La gente INTELIGENTE habla de IDEAS, La gente MEDIOCRE habla de COSAS, La gente IGNORANTE habla de la GENTE

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jueves, 1 de noviembre de 2007

EL DÍA DESPÚES......

El día después...



Por Marcos Aguinis


Una reflexión sobre el poder matrimonial en la cultura del peronismo. De Evita a Cristina, pasando por Isabel. Por qué los argentinos, según las encuestas, parecen dispuestos a convertirse en una monarquía K .



Se ha señalado con justicia que el movimiento peronista ha generado una gran movilidad, con cambios históricos y trascendentales. Algunas tendencias son buenísimas: inclusión de marginales y trabajadores en el mundo de la política, intensa reivindicación de los derechos sociales y cambio de protagonistas en el manejo del poder. Las tendencias negativas se relacionan con el poco respeto por la institucionalidad, el pluralismo, la cultura del trabajo y la cultura del esfuerzo. Pero no voy a desaprovechar estos renglones para analizar un fenómeno que ha marcado el perfil de la Argentina desde hace más de seis décadas, y sobre el cual me he referido en algunos de mis libros. Me dedicaré a un rasgo destacable -no suficientemente elogiado- que es la temprana y constante presencia femenina en la cima de sus conducciones.



Que ahora la esposa del presidente Kirchner sea la ungida por su "dedo" omnipotente para continuarlo, justifica que nos concentremos en el tema.

Aplaudo sin retaceos el destacado lugar que el peronismo brindó a las mujeres. Pero me entristece que la Argentina acepte pasivamente que el sillón de Rivadavia sea un bien ganancial. Esta contradicción convierte a nuestro país en un galimatías, como se dijo en el IV Foro Atlántico recién celebrado en Madrid. Por un lado somos vanguardia en superar las diferencias de género y por el otro retrocedemos a la penumbra de las monarquías absolutistas. Una cosa es darle a la mujer el mismo lugar del hombre, otra es convertir en sucesor a un pariente y, peor aún, al cónyuge . ¿Quién nos podría admirar?



Vale la pena compararnos con nuestro gran vecino, Brasil, que sí ha vivido bajo una monarquía hasta casi los albores del siglo XX. Competíamos con ese país por instalarnos a la vanguardia del continente latinoamericano desde el punto de vista cultural, social y hasta en el poderío económico.

Había hipótesis de conflicto y una tensa rivalidad. Ahora Brasil no sólo exporta más carne (algo que parecía imposible) y nos gana por goleada en muchos rubros, sino que aspira a entronizarse como potencia mundial. Estoy seguro de que lo conseguirá, porque tiene una dirigencia -dictatorial o democrática- con permanente visión estratégica, siempre comprometida hacia el crecimiento sostenido. Su fortaleza institucional es vigorosa, basta con echarle un vistazo a Itamarty, su ministerio de Relaciones Exteriores altamente profesionalizado. También basta con observar cómo un líder sindical convertido en presidente revela una conducta sutil, ajustada por equipos eficientes que, con astuta inteligencia y zigzagueos, no se somete a las presiones del Loro Tropical que oprime Venezuela y viene a usar la Argentina como megáfono de sus matoneadas, con expreso permiso presidencial.



Pues bien, en ese gran vecino, si el presidente Lula llegase a proponer que su esposa lo sucediera en el poder, ¡iría preso por violar la Constitución ! Una medida semejante aúlla inconstitucionalidad en Brasil, porque revela nepotismo y desprecia las regulaciones de una democracia en serio. No es casual que Brasil aspire a un sillón permanente en el Consejo de Seguridad y nuestro gobierno prefiera las simpatías de quienes controlan Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador. Un abismo.



Primer acto



Volvamos a los hechos vinculados con el título de esta nota. Perón se había casado por primera vez con Aurelia Tizón en 1929. Ella era catorce años menor y falleció en 1938. Alcanzó a manifestar ante algunos testigos memoriosos que su marido era muy inteligente y "estaba fascinado por las nuevas corrientes políticas europeas de esa época". Dichas corrientes no podían ser otras que el fascismo liderado por Benito Mussolini y el nazismo liderado por Adolf Hitler. Consiguió ser enviado a Roma, visitó Alemania y aprendió con rapidez sobre la hipnosis del poder, la Carta del Lavoro , las concentraciones masivas y la unidad del líder con una denominación política, de ésta con el gobierno, del gobierno con el Estado y el Estado con la nación. Un pueblo, un partido, un conductor, dicho en criollo. También aprendió del oportunismo y los discursos maleables, que caracterizaban a Mussolini.



El primer matrimonio de Perón fue sepultado, como si no hubiese existido. La presencia avasalladora de Evita no aceptaba compañía. Evita tuvo el coraje de acompañar a Perón en su campaña presidencial. Nunca había sucedido algo parecido en la historia nacional. Era un escándalo para las "mujeres bien" y el prejuicio machista. Pero marcaba una originalidad resonante: el dinamismo de una "dupla", que ni siquiera Mussolini ni Hitler habían practicado. Evita tenía 24 años menos que Perón y había soñado con encarnar en la radio y el cine a grandes personajes históricos, sin imaginarse que ella misma se convertiría no sólo en un personaje histórico, sino también en un feérico mito. Desde el comienzo reveló su decisión de ayudar a consolidar el poder de su marido, en particular mediante un férreo manejo del sindicalismo. En octubre de 1947, ante la amenaza de huelga petrolera, gritó a los líderes del gremio: "¡Si paran cinco minutos les saco las tropas a la calle!". Tampoco era una feminista en el sentido que se daba a la palabra. En su libro La razón de mi vida dice que "ningún movimiento feminista alcanzará en el mundo gloria y eternidad si no se entrega a la causa de un hombre"; "Como mujer le pertenezco completamente (a Perón), soy en cierto modo su esclava, pero nunca me he sentido más libre". A las legisladoras femeninas las obligó a escribir cartas con falsas expresiones de deslealtad partidaria -según testimonió Delia Parodi, vicepresidenta de la Cámara de Diputados- para usarlas en su contra si incurrían en indisciplina. No hay dudas de que en ella latía una honda sensibilidad por los temas sociales, al extremo de dedicarle la mayor parte de su tiempo con una pasión rayana en el heroísmo. Las infructuosas luchas llevadas a cabo por el socialismo y el radicalismo para otorgar el voto a las mujeres pudieron finalmente concretarse y fue presentado como una conquista de Eva Perón. El 23 de septiembre de 1947 frente a una masiva concentración convocada por la CGT , Perón le entregó a su esposa la ley 13.010, que versa sobre el sufragio femenino. La "dupla" presidencial funcionaba de maravillas y ahora la quieren reproducir Néstor y Cristina.



En 1949 fue dado otro paso de siete leguas: la creación del Partido Peronista Femenino. La Fundación que llevaba su nombre sin modestia alguna (la falta de modestia de los líderes es otro rasgo fundacional del peronismo), se ocupó de conseguir dinero para construir escuelas, policlínicas, hogares para ancianos, colonias de vacaciones, sitios de esparcimiento y repartir millones de regalos. Era la versión femenina de un Papá Noel inagotable. Eva Perón fue galardonada con numerosos calificativos, como madre de los trabajadores, o de los descamisados o de los humildes, Gran Capitana, etcétera. Luego llegaron a decir que si viviese en los ´70, hubiese sido montonera. Sus enemigos le reprochaban el origen bastardo, su resentimiento, su escasa cultura, su amor por las joyas y las pieles. Los reproches pretendían convertirla en una persona maldita, pero no funcionaron ante los ojos de las masas que la adoraron. Eva es el nombre de la mujer que cometió el pecado original y a la que no se le dedican altares. Pero también se llamaba María, y esa palabra se asocia con la redención. Hasta se llegó a lucubrar que la decadencia de Perón en su segunda presidencia se debió a la muerte de su infatigable esposa.



Segundo acto



Isabelita -seudónimo de María Estela Martínez- conoció a Perón cuando tenía 24 años en un cabaret de Panamá, donde actuaba de bailarina. Se convirtió en la secretaria personal del jefe exiliado y lo acompañó por diversos países hasta recalar en España. Se casaron en 1961. Perón dijo a sus seguidores entristecidos que "segundas partes no son mejores". En realidad la segunda, con Eva, fue la insuperable.



El líder la envió a la Argentina en varias ocasiones para actuar como su nexo para tratar con grupos peronistas y sindicales. El desempeño de esta mujer no podía ser evaluado correctamente, dado el poder y la persuasión que ejercían los mensajes enviados por el mismo Perón. Ella era "portadora de apellido" y jugaba el papel del cartero. El untuoso cabo de policía José López Rega fue mayordomo de la pareja y logró penetrar en el alma de la limitada Isabel , al extremo de que ella influyó para incrementar su influencia.



En 1973 se produjo un fenómeno difícil de explicar, que fue una nueva "dupla" en el poder. La picardía que tenemos los argentinos para hacer bromas sobre nuestra magullada historia, ha fraguado varias hipótesis sobre la disparatada decisión. Perón se había abrazado con Balbín, su emblemático adversario, y quiso poner fin a la guerra fratricida mediante el terrible somatén de las Tres A. Su proyecto no coincidía con el de los montoneros. Prefería la democracia que percibió en Europa, aunque aún Franco gobernaba en España. ¿Por qué eligió a Isabel como su vicepresidente, conociendo sin duda que tenía limitaciones intelectuales? ¿Era para vengarse de la prohibición que le impusieron a Evita en 1951? ¿Era para desquitarse de las humillaciones que le impusieron a su propia persona después que lo derrocaron en 1955? ¿O era para -seguro que inconscientemente- burlarse de la gilada que lo seguía como obediente manada de ovejas? Estas especulaciones las hacen los antiperonistas, desde luego. Pero también los peronistas que fueron echados de la Plaza, muchos de los cuales en estos momentos caminan sobre las alfombras del palacio.



Esta segunda dupla presidencial duró poco. El murió y ella tuvo que hacerse cargo de una herencia endemoniada. Isabel tuvo que enfrentar a la guerrilla, los sindicatos y un maremoto económico simbolizado por el funesto "Rodrigazo ". Desesperada, huía a leer revistas frívolas lejos de la Capital Federal. El país sufría una demolición, Balbín rogaba que se llegase a las elecciones aunque fuese con muletas, para preservar el orden constitucional.



La impaciencia argentina no le hizo caso. Y se produjo el golpe militar del 24 de marzo de 1976, que la mayoría de los ciudadanos saludó con alivio. Hasta el mismo Ernesto Sábato, que fue invitado a almorzar con Videla junto a Borges y Castellani. Ella fue tomada prisionera y luego enviada a España, desde donde regresó al recuperarse la democracia para obtener parte de su fortuna matrimonial.



Tercer acto



Cuando Carlos Menem asumió, su mujer Zulema Yoma pretendió reencarnar a Evita, restablecer la "dupla". No tuvo suerte, aunque se empeñó con entusiasmo, porque su matrimonio ya había tenido desavenencias insuperables. La sociedad le hubiera aceptado a Zulema un protagonismo mayor del que alcanzó a tener: está resignada a que en el peronismo la presidencia de la Nación funcione como un bien conyugal. No somos Brasil.



Años después, cuando Menem ya no era Presidente, ese papel de "dupla" lo quiso desempañar Cecilia Bolocco, pero ya era tarde.

Otros presidentes democráticos -Frondizi, Illia , Alfonsín, De la Rúa- no formaron "duplas" en el poder con sus esposas, que sólo cumplieron el rol de modestas acompañantes. Sólo en el peronismo surge la curiosa asociación.



La picardía argentina pergeñó la especie de que Menem no dejó de formar también la "dupla", pero en lugar de hacerlo con una sola mujer, lo hizo con varias. Algunas llegaron a gozar de gran poder de decisión: María Julia Alsogaray, Adelina de Viola, Matilde Menéndez, etcétera, reconocidas por el imaginario popular como "Ángeles de Charly". El humor también pergeñó el cuento de que el origen musulmán de Menem lo acercaba más al harén que a la dupla monogámica, lo cual es una exageración, pienso, porque después la aceptó reconstruir con " la Chechu". De todas formas, es justo reconocer que durante su gobierno las mujeres fueron incrementando su presencia y protagonismo en todos los ámbitos sociales. El mundo empujaba en esa dirección y la Argentina no se quedaba atrás, ni desde la conducción le ponían frenos de naturaleza machista que están aún lejos de haber desaparecido del todo.



Cuarto acto



Volvió a darse la "dupla" con Eduardo Duhalde, desde su desempeño como gobernador y poderoso cacique del peronismo bonaerense. Su esposa Chiche desplegó una vasta tarea social y política. Desde una posición que originariamente parecía débil, fue creciendo en seguridad, imaginación y elocuencia. Confrontó a temibles adversarios y se reveló como una pareja que sumaba poder a su marido.



Eduardo Duhalde no pudo desplegar una presidencia larga y, en consecuencia, su esposa no dispuso del tiempo necesario para reeditar la famosa "dupla" que opera con estrépito desde la Casa Rosada. Pero sigue manteniendo firme su prestigio y parte de sus legiones. Este cuarto acto fue como un breve interludio, que se engarzó con el siguiente.



Quinto acto



He señalado en El atroz encanto de ser argentinos 2 que los Presidentes que hemos tenido desde la recuperación de la democracia han revelado el triste arte de la ingratitud. Ninguno reconoce en su antecesor una sola cosa buena. Esto no sólo es una descortesía narcisista, sino la muestra de una grave inconsciencia sobre la continuidad institucional del país.



Kirchner le debe la presidencia de la Nación a Duhalde, pero de eso se olvidó rápido. Cristina, en "dupla" con su marido, acusó a Chiche Duhalde de "portación de apellido". Sin embargo, a Cristina se la conoce más como Kirchner que como Fernández. ¡Qué fácil es descubrir la paja en el ojo ajeno y no ver una viga en el propio!



Sabemos que la historia no se repite en forma idéntica, aunque muestra notables parecidos con algunas etapas pretéritas. ¿Será el futuro de Cristina parecido al de Eva o al de Isabel? No le deseamos que se muera, por supuesto que no. Mejor que viva y se entere de los reproches que le hará la ciudadanía por sus contradicciones en el Congreso. Por haber estimulado violaciones constitucionales mediante la transferencia de poderes extraordinarios al jefe de Gabinete, por facilitar el maremoto de los decretos de necesidad y urgencia, y por haber convertido el Consejo de la Magistratura en una guillotina de los jueces indóciles.



En cambio sí preocupa -y mucho- la pesada herencia que le dejará su marido. Más pesada que la que le dejó Perón a Isabel. Los analistas políticos no agotarán teorías sobre las razones que llevaron a que fuese Pingüina en lugar de Pingüino. Algunas ya circulan: que el narcisismo de Néstor le impide darse cuenta de que ella no alcanzaría el 40% de los votos en las elecciones en octubre y entonces perdería en la segunda vuelta. Que Néstor no quiere asumir las consecuencias de su falta de visión estratégica, y se las pasará a ella. Que no quiere aceptar las acusaciones por una gestión caracterizada por los agravios, el amiguismo y la falta de eficiencia y de visión. Que ha empezado a reconocer su error al espantar las inversiones y frenar el regreso de los capitales argentinos, por lo cual necesita un nuevo rostro y otra voz que lo consiga. Por último (es pura especulación) que se quiere vengar de Cristina por razones que -según Pascal- la razón no comprende. Habrá muchas otras teorías, aunque nuestro deseo, si ella llegase a ser electa, es que tenga éxito, por el bien colectivo

La "dupla" que ahora existe seguirá funcionando como en las matemáticas: el orden de los factores no modifica el producto. Ella dejaría de ser "primera dama" y él pasaría a ser el "primer caballero", para lo cual deberá entrenarse. Hasta ahora se detectan muchos parecidos en ambos: resentimiento, tendencia a degradar sin lástima a cualquier oponente, autoritarismo, doble discurso, echar la culpa afuera, lealtad por sobre la capacidad de sus colaboradores, populismo incorregible, ausencia de visión a largo plazo, rechazo al diálogo abierto, ingratitud, gula por el poder y también por el dinero. Vienen tiempos difíciles para todos, para la "dupla" y para el vapuleado país. O tal vez viene un cambio de verdad.

miércoles, 31 de octubre de 2007

EL TRIUNFO..............

EL TRIUNFO OFICIALISTA:

EL PERONISMO COMO SALVAVIDAS



A esta altura de las circunstancias hay dos datos inexpugnables: 1) la Argentina tiene Presidenta electa para los próximos años 2) La futura Primer Mandataria no ha sido electa por la mayoría de los ciudadanos habilitados para el sufragio. Aceptadas ambas premisas, cabe analizar pues si no es acaso el sistema lo que no funciona. ¿Es este un régimen de mayorías o de simples minorías? Al menos, los dirigentes electos parecen no representar a la mayoría de los argentinos. Sin embargo, este debate no está hoy siquiera planteado. El día después de los comicios la sociedad en su conjunto siguió con su vida como si la elección hubiese sido un programa de domingo.



La queja ciudadana se limitó al tiempo perdido para emitir el voto y a irregularidades que, en cualquier país serio, hubieran anulado el acto comicial hasta tanto la organización del mismo estuviera garantida. Nada de eso sucedió en la Argentina. La gente no salió a las calles a emitir su reclamo, los medios limitaron la “desprolijidad” a algunos flashes con largas filas y discusiones pasajeras entre autoridades de mesa y votantes cansados, y la oposición apenas vociferó que hubo rarezas, ausencia de boletas, etc. Ni siquiera en la adversidad hubo un gesto de grandeza para la unidad que reivindicara una oposición interesada por cambiar el actual estado de cosas. Cada uno sufrió a solas.



A solas sigue protestando gran parte de la ciudadanía por resultados que no cierran, por votos que no pudieron emitirse, por la resurrección de Lazaros -no por milagro sino por manejo arbitrario de documentos- y ausencia absoluta de responsables que expliquen estas “irregularidades” . Esto ya no es culpa exclusiva de la dirigencia política. Algo falla en los argentinos como ciudadanos. De este modo, se llega a tener una nueva mandataria electa por un magro porcentaje del electorado que ni siquiera responde al 45% brindado como “dato oficial”. Hay un sinfín de variables que no se han tenido en cuenta: ni el ausentismo, ni los votos en blanco, ni los anulados (que suman un 6,11%) No es un dato menor que se haya registrado en estas últimas elecciones el más alto porcentaje de abstención (71,76%) desde 1928, acercándose al 30%.



De un padrón de 27.090.236 ciudadanos ha votado solamente 19.452.594; de estos únicamente 8.204.624 sufragaron por Cristina Fernández de Kirchner. Ciertamente estos son sólo datos fríos que no modifican el resultado. La dispersión de la oposición ha cooperado para que sólo una minoría de los argentinos esté “representado” en el próximo periodo. Pero hay otras lecturas que se desprenden de los resultados dejando de lado la arbitrariedad de los números, las rarezas que no se tradujeron en denuncias concretas de fraude, al menos no ante la autoridad pertinente para que eso suceda, y la peculiaridad de una candidata que se autoproclama antes de que en muchos distritos la gente sufragara.



¿Qué pasó en un país donde los partidos políticos fueron deshechos? En primer lugar, con el ocaso de los mismos, desapareció del escenario el llamado “voto cautivo” con una única excepción: el peronismo. El voto peronista es el que salvó al matrimonio Kirchner en esta elección. Aquel jefe de Estado que llegó apoyado por un sector de la clase media urbana, dio un giro de 180 grados y terminó avalado por una minoría de votantes alejados de los centros urbanos y arraigados al aparato clientelista característico del peronismo de antaño. El kirchnerismo no logró hacer pie en la Capital Federal, Rosario, Mar del Plata, La Plata, Bahía Blanca, Córdoba y apenas alcanzó superar a la Coalición Cívica en Santa Fe. No en vano sonaba, en el acto festivo de la senadora por Buenos Aires (que votó en Santa Cruz), la marcha peronista y el canto de la JP. El nuevo gobierno viene sostenido por el peronismo clientelista del conurbano.



A esta situación que deja en evidencia el ocaso de la mentada “transversalidad” y sitúa al Presidente Néstor Kirchner bajo dependencia de los caudillos peronistas, se suma la impronta que le ha dado a la elección el triunfo de Daniel Scioli para arrastrar a la Primera Dama. La relación entre el gobernador electo de la provincia de Buenos Aires que le diera un alto porcentaje de votos a Cristina Fernández (sobre todo en La Matanza) y el Ejecutivo tenderá a complicarse en la medida que no se manejen con sigilo las ambiciones del motonauta.



En otro orden de cosas, quedó en evidencia que las nuevas fuerzas políticas no tienen otra gloria que no sea la efímera. De esa forma se explica la “derrota” del PRO que meses atrás supo arrasar la elección en la ciudad capital. Más allá de la conducta confusa o confundida de su líder, Mauricio Macri, el PRO vio como su electorado viró hacia la Coalición Cívica, posiblemente no por convicción, pero sí por entender que al ocupar un segundo lugar en las encuestas y percepciones generales, constituía una suerte de alternativa.



Ahora Elisa Carrió deberá entender que los votos cosechados en esta elección podrán no acompañarla en lo sucesivo, y lo mismo con las demás fuerzas. No se trata tanto de autocríticas que terminan siendo más slogan que exámenes a conciencia sino de realidades y de conocimiento de una Argentina socialmente compleja. Así como se pasan los políticos de unas filas a otras, lo mismo sucede con los ciudadanos aunque en este caso el traspaso de un lado a otro se da más por desilusión o desengaño que por intereses y efectividades conducentes.



Posiblemente, evaluar esta nueva hegemonía del matrimonio Kirchner no tenga demasiado sentido en tanto que sin mayoría en la Cámara Baja, igualmente ha gobernado por decreto y sin un seguimiento cabal del Congreso. Habiendo obtenido quórum propio en Diputados con más de 140 bancas y manteniendo la mayoría en el Senado (hay 44 senadores del kirchnerismo) , el camino para la futura Mandataria se verá fácilmente liberado. Probablemente, los obstáculos otra vez provengan del seno mismo del gobierno si se perpetúan los nombres y los métodos.



Si la actual Primera Dama asevera que su triunfo fue un reconocimiento a una gestión exitosa (en alusión a la de su marido), puede esperarse una continuidad sin eufemismos. Asimismo si sus prioridades son desempleo y pobreza, y las del pueblo son inflación y seguridad algo ya comienza complicado. Si las Relaciones Exteriores se miden exclusivamente por el caudal exportado tampoco va a funcionar la inserción en el mundo desarrollado. Hay declaraciones que no permiten vislumbrar la corrección de errores. La candidata electa sostuvo también que “no podemos ver conspiraciones por todos lados”, un consejo no dado a tiempo a su marido que debe esperarse no siga siendo parte de la metodología administrativa. A falta de un gobierno anterior para echar culpas de los problemas, las conspiraciones pueden ser una buena herramienta.



En síntesis, lo que cabe destacar es que las tres banderas del kirchnerismo ya no se izan en esta actualidad: ni la transversalidad, ni la nueva política, ni la transparencia serán los ejes de la gestión de Cristina. Una sola bandera se erige firme en este aspecto: la continuidad y sus métodos. Convencida la Primera Dama del éxito obtenido, no hay motivo para modificar aquello que dio resultado. De ese modo se explica que mientras la gente sigue especulando sobre porcentajes de votos válidos o no válidos, o se menosprecie el sufragio porteño, se diga que los precios han bajado en los supermercados. La mentira surtió efectos para el actual gobierno, ¿por qué desterrarla? Todo parece indicar que a los argentinos se les seguirá mintiendo.



Mientras todo esto sucede, se convierte en folletín de telenovela la trama de la masacre de los policías en La Plata, y el país regresa rápidamente a quedar preso de una maquinaria de comunicación capaz de vender lo poco como mucho hablando de “aplastantes triunfos” y empezar a mostrar la Dama a cuentagotas para que la ciudadanía sepa, de una vez por todas, quién continuará la obra que tantos aplauden como autómatas.



GABRIELA POUSA

(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.

REINA KRISTINA

REINA KRISTINA
LA INTOLERANCIA DE SIEMPRE
Por Fernando Paolella


"Le voy a seguir pidiendo a la ciudad que sea parte de un país, y deje de votar y pensar como una isla", dijo Fernández a radio América, y recordó: "El otro día me causó alguna gracia esta idea de que los mayores soberbios del país estaban reclamándole a Cristina su condición de soberbia". El jefe de Gabinete señaló además que si bien Carrió "ha hecho una elección importante" en la Capital, ganó "con voto propio y con voto ajeno", a través de los "sectores de la derecha que abandonaron a (Ricardo) López Murphy y la acompañaron a ella".
Cuando se habían escrutado el 99,05 por ciento de las mesas, Carrió obtenía el primer lugar en el distrito porteño, con el 37,68 por ciento de los votos, en tanto que la presidenta electa Cristina Fernández obtenía un segundo lugar con 23,64 por ciento de los sufragios.
Fernández reconoció hoy que "la ciudad es esquiva" e interpretó que "los sectores medios compraron más la tesis de Cristina intolerante, irreflexiva, no dialoguista, incapaz de mantener el diálogo" y consideró que esos sectores "creyeron esa prédica".
"Se trató de un análisis que hicieron los sectores medios que definitivamente no confiaron en Cristina, que la vieron con una actitud intolerante, y le creyeron más a la oposición y a algunos medios", afirmó el jefe de Gabinete.
"Es difícil pensar que la ciudad de Buenos Aires no recuerde que cuando llegamos al gobierno en la ciudad el 80 por ciento de los locales estaban vacíos y que hoy no se consigue un kiosco por menos de 100 mil dólares", dijo Fernández.
"Ese crecimiento que demostró la ciudad precisamente ha beneficiado más a esos sectores, pero eso no ha sido tenido en cuenta, han ponderado otras cosas", -concluyó." (Diario La Nación on line, dixit, en la mañana del lunes 29). El enojo del inefable jefe de Gabinete no es un sentimiento nuevo, sino que también fue proferido en su momento por Carlos Menem cuando el electorado porteño también le era esquivo. Pero el batacazo de la derrota no sólo se sintió en este territorio, sino que el amargo medicamento también fue ingerido en La Plata, Bahía Blanca, Rosario, Córdoba y Mar del Plata.
Dicho en buen romance, en los principales centros urbanos el cristinismo perdió de forma ostentosa, mientras que en gran parte del conurbano bonaerense su triunfo se debió fundamentalmente a maniobras cuasi fraudulentas. Pasado el mediodía de ese domingo 28, indignados votantes acribillaron programas de radio denunciando que faltaban boletas opositoras, que individuos 'truchos' las robaban, que faltaban fiscales y otras autoridades de mesa que no fueran del oficialismo. Esteban Mirol, al frente de una guardia periodística en ese momento de Radio Mitre, no sabía ni que decir ante las airadas voces de mujeres que a cada minuto le tiraban esas denuncias, fundamentalmente provenientes de ese distrito electoral. En Lanús, territorio del sempiterno Quindimil sus fiscales cayeron en la cuenta que se habían pirado las boletas que llevaban su nombre, como también en otros distritos se encontraron con que algunas estaban tiradas en la calle símil basura. En el peor de los casos, cuando esto era denunciado a un policía éste le replicaba diciendo que "no podía hacer nada, pues eso fue hecho por gente de Cristina", y se detuvo a un sujeto que, portando campera a pesar del calor reinante, debajo de la misma ocultaba una veintena de boletas de Carrió y Lavagna.
En colmo de los colmos lo constituyó la cobertura periodística que desestimó de plano estos acontecimientos, a tal punto de cuando Patricia Bullrich concurrió al Correo Central para efectuar la pertinente denuncia, prefirieron quedarse con la versión oficial de Aníbal Fernández.


"Ejemplo de transparencia"

"Rápidamente, noté la agresividad de la gente hacia los medios, y, puntualmente, hacia Radio Mitre. Nos preguntaban a los gritos qué hacíamos ahí; nos pedían que nos fuéramos, ya que trabajábamos para el grupo Clarín, al cual acusaban de haber hecho todo para que cayera De la Rúa y se decidiera la pesificación. Nos acusaban de estar detrás de todo esto, y de ser unos hipócritas. Gritaban 'digan la verdad'". Esto lo relata la movilera de la misma emisora que actualmente trabaja Mirol, Mariel Di Lenarda, testimonio recogido en el libro Noticias del poder, de Jorge Halperín. Pero la corporación mediática no aprendió la lección, ya que al día siguiente un artículo de Fernando Laborda señala que "nunca desde la recuperación de la democracia, en 1983, una elección presidencial fue un acto tan complicado y plagado de enredos para tantos ciudadanos. Seguramente los comicios de ayer estuvieron lejos de ser los más cristalinos de la historia argentina, como enfatizó el ministro del Interior, Aníbal Fernández. En ninguna de las seis elecciones de presidente de la Nación efectuadas desde la llegada de Raúl Alfonsín al poder se produjeron tantas denuncias sobre faltantes y sustracciones de boletas de los cuartos oscuros como ayer.
No obstante, sería desacertado calificar por eso de fraudulentos estos comicios o poner en duda la legitimidad del triunfo conseguido por Cristina Fernández de Kirchner, con una abultada diferencia sobre su más inmediata perseguidora.
La desorganización que se vivió en muchos centros de votación, especialmente del distrito porteño y del Gran Buenos Aires, es un síntoma del déficit de calidad institucional y también de la crisis del sistema de partidos políticos en la Argentina" Más claro, echarle soda.
Entonces, la bronca intensa de quienes sintieron que fueron vulnerados sus derechos constitucionales, cayó en saco roto.
La misma, se hizo patente, visible, galopante y crónica en la mañana de esa jornada, observando los comentarios airados y los denuestos subidos de tono de cuantiosos porteños y bonaerenses que amanecieron con una sensación de haber sido burlados.

Fernando Paolella



Buenos Aires - Argentina
info@PeriodicoTribuna.com.ar

LA BAILARINA O LA VEDETTE ???

31 de octubre de 2007
¿La bailarina o la vedette?
Bailando por un sueño llega a su fin. Un análisis de lo sucedido a lo largo del certamen más polémico de este año.
Más de siete meses de show por la pantalla de canal 13. Aquel que versó entre luces, baile, escándalos y glamour. Además de algunos chiquitajes y el ya tradicional me dijo, le dije, le digo.
Marcelo Tinelli fue el gran presentador del cuarto Bailando por un Sueño. Bailando 2007. Veinticinco famosos con sus respectivos soñadores que luego se transformaron en treinta cuando se produjo el cuestionado repechaje para que ingresaran cinco de un abanico de parejas que habían quedado fuera del programa.
Un escenario por el que pasaron figuras de los ámbitos más diversos. Desde Nina Peloso hasta la boxeadora “locomotora” Olivera.
No faltaron las vedettes, las actrices y tampoco las modelos.
Hubo de todo y para todos los gustos en un espacio que además de baile proponía, por ser funcional al rating, una especie de talk show.
Impulsado por Marcelo Hugo y sustentado por Moria Casan, especialista en lograr que los participantes hagan la catarsis correspondiente, el certamen se convertía, por momentos, en un reciclado de Intrusos, o bien, de Los Profesionales de Siempre.
Dimes y diretes entre las distintas participantes famosas y confrontaciones con el jurado, fueron algunas de las variedades que pudieron observarse a lo largo de estos meses.
Un jurado criticado por sus puntuaciones y por la forma de relacionarse entre ellos que alimentó a todos los programas de televisión. Jurado que a diferencia de los que muchos delirantes creen, jamás creyó que el éxito era personal. Por el contrario.
Sofovich, Casan, Lafauci y Alfano tienen brillo propio.
Trayectoria en el medio en diferentes e iguales rubros. Dependiendo el caso con un camino más pronunciado y sostenido, y en otros, menos. Pero figuras todos.
Por tales motivos, cada quien aportó lo propio sin dejar de ser concientes que sin Tinelli, el show, no sería el mismo.
Es decir, los golpes bajos y las subestimaciones hacia cualquiera de ellos, por carácter transitivo, eran reproches al conductor, ya que él tomo la decisión de que el jurado estuviese así compuesto. Razón por la cual, revelarse contra ellos era revelarse contra él. Era una contradicción erigir a Tinelli y demoler al jurado.
Ahora bien, lo cierto es, que hasta los noticieros se hicieron eco del fenómeno.
Nadie quiso quedarse afuera. Ni siquiera los críticos, que en su afán de querer intelectualizar la TV actual, terminaron dándole más prensa al programa.
Porque más allá de las críticas y de los frustrados intentos por denostar a algunos miembros del jurado, poniendo en duda su parcialidad e idoneidad, Bailando siguió su cursó y se consagró como el show que los televidentes querían ver.
El programa vendió todo aquello que la sociedad de consumo deseaba comprar. Y si bien el rating tuvo una leve caída, nunca bajó de los 23 puntos. A lo que debe sumársele, los picos de medición.
Un combo que no se parece a nada en la televisión. Tanto es así, que muchas de las figuras que fueron eliminadas por decisión de la gente prosiguieron en el show por fuera del mismo.
Cargadas de alter ego y sumidas en una infantil indignación, varias famosas se encargaron de cada uno de los miembros del jurado. El caso más relevante y significativo es el de Carmen Barbieri.
Ganadora de uno de los bailando, Barbieri tuvo un fuerte entredicho con Sofovich y a partir de entonces todo el cariño y el respeto que ella decía tenerle se esfumó.
Desde el fracasado programa que conduce todas las mañanas por la pantalla de AMERICA, Barbieri le dedica un espacio al productor teatral. Intenta que las famosas que la visitan hablen mal de él y cae en un grotesco que no levanta ni medio punto.
Lamentable papel de una de las figuras más talentosas de la colonia artística de nuestro país.
Otra de las participantes polémicas fue Silvia Süller. Se fue del programa enojada pero luego volvió. Por lo tanto, sus acusaciones y denuncias no pueden ser tomadas en cuenta.
No obstante, así son las reglas de juego. Y como se ha dicho en el blog más de una vez, si alguien conoce de eso, es Gerardo Sofovich.
Sus años en el medio le otorgaron la suficiente templanza y sabiduría para saber sobrellevar todo aquello que encierra Graciela Alfano en su mundo. Comprender la forma extrovertida que Casan tiene de presentarse en el medio y asimilar, a veces, los dislates de Lafauci que nunca dejan de ser divertidos y adolecen de maldad.
Todo forma parte de un juego en el que hay sueños involucrados que por divismos, cuestiones yoicas, veleidades o indiferencia, en muchos casos son dejados de lado.
Sin embargo, de todas las parejas que concursaron, las cinco que llegaron a la final son las que más hicieron hincapié en los sueños de sus respectivos parteners.
Carla Conte, Celina Rucci, Liz Solari, Paula Robles y Florencia de la V. De estas cinco, las cuatro últimas llegaron a las semifinales. Y de estas cuatro, la gran final será entre Paula Robles y Celina Rucci.
La primera logró trascender el ser la mujer de Tinelli y la segunda demostró una formidable evolución. Paula es bailarina y Celina no.
Celina tuvo varias confrontaciones con el jurado, quedó sentenciada en distintas oportunidades y experimentó otras tantas el voto de la gente.
En cambio, Paula recién ayer se sometió a la decisión popular y también ayer realizó su primer tour mediático, dado que era conciente que necesitaba de la legitimidad de la gente para llegar a la final.
Nunca discutió con el jurado y su perfil siempre se caracterizó por ser bajo y tranquilo.
Ella debía competir con Florencia de la V. Quien no es bailarina pero tiene un carisma único y el plus de haber sido otra ganadora de otro de los bailando.
Luego de terminar con los tres bailes estipulados y obtenida la preferencia de cada uno de los jurados, las parejas tuvieron la oportunidad de expresarse.
Y fue en ese entonces cuando Florencia mostró su parte más humana.
Despojada de su ego y atenta a la humildad de Robles, la figura más importante que dirige Gerardo tuvo palabras para con la mujer de Tinelli pocas veces escuchadas en la hoguera de las vanidades.
Por unos instantes el show tuvo un matiz menos frívolo en el que los soñadores fueron parte protagonista porque las famosas se lo permitieron.
Como lo hizo Liz y Celina en la semifinal del lunes.
El martes que viene finaliza Bailando 2007. Paula o Celina.
¿La gente votará a la mejor bailarina con su técnica y bajo perfil u optará por la vedette que en diversos programas cuestionó al jurado y que fue creciendo gala tras gala?
por Laura Etcharren en 14:03

martes, 30 de octubre de 2007

NACIÓN FASHION

Por Marcelo Hawrylciw



AHORA SEREMOS UNA NACIÓN FASHION CK

Las elecciones ya pasadas no han dejado nada nuevo, fueron tal y como se adelantaban. Y una vez más, la mayoría del pueblo ha elegido, bien o mal, pero lo han hecho, lo cual es importante.
Con esta próxima etapa de gobierno, seguramente más de uno negará haber votado la formula "Cristina, Cobos y vos", porque tal pluralidad jamás existirá en los planes y decisiones de la nueva presidenta de los argentinos.
Cristina es una mujer de una gran energía, de firmes convicciones y hasta podríamos decir intolerante, pero esto tampoco es algo nuevo.
De seguro que en los días anteriores a la transición de la presidencia tendremos "ajustes" en distintos sectores, algunos sensibles como ser la economía y no es de extrañar a nadie que se produzcan aumentos de tarifas.
Ya había aclarado hace tiempo que Cristina no es Néstor y que las necesidades políticas son bien diferentes de las que necesitó su esposo al asumir como presidente.
Es una mujer con una suma de poder que en lo personal me inquieta, es muy difícil no caer en la demagogia con la suma de políticos que este nuevo gobierno incorporará.
A la casi inexistente oposición política, se sumará la amplia mayoría obtenida por los candidatos en estas elecciones. Quien quiera avanzar políticamente deberá "conciliar" con una presidenta difícil.
Ante esta minoría política opositora, serán los medios quienes tengan la responsabilidad cívica y moral de informar y de señalar las "desviaciones" del poder. Aunque en lo personal tampoco creo que esto suceda por la incontenible necesidad demostrada por la "Prensa Grande" en obtener publicidad oficial y otros "beneficios".
Nos esperan días de entrevistas y noticias con glamour, tanto Cristina como Daniel Scioli gustan de las "fiestas VIP" y no desperdician cualquier evento para ser noticia.
Espero equivocarme en mis apreciaciones y escribir sobre el progreso, el respeto del Estado de Derecho y la equidad en la Argentina, pero repito, es muy difícil para un político no perderse cuando tiene un "poder" que prácticamente lo hace inmune a cualquier control.

MARCELO HAWRYLCIW
Editor periódico El Sindical

CRISTINA GANO.....

Cristina ganó . . . ejem . . . pero lo que importa es el cómo

Autor: Prof. Silvia Berajá





Ayer nomás decíamos sobre el voto en medio de esta percudida posmodernidad argentina.



Cristina K es presidenta de los argentinos.

En la mesa donde fuimos a votar, la presidenta de mesa era una empleada del Poder Judicial que había sido convocada para ese cargo de apuro, obligada por un telegrama que le llegó a su trabajo.

Porque la autoridad designada no había aceptado su cargo, que es una carga pública y hay que cumplir sí o sí. Y sin cobrar.



Estaba mal la señora cuando fui a votar: fumaba importantemente, estaba inquieta porque no tenía mate para tomar, las otras dos mujeres también reclamaban café o algo.

Ausencia de fiscales y de gente del gobierno que les dieran aunque más no fuera el clásico sandwichito con una gaseosa...........¡ni agua para estas mujeres, señores!



Demoré unos minutos en decidir mi voto a senador y diputado por la ciudad y la inquieta presidenta de mesa golpeó insistentemente mi puerta, apurándome y casi violentó mi privacidad del cuarto oscuro con el pretexto de que se preocupaba por si me hubiera descompuesto.



Cuando salí y le reclamé por eso que consideraba una invasión, me dijo que había cumplido mi tiempo y, como no salía tuvo que entrar, casi.

Le pedí el reglamento donde se fija un tiempo para votar: no lo tenía.



Me dijo que era un tiempo lógico..............según la lógica de ella y su apuro e inquietud que no cesaba.

Una fastidiosa ..................mal, como dicen los chicos.





Mi odontóloga votó en Cañuelas: fue con su bebé y cuando entró al cuarto oscuro sólo había boletas del oficialismo.

Se negó a votar a quien no quería votar.

Esperó 1 hora y 20 minutos, con su bebé en brazos, hasta que trajeran boletas de la oposición para votar............¿casualidad?

Se opuso tenazmente a que la obligaran a votar por quien ella no quería.



La empleada administrativa del consultorio odontológico votó en Vicente López: igual situación. Sólo había boletas del oficialismo en el cuarto oscuro. Más oscuro que nunca, no?



Anoche, Elisa Carrió, para dar su discurso en el Palais Rouge, esperó a tener los datos de lugares donde había ganado ampliamente y lo sabía : la Capital y algunas ciudades muy importantes del interior.............donde está la Argentina pensante.



Y destacó durante sus palabras, serenas, firmes, claras, transmitidas por Canal 7, la televisión pública, que no se podía aceptar que Cristina hubiera ganado si cuando la proclamaron ganadora sólo había escrutado el 21 % del total de mesas.



Entonces, señores, está todo dicho. Y lo que no está dicho, podemos inferirlo: lo de siempre: manipulación, ¿fraude?, utilización de la apatía y del hartazgo de cierto sector del electorado?

Ignorancia de grandes masas del conurbano bonaerense que por un choripán, 50$ y la promesa de algún trabajito misérrimo votaron al oficialismo.



Lo de siempre...................por lo tanto hoy, los que sentimos el desencanto de la posmodernidad, estamos más desencantados que nunca.

Y quienes conocemos por nuestra propia historia en Argentina, cómo es el panorama político-económico reinante no podemos dejar de asociar lo que sucedió ayer a una experiencia parecida: la de 1995 , cuando Menem era “la salvación junto con Cavallo” o, como querían hacernos creer , sobrevendría el caos.



Mienten, manipulan, roban, corrompen. Todo vale por tener la suma, prácticamente, del poder.



Borges, señores, tenía razón: LOS PERONISTAS NO SON NI BUENOS NI MALOS :SON INCORREGIBLES.





Prof. SILVIA BERAJÁ

silviaberaja@gmail.com

DÍA NEFASTO

PRUDENCIO ME SUPO INTERPRETAR. ..

... Hoy, por primera vez, me van a tener que bancar deprimido y decepcionado. Ayer los argentinos hemos escrito una de las páginas más nefastas de nuestra historia reciente, al sepultar los últimos restos de la República, consagrando la perpetuación de una dinastía en el poder.
Una dinastía corrupta y corruptora, resentida, cargada de odios y rencores, sembradora de discordias, destructora de los valores morales y de las intituciones.
Somos protagonistas de un hecho único en el mundo: la continuidad de una familia en el gobierno, mediante la designación de parte del presidente a su propia mujer como sucesora, y la aceptación por parte de una recua aborregada que se vende por un plato de lentejas.
Hemos convalidado el gobierno de los montoneros, esa banda de delicuentes armados que ensangrentó el país hace treinta años, y aunque ya no portan armas, conservan intacto el revanchismo y el deseo de venganza.
Resulta increíble que un pueblo se valga del voto, el arma más poderosa que tenemos los ciudadanos en el sistema republicano, para mantener en el poder a los que están aniquilando ese mismo sistema.
Un abrazo para todos y que Dios nos ayude, ya que nos hemos mostrado incapaces de ayudarnos a nosotros mismos.

Prudencio

Chiste de la semana

Chiste de la semana