialismo” aunque finalmente defina no presentarse de candidato a presidente en 2011.

Por último, y consultado acerca del blog de la ex esposa de Reutemann, Mimicha Bobbio que amenza con contar “una verdad” sobre el senador, Germano dijo que “la popularidad tiene este problema permanentemente” pero aseveró que “Reutemann no forma parte de ese círculo”. “Es un hombre serio que no se presta a ese circo”, agregó.

jueves, 9 de septiembre de 2010

EL ATRILERO: 350.000 VISITAS



EL ATRILERO : 350.000 VISITAS


El Atrilero ha recibido hasta la fecha 350.000 visitas y cumple ya varios años denunciando a la caterva de delincuentes que gobierna nuestra patria y sigue firme a sus convicciones morales trabajando para erradicar la corrupción imperante.

EL ATRILERO, además de ser un sitio de información y contenidos como lo es actualmente, cuenta con la valorable interacción de sus lectores, amigos, caricaturistas, y se ha convertido en el mas visitado sitio opositor a esta cuasi dictadura Kirchnerista y la de todos sus obsecuentes.

Reitero mi agradecimiento, como siempre, a todos los que visitan el sitio y día a día regresan por su dosis de información y novedades; a los que lo recomiendan; y a todos los colaboradores, muchos de ellos silenciosos, que con sus aportes lo hacen funcionar y crecer diariamente. A EL ATRILERO también lo hacen posible, todos los aportes de mails que recibo a diario de prestigiosos escritores y medios independientes.

¡Gracias por su apoyo!
Y sigo fiel a los fundamentos de su creación :
DE UN ARGENTINO PREOCUPADO SIEMPRE POR LOS DESTINOS DE SU PATRIA. DEFENSOR A ULTRANZA DE LA CONSTITUCIÓN.OPINIONES PROPIAS Y DE AMIGOS SOBRE LA PROBLEMÁTICA SOCIAL Y POLÍTICA DE LA NACIÓN ARGENTINA Y DE SURAMÉRICA.POR UNA REPÚBLICA LIBRE JUSTA Y SOBERANA. PARA LOS FUNCIONARIOS QUE DEBEN COMPRENDER LO SIGUIENTE:
" TIENE MUCHO DE MENTIRA, DECIR VERDADES QUE NO SE SIENTEN "
LIC. FRANCISCO SCOLARO
WWW.SCOLARO.BLOGSPOT.COM.AR


Lic.Francisco Scolaro
Palomar
Pcia de Buenos Aires
www.scolaro.blogspot.com (EL ATRILERO)
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DNI. 4702585

IGNORANTES


¿Una sociedad de ignorantes?

por Carlos Berro Madero
carlosberro@arnet.com.ar

“La ignorancia no discierne, busca un tribuno y toma un tirano. La miseria no delibera, se vende. Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia es asegurar la pureza y acierto de su ejercicio”
-Juan Bautista Alberdi

Nuestra sociedad vive el avance incontenible de grandes masas de ignorantes que ya no encuentran dentro de sí ni una pizca de sensatez y racionalidad.

Han quedado en manos del despotismo de algunas minorías que promueven entre ellas la caducidad de la cultura y el reinado absoluto del servilismo.

En una época ya pasada, pudimos aspirar a ciertas expectativas de ascenso social (lográndolo temporalmente), porque la educación era una meta “visible” y existía un consenso generalizado acerca de que el esfuerzo premiaba las virtudes de quienes lo abrazaban.

Ese escenario se ha terminado.

Asolada por más de cincuenta años de política populista, nuestra sociedad sólo atina a revolver entre los escombros que ha proporcionado una ideología difusa en todo sentido, menos en el hecho de asegurarle a sus adeptos que tienen “merecimientos” por la sola razón de “ser”, sin distinción de “aplicaciones” personales.

Los miembros más lúcidos -aquellos que tuvieron la posibilidad de permanecer a flote en el maremoto de la decadencia-, depusieron sus armas hace ya muchos años, condenados por los demás como representantes de “oscuros imperialismos opresores”.

Nivelar por lo más bajo, ha sido desde entonces una constante.

La sociedad se ha enfermado finalmente de una ignorancia supina. Todos nos referimos eufemísticamente a ciertos sectores que todavía parecerían estar “a salvo”; pero la verdad es que poco queda de un país donde, a pesar de las injusticias, se respetó alguna vez una escala de valores.

Amén de ello –y para mal de nuestros pecados-, “a la austeridad típica de la economía de ahorro en la acumulación primitiva de capital, SUCEDIÓ EL OCIO OSTENTOSO, según la denominación de Thorstein Veblen: una economía de consumo suntuario, lujo y derroche”, como apunta acertadamente Juan José Sebreli.

Esto envileció aún más la mente de las grandes masas.

Lo antedicho permanece intacto hasta nuestros días, con el agravante de que el poder ordenador de una república organizada, ha sido reemplazado por subunidades corporativas relativamente autónomas de los poderes del Estado, que han terminado por coordinarse entre sí y convertirnos en sus esclavos.

Las organizaciones gremiales sindicales son el ejemplo prototípico de este estado de cosas.

Hoy todos creen que puede lograrse un progreso estructural a través de la obtención de “mejoras” que no están atados NUNCA a una mayor preparación personal de rendimiento efectivo, sino a unos derechos humanos muy “sui generis”, en nombre de los cuales parece que debiera fomentarse cualquier reivindicación, por más absurda que parezca.

Mientras tanto, recitamos largas peroratas discursivas que nos alejan más y más de los principios que debieran regir en una sociedad que procure mejorar su standard de vida, combatiendo simultáneamente el flagelo de la ignorancia y la incultura.

Quizá en ello radique nuestra palpable desesperanza actual: la voz de la realidad es lo suficientemente sonora como para indicarnos que ningún esfuerzo fructifica si el combate por un futuro mejor choca contra una manifiesta incapacidad de comprender cómo somos y en qué nos hemos convertido.

La ignorancia solo justifica el progreso a través de una contienda donde uno mata y el otro muere. En esa tarea se hallan empeñados los Moyano, los Moreno, los Kirchner y algunos otros prominentes representantes de la “izquierda champagne”.

Nada más triste y sobrecogedor.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

LA DIALÉCTICA DE LA CORRUPCIÓN


NotiAR - 08-Sep-10 - Opinión



por Omar López Mato
omarlopezmato@gmail.com

Quizás, y solo quizás, algún día podamos sanar las heridas de estos años.

Quizás (y Dios lo quiera, aunque haya dejado de ser argentino) podamos sortear el caos económico de subsidios, índices alterados, estadísticas truchas y mentiras aviesas que nos deja la presente administración.

Puede ser que en muchos años podamos revertir la decadencia generalizada que nos agobia.

Lo que mucho me temo es que no podamos revertir el manejo distorsivo que se ha hecho no solo de nuestra historia reciente sino de la pasada.

Basta mirar el manejo avieso que se ha hecho sobre la inevitable comparación entre el CENTENARIO y este deslucido BICENTENARIO.

A pesar de la innegable superioridad del país de 1910 con el que nos toca hoy sufrir, los escribas del progresismo se deleitan en señalar la fallas de aquel entonces -los déficit de la democracia y los problemas sociales- que no eran privativos de la Argentina, sino que era la característica común del mundo. Pellegrini bien lo refiere en su último discurso cuando hace referencia al “5 dollars vote” de los americanos o el costo sideral para sentarse en una banca en la cámara de los Comunes en Inglaterra.

Nuestros problemas sociales eran iguales a los que sufría Europa, de hecho menores por que los italianos, españoles, franceses y alemanes veían a la Argentina como un país de esperanza.

Pero esta perspectiva no basta para atemperar el espíritu progresista. Para ellos el Centenario fue una fiesta de las elites, aunque no puedan explicar la multitudinaria concurrencia de personas de todos los orígenes que se reunían para cantar el Himno, o recibir a la Infanta Isabel como bien nos cuenta Daniel Balmaceda en su libro “Biografía no autorizada de 1910“, libro que recomiendo calurosamente.

Es que los historiadores progre incurren en una falacia flagrante: analizan la historia con el diario del lunes. Jamás contemplan los acontecimientos con los criterios imperantes de esa época sino con los del presente.

El estudio de los acontecimientos históricos implica analizarlos bajo los criterios y circunstancias imperantes en el momento, con la tecnología disponible entonces y los cánones morales de esos días. Moralidad viene de Mores, costumbre. Ética viene de Ethos que también se puede traducir como costumbre.

Las costumbres que imperan en una época y en un lugar son las que marcan las pautas de conducta de una sociedad y NO las que tiene el historiador, cómodamente sentado en su escritorio años o siglos más tarde. No podemos acusar a los griegos y a los romanos de inmorales por sus conductas sexuales que nada tenían que ver con el recato judeo cristiano.

Otra tendencia progresista es invalidar toda la gesta de un personaje cuando este incurre, a los ojos del historiador, en pecados irreconciliables con sus principios. Por ejemplo la actual corriente historicista tiende a menospreciar la actuación de Martín de Álzaga por ser en primer lugar un rico comerciante y por haber sido esclavista, oficio no solo legal sino que, nos guste o no, fue una notable fuente de ingresos y progreso para los porteños.

Un desacierto, una contradicción o un exceso NO debe invalidar todas las opiniones de un personaje. Como los demás mortales esa persona tuvo sus luces y sus sombras, sus errores y aciertos. Hombres al fin, fueron víctimas de sus circunstancias, no solo sociales, sino personales.

Pero la búsqueda de la verdad no se encuentra entre las prioridades progresistas. La historia se convierte en una magnífica excusa para justificar sus razones extraviadas y construir una nueva memoria nacional donde, por el ejemplo, la épica conquista del desierto se convierte en un paseo de genocidas (curiosamente solo la de Roca parece haberlo sido, sobre la de Rosas, que exterminó muchos más aborígenes, guardan un sugestivo silencio).

Esta es la historia que les enseñan a nuestros hijos, donde interiorizan su mensaje con una visión incompleta y tergiversada de los hechos.

Es esta la historia que pasará de generación en generación como lo hizo el almibarado cuentito relatado en las aulas del Centenario para enseñarle a los hijos de los gringos, que a su vez le explicarían a sus padres, la génesis de este país abierto a los hombres de buena voluntad. Fin loable que se convirtió con los años en un estigma difícil de erradicar, una construcción maniquea de buenos lindando con lo seráfico y malos mefistofélicos.

La historia de los progre, como dice Alejandro Rozitchner “nos permitirá repetir viciosamente un fracaso conocido”.

En ella imperarán los mitos que bien ha descrito García Hamilton: la cultura del pobrecito, el triunfo de la dádiva sobre el trabajo, la dama que es generosa con la plata ajena y demás males del populismo, donde los delincuentes relatan miserias ajenas que les servirán de cuartada para justificar sus propios crímenes y ambiciones.

Convierten a la historia de esta forma, en el camino dialéctico de la corrupción.

QUE NOS DEVUELVAN ARGENTINA


Yo quiero que me devuelvan mi Argentina

“Ser argentino era un virtud envidiable y apetecida... Es demasiado grave lo que nos ocurrió y nos sucede, como para mirar hacia atrás. Sólo lo haremos para aprender de los errores”.

Por Carlos Manuel Acuña

Desde fines del siglo XIX la Argentina se había consolidado como República independiente y organizada. Conquistado el desierto, lograda la unión interna después de muchos avatares y desencuentros, afirmadas sus fronteras, una notable dirigencia condujo la inserción Argentina en el mundo y comenzó a construir una arquitectura económica y espiritual sustentada en el campo, el comercio y la exportación. De esa manera se sentaban las bases para una industria futura y ocupacional, todavía lejana pero posible. El periodismo, nacido en los albores de la independencia, sentaba las bases de su participación indispensable. Atrás quedaban las luchas civiles, las distintas interpretaciones sobre el pasado y el futuro y se iniciaba un camino caracterizado por un sentido de pertenencia y un objetivo común. Esto último se incorpora en la definición de Patria. Antes del fin de ese siglo venturoso, se abrieron los brazos a la inmigración que llegó alentada por las condiciones ofrecidas que comenzaron a convertirse en una fuente inagotable de alimentos para el mundo. Un mensaje permanente que, por eso, hoy nos rige. Todavía con una democracia imperfecta, tal como sucedía en otras geografías de la época, la Patria vigorosa tomaba cuerpo y forma, el orgullo la alimentaba y sus éxitos se extendían a lo largo y lo ancho del continente y se proyectaban en el universo occidental. La República Argentina imponía respeto. Su capacidad militar instituida previo al nacimiento de la Argentina, expresaba esa realidad y respaldaba su colocación en los primeros puestos donde competían estados más antiguos e importantes que relegaban, poco a poco, su colocación en la escala de poderes y riquezas. Había nacido nuestra tradición. Para ello, las sangres se mezclaron y apuntalaron una nueva realidad que llevó las expresiones de una cultura novedosa que iniciaba la envidia de pueblos más antiguos junto con la aceptación mientras tentaba a otras sociedades de signo parecido pero con menores perspectivas. Esta verdad, insistimos, deben aprenderla las nuevas generaciones que nos siguen.

Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Cuyo, Catamarca o La Rioja o el litoral histórico que también registró heroicos combates como las restantes provincias existentes, todos atrajeron a miles de extranjeros que junto con sus padres, sus hijos y el potencial de los que iban a nacer en estas tierras para ser y sumarse a los argentinos originarios, hicieron lo que hicieron para convocar a los latinoamericanos que querían estudiar, formarse y volver a sus ciudades y campos con lo aprendido en nuestras universidades para poder progresar. Así fue el papel desempeñado por esa joven Argentina. Así supieron porqué varias de sus banderas habían incorporado el azul y blanco y que la nuestra llegó a flamear en las costas de la Florida. El sur, aún lejano, ya era parte definitiva del territorio y se sumaba a la creación de recursos. Nuestro lenguaje, nuestros sentimientos y nuestra forma de vida adquirieron el carácter de una referencia ineludible hasta tal punto, que ser argentino era una virtud envidiable y apetecida.

Así llegamos al Centenario, magnífica expresión de poderío creciente, de ejemplo lleno de firmeza, de riqueza y de un presente y un futuro prometedor y venturoso. Todo eso es lo que niega este gobierno y salvo excepciones meritorias entre quienes enseñan, se oculta en las escuelas y colegios donde se tergiversa la memoria de los próceres, de los héroes, incluso de aquellos que llegaron a enfrentarse entre ellos con la sinceridad de un ideario, mientras un subjetivismo enfermizo pretende alterar la historia verdadera para someterla a una ideología mentirosa, ajena y fracasada.

Entre ese primer Centenario hasta el segundo que acabamos de celebrar, la proyección de la Argentina se modificó. Apareció la decadencia que estamos obligados a revertir. Para superar las instancias de la confrontación, de las divisiones y de la tristeza consiguiente, estamos seguros que ha llegado el momento de superar en las pasiones las alternativas negativas y del fracaso. Tenemos que tender la mano a la franqueza y el reencuentro. Creemos que sin olvidar lo ocurrido, debemos mirar hacia adelante. El siglo XX había surgido con valores que impulsaron la educación y la convivencia política que luego derivó en contradicciones y enfrentamientos. Es demasiado grave lo que nos sucedió y sucede como para detenernos a mirar hacia atrás. Lo haremos sólo para aprender de los errores.

Hoy nos debatimos en medio de todo lo que contradice y repudia lo que queremos rescatar de lo que fuimos. La vida cotidiana nos envía mensajes atractivos para la memoria comparativa pero como desafío del presente para un mañana que se muestra vencido de antemano, lo que no aceptamos. Desde la inseguridad que nos acosa durante el día, el atardecer y la noche peligrosa, hasta la permanencia contestataria en la política y el contenido falsificado de los discursos, vivimos la ansiedad por un lado y la angustia concurrente por el otro. Hay que resistir para alcanzar el triunfo. Los padres, los hijos, quienes trabajan, estudian o construyen, ricos o pobres, ignoran todos los días si volverán a su hogar donde el riesgo y el temor persisten ensamblados por las muertes injustas, los robos y asaltos. En sus casas también rige la misma inseguridad. Los Códigos reformados alteraron la convivencia pacífica y civilizada. Se organizan violentas presencias minoritarias en las calles de las ciudades amparadas por un sistema que se resquebraja, se ocupan edificios y levantan campamentos en las plazas instigados por los poderes públicos, se habla de organizaciones armadas cuya mención se plantea como una amenaza contenida que nunca se desmiente. Se ha destruido el orden, la jerarquía y el mutuo respeto que debemos dispensarnos. Las presiones oficiales sobre la Justicia sientan precedentes dolorosos e insoportables, se cierran fuentes de trabajo y de hecho, se promueve el delito bajo las formas más diversas. Las Fuerzas de Seguridad y la Policía están impedidas de cumplir sus funciones y si lo intentan, corren el riesgo de castigos por la simple circunstancia de cumplir con su deber y un sacrificio que suele llegar hasta la muerte alevosa. Las lágrimas y la indignación no solucionan el problema. Maestras y maestros deben reclamar a viva voz por su subsistencia y a las aulas llega el fomento de la indisciplina y la rebelión. Los jóvenes desertan del estudio, salen a las calles y participan de verdades batallas campales. Adquirimos experiencia en lamentables puebladas. Los recursos que pertenecen a todos son utilizados con fines electorales y el rol trascendente de la mujer y el varón quiere alterarse para disolver a la familia, enfrentar a la naturaleza puesta por Dios sobre la tierra, romper el don de la paternidad y dejar a un costado el milagro fabuloso de la mujer como madre gestora de nuevos argentinos.

Cuba fue la impulsora que instrumentó la guerra de los años sesenta y setenta como parte de la bipolaridad estratégica que dividía al mundo. La Argentina, como otros países, ganó esa guerra en el terreno de las armas pero es, somos, la única Nación americana cuyos presos políticos triplican ampliamente los que aún yacen en las cárceles de La Habana. Hay ciudadanos perseguidos por sus calidades y diferencias ideológicas y morales con quienes detentan el poder. Los militares agredidos en su condición de tales y en su vocación de defender el territorio de eventuales ataques externos, son vituperados bajo el signo del resentimiento vil e ideologizado. Enjuiciados por algunos de los derrotados -incluso por mercenarios entregadores de sus propios compañeros- contrariando la objetividad de la norma y la Constitución, se les inventa causas para llevarlos a prisión por haber cumplido órdenes legítimas y enfrentado con éxito una nueva forma de guerra solapada. Es la misma que hoy azota al mundo, desde Irán a Ecuador y Venezuela, pasa por la selva colombiana, llega hasta Bolivia, se asoma en el Paraguay y pretende instalarse entre nosotros alimentada por las arcas de la droga que hace estragos en la juventud. Tentada para manipularla con objetivos obscenos que impulsan el delito terrorista como parte de un comercio quebrador de voluntades, el desempleo, la falta de oportunidades y las tentaciones publicitarias, son las armas de una frustración buscada para utilizar a los jóvenes en próximas aventuras que no soportan la definición de políticas.

El narcotráfico reina entre nosotros con su comercio vil y la tolerancia cómplice. Integra la corrupción utilizada como arma terrible para la descomposición institucional que no resuelven los políticos, los incapaces o los encandilados por una democracia declarativa e inexistente. Queremos que el devenir democrático sea algo más que un vocablo convertido en sonsonete inescrupuloso en algunos casos, el disfraz para enriquecerse a costa del esfuerzo colectivo en otros o el agotamiento que amenaza con el aplastamiento de los más sinceros que deben luchar a brazo partido para sostener sus convicciones. La suma de estos componentes alarmantes converge en otro tema sustantivo: la amenazada libertad de opinar e informarse. El proyecto es conocido, está en marcha y se acelerará día a día en la medida que la quiebra económica y la descomposición institucional avancen hacía límites insospechados que serán arrasados por el peso de acontecimientos incontrolables. De esa forma, se cerrará un círculo que podemos calificar de insólito en esta altura histórica del mundo. Ya no podemos hablar de una Patria enferma sino que debemos hablar de una República moribunda. Por eso vamos a rescatarla con el estallido de la moral luminosa y esencial con la que el destino quiere ponernos a prueba. Será para alcanzar el único fin que nos proponemos. Como se despide la letra de la nueva canción patriótica, actuemos y repitamos a viva voz: “Yo quiero que me devuelvan mi Argentina”.(1)

(1) Escrita y musicalizada por el capitán de Fragata Silvio Eduardo Galíndez dos días antes de su muerte, en junio de 1997. El texto fue publicado esta semana por la revista “Políticamente Incorrecto” que dirige Gustavo Breide Obeid.

martes, 7 de septiembre de 2010

A DAR EL PRIMER PASO!!!!


LA OSADÍA DEL PRIMER PASO

Por Alberto Medina Méndez

Nuestras sociedades contemporáneas están plagadas de personajes timoratos, carentes de principios y repletos de prejuicios que se especializan en esgrimir un concierto de excusas para explicar porque no hacen lo que dicen, y saben, que hay que hacer.



Cada vez que algo genera temor, afloran este tipo de actitudes que nos dejan a mitad de camino entre lo que suponemos que debemos hacer, y lo que finalmente resulta de nuestro obrar cotidiano. La inacción le gana al discurso y allí aparece la pregunta de rigor ¿ para cuándo el primer paso ?.



Muchos problemas de la vida actual, resultan complejos. Sus abordajes implican la necesidad de un diagnostico profundo, que nos lleva a recorrer largos caminos, inundados de imprecisiones, preguntas sin respuestas y teorías sin confirmar.



En ese escenario, que sucede en la gran política pero también en lo doméstico y personal, los seres humanos hemos desarrollado a lo largo de nuestro zigzagueante recorrido, un extraño mecanismo de “defensa”.



Se trata de ese que nos invita a NO DAR EL PRIMER PASO. Sabemos que los problemas que enfrentamos requieren de soluciones que conllevan un gran esfuerzo, una perseverancia a prueba de cualquier claudicación y profundas convicciones que funcionen como motor.



Sin embargo, todos, en mayor o en menor medida, preferimos encarar temas menores, de jerarquía inferior, con una expectativa de resultados más rápidos y frustraciones más breves. Por eso vivimos en esta permanente situación de coyuntura, de corto plazo.



El mundo está gobernado por la ansiedad de lo circunstancial. Por eso las agendas de los gobiernos no incluyen los asuntos más importantes, sino solo los urgentes. Los grandes temas, los que realmente implican significativas reformas, no pueden exhibir resultados en la inmediatez y sus consecuencias positivas solo aparecerán como consecuencia de la continuidad en las políticas y de cierta tenacidad en la aplicación de estrategias. Pero esa dinámica está en clara discordancia con lo electoral. Los gobiernos precisan mostrar gestiones que resuelvan problemas ahora y no después de los procesos electorales. En ese contexto, las agendas de políticas públicas están inundadas de cuestiones de cabotaje, de vuelo corto.



Todas las energías están puestas al servicio de lo que se pueda mostrar pronto. Por eso no abundan proyectos de largo plazo, esos que realmente cambiarán las fisonomías de nuestras sociedades, porque el que pone la piedra fundacional, desarrolla la idea y proyecta sus sueños, seguramente no será el que disfrute de los beneficios de esa visión.



Los grandes saltos de calidad en la historia de las comunidades, se dieron cuando ese grupo de individuos, con más de generosidad que de mezquindad, se animaron a dar un primer paso. Fueron los osados, los audaces, los capaces de ver mas allá de sus narices, los que pudieron dejar un legado a las generaciones futuras.



Los cambios trascendentes, las revoluciones en serio, llevan años, a veces décadas, y pocos pudieron ver en vida el impacto real de su pensamiento. Repasando solo tramos de nuestro devenir, se puede visualizar con claridad que los hombres y mujeres que cambiaron el mundo no siempre tuvieron la chance de ver el resultado de sus actos, de sus ideas, de sus audaces convicciones.



Ellos creyeron en algo, soñaron con ello, y se animaron a dar el primer paso. Sabían que se exponían a críticas, muchos de ellos arriesgaron sus vidas en el intento, y algunos las perdieron en ese deambular, justamente por jugarse por esa mirada.



Cuando hacemos una aproximación al mundo actual, no podemos menos que preocuparnos al ver como a nuestro alrededor reina el corto plazo, lo coyuntural, lo circunstancial, lo efímero. Algunos pocos se permiten soñar. Pero a poco de andar, los más de ellos, terminan abortando antes de empezar o son vencidos por el sistema que solo parece priorizar el reino de la inminente.



Muchos ciudadanos del mundo repiten a diario, diagnósticos acerca de lo que nos pasa. Y hasta es probable que esas miradas encuentren gran adhesión en muchos sectores de la comunidad. Se acuerda fácilmente en relación a la gravedad del problema, como también de la necesidad de abordarlo con premura, y hasta se coincide en una nómina de acciones que habría que poner en marcha para empezar a recorrer ese camino.



Sin embargo, allí queda. Solo en intenciones. Lo grave, es que al no poner esas ideas en práctica solo consiguen generar impotencia, desazón y una secuencia interminable de pensamientos que solo nos consumen, restándonos energías para enfrentar los desafíos.



Sin duda alguna, nos faltan lideres con coraje, con cierto costado heroico, con grandeza, sin mezquindades, con la mirada larga y dispuestos a inmolarse por lo que le dejarán como legado a las generaciones futuras, lo que incluye a sus hijos y a sus nietos.



Tal vez haya que decir que esa valentía necesaria, esa capaz de resistir la critica del presente para ganarse un lugar en el futuro de cada comunidad, sigue sin aparecer, probablemente por falta de amor. Solo así se puede explicar que todos los días elijamos en nuestra matriz de decisiones, priorizar lo inmediato, eso que nos toca de cerca, que nos impactará en lo inmediato, dejando de lado todo aquello que es trascendente y que permitirá a nuestros seres queridos, disfrutar de un mundo mejor.



Sobran ejemplos. Abundan ideas. Pero nos falta el coraje de dar el primer paso, dejar de buscar excusas que justifiquen porque no nos enfocamos en los grandes problemas que nos aquejan, esos que merecen nuestro esfuerzo, que son difíciles y a los que superarlos será tarea de generaciones, con resultados que no veremos porque no nos alcanzará la vida terrenal para ello.



La agenda del presente es rica en problemáticas complejas que merecen ser encaradas con ideas nuevas, profundidad, perseverancia y convicción. Pero para ello, aun nos queda la desafiante labor de encontrar a esos atrevidos que viven en cada uno de nosotros mismos, para luego juntar fuerzas y espíritu para tener la osadía del primer paso.

Chiste de la semana

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