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jueves, 19 de mayo de 2011

COMPETITIVIDAD


ELECCIONES 2011
La competitividad, Artemio (Buscando una agenda para Cristina)

Más tiempo en el poder pero ¿para hacer qué? Esa es la pregunta que le cabe al Frente para la Victoria. ¿A qué se llama 'profundización del modelo'? Como en todas las Administraciones, hay gente ignorante (Roberto Feletti y Abal Fatala, por ejemplo). Pero seguramente hay gente que no lo es, y con ellos habría que profundizar un debate que le resulte útil a la sociedad argentina.

por EDGAR MAINHARD

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En la noche del miércoles 18/05, el programa A 2 Voces, por la señal de la TV paga TN (Grupo Clarín), propuso una mesa de debate acerca de la llamada "profundización del modelo" que el diputado nacional Fernando Adolfo Iglesias (Ciudad de Buenos Aires-Coalición Cívica) intentó llevar a un tema que es la portada del diario La Nación el jueves 19/05: la posible profundización del populismo demagógico.

En realidad quien introdujo el tema fue horas antes el viceministro de Economía y representante del Estado en el directorio de Banco Macro, Roberto Feletti, quien, en un lenguaje de barricada, habló sobre la necesidad de "profundizar el populismo" y "apropiarse de factores de renta importantes".

Frente a Iglesias se ubicó Abel Fatala, ex compañero de Feletti en el ex Frepaso, cuando todos tenían a 'Chacho' Álvarez como referente. Fatala no es un militante político que destaque por su capacidad de elaboración intelectual, por lo que todo lo que dijo fue irrelevante.

Pero junto a Fatala estaba el sociólogo Artemio López, dueño de la consultora Equis, y un militante del kirchnerismo con predicamento sobre la comunidad nac y pop (nacional y popular).

A López le resultó relativamente sencillo embarullar el diálogo sobre populismo, una idea que a Iglesias parecía interesarle (la retomó más tarde, interrumpiendo lo más interesante del debate), probablemente para satisfacer un estilo de choque permanente con el FpV que lo caracteriza también en la red social Twitter. Así el debate quedaba en un ruidoso chacoteo, ininteligible para el televidente.

Por suerte en la mesa también estaba Luis Rappoport, economista quien entre 1974 y 1977 trabajó en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, para luego dedicarse a la actividad de consultoría pública y privada aunque hoy día es director de Domus, empresa de robótica ambiental, junto a su socio Claudio Cooper, con quien trabajó en comercio exterior.

Rappoport introdujo un concepto interesante: la competitividad como limitación/oportunidad para la profundización del modelo.

Es cierto que un debate sobre competitividad es tan difícil de sobrellevar para el televidente convencional como el de populismo.

Pero, curiosamente, horas antes, en la sede de la Unión Industrial Argentina, el ministro Amado Boudou -en cuya campaña para intentar convertirse en candidato a jefe de Gobierno porteño por el Frente para la Victoria trabaja Artemio López-, había conversado acerca de los crecientes problemas de competitividad del modelo K.

Las estadísticas de comercio exterior indican que la industria manufacturera argentina, cuyos resultados tanto pondera Cristina Fernández, carece de competitividad suficiente como para ganar y hasta mantener mercados externos. Y en esa ausencia de competitividad tiene mucho que ver el Estado Nacional, que establecer muchas de las normas que determinan la competitividad.

En el comunicado de la Unión Industrial tras la visita de Boudou se informó que el titular de la gremial empresaria, José Ignacio de Mendiguren, había insistido en que la UIA no está pidiendo una devaluación del peso sino una mejora de la capacidad de competitividad de la industria manufacturera.

Así Rappoport llevó el tema al verdadero desafío de un eventual 3er. mandato consecutivo del Frente para la Victoria, 2do de Cristina Fernández: lograr que la economía argentina gane en competitividad.

Y en ese escenario, alejado de los temas triviales que frecuentemente se enuncian desde la tribuna, ni Fatala ni Artemio López tuvieron alguna capacidad de respuesta.

En el caso de Artemio, cometió un error grave: intentó asimilar competitividad con industrialización, y así explicó la supuesta simetría entre el desarrollo industrial argentino y el de Brasil, buscando explicar que el vecino país tiene políticas de Estado y años de desarrollismo que se remonta a la Revolución del '64 (gobierno cívico-militar) mientras que en la Argentina esto es incipiente, recién comenzó con el Frente para la Victoria y hay que darle más oportunidad.

Sin embargo, las estadísticas indican que el desarrollo industrial brasileño pierde competitividad a ritmo vertiginoso, o sea que Brasil no es el modelo a seguir.

El país latinoamericano de mayor competitividad es Chile, y eso remonta a una cuestión polémica: Augusto Pinochet, y el entronque ejecutado por la dirigencia política chilena entre esa gestión cívico-militar y las sucesivas administraciones de la Concertación Democrática y la gestión presente de la Unión Demócrata Independiente.

Para el Frente para la Victoria es más sencillo buscar una explicación en la dictadura brasileña que en la chilena, pero en términos de competitividad Chile supera a Brasil, y no es una tarea reciente sino que lleva años de decisiones que, probablemente, el Frente para la Victoria no se atrevería (¿o sí?) a abordar.

Horas antes que ocurriese el debate de TN y que Boudou visitara la UIA se había difundido el IMD World Competitiveness Yearbook (Anuario Mundial de Competitividad), que es el ranking anual de competitividad que elabora el Institute for Management Development (Instituto para el Desarrollo Gerencial), de Ginebra, Suiza.

Es el trabajo utilizado como estándar por las multinacionales que realizan inversiones extranjeras directas en los diversos países, por lo tanto no hay debate posible al respecto. Si una inversión va a Chile o a Brasil y no a la Argentina, mucho tiene que ver la palabra escrita en el IMD World Competitiveness Yearbook.

La agenda

La edición 2011 ubica a Hong Kong y a USA empatados en el 1er. lugar.

Ambos han superado al ganador de 2010 (y desde los años '90), Singapur, ahora 3ro.

En la enorme crisis que enfrenta USA, sus empresas se han lanzado en forma desesperada a ganar competitividad, más allá de aprovechar el dólar depreciado en términos de euro, libra, yen y otras monedas.

Sin embargo, advierte el trabajo, en las economías avanzadas (Japón, Bélgica, Irlanda, USA y Alemania, entre otras) el sector gubernamental se rezagó en eficiencia respecto de las empresas privadas.

En las economías emergentes, Brasil e India están agobiados (no parecen administrar convenientemente los desafíos que les provoca su éxito), mientras que Rusia, Sudáfrica, Chile, Estonia e Indonesia siguen avanzando, en niveles diferentes.

El informe destaca que en los casos de Hong Kong, Singapur y Australia se encuentra un "equilibrio" entre la eficiencia de gobiernos y de empresas.

Hay un dato que la Argentina K conoce muy bien: "El gasto público ha alcanzado nuevos récords desde la recesión; en promedio, 47% del PIB en las economías más avanzadas. Hay 12 países europeos que han superado el umbral de 50% y los 23 gastadores más grandes son todos los gobiernos europeos. ¿Cuánto puede durar esto?", acotó el profesor Stéphane Garelli, director del Centro Mundial de Competitividad del IMD.

Y aqui va el eje de la agenda de otro mandato del Frente para la Victoria: en el nuevo mundo de "capitalismo de Estado", la eficiencia gubernamental se volverá un determinante clave para la competitividad, según el anuario.

"Lamentablemente, el tiempo de rezago entre las reformas gubernamentales y los imperativos económicos se mantiene creciente", explicó Garelli.

De acuerdo con el anuario de Competitividad 2011 los países se clasifican en eficiencia de gobierno vs. eficiencia de negocios, y se muestra la brecha en sus competitividades relativas.

Algunos gobiernos arrastran tras de sí la competitividad de los negocios, dándoles más dinamismo. Pero otros gobiernos perjudican a la competitividad de sus empresas.

Precisamente el IMD publicó, por 1ra. vez, sus resultados de brecha de la Eficiencia Gubernamental, el cual compara la eficiencia de los gobiernos de los países y Eficiencia de las Empresas, para determinar si países tienen "el gobierno que ellos merecen".

Seguramente para muchos en el Frente para la Victoria ese es un debate de la odiada derecha, pero es un concepto que parte de la ignorancia porque en esa batalla se encuentran desde China y Vietnam hasta Suecia y Noruega.

Además, mientras ellos hablan de que es una agenda de la derecha, resulta que su presidente Cristina Fernández y casi todo el gabinete se preocupa por los problemas que a la industria manufacturera le puede provocar una mayor restricción de parte de Brasil.

Y además claman por más inversiones privadas.

Por lo tanto, en general, los militantes carecen de la profundidad que merecen los temas de Estado, y un gobernante puede convocarlos para un mitín pero ahí se termina todo.

En el ranking, Venezuela ocupa nuevamente la última posición, una lógica consecuencia del grotesco chavismo que nunca le permitirá a su país dejar de ser petróleodependiente y utilizar su riqueza para preparar el país de las futuras generaciones que no tendrán hidrocarburos.

Venezuela está en el lugar Nº59 pero la Argentina está en el lugar Nº54, y eso debería llamar muchísimo la atención de todo aquel que anhele una economía no clientelar. Ese es un debate mucho más trascendente que la cuestión de la apropiación de la renta privada que el Estado no sabe generar porque proviene de la soja y la meteorología, además de la revolución biogenética de los años '90.

El caso de Chile

Lo más extraordinario de Chile es que siendo el país latinoamericano con mayor competitividad, de acuerdo al ranking citado, coincidiendo con la difusión de su éxito nacional, el presidente Sebastián Piñera presentó un nuevo plan de mejora de competitividad que debe estar operativo antes del 21 de mayo de 2012, que consiste en una batería de 24 proyectos de ley y muchas más disposiciones administrativas.

La Agenda de Impulso Competitivo considera 50 medidas, y fueron el resultado de un informe que detectó 300 trabas para la competencia, el emprendimiento y la productividad local, luego de 4 meses de análisis por parte de 10 mesas de trabajo multidisciplinarias público-privadas, las que estuvieron coordinadas por la citada cartera.

¿Qué le impide al Frente para la Victoria imitar el esfuerzo de Chile y darle al crecimiento argentino aquello que promete pero no concreta Cristina Fernández, la autosustentabilidad, tan presente en varios discursos presidenciales?

Por ejemplo, de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que Chile integra, las tarifas eléctricas en el país sudamericano son 50% más altas que en el promedio de países del bloque.

Por lo tanto, y con el apoyo del Comité Técnico para el Análisis del Desarrollo Eléctrico, Chile abordará las transformaciones regulatorias necesarias en la comercialización de electricidad para mejorar los menús tarifarios disponibles, incentivar el ahorro de energía y facilitar la agregación de usuarios.

Las pequeñas y medianas empresas fueron un tema que Boudou y la UIA abordaron en su reunión del miércoles 18/05. Bueno, precisamente el trabajo que inicia Chile contempa medidas para mejorar el escenario competitivo para las pymes. Por ejemplo, el pago perentorio en 30 días a las pymes proveedoras del Estado; un Fondo Corfo para la Reconversión Productiva, y un estímulo a la reinversión de utilidades. Etc., etc.

Lo que el debate dejó pendiente en la mesa servida por TN fue cuál es la agenda del nuevo mandato que desea Cristina Fernández en términos de mejor utilización de los recursos disponibles en el país, porque de eso trata la competitividad.

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